viernes, julio 10, 2009

Crepúsculo tapatío

No sé por qué vergas, pero los jueves en la noche se me antoja mil tomar una chela con amigos. El problema es que el viernes comienzo en el hostal a las 10 am, lo cual no ayuda nada. Eso sí, dios es grande y trae el sol sólo para mí: uno de los chicos del hostal se va y yo paso a ser la que más antigüedad tiene (en cuanto a empleados buenos y que están en la gracia del jefe, jajajajaja). El punto es que a partir de agosto yo puedo elegir mi horario como más me convenga y eso significa como se me dé la regalada gana. Soy tan feliz, porque así podré organizarme bien, descansar los fines de semana y un día entre semana, porque hasta finales de septiembre lo sigo combinando con CasacAsia que, by the way, me tiene hasta la madre y lo que sigue, pero resisto como una jabata, todavía ocupo el dinero para poder viajar a México, no sé, en noviembre o así.

Tengo ganas de ir y no al mismo tiempo. Extraño como lo más a mi familia, a mis amigos, pero hay muchas cosas que me dan hueva suprema, como la eterna endogamia tapatía (nunca comprendí el gusto por revolver babas y otros fluidos unos con otros ¿Es Guadalajarita la bella, tan, pero tan chiquita así? Supongo, porque ¡ay dios! con la cogedera entre todos), como los políticos de mierda (bueno, al menos Jalisco ya no está gobernado por el PAN, lo cual no quiere decir que los que llegan sean una mejor opción, pero como que desde lo del rave aquel en el que miles de jóvenes tragaron polvo porque los obligaron a ponerse pecho tierra, mandato directo de Ramírez Acuña, por lo menos los jóvenes no debieron votar al PAN de nueva cuenta, evitando así la penosa participación de Etilio, qué vergüenza), como los chismes de mierda (sí, yo era bien chismosa y gozaba con ello. Tuve que cruzar un oceáno para entender que qué hueva, que eso es no tener vida, aunque de vez en cuando goce poquito con alguno que otro chismesillo. El que cotilla nace, cotilla muere, pero hay niveles, ¿eh?), el machismo de mierda y cualquier otra cosa típica de la vida tapa-tapatía.

Quizá algún día deje de renegar de ser tapa, pero es que da pena, hay cada ejemplar (y justo ahora estoy pecando de criticona, otra perla tapatía por ejemplo).

Sin excederse pues, que al cabo es bien bonito ser tapa-tapa. O, ¿no? Sí tú.

Bueno, además, allá no puede moverse uno en bicicleta sin arriesgar el pellejo cada vez que se pedalea.





FOTOGRAFAFAS: De la serie "La comida y sus formas". Carne en forma de corazón, hot cakes que parecen Pac Man. Viva el ocio cotidiano. Viva la comida. Viva el efecto de la comida en mis formas. Ja, ja. Es que intenté ponerme a dieta y funcionó, pero lo que sea de cada quien, a mí me gusta comer. Mucho. Qué se le va a hacer. Eso sí, estoy gordibuena que te cagas. Ni tan gordis, pero buena, todavía (si no me echo porras yo, ¿quién?) ja, ja, ja.

4 comentarios:

La+Ln=ii dijo...

Pero, ay, bueno. Estar una temporadita corta en gdl está chingón. Uno se la pasa con madres, ¿no?

Es que a mí medio sí me gusta esta ciudad :$ (qué chafa, ya sé).

José Alonso Torres dijo...

Algún defecto teníamos que tener, jejeje. Acá se le espera, hay menos endogamia de la necesaria. Un abrazo

Mariana M* dijo...

Leeleean: No es chafa que te guste, para nada. A mí me gusta, ya no me encanta, pero me encantaba cuando vivía ahí y la ciudad era mía. Es que creo que la he perdido un poco. Es cosa de volver y recuperar.

Mi estimado Alonso, ya nos veremos, de mientras nos leemos ;)

JULY dijo...

jajajaja, pinchis ánimos me das pa' regresar!!! ya se, justo algunas cosas que dicen es lo que me da la huevinsky del regreso... arrgh, lo del transporte, lo de los chismes (sí sí, y yo también soy re-chismosa), lo del machismo... argggh... lo de la endogamia ya ni digo nada porque es justo lo que yo he hecho toda mi vida amorosa y mira con quién acabé: con el ex de la amiga de mi amiga que es ex del amigo de mi ex. Habrase visto!