miércoles, octubre 08, 2008

Barcelona de mentiras



Anoche fui a ver Vicky Cristina Barcelona para recuperar así el viejo ritual de ir al cine sola. Como están en Europa, los protagonistas se la pasan bebiendo, en sendas copas, vino durante casi toda la movie, así que por consiguiente se me antojó salvajemente una copa de vino tinto y pensé en ir por una en cuanto saliera, pero, la verdad, sola, me dio huevita.

Aunque adoro a Woody Allen con todo mi corazón, tengo que decir que Vicky Cristina Barcelona no es de sus mejores películas. En mi muy particular opinión, da la impresión de que la Generalitat de Catalunya lo contactó y le dijo: "Woody, te damos el varote que quieras, pero ven y haz una peli en Barcelona". Y Woody, que por lo general sufre para conseguir productores billetudos, por ser considerado una inversión arriesgada -si, sus películas, la mayoría, aunque brillantes, no recaudan los miles de millones de dólares que las grandes casas productoras desean tanto-, vuelvo a suponer que flipó en colores y dijo: "A huevo, voy pa'llá". Y ahí viene Woody con Soon Yi a filmar con un elenco bastante atractivo, para mi muy humilde gusto, comenzando por el papazote de Javier Bardem, su acá, la Penélope Cruz, y las divinas Scarlett Johansson y Rebecca Hall, porque claro, ya que le soltaron el billetazo, pos que casteara a figurones taquilleros, ¿no?, lo cual no podía sino representar negocio redondo para la Generalitat y, por ende, para Woody.

Plagada de montón de escenas fuera de foco (que a menos que haya sido la pinchurrienta copia que se agenciaron los Cines Verdi), de lugares comúnes pertenecientes al mundillo de la cultura y el arte (aunque aquí se saltan la barda: el personaje de Bardem es un pintor maldito que hasta avionetas pilotea), de escenarios típicos de la burguesía catalana (nada, pero nada qué ver con la Barcelona de verdad, aunque se vayan de copas a la Catedral de la Absenta, el Marsella enclavado en pleno Raval), de autos último modelo y de taxis (o sea, ¿que no los catalucas se las dan de muy motorizados y ciclistas? Digo yo, en eso no le asesoraron bien a Woody), Vicky Cristina Barcelona debió haber sido titulada Barcelona de Mentiras o Capricho Catalán, porque neta, neta, neta, está bien fresa su cotorreo.

Y eso que amo a Woody con todo mi corazón y que soy su seguidora fiel desde que vi Interiores o Zelig o Hanah y sus Hermanas o Husbands & Wives, y que Miranda & Miranda me flechó tanto como Poderosa Afrodita o Match Point, pero puedo admitirlo y seguir viviendo con el hecho de que Vicky Cristina Barcelona, no es lo mejor de su pluma, ni de su gran trabajo como director.

Pero, pos pa' que se hagan una idea, vayan ustedes mismos a verla. Ahí les dejo el trailer.

4 comentarios:

Karla Garduño dijo...

Prometo que si algún día vuelvo a ir al cine, ese lugar que ahora me parece casi inalcanzable, no iré a ver esa película, no me vaya yo a hacer ideas erróneas. Y además porque tampoco soy fan de Woody, sólo de las últimas, y bueno, alguna que otra... no me vayan a linchar los fans.

No tiene que ver con amor dijo...

Sin hechar abajo toda tu teoria de por que la pelicula no es tan buena, creo que con el trailer esta vendiendo, lo mismo que con su musa, cuantos no irán a verla solo por ver a esas dos sexosas besarse con el Barden.
Bueno el post.

Anónimo dijo...

Luego por que muchos estamos aqui, nos vamos con la finta de que Barcelona es una ciudad bien nice bien progre y que llegando luego luego nos vamos a volver artistotas, escritores, poetas, filosofos, hippies ricos, diseñadores graficos, etc.etc.. etc.. hay pinches topicos, tienes razon, la pinche generalitat a mi parecer vende pura imagen de barnitaz city yo no se para que quieren mas y mas turismo, si se estan comiendo la ciudad, esta asquerosa!! pero bueno aun asi el raval tiene su encantito.

fruitman dijo...

tampoco nueva york tendrá mucho que ver con el de manhattan, digo yo. de todos modos, dejando a parte a las tres magníficas mujeres, la película no es nada del otro mundo. quizás woody sólo sea woody en londres o nueva york.