viernes, junio 26, 2009

Pececito

La gente pasa y le mea encima. Sólo calza un zapato, la ropa la lleva raída, costras de mugre poblan su piel. No es su mejor momento, no. Está tirado en una esquina, apesta a años de encierro, de obligación, de sometimiento. Lo más curioso es que solito se metió a esa cárcel, no sé quién le dijo que algún día eso se convertiría en algo parecido al paraíso o al menos a una parcela de su propiedad, donde gobernaría por el resto de sus días la libertad en la que siempre creyó, por la cual luchó y soñaba desde que puede acordarse de algo.

Bajo la mugre, el sufrimiento de años, pues vivía con la impotencia del que no puede hacer nada para cambiar su destino. No era culpa suya el miedo, la inseguridad del otro, pero cuidó de ellos como si fueran suyos, como si su devoción lo mereciera.

¿Lo peor? Lo peor no era la mugre, estar infecto, sino ser el postre, ese delicioso postre que encontró una vez que salió de ahí, cuando limpió su cuerpo, sin sanar las heridas porque no las lamió al completo y solo.

No creo en cuentos de hadas, por eso sé que ser el puto postre es lo peor. Es una disyuntiva, engordar o no al pez, engordar o no al pececito.


FOTO: "Un día en la Autónoma", la universidad que hasta ahora me acoge en su seno académico y me ha dado buenas sorpresas a pesar de ser yo la peor de las estudiantes aunque haga que estudio.

jueves, junio 25, 2009

Yo quiero postear, postear, postear


Y es que tengo por fin una computadora. Mi anterior ordenador fue una iBook que adquirí por ahí del 2001. La quise y amé profundamente hasta que en febrero pasado le tiré un café encima. Me acordé de todas las veces que mi papá me recomendó, si no es que casi, casi lo manejó como orden, no comer o beber nada cuando se está frente a la compu. Eso y lavarse las manos antes de utilizarla. ¡Ah! También me enseñó que los aparatos electrónicos son como los cepillos de dientes, no se prestan. ¿Que por qué? Bueno, pues porque caras vemos, manos de estómago no conocemos.

Hoy me llegó el paquete. Estaba feliz. Sigo feliz. Se siente bonito tener de nuevo un ordenador con el cual poder volar, postear, escuchar música, navegar, simplemente navegar. Es como tener otra vez la ventana abierta al mundo entero. Lo valoro sobre todo porque la otra parte de mi universo está del otro lado del océano. Le doy vueltas al hecho y no puedo sino llegar al mismo lugar: estoy muy contenta. Me siento flotar.




FOTUCAS: Las primeras tiradas con la PhotoBoot. Diversión pura. Porque, ¿qué chingados hace una soltera de 32 sin computadora medianamente buena? Una chingada. Voy a escribirle odas. Hasta le voy a poner nombre. 

miércoles, junio 24, 2009

Y de repente una playa

En toda mi vida catalana, casi que no he salido por ahí de playas. En la temprana primavera del 2006 fui a Cadaqués, playa rocosa en la cual ni tomé el sol, sólo hubo un pic nic rodeado por rocas enlamadas. El Mediterráneo y mi corazón estaban fríos. Sitges, por ejemplo, la he visitado varias veces, la más afortunada en compañía de mi hermana en septiembre pasado. Con Lulú fui a Castellón para el FIB también en 2006; entonces disfrutamos de Pixies, pero no de la playa. El calor casi nos deja derretidas en medio del pequeño pueblo valenciano. Y claro, está la playa que tenemos en la ciudad, atractivo indiscutible de Barcelona. Es hermoso salir de trabajar a las 3 armada con toalla y protector solar, coger la bici y bajar hasta Marbella o, incluso, quedarse al lado del Port Olímpic si es que da huevita avanzar más.

El otro día pude salir de la ciudad y conocer la playa de Cubelles. Con arena fina y un amplio margen para recostarse a tomar el sol.

El verano apenas comienza y yo ya estoy algo morena. Cosas de ir a la playa y platicar. Ya me encanta este verano.





