viernes, febrero 27, 2009

Demoliendo hoteles




El fuego ardía ante mis ojos. Con el teléfono entre mi cara y mi hombro, sin saber siquiera cómo funcionaba exactamente, disparé el extintor hacía la caja de fusibles. Era un fuego incipiente, sí, pero fuego al fin.

Luego de que el cilindro rojo escupiera sólo un poco de su contenido, rodeada por el intenso olor a plástico quemado, contemplé la hazaña del fuego, y me cagué literalmente en todos los santos porque me tenía que tocar a mí, en los 7 años de vida del hostal, tener que apagar un puñetero incendio que además de atraer a mi jefe al lugar (llegó tan sólo en 10 minutos luego de que lo llamara), a los bomberos y a una ambulancia, dejó sin luz el sótano, donde se encuentran la cocina y áreas comunes, la recepción y el primer piso.

No sabía si reir o llorar. No sucedió nada de peligro, no hubo mayores contratiempos, pero el suceso me hizo pensar en la velocidad a la que pueden cambiar las cosas. El instante del cambio, es mágico, único e inigualable y lo que se siente, la adrenalina que recorre el cuerpo, es maravillosa. Pero me cago en todos los santos igualmente, aunque se sienta así, bien chingón y toda la cosa.

FOTOSECUENCIA: De la serie "Gran hermano", como llaman acá al Big Brother. Ahí estoy oliéndoles los pedos a los hijoeputa de los huéspedes. Los hay tranquilitos, bien portados, exóticos, pero también cabrones, mentirosos y con mañas que vaya usted a saber dónde chingados agarraron. Hoy me amenazó uno: que va a poner un puto comentario negativo respecto a mi persona y comportamiento para con él, que porque es personal mi pedo y que lo odio con odio jarocho nomás porque se me ocurrió un día, pero hay que ver lo grosero, arrogante y mamón que es. Cara de verga lo llamamos. Ahí imagínense nomás. Cara de verga porque mama y mama y mama como criatura de apenas semanas. Y ahí estoy yo, sí, sí, ve y pon tú todos los comentarios que quieras. Sí, decía, que eres la mejor recepcionista. Y yo, vale, y a ti te ponemos como el cliente del mes, aquí con tu fotito y toda la cosa. El pendejo se emputa porque lo cacho en la mentira y según él me engaña, uy, qué miedo, y pos es un putito mamón y ya está. Toca huevos, pues. ¡Me la suda!

miércoles, febrero 25, 2009

Blah





Justo cuando parece que no tuviera que darle más vueltas a nada, ahí estoy dándoselas. Pero no dándolas de cansancio, aunque comenzar mi semana laboral me deja exhausta.

Es raro, es lo más raro del universo, pero quiero, merezco y necesito...abrazos mil y besos mil. Pasión, lujuría y cariño juntos bajo un mismo nombre.

¡Vida! ¡Acuérdate de mi!

Pronto: fotos de mi nuevo look. Ocurrirá el lunes próximo. Mientras tanto, no me mudo aún, porque resulta que el piso dorado era algo así como una pocilga de miedo. Sí, cruje, pero está bonito. Lo estará más luego de pasar por el Ikea el martes que viene. ¡Ya quiero que me paguen!

PICS: "El Jardí Japonés" que en CasacAsia terminará con el mes de febrero. Tan cuestionada exposición por simple, por fin se va.

sábado, febrero 21, 2009

Senos, pisos y japoneses...de todo como en botica


En busca de mi hogar, de la que pueda ser mi casa, llego a la conclusión que el viejo piso de Sors era de verdad un hogar. Me apropié de mi espacio, me sentía a gusto...hasta que no fue así.

Y, reportando desde el hostal, hay un grupo de japoneses que se distingue por ir ultra fashion, pero me cagué de la risa y pelé ojo cuando uno de ellos azotaba acá el taconazo bien duro contra el piso, o sea, que se noté que traía tacón.

