viernes, marzo 20, 2009

Ardiente y sin bomberos



Adoro e idolatro esta canción por el momento y no la paro de cantar. Y qué, y qué. Ya me andaba arrepintiendo de ser tan pinche ojeta y andarme fusilando las fotos que la banda con mucha ilusión cuelga en el facebook. Pero sí, soy ojetilla de cepa, chinga quedito, cuchillito de palo como diría mi sacro santa. Digamos que alguien tiene cola que le pisen y a veces me entero de cosas que hacen que se avive la ira guardada en su contra, entonces, no puedo evitarlo y pos me dan ganitas de chingar gente y de que el Sujeto T me odie bien cabrón como para que no lo vuelva a ver nunca jamas en la vida y no pueda espepitarle un poquito de mierda nada más. Ya sé, ya sé. ¿Que por qué ahora chingados justamente? Digamos que todavía lo sueño a veces y digamos que al despertar me vienen flashes de nuestra relación y digamos que el último fue que el hijo de su reputísima madre no me quería tanto como alegaba. Ya luego aterrizo y me queda claro que es puro pinche ego lo que me atormenta, porque si yo lo dejé antes al venir a Barcelona, la que no quería demasiado fui yo. Entonces me calmo, pero como que la sensacioncita ésa de que no me quería, me tortura mil. Pinche insegura, ególatra y egoísta de mierda. Así que tal y como quisiera que se pudriera en los infiernos de la infelicidad, deseo que sea feliz y esté en paz donde quiera que esté ahora que es en el D.F. Cosas de una.

La verdad es que se me antoja muchísimo verlo, pero yo ya no conozco a la persona que es ahora y, mucho me temo, no me gustaría nadita.

Ni yo soy la misma que se desgarró las vestiduras cuando "me dejó", que sólo era la reacción obvia a mi abandono, pero como entonces mi amor propio era re bajo, me quedaba como anillo al dedo ponerme en el papel de dejada, de víctima, de "¡oh! pobre Mariana, cumplió 30 y el novio la dejó vestida y alborotada". Sólo me gustaría mencionar que me encantaría echármelo al platoing, digo, en una de esas me permitiría volver a recordar viejos tiempos en la cama. Fueron buenos. Tiene una poderosa herramienta de trabajo, je. Finalmente, estoy segura que esto no volverá a suceder porque me he pasado de lanza bien cabrón, no hace falta que me lo diga, pero me da el avión como para que no le esté chingando la borrega, o sea, como para tenerme de su lado, tranquilita y cooperando. ¡Chin! ¡Qué lástima que no sea así!

Lo último que supe de él y un par de sus zorras: le lamen las patas en los comentarios que le dejan donde consta que es famoso. O sea, es más fácil decirle "papito, ven, cógeme" que hacerle la barbota y disque dejar en evidencia que se posee cierta inteligencia y se tienen nociones de informática y anexas. Ya sé, qué ardilla soy. Y todo esto, todo esto, porque aún no cierro el carro. ¡Chin!

Me arde la boca de decir tanta babosada. ¿Hola?

Y para cerrar, una de ardido. ¿Alguien dijo yo? Yo.



SOUNDTRACK: La alegre "Now We Can See" un cover que hace Ruby Isle de The Thermals y para rematar la profunda y sobría "Tell Me It's No Over" de Starsailor. Ahí namás papá.

2 comentarios:

JULY dijo...

ay Marianita, nadie como tú para poner palabras a los sentimientos que alguna vez también le han llegado a una... ¿por qué pasa eso chingao? que uno deja y luego llega la extrañeza, y luego el odio y luego te cae "bien gordito" el sujeto ex-amado y luego quieres que sea tu amigo y luego otra vez te caii gordo porque te mandó a la chingada pero si uno primero lo mandó a la chingada... sepa, porque uno es bien egoísta, creo yo.

Mariana M* dijo...

Ja, ja, ja. Lo más divertido de esto es ser la más ardida de las ardidas, autodenominarse, burlarse de la situación y llamarle a todo el mundo por su nombre. Yo, por lo menos, nomás soy la ardida en esta historia, ja, ja, ja. Zorra de bajo perfil, nuncamente. Ja, ja, ja. Y naquita, menos, ja, ja, ja.