miércoles, enero 19, 2011

Enredos


Desde las 2am tenía ya mucho sueño. Si me acostaba, sentía un claro ardor en el esófago, algo así como la revuelta del pollo y el guacamole que cené queriendo volver a ser parte de este mundo. Encima, un ligero dolor de cabeza cabalgaba mi paz y decidí no dormir, sino tomar una pastilla y sentarme un rato en lo que hacía efecto. Entonces dieron las 4am y rompía un pacto. No me gusta romper las promesas que hago, pero tampoco me agrada la idea de interrumpir el sueño de nadie.

Y así las cosas, cuando comencé a sentir una cierta tristeza en tonos de guitarra. La tristeza provino de unas lágrimas que eran mías sin venir de mis ojos. ¿Complicado, no?

De esa sensación partí al recuerdo y luego de andar un rato, terminé lamentando casi a las 5am todas las veces que el dolor, el mío o el ajeno, inundó tanto como para ponerse a llorar porque alguien se fue y se piensa que es el fin, el final de la vida, de los tiempos. Me forcé un poco a sentir como propia la sensación de pérdida, de ausencia, de lo que se siente ver las puertas cerrarse por fuera, de chillar esa partida con la impotencia total del que no quiere que sea así, pero hizo todas y cada una de las cosas que pudo para que no fuera de otra forma. Lloramos las ausencias y sin embargo jugamos, apostamos a perder. Será que lo que sucede a veces es que estamos enganchados con la idea de poseer, gobernar y dirigir, de manera que recorremos como niños pequeños la habitación, constatamos que podemos tirar el jarrón sin que nos regañen o sí: siempre habrá un perdón absoluto precediendo a la travesura, así que si bien no ganamos la permanencia del objeto del deseo, somos ya el pequeño conquistador que descabeza y cree ganar la batalla. Tememos la pérdida, pero queremos saborearla también, quizá.

Ahora que pasan de las de las 5am, que no vivo nada parecido a lo descrito, sólo puedo lamentar la distancia. Si lloro ha de ser por cualquier otro motivo, no porque alguien se haya marchado para siempre o por un rato hasta que decida volver a romperme de nuevo, como la lejanía lo hace ahora y un poco más los últimos días que dura la separación, justo antes de volvernos a enrededar en piel y besos. Me rompo un poquito, me pierdo y divago y no entiendo nada y el puto skype se empeña en retar a mi paciencia blandengue.

Me gustaría comer una paleta de zarzamora antes de cerrar los ojos e intentar dormir y al decir esto me doy cuenta que lo que en realidad deseo es sí, recostarme, hacerme al sueño, pero poder voltear y encontrar tus besos dulces, tu saliva cálida, tu sabor y calor. Entonces, sí que podría dormir tan tranquila.

PCTR: Flores, de la casa ajena en que vivió mi hermana alguna vez, la casa poblada de risas, bacanales, que posee escenas del último invierno que pasé por la ciudad de las lágrimas, que acuna tantas vidas, desde el pordiosero, pasando por la mujer de mundo, hasta el rompedor de corazones más buscado de la historia.

10 comentarios:

Yunuén dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Yunuén dijo...

Paleta de zarzamora de Manhattan? o algúna otra en especial?

mariana m* dijo...

¡De esas meras! Quiero comer paleta de zarzamora cargada de fruta y acá no hay. Recuerdo aquellas de changunga tan buenas, por cierto :-)

denke dijo...

No dormir te sienta tan bien...

mariana m* dijo...

¿Tú crees? Ahora mismo me encuentro altamente procrastinadora y tengo qué hacer, ja.

denke dijo...

Ok, ok... a tu blog le sienta muy bien, pueh!

antonio dijo...

justo antes de volvernos a enrededar en piel y besos. nos gusta la imagen. saludos

RoS dijo...

changunga! ay no manches, son deliciosas...



(oye quedó rete bonito el changarro)

mariana m* dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mariana m* dijo...

@antonio: esa es la imagen de lo que quisiera estar haciendo ya y de manera permanente, sobre todo ahora que hace tanto frío. Saludos donde quiera que estés. @RoS: Ha pasado tanto tiempo que casi no recuerdo el sabor de la changunga, pero las recuerdo con devoción, me llevan a mi tierna adolescencia. Y sí, estamos haciendo una poca de renovación necesaria para el changarrito mil ;-)