domingo, junio 20, 2010

Incórporea puerta falsa

Cuesta sacarse la piel durante la vigilia. A veces me abro de par en par, por momentos sólo. Me cierro en banda porque tengo miedo. Caerse, rodar. Como gotas del lagrimal.

Conozco, sé, garantizo y apruebo algo que no me tendría ni qué importar. Se los ve tan felices a la distancia. Esa nueva felicidad no me molesta. Así lo hacen los ojos de las viejas fotografías, porque ésos me veían a mí y lo que veían se perdió en el intento.

Soy quizá yo el fantasma que se quedó encerrado en esta casa. No la mujer de carne y hueso. Soy el vapor de aquellos pasos sobre cristal y no era faquir. Me la jugué y morí.

El regreso es largo, no se consigue volver a la materia así tan fácil. Lo dicen las brujas, me salió una carta. La mayor parte del tiempo sé que no está bien, es sólo que no he tenido el coraje para cruzar el umbral.

FOTOMÁTICA: La que quiero encontrar, que no hay, porque este no es un cuento de hadas. La mosca está aplastada en el ventanal.


3 comentarios:

RoS dijo...

esa foto está chidita, se antoja sea de dulce.

ahora bien, a esas moscas atrapadas en el cristal nomás hay que soplarles poquito, seguro iran por un mejor camino, seguro.

Jimena dijo...

Todos nos detenemos de pronto frente a una puerta, por poquito tiempo, por mucho tiempo. Por lo menos yo, me la paso mirando con timidez o incertidumbre un umbral, luego otro. Una vez que atravesamos esas puertas, resulta con frecuencia que eran cortinas de humo, nomás, que se disuelven mientras las dejamos atrás. Pero sé muy bien que la práctica es infinitamente más difícil que la teoría. Ojalá todo fuera como apagar o encender interruptores.

denke dijo...

Vivir es un proceso complejo. Si hay gente que prepara oposiciones durante años... como medir cuanta preparación se necesita para volver a la materia?