jueves, octubre 30, 2008

Lo que queda del día

El miércoles en la tarde volví a ver a Guido. Iba vestido casual con americana y zapatito de vestir, pero no se veía como con disfraz de señor chistoso, no, se veía muy guapo. Así que aproveché y le tomé un par de fotos nada reveladoras de su belleza, pero aquí está, es Guido.


 Lo más destacado del día, día que me pasé zanganeando en el sofá y dormitando bajo los rayos del sol que hoy sí salió para todos: fui a hacer una compra necesaria (cerveza, vino tinto, pantera rosa, salchichas para el hot dog, detergente y cilit bang) y de regreso que voy a abrir la puerta del edificio y veo esperando el ascensor al sexy motorista que además es pelirrojito y tómala, que me pregunta si subía y que sonrío y digo abiertamente si. Subimos al ascensor, silencio incómodo, pero yo voy disfrutando de su presencia, aunque lo único que puedo apreciar de él son sus zapatos, botas, he de decir botas, de motorista, obvio, que son negras y bastante grandes, o sea, calza grande, y pues estoy flipando y pensando "calza grande, calza grande" y que se para el ascensor y miro el número del piso y es el ático, porque claro, como iba tan embobada por ir con el tío éste que no piqué el tercero, mi piso. Total que ya me voy a bajar y pues me doy cuenta que él se baja, que por consiguiente, no es mi piso y pues me empiezo a reir y él se voltea y me pregunta, ¿a qué piso ibas? Y yo, al tres, al tres, y pica el tres y cierra la puerta y todo eso lo hace sonriendo. Volví a flotar por un minuto entero y no dejé de pensar que sin querer logré que sonriera. Me encanta, es grandote como un vikingo, es un madurito total. Un día de estos, nomás me haga un nuevo corte de pelo, iré a tocar a su puerta para pedirle una tacita de sal o azúcar o cualquier burrada que cuele y sirva para hacer un primer contacto. No tengo nada, pero nada qué perder.

miércoles, octubre 29, 2008

Valentía, llamando a Mariana


Tras la noticia de corazones rotos, tras un breve reencuentro con el pasado, me bebo el tinto que me saborée esta tarde y pienso en las vueltas que debe dar la vida siempre y en todo momento. Un tinto nocturno acompañado de chocolate y mañana a rendir desde las 8 am. Llevo casi toda la semana rindiendo desde temprano y sólo en busca de mi permanencia aquí. Y me pregunto: ¿por qué me empeño en ligar con banda que está a un oceáno de distancia? Porque todavia no soy la valiente que enfrenta algo aquí, donde está. No tengo fuerzas, es más fácil hacerlo frente a la pantalla y con la imaginación.

Sólo por eso me gustaría estar esta noche en el DF. O en Guadalajara. Pero soy tan bien pinche sacatona, que quizá no sea capaz de hacer todo eso que carcome mi imaginación y cosquillea en mis entrañas. Pero si, me encantaría está noche morder tus labios. Tú, el de la mirada interesante. ¡Ay! Qué triste estar in seasson y tan sola, con una copa de tinto y toda la noche con una cama sólo para dormir y no para profanar nuevos reinos.

YEAHPIC: "¡No pare, siga, siga!", que hay que seguir, hay que vencer las detenciones, lo prohibido. Y al ritmo que marque la noche, seguiré profanando cuerpos que no estan aquí. ¡Aaaaagh!


Una de turistas

Toda la tarde, pero toda la tarde los pinches guiris* del hostal han estado azotando una puerta que, irónicamente, les protege del frío. No han entrado una vez, han entrado ya como 10 veces si no es que más y cada vez, cada puñereta vez la dejan ir para que rompa estruendosa al cerrarse.

Hay un tío de unos 55 años, calculo yo, que lleva hospedado en el hostal como unos, no sé, 35 días. Alega que es abogado y que trabajó incluso en la embajada de los Estados Unidos en Italia, pero el tío no sale del hostal, se la pasa leyendo en el salón o emborrachándose y emborrachando jovencitos en la cocina y con sangría, de esa que cuesta 1 euro el tetra brick. Digo, para alguien que se dedica a la abogacía, ha viajado por el mundo y se las da de haber sido asesor de Condoleezza Rice, ¿qué onda? ¿Hospedarse en un hostal bonito, pero baratito? Ya lo he cachado más de una vez mirando el internet y entrando a esas páginas como el Gaydar.com o así, a ver, que está en su derecho, pero justo lo hace cuando está sentado junto a él algún morrito.

