lunes, octubre 06, 2008

La hermosa tardor



Por fin hoy, después de muchos días de cansancio crónico, me siento fenomenal. Es de esos días en que voy sonriendo por la calle y pienso que la felicidad si existe y que el futuro puede ser fenomenal. Quizá, es que ya me hicieron efecto las vitaminas, que llevan como activos principales ginseng y jalea real. Pura energía. Pero me urge cambiar de aires y estoy convencida de que así lo haré. Será un cambio sutil, pero contundente. Ya os iré contando.

Entre otras cosas, no me he hecho la manicura y no me vendría mal una repadasita. Dormí bastante bien anoche, me levanté temprano para hacer trámites en la Seguridad Social. Mañana quiero ir a la uni por unos papeles que necesito para renovar mi permiso de estudiante y ya es otoño. Desde hace días que es otoño y el clima cambió totalmente. Dejé de usar mis adoradas chanclas Havaianas color marrón, hermoso capricho de plástico puro, y he vuelto a calzar mis Converse. El frescor por las mañana y noches es auténtico. Los nórdicos han vuelto a envolver mi cama. Es la tardor.

De verdad que daría lo que fuera por ser asistente de producción de algún fotógrafo madurito, con el pelo entrecano y ojos color miel, con arruguitas estrátegicamente bien colocadas, de esas que dicen lo mucho que ha vivido alguien, lo bien que se lo ha pasado; él, que sería mi jefe, estaría medio colado por mí, joven y bella, en la flor de la edad, y me retrataría constantemente. Tendríamos pláticas intensas acompañados de un buen vino tinto y, en una de esas, acabaríamos entrepiernados. No sé, siempre he tenido debilidad por los fotógrafos. No exactamente por los maduritos, pero, por qué no, introducirme en este mercado. Pero, en esta vida y en este día, me sobra y basta con ser yo misma e ir sola por las calles de Barcelona buscando nuevos aires que respirar. Algunos, están ya muy enturbiados.

SOUNDTRACK: Dos de otros tiempos. Dos que me gustaron tanto, que me cansé de escucharlas, aunque me siguen encantando.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

yo anduve con un fotógrafo y siempre pensé que me tomaría 83092 fotos porque era el objeto de su deseo, pero ni madres, le tomaba fotos a todo menos a mí... nada de pornografía o poses sugerentes.. ni algún estudio coquetón.
Por eso mi fantasía no es estar con un fotógrafo pero sí un madurito. Un madurito hombre de negocios que huela rico y que sea de mucho caché, que hable de cosas interesantes que yo no sepa y me haga el mejor sexo oral del mundo...

Natalia dijo...

Esa voz me agrada chulapona!
Bienvenidos los nuevos aires, ya caerá el fotógrafo madurito.
Te quiero =)

No tiene que ver con amor dijo...

Nada mejor que soñar para que se empiezen a cumplir los sueños. Buenas las rolas.

No tiene que ver con amor dijo...

PD: Te linkeo

Mariana M* dijo...

No pos muchas gracias por el link. La neta, ¡qué chido!