miércoles, julio 22, 2009

¿Es verano? ¡No te quiero conocer!

Un arrocito se coce a fuego lento. Se trata de un verano adelantado. No lo supe reconocer. Y no, no me gustan los amores de verano, las aventuras veraniegas, el sexo estival. Digo, no me gustan para un rato nada más. Para que cuando se extinga el último chorro de calor voraz que el estío nos trae, las ganas por retozar resulten aburridas, cansonas, tediosas y todo se rompa en mil pedazos irreconstituibles, como una bolsa de papel mojada por la lluvia.

A mí la paciencia es lo que menos se me da. Supongo que lo iré a aprender algún día, como hoy, por ejemplo, en el que extrañamente no me siento ansiosa por nada. Aunque quizá sólo sea que las señales de vida son nulas, que los mensajes erroneos o contradictorios y que me dé más hueva intentar comprender que sólo limitarme a tomar las cosas literalmente. En tal caso, Lisboa con una portuguesa no suena nada mal, como el pensamiento que se me quedó atragantado en la cabeza de que Bruselas con un belga serían más que bienvenidos en mi experiencia de vida.

Anoche, a falta de una correa que apretar con los dientes, mordí la almohada, solté un par de lágrimas y medio dormí con las imágenes de un futuro ficticio, una siempre reconfortante manera de hacerse al sueño. Esta mañana comprendí que tengo que seguir siendo la dueña de mi vida, de mis decisiones, de mi camino y que no quiero sacarme la lotería yo sola: habrá alguien lo suficientemente listo, inteligentillo pues, que sabrá como llegar a sacarse su propia lotería y, como dice Natalia, ir conmigo de premio a rentar pelis a la videotienda más cercana.

Así que todo, todo sigue a fuego lento. No tengo prisa. Aún me encanta esta etapa de soltería total, sin rollos ni relaciones, nada que empiece o termine. Todo esto a colación de que llevo un añito sin novio. Y qué felicidad. La última vez no fue la mejor y la mejor pasó hace tanto, que ya no me acuerdo. El terreno está planito, así como para construir de nuevo.

Es verano, verano medio y no, no quiero conocer a ese cinéfilo hermoso que sea lo suficientemente valiente para tomar a esta cabra por los cuernos y fundirse en besos y abrazos. No todavía, porque no odio el verano, pero sí, ja, ja.



2 comentarios:

NTQVCA dijo...

pero porque no Marianita?, a veces también nos escudamos para no admitir que ya lo queremos, ya!...a veces

Mariana M* dijo...

Como sea, escudo o no, no quiero seguir siendo la irresponsable que se deja llevar por miles de interpretaciones estúpidas e imposibles respecto a los hechos. Creo que es muy pronto, demasiado temprano para asumir nada, pero como no cuesta nada soñar, ahí voy dando tumbos con mis estúpidos sueños. Yo, es que prefiero que sea así, que no haya nada, que todo sean meras imaginaciones mías. Digo, en el caso de que te refieras a que ya lo quiero, porque si hablabas de que ya quiero ya una relación, jaja, eso es otra cosa.