Yo flipo. Además, es un cerdo. Desde que llegó hay un baño que apesta a urinario público y está, literalmente, todo cagado. No sé qué haga el hombre. Obvio, no puedo ni respetarlo tantito por puerco, aunque diario me lo encuentre en la cocina y alegue que qué sucia es la gente. Yo lo miro pensando "si, empezando por ti papacito, no me chingues".

Estoy convencida de que ser guiri, es decir, turista apesta, pero creo que invariablemente todos seremos turistas algún día. Son altamente irritantes. Peor que chile digerido.

*Guiri: persona o animal que están de paso por una ciudad. Generalmente son rubios, blancos como la leche, medio garrulos, no necesariamente, pero bastante ignorantes. Los hombres adoran a las suecas. Yo, adoro a los italianos guapos. Jojo.

lunes, octubre 27, 2008

Ejemplos del nivel de oxidación



¡Me cago en diez!

Ahí va la historia.

Érase una vez Mariana sentada en la recepción del hostal que regentea algunas tardes. ¿Ok? Ok. Ve llegar un tipo que de primera impresión le parece un pelín sospechoso. Definitivamente italiano. ¿Por qué? No lo sabe decir bien a bien, pero resulta que sí, que es italiano. Busca alojamiento por algunas noches y todo lo explica en un buen español. Eso le da definitivamente un plus, porque la mayoría de italianos que ha conocido a lo largo de toda su vida catalana no son un dechado de multilingüismo, al contrario, pretenden que el mundo se rinda a sus pies comunicándose con ellos en el más puro italiano, oh, la lengua de Dante y Miguel Ángel, que está chido, pero que no mamen, a hablar italiano en su pinche casa.

Total, que le pide el ID para hacerle la reserva una vez verificado que sí había camas disponibles. Guido. Guido de Dominicis. Una vez pagado el 10 por ciento del pago total, le pregunta si sabe de algún lugar donde pueda comprar una moto. Mmmmmmh, una moto. No, pos esté si que es un garrulo total, pensó. No le pudo dar mayor información. Sólo rezó para que llegará puntual a hacer el check in, porque luego resulta que te pagan el mísero 10 por ciento del total de la reserva y al final ni vienen y como éste se veía medio sospechoso, vio amenazado su pellejo.

Tres días más tarde reaparece Guido. Mmmmmm, Guido. Ese día ya no le pareció nada garrulo y le importó un pimiento que fuera italiano. El tío era súper amable, saludaba, se despedía, pedía informaciones con por favor y daba las gracias. Nomás le faltó verlo sentadito revisando sus correos para comenzar a babear: espalda ancha, cuadrada y perfecta, brazos fuertes, el trasero, donde tiene que estar el trasero, y un perfil, ah, qué perfil. Ni qué decir de la mandíbula, de la barba cerrada, de los ojitos. ¡Había caído!

Pasaron otros tres días para que se animara a sonreirle poquito, nomás un poquito y a adularlo con un "qué bien hablas español", para entrar en confianza y saber un poco más de su vida, sus gustos, sus preferencias, sus ambiciones, sus planes a futuro, y pos ándale que le cuenta que se vino hasta Barcelona para trabajar en algo de markéting (saber exactamente qué, ojalá no sea repartiendo flyers por el Borne), que es oriundo de una pequeña ciudad al norte de Italia, cerca de Venecia. Ya entrados en el intercambio, él pregunta de dónde es: mexicana. ¡Ah! ¿Y por qué estás tan lejos? Por estudios, pero mira, ahora tengo que trabajar también. Ella, poco familiarizada con el nombre del pueblito que acunó la infancia de Guido, para seguirle sacando plática recuerda que tiene dos amigas cuyos maridos son originarios de un par de pueblitos situados al norte de dicho país: Pádova y Ferrara. Así que le dice: ¡Ah! Seguro tu ciudad está cerca de Ferrara y Pádova, y el tío, si, muy, pero muy cerca; y ella, es que de ahí son los maridos de dos de mis amigas mexicanas; y él, ¿y tú también buscas un marido italiano? ¡Mariana se quería volver chango! Se sonrojo y sólo logró que el tío saliera corriendo, oh, snif, cuando en realidad sólo quería darse el tacazo de ojo y es todo, quizá fantasear un poco con Guido y su amplia espalda, pero nomás, NOMÁS. ¡NO MÁS!

Este es sólo un ejemplo del nivel de oxidación que se carga nuestra amiga.

FOTICO: "¡Ay, la Marianica!", que se nos cae del árbol la pobre y nomás no sabe cómo levantarse. Jajajajajaja. Lo bueno es que el taco de ojo, nadie se lo quita. Mmmmmmh, Guido.

domingo, octubre 26, 2008

Chascarrillo dominical


El lugar repudiado por todo novio que se jacte de ser. Ese lugar, está en Barcelona. Estos catalanes y sus cosas.

