viernes, enero 30, 2009

Capítulo cerrado

Podría decir prácticamente que fueron 950 días. No todos de sana convivencia: más de una vez el ambiente se vio enturbiado aquí y allí. Convivencia al fin.

Trans-veggie*
Una española en mi clase de Literatura Mexicana era en definitiva un atractivo fenomenal. Nos hicimos amigas. Vivió en mi casa. Reíamos en distendidos desayunos -de tipo diplomático, mi madre solía decir- aderezados con jamón serrano, café, pan dulce, cajeta. Acompañabamos Pacífico con Faros. A la vuelta de los años, 6 para ser exactos, se había reinventado: no comía nada con ojos, más tarde ni siquieta los derivados. Y su cuerpo menguó, varita de nardo podría decirse que es ahora la que fue una mujer de culo redondo, amplios muslos, manos gruesas, tobillos anchos. Menguar hoy día también se llama ser vegetariano, un modo de vida muy básico, donde eliminas aquello que da trabajo extra al hígado, como grasas y azucares, como trigo o lacteos, es decir, toxinas, aunque hay golpes en la vida que te llevan, muy a tu pesar, a las puertas del imperio Inditex, porque no se puede vivir para siempre en harapos.

Y así conocí a María.

Wanna be a kabbalah girl*
Fue la última adquisición del piso de Sors. Compañera de clase de María, Úrsula estudia Educación. Pispireta, con garbo, ojazos morenos, en una palabra, guapa. Adora a Madonna, a Pastora, a Chambao. Práctica la cábala, quiere montar una escuela cuyo sistema incluya preceptos de este culto. ¿Hola? Pero no limpia. Sólo hace como que pasa el trapito por aquí, compra algún detergente por allá y se da por bien pagada. Al principio me divertía bastante, es sólo que esa charla de los churris que veía en su gimnasio se tornó un pelín cansona, al igual que su "esque estoy anclada al sofá" mientras otras barríamos o trapeabamos. ¿Qué parte de un medio a través del cual llegar a conocer la realidad que nos rodea no le ha quedado claro en todas las lecciones que lleva? A estas alturas, ¿creerá que todo se limpia por sí solo?

Otros tiempos*
Por el piso también pasaron Laura y Prema, dos encantos que supieron partir a tiempo, antes de que demasiado fuera demasiado. Y son tan felices. Como a los 6 meses de vivir ahí comence a preguntarme si era yo o es que de verdad ciertos comportamientos eran algo más que peculiares, pero más de una plática en la cocina me bastó para aclararme e identificar el egoísmo, digo, porque si bien hay quien no come nada con ojos, puede machacar hasta el cansancio a los demás con ojos por angas o mangas. Es todo un caso. Y Nat, qué decir de Nat, mi tan querida Nat: a veces sí que hay puntos sin retorno. Cuestión de tiempo.

Hoy les aviso. Empiezo a empacarlo todo el domingo. Contrataré una furgoneta el lunes que me llevaré la mesa y mi colchón. Aún no lo asimilo. Nunca había vivido tanto tiempo en ningún espacio fuera de la casa de mis padres, ni compartido tantas cosas con alguien que no fuera de mi familia. Y justo como no se escoge a la familia, yo no elegí vivir con según quien, pero ahora, puedo por lo menos darme el lujito de tener una ventana por donde entre el sol en pleno corazón de Barcelona.

FOTOFLUX: De la noche de anoche que como todas las noches en el Chango, fue genial. ¡Quiero a mis amigos!



¡Mariana tiene un nuevo piso! ¡Aaaaaaagh!



Palabra de Shari.



Amén, dice Alvaroto.




¡Por fin! ¡Veo la luz! ¡Veo la luz! Y detrás, el hombre de BCNeta (los basureros de por acá), que amablemente nos roló dos cigarros para la causa, es decir, el festejo por los buenos cambios que está trayendo el Año del Buey chino.

5 comentarios:

Cin dijo...

Grandes, grandes, grandes felicidades ;). Disfrute la mudanza, que todos los cambios vienen de poca madre en este momento del año. Abrazo.

Mariana M* dijo...

¡Gracias Cin! Por cierto, tenemos otra vecina en común que anda promoviendo la horneada de pays, hasta tenemos receta y todo. Cuando sea, le avisamos ;)

Anónimo dijo...

Estas adelgazando se te ve distinta la cara..

Mariana M* dijo...

¿Tú crees? A mí la ropa me queda igual, je.

Anónimo dijo...

Pues te ves bien en esas fotikos.