martes, agosto 25, 2009

Ya casi no es agosto


En mi primer verano catalán sudé tanto como éste. Como para mandar a la mierda tanto pinche sudor pegajosito, pero ciertamente me gustó tanto, que valió la pena quedarse para vivir un segundo. Hago el cuarto. Y ya está. Sigo trabajando tanto como el año pasado en dos curros. Ahí va la cosa. Preocupada a veces de la eterna soltería que nomás lleva, oficialmente, un año, como nunca en mi vida.

Así que esta ex noviera irredenta necesita la amable cooperación de un príncipe azul moderno y apuesto disponible para ya. Ja, ja.

El otro día mientras comía en un delicioso lugar llamado Bó de B con Shari, escuché que la camarera le decía a la cocinera que no sabía si quería quedarse en Barcelona. Y digo yo, acaso ¿alguien lo sabe? Yo sólo sé que quiero que mi lista de proposiciones de mes se cumpla, que encuentre nuevo compañero de piso, que me matricule, que todo se acomode, que todo caiga, que me caiga un principillo valiente ahí nomás. Chin.

La verdad es que, como dicen por ahí, no es cosa ni de esperar o de forzar las cosas porque cuando llegue será bien lindo y será porque tiene que ser. O al menos eso sigo pensando antes de perder toda esperanza. Quiero una sorpresa, no pronto, sólo me gustaría que hubiera una, de verdad, aguardando para mí por ahí y me abrace fuerte un día de estos. A ver.

FLORIPIC: Pa' que se den la vueltita por el Bó de B un día, está bien rico y no es caro. Para animar el corazón. Yom, yom.

3 comentarios:

Listo Entertainment dijo...

Pues mientras no viene el príncipe, si quieres quedamos una noche y nos tomamos unas cervezas.

Dimas dijo...

Yo me ofrezco como principe...te gustan los calvos?...:D

Mariana M* dijo...

¡Ay pinche Listo! Para eso me gustabas...jo, jo. Bueno, si tu novia te deja tomar cervezas con esta servidora, va, pero te confieso que me pones nerviosa.

Dimas, no, no me gustan los calvos, pero es que les agarré ojeriza por un ex novio pelón y narizón que me rompió el alma. Creo que todavía me queda un pelín que rumiar. Pero sólo un poco.