lunes, julio 26, 2010

Amor okupa

Un día tomé el metro. Iba a cenar con Shari y Gemma y vi un par de okupas hablando animadamente frente a mí -por qué no les tomé una foto con el celular pienso ahora-, nada del otro mundo, hasta que uno, mohicana y aretes poblando su oreja, acarició la mejilla barbada del otro, el de la melenita rizada. Ya me pareció raro. Pensé, seguramente le está ejemplificando algo, contándole a su amigo alguna vivencia. Antes de que pudiera bajarme, mi mirada encontró más caricias de uno hacia el otro, encontré algo de amor dirigiéndose con manos y ojos en aquellos gestos. Flipé.

Me estaban rompiendo mis esquemas gays. Los okupas, también aman. Qué pendeja soy.

domingo, julio 25, 2010

Valientes


Los valientes están en otra vida, en otra parte. Aquí y ahora me he roto otra vez el corazón. Sigo decepcionándome porque no puedo amar a aquellos que se empeñan tanto. Cuando tomo el cuchillo por el mango y atravieso el esternón, sólo pienso en no dejar de ir hacia adentro. Amo dar un soplo y esparcir gotas de sangre sobre el edredón. Eres un pusilánime al que desprecio, pero no sé por qué te quiero tanto.

FOTO: "Marañas tapatías". El amor-odio viene de la mano.

viernes, julio 23, 2010

Misterios de la vida (versión corregida y aumentada)


No pude evitar, llamé a mi ex novio (y no llego a entender las conexiones en mi cabeza para haber cometido tan garrafal error). En los últimos meses tuve diferentes fantasías con él (todas tan pendejas como la historia oficial de Blanca Nieves o Cenicienta, donde el principe salva a la desvalida damisela; mientras lo pienso, se me ocurre que esa necesidad recurrente de ser salvada en mí fue lo que me llevó a efectuar dicha llamada). Oficialmente está con la vieja ex novia (se les ve tan felices juntos que dan asco). Ni modo. Me llamó "pussy, faget" en varias ocasiones durante la misma llamada (y desafortunadamente no recuerdo si fue por no quedarme a su lado en su momento y haber huído de mi vida a Barcelona o por no haberme quedado esta última vez a vivir en México). Lloré y hablé con la voz quebrada. Por eso corté la llamada y, cuando intenté comunicar de nueva cuenta, nadie contestó (o sea, necia ¡noooooo! No me bastó con el ridículo de la llamada, sino que aún quería más llamando en repetidas ocasiones. Me convertí en la mujer a la que no le contestan por enfadosa). Lo tomé como una señal (y agradecí a la vida que me permitiera evitar hacer el ridículo todavía más).

Creo que no está bien hacer esto (pues no Mariana pendeja, no está para nada bien, vergüenza mil), pero digamos que progresamos porque antes le hubiéra llamado 30 mil 500 veces luego de verlo. Ahora fue una llamadica luego de 6 meses de haberlo visto, la cual no se repetirá en años. Digo yo (y más te valdría tonta del culo).

Tengo que confesar que todavía, a veces, sueño con él, pero ya lo doy por perdido para siempre (volvemos aquí al viejo y gastado episodio donde Mariana no se perdona haber perdido la que cree su veintiúnica oportunidad de haber sentado cabeza mediante casorío, pero aunque se rumoró que el susodicho pensó en comprar un anillo, yo nunca vi nada, entonces, pues o le dio frío o se dio cuenta que el amor estaba en otra parte). Como que volvió con la temida ex que le peleaba y rompía ropa y platos en la cabeza, así que, si volvieron, es como para siempre. Yo, romántica (es que cuento los días para enterarme que se casan y tienen hijos, autoflagelación pura). Digo, si él volvió al lugar que dijo era un caos enorme, pues como que ya se dio por convencido de que así le tocó vivir (ese tiene que ser el amor de ese cabrón, si no, no me explico y sí, me da coraje, un chingo de coraje). Me sigue preguntando qué vergas hago acá (quizá tenga que explicarle algún día que me quedé porque me mandó a la verga y no quería hacer el duelo en la misma ciudad donde él estaba). Me pongo a llorar nada más contestarle (esto sí es bien feo, lloro desconsolada y sin final, así que amanecí con la cara de boxeador retirado, gulp). Todavía lo quiero (entrecomillemos, no sé si lo quiero, cariño, aprecio, los hay, mucho, siempre fue todo un caballero, pero ¿quererlo? Así como de quererlo a mí lado, no lo siento, digo, me hubiera ido a plantar allá para luchar por su amorcito hace varios años). Y todavía no hablamos a calzón quitado como para entender algunas cosas que dejamos pasar con los años (¡y que nunca van a hablar Mariana pendeja! Eso sólo pasa en las películas y este no es ningún cuento de hadas o dramedy como para que te cumplan el gustito, ese cabrón no va a hablar contigo de nada). Eso de no dejar todo clarito con los ex...(y no es ni el puto ex, sino todos los fantasmitas dentro de mi cabeza, siento mucho utilizarlo de pretexto y como vertedero de toda la mierda que no sé ni donde poner, pinche perfeccionista de mierda, ash).

FOTOTOCA: "Abstracto", en el Manchester. Foto que Konstantina se aventajó a tomar el día que Gemma se doctoró como filósofa estudiosa y no se atrevió a ir al Sidecar again para seguir la fiesta. Ni modo, doctorada está.


miércoles, julio 21, 2010

2x1

Situémonos: periodista de espectáculos con aires de filósofo tiene su propia revista en Londres, le va medianamente bien, aunque aún le cuelga un buen para hacer realidad sus sueños de grandeza. Un día le pega al gordo, se va contratadísimo a New York para trabajar en súper revistón de miedo. Tiene que empezar casi, casi fregando pisos. Se vende al mejor postor: una naciente estrella (encarnada por una Megan Fox todavía sin el boobjob que hoy luce a diestra y siniestra, verdad de dios) y pasa de ser el reporterete de espetáculos a codearse con la farándula, vestir Versace y ser adulado por Ralph Laurent. Se cuaja pues. De eso va How To Lose Friends and Alienate People.

