sábado, diciembre 20, 2008

Una mujer bajo la influencia sigue siendo una mujer



Supongo que por eso le perdí el respeto. ¿Follarme estando bajo la influencia de una alta cantidad de alcohol en sangre? Además de aburrido, por aquello de haber sido tal cual un saco de papas, me parece un tanto vil. Me detuve más de una vez para no decirlo en voz alta y equivocarme, porque aunque borracha, previo al acto del cual no tengo constancia en mis recuerdos, o sea, cuando aún podía recordar aunque sea unpoquito, mostré quererlo tanto como él, pero le di vueltas y vueltas antes de inclinarme por tal veredicto: un amigo nunca, pero nunca se folla a una buena amiga borracha. Eso es lo que me dolió. ¿Lo bueno? Que no me acuerdo de nada y, para ser sinceros, creo que no hubo nada de lo que valiera la pena acordarse, así que como ya lo he dicho antes, como no me acuerdo, para mí es como si no hubiera existido, no tengo que hacer el trabajo sucio de borrarlo de mi memoria. Y no, no lo repetiría sobria ni aunque me lo pusieran en bandeja de plata. Dejémos para la sobriedad cosas que valgan la pena.

En esto de los abusos, porque sí, fue un abuso de confianza, viví una experiencia bastante indeseable con un tipo al que si, me follé a la primera de cambios nomás conocerlo casi, casi, bueno, como en la segunda cita. A la vuelta de los años, digamos que lo reencontré y ya no me gustó nadita, pensé que era horripilante, que parecía gnomo y que cómo chingados pude haber posado mis ojitos en semejante bestia, total, que él vivía en el DF y yo estaba allá en una estancia de dos meses porque me saqué una beca de la Academia Mexicana de las Ciencias, y pues como alma fiestera que soy, hice uso de mis contactos y le hablé a este tipo para que sacara la fiesta y ahí fui yo a mis tiernos 22 añitos rumbo a su casa con un six en la mano y pensando "chale, voy a casa de un hombre con cervezas en la mano, qué peligro, ¿no?, es como si fuera directito a la boca del lobo, pero no, si es mi amigo". Acto seguido me llevó de fiesta luego de beber las cervezuelas, yo estaba fascinada, porque antes de la fiesta en plena Condesa, fuimos a una expo acá de arte contemporáneo que estaba acá toda loca. Total, que ya en la fiesta llena de celebridades o disque, el cabrón comenzó a meterse sendos rayonones, me invitaba y yo, no gracias, muy bien portada, y él junto a una panda de cabrones seguían como aspiradoras ahí todos encerrados en un cuartito. El tío se puso un tanto violento y obstinado en besarme y yo sin saber ni pa' dónde hacerme, y pos ya a las mil ocho mil, la pendeja de yo le dio el puto beso con tal de que no estuviera chingando. Me sentí indefensa. No estaba en mi ciudad, si quería trasladarme a mi casa, ¿cómo lo hacía en pleno DF a las no sé qué de la madrugada? Me asusté. Volvimos a su casa donde me iba a quedar a dormir y cuando le preguntó que dónde está el sleeping para dormir yo ahí, me dice, "no, no hay sleeping", y yo pensando verga, ya valió madres. Y ahí estuvo dale que dale, jode que jode, faje que faje, hasta que, con tal de que dejara de chingar, porque estaba muy violento y me sujetaba con mucha fuerza, cedí. Por ceder entenderemos que accedí a que me follara sin así desearlo, así que estamos hablando una vez más de abuso de confianza.

Como dice un amigo, el cabrón es cabrón hasta que las viejas quieran, pero hay veces en las que incluso la vieja no quiere o no está en sus cinco sentidos y pos igual el cabrón ¡es cabrón! Ahí si que ni llorar es bueno.

Tiempo después, volví a ver al tipo cabrón que abusó de mí sólo para decirle que consideraba que se había pasado de lanza y que lo que había pasado me hizo mucho daño. El güey no daba crédito, se disculpó y le dije que estaba bien, pero que no quería volver a verlo nunca más en mi vida. Así fue. La experiencia fue tan traumática como para experimentar una crisis conversiva de la verga en plena central de autobuses del oriente, bueno, de donde salen los buses para Oaxaca. Iba acompañando a mi hermana que pasaba por el DF para vacacionar allá y ¡andale!, que a mí me dio el telele en plena central. No se lo recomiendo a nadie, pero si sienten que se van a desmayar y nomás no se desmayan y luego se les engarrotan los brazos y no se pueden mover, agarren una bolsa de papel e inspiren el aire que sacan por la boca.

Ta' cabrón. Y una que piensa que tiene amigos, snif, pero no siempre es así.

SOUNDTRACK: "Got 2 let U", pero bien lejos y en la ignominia, como debe ser. Rolita de Th Knife.

3 comentarios:

sarcaZmo... dijo...

Que pena que hayas tenido que pasar por una situación tan horrible como esa. Espero logres recuperarte de la experiencia, animo.

Gracias por tu comentario, un saludo, un beso y te sigo leyendo!

José Alonso Torres dijo...

¡Ay amiga! hay veces que el comportamiento de tipos hijosdeputa como el que acabas de describir nos hacen sentir al resto de los hombres como viles marranitos en engorda. Ese tipo de cosas si me joden y me encabronan, tienes toda la razón, el abuso de confianza es una vileza. Espero que haya pasado ese trago amargo. Un abrazo

Mariana M* dijo...

No os preocupeis, de tales hecho hace ya tiempo, así que no pasa res. Por ahora, todo en calma, todo bien. Pero había que sacarlo, jeje.