jueves, octubre 08, 2009

En carne rosa


Lo que hierve en la sangre, no hiere, porque aún está inerte, lo estará por unos momentos más.
Uno, dos, los que sean. Las imágenes en flash, una tras otra, como si un cuchillo las rebanara de un útopico irreal.

Lo increíble resplandece. Estaba guardado debajo del vestido. Cuando lo descubrí, latía sin parar.

PICTOPIC: Del ectoplasma. La verdad.

2 comentarios:

NTQVCA dijo...

¡Ese corazón!

Mariana M* dijo...

Quiere latir, quiere latir, ¡quiere latir!