lunes, agosto 24, 2009

Prometo intentarlo alguna vez


Soy una mujer adulta, pero no, no puedo quitarme de enfrente las tentaciones. Y no hablo de un simple trozo de chocolate belga en tiempos de sugar free.

No quiero ni pensarlo, pero la sensación de pérdida me ha recorrido la piel sin haberlo ni siquiera intentado. Por eso habemos tantos solteros treintones. Caer y romperte como frágil porcelana sobre asfalto no es una opción. O bueno, es sólo que llevo un rato recuperando las partes barridas, renovando las que no se quedaron más en mí.

Esa importante cosa llamada confianza, la extraño tanto.

MOVINGPIC: Moviendo la caderita, olvidándome del estrés. Nos movemos solos y elegimos porciones para una sola persona. No queremos que se eche luego a perder. Aunque siempre está la tabla fuerte, el soporte para cruzar de un estado deplorable al calor de hogar, los amigos, la familia. I just don't know what to do with myself. Generación pérdida dicen unos.

2 comentarios:

Verónica Nieva dijo...

Ya pasará, querida.
Nos perdemos por unas horas pero luego —mágica y inexplicablemente— nos encontramos. Y en ese estado de certeza (que dura unas horas, claro) se siente una tan clara y tan buena onda... Yo siempre tengo miedo de perderme otra vez... Pero siempre me pasa... Los estados van y vienen... Ya ves...
Besos.

D dijo...

Hola Mariana, apenas descubro tu blog y esta entrada de agosto me llegó mucho. Atravieso una etapa muy fuerte, me estoy cambiando de casa y jamás pensé que lo haría con el corazon roto. En mi blog no me atrevo a escribir demasiado, ya que demasiada gente que jamás quisiera se enterara lo puede leer.
Extraño mucho mi confianza.
Quiero ser una mujer completa-en-mi-misma diablos.
Te mando un abrazo.
D.