domingo, noviembre 15, 2009

Reversa imposible



Cuando partí a Barcelona hace 4 años, nunca pensé en el feliz retorno o, mejor dicho, el verdadero retorno. Según esto, yo iba a volver pronto para retomar una relación que terminó valiendo madre poco más de un año después de afincarme en la ciudad condal. Hasta aquí, dentro de todo, sin pedos. Sin embargo, la adaptación al nuevo entorno me costó más de la cuenta digamos que por culpa del ahora pinche ex novio ése. No fue sino hasta que terminó todo aquello que me planté en Barcelona realmente para hacerla mi nuevo hogar y así lo fue en los últimos 3 años. Pero, como todo en mi vida, no soy ejemplo de una adaptación ideal. No me encanta la manera de ser de algunos catalanes muy catalanistas, además de que me guste o no, siempre seré una extranjera en Barcelona y, de quedarme allá forever, me costará el doble trabajar de lo mío y pos una de atender guiris también se cansa. Total, que hace un mes y medio compré un billete a México y hoy estoy aquí, en el paraíso de los tacos, pero también del tráfico del copón. Estoy en casa de mi mana, la Gemma, quien volvió a la vida luego de un par de reajustillos en su vida y ahora es una soltera espectacular que ejerce en toda la extensión de la palabra y se divierte mogollón.

En este retorno me es imposible hacer la vista gorda. Después de este tiempo en el viejo continente una se acostumbra a otro tipo de fisonomías y, la neta, las de acá me están costando trabajo. Digo, no he podido cuestionarme ahora que el DF según me cuentan se ha vuelto paraíso gay, ¿qué le ve un hombre de rasgos típicamente chilangos a otro ídem?

La cosa buena: la cerveza Montejo y los tacos al pastor. Qué decir del caldo de camarón, cosa más buena, y de las alucinantes panaderías con deliciosos manjares de harina. También he flipado en colores al entrar a un Oxxo o Seven Eleven, donde además de venderte bebidas etílicas a la hora que se te hinche el huevo, tiene todas esas golosinas con las que crecí y que adoro. Todavía no me atasco, pero pronto, muy pronto tendremos una cita entre ellas y yo.

El shock cultural también se vive a la inversa, al volver. Y no, todavía no sé si quiera volver a esta vida loca en este país tercermundistas secuestrado por políticos, por narcos, por su propia gente y que por ende no puede crecer. Y aunque adore el pasmo catalán, ese que te permite trasladarte en bicicleta a cualquier parte, el de la siesta de 2 a 5 de la tarde, el de la ausencia de grandes centros comerciales y supermercadotes, no sé si me quiera quedar para siempre con la rancia Europa. Aún queda mucho que decidir. Queda mi felicidad por decidir.

Próximante: el shock cultural al volver al terruño amado. Esto fue sólo el principito de mucha deposición.




PISCAPICS: Nomás pa ilustrar porque no, no he sacado mi camarón para retratar las novedades que encuentro a mí paso. Quizá mañana lunes me descuelgue por la ciudad y haga algunas fotos, pero bueno, de mientras unas con el celular (que ya no es móvil, ja, ja). Hoy, a reponerse a dos noches de fiesta y rock and roll en bonitos antros. Los mejores, ayer noche en el centro de la ciudad donde la música estuvo mucho mejor que en plena Condechi. Eso sí, los pinches chilangos cuando ligan, pueden ser lo más enfadoso del universo. El retraso, también se nota en el arte del flirteo patatero, je, como le llama mi mana querida.

5 comentarios:

La+Ln=ii dijo...

Uy, yo prefiero que me ligue un chilango a un tapatío, la mera verdad... El primero se va a la yugular y no se anda tanto con mamadas. Pero, claro, no hay como la fluidez del ligue de primer mundo.

Jaime Rivera dijo...

Pues ahora sólo falta que se te quite la manera de escribir española, porque mira que haces una mezcla muy interesante de mexicanismos con españolismos que no he visto con frecuencia.

JULY dijo...

Mariaaaaaaana!!! qué bello post!!! me reí MOGOLLÓN y UN CHINGO! he pensado lo mismito que tú respecto a las fisonomías: me ha costado tía! Hasta he pensado que soy una racistoide, pero nel, es acostumbrarse nomás. En Catalandia los veía a todos iguales y acá los veo a todos feos. Tenemos que chismear! te mando besos y espero verte pronto prontísimo!!! muak!

NTQVCA dijo...

Ah que chingón que ande por estos lares contaminados.
Ya lo platica como si fuera extrangera y es cuando uno se pregunta, soy de aquí o soy de allá?

Mariana M* dijo...

De los ligues, el chilango es también uno de mis tops, pero supongo que dentro del rubro también hay las malas excepciones. Siempre hay un nefasto, pero pos mira, luego de que a mi amiga la acosaran güeyes súper enfadosos, terminó con uno que se le fue directo a la yugular. Her-mo-so. Yo ni digo nada porque tengo mi noviecito francés, ja.

No creo que deje de escribir con españolismos por algún tiempo, supongo que hay cosas que llegan para quedarse.

Muero por llegar a GDL, pero me lo estoy pasando chingón en el DF.

Y pos ora sí que medio como la India María: ni de aquí, ni de allá, jajajajajajaja.

¡Los amo!