En el hostal todos se cagan de frío, ¡porque alguien puso el air conditioning en lugar del heat! Chale, apenas nos dimos cuenta mi jefe y yo. Pobrecitos míos, pidiendo una y otra y otra cobijita. Espero que hoy duerman bien, voten positivo al hostal y mi trabajo siga vivito y coleando, que los recortes andan a pedir de boca.

Al juez Baltazar Garzón le da el telele, Mariano Rajoy defendiendo a su pinche partido corrupto, los bancos no dan créditos a las medianas empresas, chingos de recortes y yo, yo sólo quiero una casita linda a la cual poder llamar hogar.

Dios me acoja en su seno.

FOTO: Luciendo media a rayas en el cuadriculado piso de la casa de la princesa Kristine.

viernes, febrero 20, 2009

Panorámica


La absoluta soledad que a veces nos baña, nos rodea el cuello sin habernos enterado siquiera que había entrado en la habitación. ¿Quién la invitó ahora? La carne y los besos; el magreo de ayer y siempre: es campo estéril.

Las hojas terminaron de caer. No es primavera aún. ¿Hace cuántas que te vi? Y te sueño a ratos, cuando me tiro a dormir 20 horas de hermosa irrealidad, me tocas como entonces y puedo llorar tan sólo por lo vívido del recuerdo.

Hay roturas en los bolsillos. Casi no hay comida en el refrigerador. Sin la respiración acompasada.

Quejosiraptor


El piso cruje. Cuiqui-cuiqui. Como si de un ensañamiento carnal se tratara sobre un batiente muelle de colchón antiguo. Ruiditos que delatan mi paso. Si a eso le sumamos el reclamo por "su tazón comprado aposta" para comer los crispies de una de las chicas y que el catalán vegetariano (¡otro catalán vegetariano! ¿Qué cruz estoy pagando yo?) critique que hay demasiadas botellas de agua (ninguna de su propiedad) y termine tomando de la mía (¿?). Sólo la sueca parece flotar ligera como el viento. Veredicto: ya no estoy para pisos de niñatos imberbes, ya no para encontrar migajas de pan la mañana siguiente de haber limpiado, mucho menos para soportar delimitaciones de espacio, ni qué decir de catalanes encima vegetarianos con mal aliento por las mañanas.

Todo, pero todo eso me ha pasado a mí: tengo mal aliento al despertar; me caga que utilicen mi taza para el café, si ensucio yo, no pasa nada, pero que no ensucien los demás; si necesito algo de tú comida, lo tomaré sin preguntar si puedo o no, por eso me caga la madre que los demás lo hagan.

Por eso cabe la enorme posibilidad que me vuelva a mudar de piso, todo es soportable menos el crujir del piso de madera más viejo que mi abuela, así que invariablemente se tendrán que chingar y acostumbrar a alguien nuevo que no sea yo. El cambio era necesario, pero hay demasiados negritos en el arroz. Y no, no soy una perita en dulce (ni perrita dulce, ni modo, ja), menos con los 32 tacos que me cargo. Digamos que con la edad, una se vuelve más mañosa o menos mañosa: soy capaz de tolerar más cosas, de tomarlo con más filosofía; alcanzo a ver detalles que antes no, pero ambas cosas no quieren decir que me tenga que chingar. Ora sí que hasta no quedar a gusto. Y si no, siempre estará México lindo y jodido como la verga por la crisis, pero siempre abierto de patas. ¡Uuuups!

Y todo esto que llega con el arribo de Gemma y Cyril a tierras catalanas. Entre medio de la queja, hasta eso, siempre hay felicidad.

FOTORRÓN: "¿Amor?", sí, amor, esa cosa rara que comienzo a extrañar en serio. Y por eso pregunto, ¿dónde estás corazón? Ja, ja, ja. Al más puro estilo de telediario de tonalidades rosáceas de televisión abierta española. Porque creo que lo valgo, ajá.

jueves, febrero 19, 2009

Cambios mil



La neta, me atrabanqué. Me mudé demasiado rápido de piso. Tenía mucha prisa por dejar atrás los conflictos, las situaciones incómodas, una habitación con poca luz. Pero de eso de trataba, de huir, de perder de vista, de cambiar de aires.