El otro día que me sentía como sola y caliente como la verga, quise solicitar sus servicios, pero estaba cerrado. ¡Chin!

JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA.

Hoy, por fin, nos devolvieron la hora que nos quitan cada año, menos mal, y me siento de maravilla, no se me ha hecho largo el día, ni nada por el estilo. Yo soy de la vieja guardia, de los que nacimos cuando no existía en México nada de horarios de verano ni su puta madre, porque la neta, ahí andamos 6 putos meses viviendo una hora adelantados. Yo encima cargo con 7 de diferencia, así que ya se imaginarán. La onda es que el cuerpo no se acostumbra del todo, siempre hay un picor interno, como la sensación del guisante bajo los 10 mil colchones que sigue experimentando la princesa de sangre azul.

La cosa es que no sólo me siento de maravilla porque sí, que ya es ganancia, pero hoy mi jefe me dijo "a qué bien hueles" cuando nos dabámos los 2 besos de despedida y yo, atónita, pos si no me eché perfume ¡porque me lo robó la loca de la jefa chunga! Sí, esa que defiende a los catalanes, esa mera, la que está loca de atar. Pero da igual, las cosas vienen y van y el piropo de mi jefe, no tiene precio. Floté como un minuto. Yo quiero un hombre como mi jefe. Así de lindo, de buena onda, flaquito, con ojos grandes, establecido, madurito. Quiero uno así para navidad, jojo.

¡Eso es todo por hoy chicos!

SNAP, CRACKLE, POP: "El tocador". Extraño lugar que sólo existe en Barcelona.

sábado, octubre 25, 2008

Una canción


A esta canción le debo haber sobrevivido a los tiempos más obscuros que pude haber imaginado. Estaba en una ciudad distinta, lejos de la persona que me dio sentido por mucho, mucho tiempo, y escuchándola pensaba que la letra era un reflejo de lo que nos pasaba: el tiempo se llevó mucho de lo bello y dejó ruinas en su lugar. Era lo que iba sintiendo a cada llamada, a cada ausencia de voz por un mes entero. ¿A quién se le ocurre pensar que una relación a distancia es posible? Es el peor de los sueños guajiros: si no se está en frente del otro, no hay química, por ende, no hay vínculo real. Lo demás, son mamadas.

Eso, al fin y al cabo, ya no importa, pero la canción es buena. Al menos, me sigue gustando. Por extraño que parezca, pero se los tengo que contar, ya no lloro por el Sujeto T, ni sueño con él repetidamente, ni me urge entrar al mensajero o al facebook para saber de él: se ha disipado la tormenta como tenía que suceder. El aferre sólo era cuestión de tiempo.

Con Imogen pasé muchas noches, muchos días, muchos caminos a distintos lugares. El "what the hell, what's going on?" me llegaba. La encontré gracias a David Byrne y su playlist. La renueva cada mes.

Hoy, gracias a dios y a todos los santos, no me siento sola, ni desolada, ni abandonada de la mano de dios, pero escucho a Imogen y recuerdo con su rola aquellos viejos sentimientos de soledad total. Trabajaba en un restaurante italiano y pasaba largos ratos a solas en el turno de 5pm a 12am. Luego volvía a casa en bicicleta luchando contra el frío que era nuevo para mí. Añoraba estar con mi amado, pero al mismo tiempo no quería estar donde él. Extraño aún la sensación de estar con alguien y pertenecer a un lugar, pero, como ley divina, todo cambia y aquí estamos.

Ambigua como siempre, escucho a Imogen Heap. La pobre necesita un Extreme Make Over, pero qué más da, canta de maravilla.

FOTI-FOTI: "A contraluz", de alguna tarde del aún verano que reinó por estos lares. Ahora, estamos a un minuto del invierno y creánme que me duele. Hay que sacar de putazo abrigos y chamarras y cuanta madre ayude a protegerse del frío con humedad catalanes. ¡Odio la humedad con frío! Es simplemente detestable.

Habas a la catalana


Comentarios peculiares de la jefa chunga ante situación amenazante o de alto riesgo: madre e hija uruguayas estaban en la cocina, la cual se encuentra en el sótano habilitado como tal y como sala de estar; asimismo uno de los cuartos se emplea como almacén para las maletas de los huéspedes. De acuerdo con ambas testigos, dos hombres entraron en esta zona y comenzaron a esculcar en la comida y a comer sin ton ni son. Hicieron lo mismo con la comida depositada en el refrigerador. Los vieron altamente sospechosos, por ello no quisieron encararlos solas, a pesar de presenciar que revisaban su comida. De acuerdo con las dos mujeres, los sospechosos también se acercaron al almacén de maletas, forcejearon con la puerta cerrada con llave y subieron a las habitaciones, las cuales también intetaron abrir. Señalaron que hablaban otra lengua distinta al español, que hablaban catalán.

