lunes, noviembre 15, 2010

Debraye más que nada


Por lo que veo, este blog pronto se llamará "Cuánto quiero a Shari, ya os vale".

También: ya me vale a mí hablar sólo de estar enamorada, ni que fuera lo más. Corrección: sí es lo más, se siente bien pinche bonito. Le decía justo a mi novio que ya podría cantar la siguiente rolita (atención, cantar con tonadilla de cántico de iglesia: "yo tengo una novia caputs zombie que me ama, me ama, me ama, yo tengo una novia caputs zombie que me ama, su nombre es Mariana".

Aclaración: las pendejadas de este post están directamente relacionadas con el hecho de que no haya dormido nada en las últimas 19 horas; últimamente me da insomnio, no pego ojo, hago skype con mi novio y estoy a punto de darlas todas, pero nomás colgar y es cosa de no poder dejar de navegar, ver páginas y páginas cargadas de idioteces y pendejadas y no pegar ojo hasta por ahí de las 5am. Hoy decidí no dormir para componer mi ciclo, confío en dios lograrlo. Por cierto, hablando del santísimo, cómo odiaba que mis padres me llevarán a misa durante mi infancia y adolescencia, era lo más aburrido del planeta, aunque debo confesar que alguna vez me la creí, hasta me confesaba y comulgaba la hostia ésa remojada en vino, ah, cómo me gustaba, además era como bien visto que uno comulgara porque demostraba a los otros que uno estaba limpio de pecado. Total, que nunca entendí la puñetera educación semi religiosa por la que atravesé y eso que era primaria con método Montessori y luego secundaria con método Pierre Faure, de esos sistemas personalizados que luego la gente crítica y dice que crea puros niños rebeldes sin causa, voluntariosos y alebrestados, pero sépanse que para nada, que lo primero que me enseñaron bien y bonito fue aquello de "libertad con responsabilidad" y "libertad que no libertinaje". Si lo pienso bien, esto último lo confundo un poquito, ja, naiden, ni con todo y el sistema creado por María Montessori es perfecto. Fui feliz en la primaria ésa donde vestí un uniforme rabón durante 5 años, hasta que mi madre se arrepintió y me puso uno estilo monja el último año. Ya pa qué, dije yo, porque el siguiente año con mi inscripción a la secundaria Pierre Faure, mi hermana y hermanos migraron también de escuela y el uniforme no sirvió pa' una chingada, a menos, claro, que se lo haya heredado a mi prima. Sabe. La verdad es que siempre fui mal portadilla, sacaba puro 10, pero era cabra loca desde pequeña. Una vez me regañaron por decirle "aborigen australopithecus" a una compañera con rasgos algo autóctonos. A mí me molaba poner nombrecitos ingeniosos a la gente. A un compañero lo llamaba el Individuo Loco y a otro, por sonrojarse a la primera de cambios, el Jitomate. Pinche chiquilla de porra era yo. Y tan, tan.

PICUTI: La neta, con el uniforme rabón arrasaba en la primaria, luego en la secundaria tenía compañeras flaquitas que me decían que estaba bien pinche buena, jajajajaja. Modestía aparte, creo que estoy dos-dos. ¿O qué? Digo.

4 comentarios:

JULY dijo...

pos como que los 3 Islas Figueroa son revoluntariosos y alebestrados... eso sí!!! y la neta estás bien rica, sabrosa, hartadeliciosa... yomi!(ira que lo digo yo, tetona sin igual)

Mariana M* dijo...

Ay mi Chules, qué le va a ser una, si las tiene ahí, pues habrá que enseñarlas ahí, jajajajaja. Y pues sí, veo que te has topado con la familia más voluntariosa por excelencia :-S

NTQVCA dijo...

¡Bravo!¡Viva! ¡Olé!
Y todo lo que se pueda gritar
¡Viva!!!!!!!!

(Todo eso es porque leí las entradas anteriores, jo)

Mariana M* dijo...

¡El amor! Cuando llega, llega :-)