viernes, julio 23, 2010

Misterios de la vida (versión corregida y aumentada)


No pude evitar, llamé a mi ex novio (y no llego a entender las conexiones en mi cabeza para haber cometido tan garrafal error). En los últimos meses tuve diferentes fantasías con él (todas tan pendejas como la historia oficial de Blanca Nieves o Cenicienta, donde el principe salva a la desvalida damisela; mientras lo pienso, se me ocurre que esa necesidad recurrente de ser salvada en mí fue lo que me llevó a efectuar dicha llamada). Oficialmente está con la vieja ex novia (se les ve tan felices juntos que dan asco). Ni modo. Me llamó "pussy, faget" en varias ocasiones durante la misma llamada (y desafortunadamente no recuerdo si fue por no quedarme a su lado en su momento y haber huído de mi vida a Barcelona o por no haberme quedado esta última vez a vivir en México). Lloré y hablé con la voz quebrada. Por eso corté la llamada y, cuando intenté comunicar de nueva cuenta, nadie contestó (o sea, necia ¡noooooo! No me bastó con el ridículo de la llamada, sino que aún quería más llamando en repetidas ocasiones. Me convertí en la mujer a la que no le contestan por enfadosa). Lo tomé como una señal (y agradecí a la vida que me permitiera evitar hacer el ridículo todavía más).

Creo que no está bien hacer esto (pues no Mariana pendeja, no está para nada bien, vergüenza mil), pero digamos que progresamos porque antes le hubiéra llamado 30 mil 500 veces luego de verlo. Ahora fue una llamadica luego de 6 meses de haberlo visto, la cual no se repetirá en años. Digo yo (y más te valdría tonta del culo).

Tengo que confesar que todavía, a veces, sueño con él, pero ya lo doy por perdido para siempre (volvemos aquí al viejo y gastado episodio donde Mariana no se perdona haber perdido la que cree su veintiúnica oportunidad de haber sentado cabeza mediante casorío, pero aunque se rumoró que el susodicho pensó en comprar un anillo, yo nunca vi nada, entonces, pues o le dio frío o se dio cuenta que el amor estaba en otra parte). Como que volvió con la temida ex que le peleaba y rompía ropa y platos en la cabeza, así que, si volvieron, es como para siempre. Yo, romántica (es que cuento los días para enterarme que se casan y tienen hijos, autoflagelación pura). Digo, si él volvió al lugar que dijo era un caos enorme, pues como que ya se dio por convencido de que así le tocó vivir (ese tiene que ser el amor de ese cabrón, si no, no me explico y sí, me da coraje, un chingo de coraje). Me sigue preguntando qué vergas hago acá (quizá tenga que explicarle algún día que me quedé porque me mandó a la verga y no quería hacer el duelo en la misma ciudad donde él estaba). Me pongo a llorar nada más contestarle (esto sí es bien feo, lloro desconsolada y sin final, así que amanecí con la cara de boxeador retirado, gulp). Todavía lo quiero (entrecomillemos, no sé si lo quiero, cariño, aprecio, los hay, mucho, siempre fue todo un caballero, pero ¿quererlo? Así como de quererlo a mí lado, no lo siento, digo, me hubiera ido a plantar allá para luchar por su amorcito hace varios años). Y todavía no hablamos a calzón quitado como para entender algunas cosas que dejamos pasar con los años (¡y que nunca van a hablar Mariana pendeja! Eso sólo pasa en las películas y este no es ningún cuento de hadas o dramedy como para que te cumplan el gustito, ese cabrón no va a hablar contigo de nada). Eso de no dejar todo clarito con los ex...(y no es ni el puto ex, sino todos los fantasmitas dentro de mi cabeza, siento mucho utilizarlo de pretexto y como vertedero de toda la mierda que no sé ni donde poner, pinche perfeccionista de mierda, ash).

FOTOTOCA: "Abstracto", en el Manchester. Foto que Konstantina se aventajó a tomar el día que Gemma se doctoró como filósofa estudiosa y no se atrevió a ir al Sidecar again para seguir la fiesta. Ni modo, doctorada está.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Esa larga calle hacia atrás: dura una eternidad. Y esa larga calle hacia adelante - es otra eternidad. Se contraponen esos caminos?, chocan derechamente de cabeza:- y aquí, en este portón, es donde convergen. El nombre del portón está escrito arriba: "Instante".