HOT PICS: Sí, harto calor y hartas ganas de seguir yendo a la playa. Las últimas dos veces no he ido sola, que me encanta, pero tiene su puntito estar ahí hablando de todo y nada.

miércoles, junio 17, 2009

Lotería


Una mujer desconfiada recorre un camino conocido para ella. Sólo que está vez es distinto. Y quizá, como dicen por ahí, las circunstancias sean las menos afortunadas, pero no por ello desafortunado el encuentro. Uno nunca sabe.

HORROR PICTURE: La del brazo tras el atraco. Porque no puedo dejar de documentar los acontecimientos que plagan mi vida.

viernes, junio 12, 2009

Que me salven, si us plau!



Llevo ya mucho tiempo empeñada en no querer ser salvada, pero, cuando te parten la madre en la calle, cuando te roban el bolso, lo único que quieres es que venga alguien y te abrace fuerte, tan fuerte que te quite el aire.

Pero eso sí, tengo a todos mis amiguitos al pie del cañón. Ahí está la Shari yendo conmigo a por el parte médico, porque sí, me mangonearon y me salió un moretón y en la comisaria los Mossos d'Escuadra me decían que no, que sin parte no podía denunciar que porque fue con violencia y pues así íbamos y veníamos de un ambulatorio a otro hasta encontrar el indicado. Menudo favor que nos hicieron (más a mí que a Shari), porque yo sí que clavaba mi mirada en el ir y venir de los mozuelos que deambulaban por el lugar, ahí y en la comisaria, casi se me salen los ojos de ver tanto bistec. Eso sí, que no hablen, que no hablen porque se les sale un acentillo mata pasiones total. Además, ¿qué tiene un mosso d'escuadra en la maceta? Digo, como para platicar y así. Ovbio, no mucho. Shari dice que seguro, seguro, futbol. Ahí nomás, como me encanta. Ja.

Conforme avanzan los días, el susto se diluye. Queda el miedo, el voltear para todos lados antes de salir de noche por la ciudad. Así las cosas. Ahora me tocó a mí.

SOUNTRACK: "Save me", de Aimee Mann, de esa película Magnolia que me gustó mucho, aunque actuara en ella Tom Cruise que no es mi favorito desde Leyenda, hace mil años, pero bueno. Se reciben abracitos mil. Se siente lo que sigue de culero que te roben y peguen sin motivo aparente.

jueves, junio 11, 2009

Cosas que pasan pero que no se dicen

Cosas que roban la paz y no, no me estoy comiendo el coco por nadie. O sí, pero no es el punto.

No soy la misma, nada es igual.

sábado, junio 06, 2009

Cosas que se piensan pero no se dicen


En la mirada torva. En los silencios incómodos. En la falta de desodorante en una axila. Tan trivial como profundo. Si dijeramos lo que pensamos el mundo sería dos veces más complicado aunque por momentos lloraríamos de alegría porque entendimos a nuestro más querido prójimo.

Hoy, salgo de fiesta. Lo que pasa cuando una tiene ganas de salir y el güerito llama a la puerta.

PIC: De la serie "Fría como el viento". Recién salida del horno Picassa, a falta de Photoshop, pero nomás para darle la chaineadita, el encuadre, lo borroso, todo, pero todo es intencional.

viernes, junio 05, 2009

Dándolas bien cabrón


Las arrugas que surcan el corazón, esas estrías que van dejando despedidas forzosas, abandonos inesperados, bofetadas de desprecio, hablan del dolor vivido, de lo insumisos que podemos llegar a ser por el miedo que da volver a darlas.

Aunque me encantaría enamorarme, me encantaría aún más estar en otra parte, más en mí, conmigo, preocupándome más por el acontecer político, implicándome en cuerpo y alma en la mejora del medio ambiente, luchando por impedir el cambio climático qué sé yo. Pero no, soy Mariana Islas y me enamoro a lo pendejo cada dos por tres. Idealizo a los cabrones a las primeras de cambio, quiero que me rescaten, imagino futuros de ensueño con ellos. Sí, así es.

FOTO: De la serie "Alta exposición". Se la prometí a Fabián, pero a la mera hora, se me antojo para este divertido post acerca de mis manías, perversiones y defectos.