jueves, diciembre 10, 2009

Advenimiento





Estar al borde del abismo. Verla venir. Como si de un chivito al precipicio se tratara, así te ves, pero no, no se trata de una mera posición sexual. Se trata de otra cosa y te gusta, pero por alguna extraña razón, las cicatrices de guerra te recuerdan que no es el camino espinoso el que te gustaría transitar. No ahora.

El solo hecho de haberla visto cerca, de haber estado cara a cara con ello te basta. Aunque seas la maldita reina del destiempo, la imprudencia con piel de mujer. Hay cosas que te recuerdan que estás viva, que sólo se vive una vez. Así nomás. Y me encanta.

IMÁGENES: Las escamas, las pequeñas formas de los Golden Fish. Estoy verdaderamente asustada porque de repente me siento en Egolandia o algo así. Nadie dijo que fuera fácil enfrentarse al mundo real, pero es que llevo mucho tiempo en Comfort City y, aunque se está la mar de bien en cierto sentido, me pican las ganas de volver. Así de simple.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó este del advenimiento, y no solo porque me proyecté sino como está escrito.... ( Has leido a Ricardo Castillo?... me lo recordó un poco).

Tecleador salvaje

Anónimo dijo...

espero q lo de egolandia no haya sido por mi :(