sábado, abril 25, 2009

One fine concert

Junto a mí, un friki de esos que sacan la camiseta del cubo de la ropa sucia para volversela a poner por enésima vez, bailoteaba esparciendo su "agradable" aroma. Prefiero un sobaco sudado que este característico olor. Fuera de eso, el concierto me encantó. No es que sea fan, fan, fan de David Byrne, pero me pareció una buena ocasión para acudir al Palau de la Música Catalana y conocerlo de una vez por todas. Suelo pasaear mucho por ahí, ya que el Chango está en la misma calle.

Para variar, estuvo cardíaco llegar: salí faltando 15 minutos de mi casa, bajé en bici en putiza, casi me estrello con un coche, bueno, se la hice de jamón porque no respetó mi siga, pero no, no me hubiera estrellado, iba calibrando los frenos; cuando me paré bien mona yo en la taquilla me informan que no, que ahí no podía recoger mi entrada comprada vía internet por Tele Caixa, una reveranda mamada de Caixa Catalunya para vender entradas a conciertos. El punto es que yo fui el jueves por la mañanita (raro, pero cierto, estaba a las 10 menos 5 esperando a que abrieran la caja para recoger mi entrada y nadie se apareció por ahí, disque que porque era Sant Jordi, decían otros trabajadores del lugar) y como no lo pude recoger me confié a hacerlo el mero día igual que otros 200 mensos que pensaron lo mismo que yo. Total, me cagué porque supuse que la puntualidad sería implacable para iniciar el concierto. Gracias a dios como éramos mil pendejos afuera del Palau, pues que nos esperan y nomás sentarme en mi lugar, que sale el mismísimo Byrne y empieza a decir huevada y media para hacer tiempo. El concierto empezó a las 21:30 horas y terminó dos horas más tarde. Hubo dos encores y al final, finalsísimo, el fino público catalán coreó eso de "oé, oé, oé, oé, ooooé, ooooé" y todavía no sé por qué.

Las canciones de David Byrne pueden ser tan melodiosas, como intensas. Su voz me llevó a mil lugares que he vivido a lo largo de toda mi vida. Me gusta. Mucho.















CONCERTPICS: La neta, se la mamó. Los tres bailarines, los tres coristas, los tres músicos acompañando a Byrne dieron muy buen espectáculo. El ideal de frikis y adultos contemporáneos. Ora si que la momiza y yo disfrutamos de lo lindo, ja, ja.

3 comentarios:

NTQVCA dijo...

Se ve que estuvo re bueno!
Saludotes

La+Ln=ii dijo...

Ese wey está padre, Talking Heads no es de mi época pero me gustaba mucho. Y el Palau, bueno, le tengo poquita tirria por que ahí me asaltaron :(
¡Qué chulas fotos del post de arriba...!

Mariana M* dijo...

Ya sé que por ahí te asaltaron y de hecho diario que paso por el hostal en que te hospedaste me acuerdo de ti, de tu paso por Barcelona, pero bueno, ahí está el lindo palau.
La verdad es que si está bien padre ese bato, me gusta ;)