Y se me hace que voy a mudarme otra vez y no me molesta para nada, porque podría representar una oportunidad de oro: vivir con una chica que trabaja aquí en el hostal, que conozco de algo, que tiene un hijo precioso. La sola idea que representa el compartir vivienda con alguien conocido, en quien se ve a leguas que puedes confiar me ha devuelto la fé en el plan Barcelona 2009, porque de plano en días pasados mis ánimos comenzaban a mermar y no es que esté mal la habitación que ahora tengo, qué va, está fenomenal y requete bien situada, pero el piso de madera cruje mucho y los enceres están un poquito dados al catre, de manera que para tener platos bonitos o cubertería decente tendría que comprarlos yo y para equipar un piso, pues mejor que sea uno más mío o por lo menos uno que pueda compartir con alguien en quien sí puedo confiar al 100 por 100.

Así que no me asusta la idea de hacer maletas y mudarme otra vez, sobre todo porque se ve y se siente que se puede confiar y la confianza, amigos míos, no se da en maceta. Me había vuelto tan miserable y perra viviendo con gente que no me gusta nada de nada que mi fé en la humanidad había desfallecido ya..si no fuera por Laura. Y todo puede salir bien. Lo sé. Lo merezco.

FOTOLIPS: "Quiero, quiero, quiero, quiero" y al terminar de escribir este título me acordé de la canción esa de 'si tu boquita fuera, de chocolate...' o algo así. Eso de las canciones nacas de vez en cuando no está para nada mal. ¡Viva México cabrones! Ja, ja.

domingo, febrero 15, 2009

Noticias

No, no tengo noticias nuevas sobre mí. ¡Ah! Bueno, sí, cambié el turno en el hostal con uno de mis colegas, me fui de farra anoche y no me desperté a tiempo; llegué a trabajar una hora tarde, la cual repondré a mi otro colega en la semana. Fuera de esto, todo igual.

A ver, ¿qué tenemos aquí? Sí, ríanse: ¿El gran comunista viste chandal (como se le llama al pants acá en España, ¿qué linda palabra, no?)marca patito? ¡Nooooo! ¡Viste Nike! ¡Viste Adidas! Y bajo la chamarra trae una camiseta con la bandera de Estados Unidos. ¿Hola?



Esto ya se ha comentado en otros blogs, pero también me ha llamado la atención. ¿Padre a los 13? Sí se puede y también se puede tener cara de mocoso imberbe. ¿Se pueden tener erecciones a los 13? ¡Joder con estas nuevas generaciones? (Quizá soy sólo yo y mi ignorancia respecto al aparato reproductor masculino, en fin)



No, en 1979 no existía Epilady o Veet, artilugios modernos para quitarse el indeseable vello. Qué decir del láser al servicio de su eliminación. Y, al parecer, a alguien le gustaba traer el arbustillo a todo lo que da (a ver si no me manda al topi Blogger por publicar esto, así que no vayan con el chisme. Si usted pertenece a la vela perpetua o a los legionarios de Cristo, por favor, váyase de este honorable blog, ¿ok?).



¿Hola?

¡Ay papá!

sábado, febrero 14, 2009

Juntarse y procrastinar


Estaba un día escaqueándome de mis labores como becaria en CasacAsia paseando por la mediateca, cuando por curiosa me acerqué a una de las salas de lectura por las que nunca, pero nunca se me había ocurrido pasar y ¡tómala barbón! Que veo a Josep, un joven estudiante de filosofía que conocí en una de las despedidas de Gemma el año pasado, la del Chico Chango para ser más exactos, quien formaba parte de la plantilla de becarios como mi amiga, por eso fue invitado a la reunión, por eso, y no por otra cosa, lo conocí, y por nada menos y nada más que eso me tocó sentarme junto de él y, en un desparpajo de sociabilidad mío, charlé con él el resto de la noche sintiendo al final de la velada que habíamos hecho un lindo click.