Todo esto se lo explicaron a la jefa chunga, la cual dijo tajantemente que no, que los catalanes, TODOS, PERO TODOS LOS CATALANES, eran personas de fiar, trabajadoras y casi todas de clase media o media alta, así que no, que no eran personas que se encontraran en necesidad de robar lo ajeno. Enfatizó que seguramente eran rumanos o latinos, por aquello del idioma extranjero que hablaban.

Esto nos lleva a resaltar un par de cosas muy importantes: la jefa chunga es además catalana y encierra todo lo que más me molesta en un catalán que es la ignorancia y el racismo, características en realidad detestables en cualquier persona. La tía es tan idiota que en su mundito los catalanes son gente buena y de fiar, sólo los paquí, moros, europeos del este y latinos son indeseables en este mundo. La tía tiene como 40 años o más, trabaja como recepcionista en el hostal de su hermano porque, según sé de buenas fuentes, aunque ha estudiado mogollón, luego de las entrevistas nunca, pero nunca le hablan, quizá porque no pasa las pruebas psicológicas, quizá, me imagino yo, porque está loca de atar o tonta de cojones.

Así que, para que vean, en todos lados se cuecen habas.

He dicho.

FOTOPIC: "Hay buena onda en este mundo", que titulo luego de olvidar nombrar la pic del post mientras escucho a Calexico y bebo una copita de tinto, porque este es el red wine weekend para mí. Saludos a DF, Guadalajara, Malmö, Wichita, Mazatlán, Nueva York y Zaragoza.

viernes, octubre 24, 2008

Viernes, noche

Los viernes por la noche me causan asco las parejas bonitas que salen a alquilar vídeos y discuten por el director o la disponibilidad de subtítulos. 

Yo no tengo más conflicto que elegir entre una marca de papel secante de cocina y otro.

Acaso, ¿no es patético? Aunque lo sea, me da igual.

jueves, octubre 23, 2008

Bajo mis cobijas

Lo tengo crudo. Son alrededor de las 7 de la mañana y un coágulo me ha despertado. Como zombie camino hacia el baño. Trato de no pensar demasiado, no recordar el sin fin de cosas que tengo qué hacer para volver a ser una ciudadana legal en España. Aunque no quiera, se obstinan en convertirme en una especuladora: tengo que demostrar un saldo total de mil 500 euros yo solita y, además, los movimientos de dos meses donde, claro está, se compruebe que en dicha cuenta hay movimiento. Logro volver a la cama luego de comprobar que ya está haciendo un frío de su reputísima madre que me hace estornudar y tener que sonarme tremendos mocos. Sólo quiero volver a estar debajo de las cobijas y quedarme ahí escuchando el golpeteo de la incipiente lluvia que impide a mi última colada secarse en el terrado.

Terapia a las 10 y una comida cancelada más tarde, estoy a las 11 y cacho visitando a Álvaro, uno de mis prestadores para engordar la cuenta y a punto de encontrarme con mi tercera prestadora. A la segunda le tengo que enviar mi número de cuenta en un SMS.

Es hasta casi las 2 cuando dejo a mis dos facilitadores del dinero que, dicho sea de paso, no les sobra, pero tampoco les hace falta de momento. No puedo pasar de largo y no disfrutar de la plática y la compañía, pero apenas tengo tiempo de volver a casa, ducharme, preparar la comida y volver al mismo punto de encuentro para cubrir mi turno vespertino en CasacAsia. Ya ahí, reviso mi correo y tengo que ir cuanto antes al edificio aledaño para recoger el convenio de prácticas. Mañana vuelvo a la universidad, ubicada a unos 40 minutos en tren de mi casa, para entregar el papelito que ya firmé yo, el director de CasacAsia. Sólo falta lo signe la vicerrectora de la UAB y oficialmente podré permanecer contratada hasta abril entrante. Es una lástima que no tenga listo el asunto dinero para llevar entonces todos los documentos que me exigen para la renovación de mi permiso de estudiante. Si bien es la tercera vez que lo hago, no dejan de darme nervios por más que tenga todo lo que se requiere tener para que extranjería te dé chance de seguir viviendo en suelo catalán. Tampoco es que te pidan tanta mamada ni la santificación de la virgen, pero es un acto de prestidigitación y heroismo: ir a plantar cara a la secretaría del doctorete para que te haga cartitas, al director del posgrado para que te la firme, así como juntar vía préstamo de todos tus amigos la cantidad arriba mencionada.