La gran perla de este largometraje es lo claro que ponen eso de que a veces se tira línea para agradar a las fuentes de información o porque el dueño de la empresa dice qué es lo que se publica en el papel que él pagó y si yo no hubiera trabajado en un periódico, no lo tendría tan claro. En fin. La bola de pendejadas que tiene que escribir una por la papa, pasando desde Pimpinella hasta la Secretaria de Cultura en turno. Y pensar que hay quien todavía se la cree, chale.

La otra película que me quemé anoche fue Rudo y Cursi y pos sí, me cagué un poquito de risa porque pos si es así el fútbol, pos cómo chingados no arreglaron que ganara España este año, con tremenda crisis económica y niveles estratosféricos de paro laboral, mejor darle circo al pueblo. ¡Par de nacotes! Así tal cual deben ser los papacitos que me alegran el ojo de tanto en tanto. ¡Tacazos que me echo! Y lo mejor ¡son gratis! Ja, ja, ja.

Corra, alquílelas. O bájeselas del Kickasstorrent, es lo más.

martes, julio 13, 2010

Mariana y el futbol

Durante un partido de futbol, soy la peor pesadilla de un hincha de verdad, que yo sólo miro partidos con amigos, porque hay 22 tíos en pantaloncillos peleándose por un balón. Me gustan mucho los close ups que hacen las cámaras a los guapos de este deporte, tales como Iker papacito, Forlán papazote, Bojan chiquitito y así.

De manera que, oficialmente, envidio a la Reina porque, si no basta mirar la foto, caldeó cuando se topó con Iker luego de que la Roja fuera coronada campeona del mundo, qué decir de cuando vio a Puyol "cuerpo de tentación, cara de arrepentimiento", tan sólo lucir una toalla en los vestuarios.

Amo el futbol sí señor. Daría todo porque se volvieran a usar esos mini shortcitos del pasado, esos apretaditos, apretaditos, como cuando Butragueño mostró su par de cojones bien puestos. En fin, soy de esas molestas y falsas fans que odia todo hincha verdadero.




FOTO: Tomada de www.gettyimages.es. Pinche envidia, lo que tiene ser Reina, me cae.

sábado, julio 03, 2010

El sabor de las mujeres


Creo que hace falta una sitcom cuyo personaje principal sea un chef que tiene un programa en el canal de cocina por cable. Frente a las cámaras es todo dulzura, pero el idiota se corta y sangra, así que hay que repetir escenas y eso le emputa, de manera que todo ese candor se esfuma y se vuelve un mamón de mierda total. Lo que no sé es a quién se cogería, pero quizá esté guay que tenga muchos issues con su ex y no pueda superarla. Ella volvió con un antiguo ex novio que nomás darle un trago a la cerveza se pone medio intenso e incluso algo agresivo, claro que como folla de maravilla, pues ahí está, aunque el chef fue su verdadero amor, lo que pasa es que el pendejo se fue a Toulouse a estudiar un máster y pos la dejó en su ciudad natal por un año y pos en un año pasaron putimil cosas: ella se tuvo que refugiar un pelín con ese antiguo amor, su actual pareja, además de refugiarse en el trabajo, es más, hasta conoció el amor lesbiano y como que le gustó, pero se dio cuenta que las mujeres son demasiado complicadas, así que decide hacerse súper ultra pija, total, su novio es un yuppie de muerte, nada qué ver con el chef, que es un obsesivo de lo peor, ama el orden y la limpieza, lo cual se ve compensado con gran gusto por la vida en el campo, no onda hippie, sí onda relajada, se cuida, come sano, hace deporte y ama por sobre todas las cosas, incluso su ex y la cocina, a los animales. Lo que no sabe es que conocerá a la presidenta de una asociación en pro de la defensa de canes huérfanos que también es fan del sexo tántrico, además de vegana, uy, un forro de vieja pues. Así que cuando decidé volver a su ciudad natal, se encuentra un día en la sección de vinos de importación a su ex, se saludan, mua, mua, cómo estás, yo fenomenal, qué bien te vez, uy, no sabes, ese color te va genial, seguro que sigues haciendo ejercicio, tú, qué guapa, mira, te ves como toda radiante, hasta se recomiendan vinos y opinan de la compra que llevan, cuando la pareja actual de ella se acerca y le pone ojos de pistola al chef, él se ríe, porque ya coje a la defensora de animales buenota, se despiden y al alejarse, voltea de reojo y le da corajito que el pendejo que ocupa su lugar le da tremendo agarrón de nalga a su ex. El chef de repente piensa en el sabor de todas las mujeres con las que ha estado, sin saber por qué, y aunque el de su ex es el más dulce, se muerde los labios y jura que la va a olvidar, aunque sea lo último que haga. Lo triste: sigue soñando despierto un sinnúmero de encuentros con ella, mientras bate un huevo, prepara un salmorejo o mete una quiche al horno.

En fin, que las series de médicos o científicos forenses están más que explotadas. Yo quiero sangre, pero un poquito de fe culinaria, no estaría mal.

FOTOS: La roja dividida. No sé por qué, pero extraño la lluvia de otros tiempo, no la dorada, no piensen mal, pero sí un bosque y su olor después de la lluvia. Extraño otros paisajes. Barcelona está un poco gastada.