sábado, octubre 03, 2009

Cosas que hace la gente en los ascensores


A solas. Te arreglas el pelo, revisas trazos indeseables de la ensalada entre los dientes, te cercioras de que el escote no dé de más, te acomodas la falda o limpias el sudor que cae por la frente. A solas por unos instantes con el espejo en ese cubículo de metal. Un piso, dos o tres, pero si vas al sobre ático, siempre hay tiempo hasta para tomar una foto con el móvil. Resulta un espacio adorable para el narcisista barato que se rinde a los pies de cualquier espejo. En México no es tan común tomarlos, pero en ciudades tan verticales como Barcelona, es una de las cosas a las que te llegas a acostumbrar. Tanto a eso como al tufo de los catalanes, los desplazamientos en bicicleta, a las paqui-beers al salir del antro, al baño vaquero o incluso a no bañarte, porque los hábitos de higiene españolas no exigen necesariamente el baño diario: son inmunes al mal olor gracias a sus rancios hedores, de manera que si no adoras el baño, da igual.

No es hermoso cuando: te subes en uno y te ves rodeada por pestilencias ajenas, de viejos, de los que no se bañaron, de los que adoran el aroma a humedad sobre todo en verano. Tampoco querras estar en uno que se detiene a dos pisos de tu destino y estás meándote que te cagas. O cuando tienes claustrofobia.

Tú, ¿qué haces en un ascensor cuando vas solo?

PICKYPIC: De cierto ascensor que utilicé este verano para llegar hasta el catalizador y entrar en "Proceso de cambio". lol. ¡Ah! Cómo he cambiado. ¿Lo peor? Creo que para bien.

2 comentarios:

La+Ln=ii dijo...

Yo me pongo mal, soy la típica chafa paranoica que les teme. ¿Te acuerdas cuando nos quedamos encerrados bien pedos, tú, Arabella, Álvaro y yo en el elevador del piso de Lulú?, qué miedo no mames. Semehace que Arabella hasta tiene fotos del evento...

Mariana M* dijo...

Ja, ja. No recuerdo fotos, pero sí que yo me estaba meando y que a ti no te gusto nada.