Desde la 9 y 22 que me puse en pie no paro de querer volver a estar debajo de las cobijas, soñando. Y para el coágulo, ya habrá salvaslip. Mujer segura, vale por dos. ¡Aaaaaaaaaaaaaaaah!

lunes, octubre 20, 2008

Sancho


El ostro día en CasacAsia, un sábado para ser exactos, estaba yo sentada vigilando el Jardín Japonés, cuando llegó una mujer rubia acompañada por un niño de origen chino, pero afincado en Barcelona, como de unos 4 años, un señor de origen masculino, pero radicado en gay, y una mujer con ojos rasgados, china o ve a saber tú, y con ellos Sancho, un perro.

Yo, flipando, pero pensé, si los dejaron entrar allá abajo los guardias, pos a mí qué chingados, y pos la mujer rubia me manda al Sancho a que se siente junto a mí y le dice 'Sancho ahí quédate' y el Sancho bien educado se queda ahí y se quedó un ratote, bueno, el suficiente para una sesión de fotos. O sea, un perro en CasacAsia, con cadena de brillantes (o por lo menos algo que brilla un montón), qué honor.

Luego supe que la mujer rubia es una de las jefas. Yo, sólo pude sentir alivió porque no la mandé a la verga con su perro. 


PICS: "El Sancho a todo color", la verdad un perrito bien lindo que sólo pudo recordar a Chubaca, la mascota de la Casa Islas. ¡Se parecen tanto!

Lavarse las manos


Es importante salir con las manos limpias. ¿Les ha pasado? Alejarse viendo el desvergue a lo lejos, las ruinas de una guerra en cuyo gérmen tuvimos demasiado qué ver. Pero salimos casi ilesos. Y todo por omitir un comentario o por negar toda participación. Nos sale bien la cara de yo no fui. Somos casi inconscientes de los hechos, lo cual no quiere decir que las cosas estén bien, que nos sintamos del todo bien. En el fondo, llevamos los rasguños en la conciencia que tarde o temprano salen a flote y ante nosotros se revela, incontinente, una tormenta que nos ahoga, nos condena al naufragar por algún tiempo porque somos lo que somos, unos inmaduros.

Me falta mucho para ser una guerrera, pero llevo el fuego dentro.

SNACK: "Planeta". Sin satélites, casi sin constelaciones. Eran estrellas rotas.

domingo, octubre 19, 2008

Cosas que hacía cuando iba de viaje

Alguna vez me tocó la suerte, oh, si, la maravillosa suerte de que por ser una de las pocas reporteras con visa gringa, pos me mandaron al gabacho a cubrir recorridos turísticos o presentaciones de Mary Kay. Lo irónico de estos viajes todo pagado, era que de repente me encontraba sola en una habitación poca madre y con el galán a cientos de kilómetros. Puaaafffff. Bueno, mitigaba mi soledad tomando fotos.


Estas fueron en un hotel en alguna parte de Nuevo México.

En ese viaje también hubo nieve, mucha nieve. Era la primera vez que de verdad, de verdad veía nieve en abundancia.


Luego, claro, pos tragabas a todo lo que da y con gente desconocida, o sea, que hay que entrarle a la platiquita casual, pero amena. O sea, de hueva. En ese viaje iba Nadim Ali Modab y departí con él. Hasta se sabía mi nombre.

También iba un tío que trabajaba para Televisa Guadalajara, hermano de Moisés Orozco. No me acuerdo de su nombre, pero pues era el típico galán-me-traigo-locas-a-todas. A mí no me simpatizó mucho, pero igualmente tenía que platicar amenamente.

Haciendas típicas nuevomexiquenses en Albuquerque.

Souvenirs pochos.



Teleférico atestados de gente.
La gente, ¡ay! ¡Qué bonica la gente!

El crew. También iba cierta reportera o soy-periodísta-de-espectáculos-hablo-contigo-ahora-pero-de-vuelta-en-Guadalajara-no-me-acuerdo-de-tu-nombre. Un día se puso bien cuete con los mega vinos de la cena que terminó riendo a carcajadas y echándome carrilla a mí y a uno de los chicos que iba en el viaje. ¡Qué vergüenza ser ella! Hizo más cosas locas esa noche que no recuerdo exactamente.

