martes, julio 14, 2009

Encuentros cercanos en la videotienda

En aquel videoclub solía fijarme en las parejas que iban a elegir películas juntas. No me interesaba propiamente lo que elegían, sino el ritual, ir juntos a buscar un objeto de ocio temporal para compartir. No era en sí envidia, pero añoraba encontrarme en la misma situación. Las pocas veces que yo fui con un novio, tan no quería al novio, que me supo a nada la experiencia. Iba con frecuencia a esa videotienda. Me perdía horas entre las estanterías. Metía la nariz en la selección de producciones alemanas, francesas, el cine de autor o las simples comedias románticas.

Es gracioso como en las ciudades nos rondamos sin siquiera conocernos y un día nos vamos a conocer en otro contexto totalmente distinto al que nos envolvió alguna vez sin saberlo, como un barrio, una universidad, el gimnasio. Vale, no es gracioso. Pasa porque toca. Pasa cuando tiene que pasar. Y pasa en una de esas vueltas que damos para tocar a otros y conocer así nuevos universos.

Y lo admito, más de una vez entré a la tienda de video con la ilusión de tocar alguien, de que me tocara otra órbita. No importaba la sección, no hubiera juzgado al portador de un dramonón de cinco yemas o de una de acción cutre y facilona. Yo sigo esperando sacarme la lotería sin enterarme, para ir al videoclub con mi hermoso premio a sacar pelis para los dos.

FOTOMANÍA: Obra y gracia de la mamacita que hace las veces de mi computador. Ando como en sequía. No se puede tener todo, me riegan por un lado, pero sigue habiendo partes por tratar. Las miradas, los orgasmos no son todo en esta vida, qué se le va a hacer. Insaciable reportando desde el valle de la afición por las caricias duraderas en el cuerpo, en el alma. Ahí nomás papá.

4 comentarios:

El bato dijo...

ya no quiero leer porque me enamoro y luego me dan celos

Mariana M* dijo...

Voy a emprender una cruzada por la abolición de los celos en el mundo.

Natalia dijo...

Creo que el de la lotería va a ser el que te acompañe al videoclub.
Me gusta mucho este post.
Estás bien guapa amiga. Por cierto, me uno a la cruzada!!!

Mariana M* dijo...

Natalia preciosa, tienes razón, que todo depende del cristal con que se mire, pero ¿premio? ¿Por qué no ser yo el premio? La respuesta es porque me apendejo de cuando en cuando y tengo cero paciencia en el corazón.
Besos guapa ;)