Vi al joven Josep un par de veces más y el chistecillo no duró mucho por dos cosas: hacía ruiditos acto seguido de besarme, así como de festejo, sí, weird total; se parecía demasiado a mi reciente ex, de hecho Shari y Álvaro el día que lo conocí me hacían señas desde la barra para que me acercara a ellos y pudieran decirme que no la cagara, que era igualitito al ex y pos que no mamara, que si no había aprendido la lección, y pues va a ser que sí.

La tercerísima cosa que no me gusto ni un pelo fue que cuando estuve segura que no quería nada más con Josep, al tonto se le ocurrió aplicar la treta de "chin, ya se me fue el último tren a mi casa, ¿me puedo quedar a dormir contigo?" y yo pues me vi obligada a albergar al jovencito en mi casa. El bato más prendidos en concierto no podía estar, menuda macana se cargaba y yo cero líbido, cero provocación, cero antojo del fulano, así que me puse la pijama de abuelita en putiza y le dije buenas noches mientras ma daba la vuelta y cerraba los ojitos. A la mañana siguiente yo tenía que trabajar, así que el güey me dijo que se quedaba un rato y luego se iba a casa de sus papás a comer (que por cierto, vivían a una o dos calles del mentado ex), así que dije, no hay pedo, que se quede un rato más a tirarla y listo. ¿Pues no se quedó hasta bien tarde el cabrón y encima pidió toalla para bañarse? Qué decir de los vellos púbicos que dejó como rastro. Ese día cayó de sorpresa por CasaCasia al término de mi turno. A plena luz del día Josep no era más el gato pardo y medio atractivo que llegué a ver. Pretexté cualquier cosa y lo dejé ahí en medio de la calle. Me lo volví a encontrar un día en el tren. Justo entré en putiza, me senté en el primer asiento vacío y escucho un "hola Mariana". ¡Era él! Y no pude escapar de media hora de contacto bastante embarazoso, porque claro, lo mandé al cuerno y pues ahí intentando charlar de los más amenos los dos.

Así que cuando lo vi salir del baño, cuando alcancé a identificarlo a vuelo de pájaro, me di la media vuelta y me fui directamente para el otro lado, sintiendo sus pasos detrás mío, sólo pude pensar para mis adentros: que no reconozca mi trasero, que no reconozca mi trasero. Y nada, que me hice la occisa y salí corriendo de la mediateca.

Hoy procrastino. Hoy y siempre.




FOTO-EYES: ¡Ay ojón! Del ocio tambaleante que me acecha en mis jornadas laborales. Cuando no leo algún diario, hago una que otra fotico.

viernes, febrero 13, 2009

PMS

Justo el día que más premenstrual estoy, ese día, me tocan los huevos más que los albañiles tocan los suyos para acomodárselos. Me toca el típico pendejo que se cree el muy salsita, la alemana preocupada porque tendrá que dormir con su colega mujer en una cama matrimonial porque reservó una habitación doble y, la cagada mayor, me toca la parejita de italianos que vienen felices a pasar un fin de semana en Barcelona y ¡tómala! Que su reserva era para estos días, ¡pero de hace un mes! Encima me dicen que confirmaron por correo, voy, miro el correo y ¿adivinen quién contestó el puñetero mail? YO. Yo misma les dije que ajá, sí, aquí tienen reservadísima su habitación privada para disfrutar de su estancia en la ciudad condal sin problema alguno. Verga. Me quería morir, nomás por eso me empezó a doler la panza. Luego viene mi jefe a preguntarme por una reserva que se canceló ayer, pero que el tipo sí que durmió en el hostal, cancelada POR MÍ, así que, doble verga, ¿qué pasó? Pos que que de vez en cuando me pongo así como intolerantilla y me hartan y olvido hacer cosas y luego pues las hago mal. SÍ, MAL. En fin, tengo la tarjeta de débito del pendejo que se cree muy salsita porque se le olvidó por ahí y todavía no sé qué hacer: si devolverla cual buena persona que respeta a su prójimo, ajá; comprar impunemente mamada y media; ir a un bar y ponerme la borrachera de la vida y pagar con eso, en fin, que al final ni haré nada, seguro que ya la canceló, pero me dan unas ganas de joder al estúpido, pinche mallorquín de mierda. Lleva un puto mes en el hostal y diaro mame y mame. Si no estuviera premenstrual, no pasa nada, a ver, ahí lo navego, pero justo hoy, reviento de emoción ante la mala jugada de mis hermosas hormonas.