Museitos, no podían faltar.
Y más cenitas lindas. ¡Uy! ¡Cómo tragué! Es lo que tiene ser reportera y que quieran que publiques cosas bien bonitas de ellos y eso que el periódico era del grupo Reforma y además de que tienes que cuidar tu vestimenta, representar la imagen de la empresa en todo momento (nada de bailar encima de las mesas y así), no debe aceptar chayote. Pero bueno, el viaje no era chayo, no señor. Aunque era todo gratis.

sábado, octubre 18, 2008

Princesita


Mi sobrinita preciosa que a todo me dijo que sí cuando la felicité, es la más chula del universo. Hoy cumple 3 añitos, los mismos que su tía por estos lares.

Moltas felicitats!!!!!

Es lo que sigue de igualita a mi carnal. Jo, jo, jo. Y bueno, la neta mi carnal está bien guapote. Y de chiquito era bien bonito, idéntico a la Leonorita. Ora sí, que de tal padre....


SNAPPY: Cortesía de Paula Islas. Con su camarita Fichay. ¿Era Fichay? Bueno, como sea.

viernes, octubre 17, 2008

Lluvienda

De un momento a otro se soltó un chaparrón en Barcelona. Vi a la gente correr en busca de refugio. Yo ya no me mojaba. Estaba segura resguardada en el tercer piso del Palau de Quadras.

El pelirrojito sexy, pues sí, tiene novia. Cómo no. Pero nuestra relación se va afianzando día a díá, encuentro a encuentro, y ahora hasta el significado de su nombre sé. ¡Ay! ¡Platicamos tanto! Es fenomenal. Yo, la verdad, le saco plática nomás para contemplar su belleza. Cada vez que lo dejo de ver, flipó por lo guapo que es. Guapo y sencillo y con 25 añitos. No podría ser más imperfecto. Lo de la novia, ¡bah!, no tiene tanta importancia, pero ¿25 años? No gracias, así estoy bien. Aunque el sexo con los mozalbetillos imberbes es la pura onda: ellos, están calientes toooooodo, pero tooooooooodo el tiempo, son esclavos del sexo y la pasión y son como el conejito Duracell, dura, y dura y duuuuuuuuuura (literalmente, no tienen fin); una, a sus treinta y pocos, está en la flor de la sexualidad, ya curtidita en experiencia y toda la cosa. Perfect match. Pero, en mi muy partícular punto de vista, no puedo decir que a los 25 se pueda ser un dechado de madurez. ¡Imperfeeeeeeeecto! ¡Saaaaaabe!

Anoche, apagué la flama de un encendedor y pedí un deseo por los 3 años. Yo sólo quiero estar bien, libre de conflictos innecesarios, libre de culpa. Para ser libre, sólo se tiene que desear ser libre. ¿Será?

Verdad irrefutable: Nadie escarmienta en cabeza ajena. Nadie, pero nadie. Es una pena, pero es cierto. Con el tiempo, los azotes, la caídas libres sin red, uno se percata de que aquel que sufre, sufrirá hasta que quiera ver. Pero la claridad sólo se gana con el tiempo, con la experiencia y, desafortunadamente, luego de mucho sufrir. Es algo así como que para trascender, hay que caer primero en los infiernos y retorcernos del dolor, cual ostión con limoncito.

Es una pena, pero es así.



SOUNDTRACK: La "Umbrella" del verano, pero del verano pasado. Ni pedo, me gusta.

jueves, octubre 16, 2008

Tres años

Disculpen la nostalgia, el romanticismo y la ñoñez. Hoy cumplo 3 años viviendo en Barcelona. Y no puedo más que llorar, porque estúpidamente extraño lo que ya no tengo, lo que perdí, aunque disfrute enormemente lo que vivo ahora.

Han sido 3 años de lucha tenaz. Han sido 36 meses* que no pasé ahí, sino aquí. La historia cambió y quizá ese cambio es parte de lo que todavía pueda llorar ahora, aunque entienda perfecto por qué pasó. Han sido 3 largos años que se han pasado como agua, tan rápido que a veces apenas puedo creer que lleve aquí tanto tiempo.

He tenido que limpiar mucha mierda y hablar muchas lenguas para ser entendida.

Y he llorado un mar.

Lo más difícil no es venir de tan lejos. Lo más difícil es rifársela aquí. Sobrevivir. Limpiar mucha mierda. Vivir con poca plata. No tener familia. Comenzar a hacer vida.

Y aunque todavía no me decida a regresar, extraño. Extraño algo que nunca volverá a ser como antes.

¡La familia! Cómo los extraño condenados.

Celebrando el cumpleaños de esta servidora en el Bar Martín. Hierbabuenas a todo lo que dió.

