lunes, febrero 08, 2010

Historias de inmigrantes versión 2.0


"Little soldier, little insect, you know war it has no heart, it will kill you in the sunshine, or happily in the the dark". No one would riot for less. Bright Eyes.


Me estoy desvelando otra vez. Luego del atracón marca McDonal's estoy teniendo los típicos remordimientos. Me repito a mí misma "es sólo un antojito inocente", pero si hago el recuento, es como el cuarto atracón con Big Mac y patatas deluxe que me doy en 20 días, lo cual para nada es normal. Así que es oficial: estoy como deprimida, como recuperándome a mis "vacaciones" en México y si quiero tragar McDonals por quinta vez VOY A COMER McDONAL'S POR QUINTA VEZ.

Eso si me alcanza, porque soy lo que sigue de pobre y todo por volver a la madre patria para probar suerte como inmigrante ilegal, a cambio de mucha tranquilidad emocional (con su respectiva sustracción de sobresaltos y palpitaciones) y unos cuantos euros para poder pasear por París (algún día que no veo ni tantito cerca por ahora). El intercambio me resulta a veces justo, a veces cruento y básicamente un petardeo que se mofa de mí en mis narices cuando leo en el diario notas como esta o aquesta, porque en el vertedero de historias de inmigrantes no se salva ni la más doctorada con un altísimo nivel de catalán si nació en el suelo que alguna vez acogió a los exiliados catalanes que Franco quería, pero en el panteón. Ni aunque posea un pasaporte español. No la van a elegir por sobre un catalán de cepa. Ni hablar mujer. Tons, pos está cabrón. Un eterno debatirse y todo por ¡oh!, no ser ni de aquí ni de allá. Ja.

PCTR: En el baño de un bar donde se fuma y se bebe como dios manda en un domingo catalán. Ricuras de la vida barcelonesa porque Barcelona es un primor lleno de abrojos que nadie dijo que era fácil. Aún así, me empeño.

2 comentarios:

Jimena dijo...

Valiente.

Mariana M* dijo...

La lucha se hace, como sea ;)