lunes, octubre 27, 2008

Ejemplos del nivel de oxidación



¡Me cago en diez!

Ahí va la historia.

Érase una vez Mariana sentada en la recepción del hostal que regentea algunas tardes. ¿Ok? Ok. Ve llegar un tipo que de primera impresión le parece un pelín sospechoso. Definitivamente italiano. ¿Por qué? No lo sabe decir bien a bien, pero resulta que sí, que es italiano. Busca alojamiento por algunas noches y todo lo explica en un buen español. Eso le da definitivamente un plus, porque la mayoría de italianos que ha conocido a lo largo de toda su vida catalana no son un dechado de multilingüismo, al contrario, pretenden que el mundo se rinda a sus pies comunicándose con ellos en el más puro italiano, oh, la lengua de Dante y Miguel Ángel, que está chido, pero que no mamen, a hablar italiano en su pinche casa.

Total, que le pide el ID para hacerle la reserva una vez verificado que sí había camas disponibles. Guido. Guido de Dominicis. Una vez pagado el 10 por ciento del pago total, le pregunta si sabe de algún lugar donde pueda comprar una moto. Mmmmmmh, una moto. No, pos esté si que es un garrulo total, pensó. No le pudo dar mayor información. Sólo rezó para que llegará puntual a hacer el check in, porque luego resulta que te pagan el mísero 10 por ciento del total de la reserva y al final ni vienen y como éste se veía medio sospechoso, vio amenazado su pellejo.

Tres días más tarde reaparece Guido. Mmmmmm, Guido. Ese día ya no le pareció nada garrulo y le importó un pimiento que fuera italiano. El tío era súper amable, saludaba, se despedía, pedía informaciones con por favor y daba las gracias. Nomás le faltó verlo sentadito revisando sus correos para comenzar a babear: espalda ancha, cuadrada y perfecta, brazos fuertes, el trasero, donde tiene que estar el trasero, y un perfil, ah, qué perfil. Ni qué decir de la mandíbula, de la barba cerrada, de los ojitos. ¡Había caído!

Pasaron otros tres días para que se animara a sonreirle poquito, nomás un poquito y a adularlo con un "qué bien hablas español", para entrar en confianza y saber un poco más de su vida, sus gustos, sus preferencias, sus ambiciones, sus planes a futuro, y pos ándale que le cuenta que se vino hasta Barcelona para trabajar en algo de markéting (saber exactamente qué, ojalá no sea repartiendo flyers por el Borne), que es oriundo de una pequeña ciudad al norte de Italia, cerca de Venecia. Ya entrados en el intercambio, él pregunta de dónde es: mexicana. ¡Ah! ¿Y por qué estás tan lejos? Por estudios, pero mira, ahora tengo que trabajar también. Ella, poco familiarizada con el nombre del pueblito que acunó la infancia de Guido, para seguirle sacando plática recuerda que tiene dos amigas cuyos maridos son originarios de un par de pueblitos situados al norte de dicho país: Pádova y Ferrara. Así que le dice: ¡Ah! Seguro tu ciudad está cerca de Ferrara y Pádova, y el tío, si, muy, pero muy cerca; y ella, es que de ahí son los maridos de dos de mis amigas mexicanas; y él, ¿y tú también buscas un marido italiano? ¡Mariana se quería volver chango! Se sonrojo y sólo logró que el tío saliera corriendo, oh, snif, cuando en realidad sólo quería darse el tacazo de ojo y es todo, quizá fantasear un poco con Guido y su amplia espalda, pero nomás, NOMÁS. ¡NO MÁS!

Este es sólo un ejemplo del nivel de oxidación que se carga nuestra amiga.

FOTICO: "¡Ay, la Marianica!", que se nos cae del árbol la pobre y nomás no sabe cómo levantarse. Jajajajajaja. Lo bueno es que el taco de ojo, nadie se lo quita. Mmmmmmh, Guido.

7 comentarios:

NTQVCA dijo...

Ja ja ja, te puedo imaginar en el momento bochornoso, pero que nos pasa a las mujeres, que cuando tenemos todo bajo control nos traicionan los sonrojos.
Saludos

Mariana M* dijo...

Es que no la ví venir o, más bien, no ví hacía dónde me dirigía. Jajajaja.

alvaro Locx dijo...

Esos italianos hacen que hasta se me.... ponen mal... la verdad no quise ser guarro, pero no más de ivaginarmelo perdon de imaginarmelo ya puse mal como dicen los Timbirnches... Me pongo muy muy mal.

Besos

Chido tu blog

alvaro Locx dijo...

leí tu entrada anterior acerca de los catalanes ignorantes... creeme que te doy toda la razón yo viví una experiencia en la Jonquera terrible al entrar a España, soy mexicano y cara de Tizoc, pero según ellos soy Marroqui y ya sabras como me ha ido en mi estadía por tierras catalanas.

Álvaro dijo...

Te querías volver changuita? a poco? jjajaaja, ya vi que hay gente que se está enamorando de ti por tu blog

paula dijo...

jo jo jo lo del chamgo es mejor...haciendo su ruido y bailoteando por todo el hostal!!! hija que en la respuesta era...No, solo busco amanteeeeesss!!!!!jejejeje ah que el guido tan geupo como lo vemos enn la fotito besitos sis

Mariana M* dijo...

Álvaro locx: No debería ser así, pero supongo que se sienten invadidos los cabrones y pos sacan las uñitas. El problema de base es la educación. Porque primer mundo no quiere decir que automáticamente haya una educación de primera. Cojean, como el tercer mundo, pero tienen lana. En fin, podría divagar mil horas al respecto, pero por lo menos, no ser así de culei con el prójimo, porque un día te puede tocar a ti. La vida es sabia y todo, todo termina siempre estando en su lugar, o sea, que un día arriba, y otro abajo.

Paula: Esa respuesta era la indicada,pero pos todavía tengo que sacarle filo al colimillo, dejé de usarlo harto tiempo. ¡Chin!