Armábamos buenos convivios, cenitas lindas en el depa de Morelos. Aquí, el Paquito, Lulú y yo.


Con mi Lelaina Pierce.

Ojitos. De verdad unos ojos muy bellos.

Los monos de Boys are smelly con una dotación bastante divertida.

Antigüedades.

"Ándale pinche Tomás, que ahí está la cámara", diciendo yo en pleno Salón Astoria. Le sacábamos brillo a la pista.

Alvaroto tan lindo. Me encanta su cara de qué Pachuca por Toluca.

FOTOGRAMAS: Del pasado lejano. De los queridos. De los odiados. De los irreconciables tiempos. De los más añorados. Son 3 años.


*Correctivo aplicado: 3 años son 36 meses. Yo y los números, nada qué ver, ¿se los había contado antes? Y eso que he sido cajera en un restaurante, como dependienta, tenía que hacer caja diario y qué decir del hostal, hay que contar dinero cada día. Por lo general me salen las cuentas, pero lo que no me pasa con las letras, me pasa con los números y, lo confieso, hasta me he dado cuenta de que tengo dislexia, cambio de lugar las cifras, soy un desmadre: no sé contar, jajajajajaja. Por eso pierdo la cuenta con las chelas y me emborracho tanto.

M de México. N de no vuelvo ahí.


Gracias a mi amigo Fabián Giles, a quien, por cierto conocí hace como 5 o 6 años en una visita que hizo a Guadalajara, ayer supe de la revista eme equis y me quedé de a seis leyendo textos verdaderamente abiertos, inteligentes, interesantes y oportunos. Flipé y me encantó que existiera un medio así en México, digo, un medio así de fresquito y francote. Ya luego me contó que la hace banda que se salió de El Universal (o algo así, la neta, mis islas de recuerdos son muy pequeñas) porque los censuraron y pos armaron su propio cotorreo.

Yo, se las recomiendo. Así, sí da gusto pensar en volver y buscar chambita en lugar como ese, porque, la neta, la neta, me deprimo nomás de pensar en regresar al terruño amado, si es que vuelvo, porque, sinceramente no lo sé, y tener 3 pinchurrientas opciones en lo que a medios respecta. A ver, que sí, que hay nuevas revistas, que está la posibilidad de dar clases, si es que termino de una puñetera vez, o empiezo, mejor dicho, la tesina para obtener mi título de maestría, en fin, que opciones habrá, pero creo que Guadalajara no será el lugar idóneo para que esta servidora sea feliz al regresar a México.

Justo hoy, caminando por la Barceloneta, porque anduve por aquellos lares anoche y esta mañana, celebrando el primer año de Arabella en Barcelona (por cierto, comimos divinamente unas delicias del mar guisadas muy casolanamente al ajo, o sea, vampiros del mundo, me dan risa), pensaba en lo bonito que es Barcelona, en lo que me falta por descubrir, en lo bien que se siente estar en contacto con amigos que te quieren, estiman y valoran, en lo sabroso que es departir con ellos, tomar una cervecita, luego otra, luego otra y así, y, tema principal del pienso, qué vergas voy a regresar a hacer a Guadalajara, una ciudad en la que sufrí tanto.

No me quiero tirar al drama, pero estoy convencida de que hay lugares que nos marcan tanto, por lo cual, no queremos volver. Es como la secundaria para el adolescente: hay quienes lo pasan tan mal, pero tan requete mal, que no quieren volver a tener contacto alguno con las personas de ese tiempo, con el lugar físico e, incluso, con la ciudad que acogió aquellas vivencias. Conclusión: Guadalajara es para mí como la secundaria a un adolescente, o sea, una mala experiencia. Alguna vez la llamé la ciudad de las lágrimas. Estoy segura, no es ciudad para mí. Su escaparatismo me rebasa. Su exigencia me taladra. Su doble moral me sofoca. Oficialmente nací en Zapopan, así que no soy tapatía, tapatía, lo que se dice tapatía y diría yo, tapa, pero pos crecí ahí y pos la ciudad también se mama.

Quiero a mi ciudad, tanto como puedo odiar lo que viví en ella. Es un largo trabajo de sanación en el que estoy aún, así que por ahora, sólo voy a leer a México en eme equis.

