miércoles, octubre 15, 2008

Sufridores somos y en el camino andamos

Si algo sé de esta vida, es que vinimos a partirnos el lomo y no a gozar. Digamos, no a gozar perpetuamente. Gozamos, pero en pequeñas dosis. Fue hace mucho que lo supe y pensé en lo ilusos que eramos por creer que algún día el mundo se detendría a nuestros pies para rendirnos tributo y ofrecernos una vida llena de comodidades y placeres. Sufrimos porque es nuestro sino. Sufrimos por desamor, por soledad. Nos duele el rechazo, nos duele la incomprensión. Sufrimos por elección propia, no necesariamente porque la vida nos haya quitado una pierna o un brazo, la vista o la posibilidad de poseer células totalmente sanas que no se vean atacadas por algunas malignas y de rápida reproducción que invadan, no sé, el colón o los pulmones.

Los que sufrimos por elección propia, porque creemos que la vida nos niega la hermosa felicidad, nacemos estrellados sin duda, somos vulnerables cual pompa de jabón y padecemos el Síndrome de Mandibulín, el tiburón animado a quien nadie respeta.

Somos eternamente desdichados, nada, pero nada nos complace. Siempre queremos más de la vida, de las personas, así que a cada paso nos vemos decepcionados, traicionados por la impuntualidad de la gente, por su falta de compromiso. Somos los débiles de la película, los coestelares. No protagonizamos historias de amor verdadero o por lo menos pasional y solemos ser la opción B de los planes de nuestros amigos.

Lo peor, es que nos damos cuenta. O lo peor es que no nos damos cuenta y vivimos pensando en que se nos debe algo por ahí que injustamente nos ha sido negado. Mentimos muy bien, nos mentimos muy bien y nos autoengañamos pensando que eso es verdad, que nos han robado el caramelo de niños, las oportunidades de oro de mayores.

Sufrimos porque nos gusta, porque sin sufrimiento ¿qué somos? ¿Tan sólo una retorcida variedad humana más? Y me rasco la cara hasta sacarme costra, sangre y luego costra. Y me lamento, ¡oh!, por ser tan desdichada. ¿Por qué me pasa a mí esto, si sólo busco una poca de aceptación?

SOUNDTRACK: Cuando espero nada, tengo todo...dicen los tacvbos, ¿será?


5 comentarios:

NTQVCA dijo...

Mi estimada Mariana:
Después de años de sufrimiento gozoso, he llegado a concluir que la infelicidad depende muchas veces de la percepción que tenemos de lo que debería se la felicidad. Que si debo tener pareja, casarme, tener hijos, tener dinero.
Un estudio revela que las personas son más felices en la medida que avanza su edad, pues hasta entonces valoramos las pequeñas cosas que se albergan en nuestro corazón.

Mariana M* dijo...

Ni que lo digas. A mis tiernos 31 me doy cuenta de tantas cosas.
Pero es difícil desprenderse de viejos hábitos de pensamiento y percepción.

ikerjauregui dijo...

Mira mi muy particular opinion es:
Esta vida esta formada por buenas o malas actitudes,En uno queda trabajar con gusto, trabajar adisgusto,Amar con medida ,Amar en desmedida.
lo que iker quiere decir es, no pasa nada y si pasa que se pase

Lu dijo...

Olé... pues que pase...
reflejada totalmente en este texto mija... chistoso que mi mejor amiga cojié de la misma pata que yo...

Un abrazaso!

Mariana M* dijo...

Yo creo que a todos nos pasa a veces. ¿Quién no se ha azotado heavy metal por cosas que luego ya no nos parecen tan relevantes? El pedo es el en esos lindos momentos de poca visión, nos arrancamos las vestiduras y luego se las arrancamos al prójimo y,justamente, esa es la parte que no es linda, porque no está bien ser destructivos.
Sufrir poquito es parte de la vida, pero quise escribir esto pa' ver si sirviéndome el texto de espejo, servía a alguien más como para decir, chale, no vale la pena sufrir por nada, que estamos vivitos y coleando.

Besos totales a todos.