miércoles, septiembre 29, 2010

To flow or not to flow

Resultó demasiado duro de picar en el tercer encuentro, pero luego de algunos tragos aflojó tanto, que hasta se la llevó a la fiesta. Terminaron en su casa, besos algunos, abrazos no sé. Siempre la frialdad de la mañana siguiente como desconcierto total. Él le deseó buen fin de semana al despedirla en la puerta. Ella ya no sabía si todo había ido bien o si se le había lanzado a demasiados besos. Ella y no él. Ella, sola como siempre en cualquier performance por intentar averiguar a dónde y por qué dos adultos se encuentran. Ya no sabía si era para ser amigos, de esos amigos que duermen desnudos en una misma cama. Quizá todo era confusión. Las drogas, el alcohol.

Él la quería besar luego de una pequeña conversación en cualquier bar de barrio y lo logró. Se besaron en plena calle largo y tendido. Él quería más. Y tal vez lo tendría. Lo que pasa es que las preguntas de cualquier otro encuentro siempre la iban a mantener despierta antes que los besos furtivos en la esquina de aquel bar. Así es la vida.

Ella temió todo el tiempo haber dicho algo que no debía. Había tomado demasiadas copas como para saberlo de cierto y le tenía demasiada poca confianza como para ir a averiguarlo. Recibió un correo, no tenía nada claro. Es posible que según para quien, su manera de pensar estuviera demodé, pero le parecía que entre adultos sería más fácil tenerlo claro. Por qué no, así se ahorra uno demasiados pesares y perdidas de tiempo.

Todos los mensajes del universo del chico que la besó a la vuelta del bar de barrio. Tantos, que no podía creer que un par de besos largos podrían causar tal efecto. La tomó fuerte del brazo, no le dejó marca, pero la quería para salir a pasear por demasiado tiempo. Y ella sólo quería tener claro con quién y para qué. Le habían contado demasiado cuentos de hadas en la infancia. Su cabeza podría vomitar un par de ellos en la resaca, esas historias que jamas nunca se harían realidad, porque no, nadie toma a la chica guapa, inteligente y soltera para escribir esa historia en positivo si la chica piensa de más o siente de más o espera de más. Nunca.

VIDEOMÁTIC: Alaridos de Wolf Parade. Gracias a Lilián por darme tanto.


3 comentarios:

La+Ln=ii dijo...

"Ella temió todo el tiempo haber dicho algo que no debía". Yo vivo con esa sensación siempre y es feo y no....

JULY dijo...

sigh! ayaya.. esos chicos guapos guapísimos. Me resulta curioso el cómo algunas personas no pueden o no podemos decir las cosas como son. Parece mejor que la otra persona sobreentienda o se quede a la espera de algo.. "corazón a la deriva" como diría la Novia de América, la tan talentosa Lucerito.

valink dijo...

Chale, creo que me pasó justo eso, así mero lo mío con el nuevo alguien que ha aparecido en mi vida. Y justo eso quiero saber, con quién y para qué...