PS.

Parece que es el feliz día de "Vamos a discutir enfrente de la recepcionista todo lo que pase por nuestra cabeza aunque esto no sea de su incumbencia y no se muera ésta por saberlo". ¡Guack!

El diablo

En Barcelona el diablo no sólo viste de negro: es negro. No me juzguen de racista, es que es así. Le llaman Papi Chulo y se pasea por las calles del Borne y del Raval con los bolsillos cargados de cocaína y marihuana. Si quieres porro o farlopa, da igual, es tu hombre. Antes, me la regalaba, y, tomando en cuenta lo cara y mala que es por estos lares, por un beso no me parecía nada mal. La última vez, sin embargo, tuve que preguntarle el precio: iba acompañado por una rubia de bote. Ni pedo, me la pasé a pelar. ¿Lo mejor? Mantendré mi organismo limpio por más tiempo, mis mañanas libres de resacas mal sanas, mis noches más cortas y sin tantos amaneceres en vigilia.

El diablo no se limita a una sola nacionalidad. Los ahí cubanos, mexicanos, españoles y anexas.

Hay que tener cuidado.

Informó para Locutorio M*, su segura servidora.

EL SOUNDTRACK DE HOY: Amanda Palmer haciendo cover de Creep (uno más), acompañada por un ukelele.

jueves, febrero 12, 2009

En la soledad o lejos de la soledad, pero en otro sitio o quién sabe

"Estoy tan sola que creo que voy a enloquecer. ¿Por qué me siento tan sola cuando estoy con él? Tal vez se deba a lo complejas que son las circunstancias en que los dos nos encontramos, o tal vez a que el único sentmiento que abrigo acerca de nuestra relación es que me gusta, o tal vez a que no tengo ninguna idea precisa sobre lo que quiero que hagamos.

Lo único que he tenido claro desde el principio es que este amor se sostiene en la soledad".

SUEÑO PROFUNDO, Banana Yoshimoto


¿Se han sentido alguna vez así? ¿Con alguien, pero solos, solos, solos? Estoy leyendo este hermoso libro de tres relatos, tres, y la verdad es que me está encantando y para nada decepcionando la escritora nipona.

Me encantaría postear más, pero en casa no tengo conexión, mi ordenador está paralizado por la mitad por haberle derramado café encima -malísima, malísima pata, pero quizá la oportunidad para adquirir nuevo equipo- y ando en putiza intentado adaptarme a mi nuevo barrio, a mis nuevos compañeros de piso, a la novedad.


¡Ay! Qué bueno que hace mucho tiempo que no vivo un amor que se sostenga en la soledad. Ya no estoy ahí ni tantito. Ya no soy esa.

Pronto, la tan mentadas fotos del nuevo pis ;)

SOUNDTRACK: La mismísima Cat Power, que a veces me encanta y a veces no, je.


viernes, febrero 06, 2009

Hipótesis


Y si al llegar a casa abro la puerta y estás tú, el que promete el mejor de los encuentros. Yo me doy con un abrazo... Hoy las estoy dando, literalmente, por un abrazo, por un beso. ¡Aaaaaagh! Y si dejara establecer lazos a la distancia o la acorto sólo para saber qué se siente. Cansada o no, por hoy, no tiraré la toalla.

IMAGEN: De estos ojos que bien podrían mirarte frente a frente. Debajo o encima, pero cerca.