PIC: De la pasada expo en CasacAsia. Esta en partícular muestra los trenecitos con el logo de SQM, una empresa de fertilizantes chilena, para la cual hice algunos trabajos cuando trabajé en la agencia de publicidad. Se me hizo cura venirme a topar hasta acá con una pinche marca que ni quién conozca a menos que pertenezca al ramo de la agricultura o sea chileno. En fin, que explotaban el desierto de Atacama en busca de minerales para sus fertilizantes.

miércoles, octubre 15, 2008

Sufridores somos y en el camino andamos

Si algo sé de esta vida, es que vinimos a partirnos el lomo y no a gozar. Digamos, no a gozar perpetuamente. Gozamos, pero en pequeñas dosis. Fue hace mucho que lo supe y pensé en lo ilusos que eramos por creer que algún día el mundo se detendría a nuestros pies para rendirnos tributo y ofrecernos una vida llena de comodidades y placeres. Sufrimos porque es nuestro sino. Sufrimos por desamor, por soledad. Nos duele el rechazo, nos duele la incomprensión. Sufrimos por elección propia, no necesariamente porque la vida nos haya quitado una pierna o un brazo, la vista o la posibilidad de poseer células totalmente sanas que no se vean atacadas por algunas malignas y de rápida reproducción que invadan, no sé, el colón o los pulmones.

Los que sufrimos por elección propia, porque creemos que la vida nos niega la hermosa felicidad, nacemos estrellados sin duda, somos vulnerables cual pompa de jabón y padecemos el Síndrome de Mandibulín, el tiburón animado a quien nadie respeta.

Somos eternamente desdichados, nada, pero nada nos complace. Siempre queremos más de la vida, de las personas, así que a cada paso nos vemos decepcionados, traicionados por la impuntualidad de la gente, por su falta de compromiso. Somos los débiles de la película, los coestelares. No protagonizamos historias de amor verdadero o por lo menos pasional y solemos ser la opción B de los planes de nuestros amigos.

Lo peor, es que nos damos cuenta. O lo peor es que no nos damos cuenta y vivimos pensando en que se nos debe algo por ahí que injustamente nos ha sido negado. Mentimos muy bien, nos mentimos muy bien y nos autoengañamos pensando que eso es verdad, que nos han robado el caramelo de niños, las oportunidades de oro de mayores.

Sufrimos porque nos gusta, porque sin sufrimiento ¿qué somos? ¿Tan sólo una retorcida variedad humana más? Y me rasco la cara hasta sacarme costra, sangre y luego costra. Y me lamento, ¡oh!, por ser tan desdichada. ¿Por qué me pasa a mí esto, si sólo busco una poca de aceptación?

SOUNDTRACK: Cuando espero nada, tengo todo...dicen los tacvbos, ¿será?


lunes, octubre 13, 2008

La vida en pocas líneas



Adoro el cerdo al curry, es sabroso y monumentalmente exquisito. O eso o tenía mucha hambre, como es habitual estos últimos días. Ovulación que le dicen.

Nombres de gente que pasa por el hostal: Kateriina Hell, ajá, aunque usted no lo crea, y Helen Page, que suena igual al de la protagonista de Juno.

Esta mañana leí parte de los encabezados del periódico de ayer. El acontecer en el mundo, apesta.

De un momento a otro, Lulú estará llegando a la ciudad. La extraño bastante.

Menos mal que hoy no vino la jefa chunga a trabajar y me topé con pura buena onda. Con esa buena onda, me tomaré unos mojitos el jueves.

Me disciplino a dormir sólo 9 horas, de 1.30 a 10.30 am. Pronto: de 12 a 9. ¡Voy a hacer yoga! Jajajajaja.

Pondero, por cuestiones respectivas a mi economía, si sólo voy a Alemania en noviembre, aprovechando que Elvia estará viviendo allá. Así, no paseo por la ciudad solita. Londrés tendrá que esperar a enero o así. Todo sea por la pasta y por sobrevivir.

FOTOGRAMA: "El baño mítico", que robé a mi hermanita. Del albúm 21 días. De cuando estuvo aquí en Barcelona. ¡Ay! ¡Cómo la extraño!

sábado, octubre 11, 2008

Grrrrrrrrr

O estoy ovulando y mis lindas hormonas están rebotando en mis adentros a mil o, lo que es más seguro, ardo en deseos de follar, lo cual no resultaría problemático, pero, mmmmmh, pero, pos no tengo con quien, pequeño, pequeñísimo detalle. Luego, no sería nada difícil buscar con quien, pero, mmmmmh, pos es que la neta me da mucha, pero mucha hueva eso de andar ahí ligoteando o haciendo la corte. Caso cerrado.

Por eso hoy en el hostal los pinches guiris me han colmado el plato una y otra vez. Tolerancia cero, pero cero. No tienen la culpa, pero todas, todas sus preguntas ME VALEN ABSOLUTAMENTE PITO. ¡Ahhhhg! Los odio con odio jarocho. He dicho. Voy a correrlos a la verga de la cocina.

¡Esquina bajan!

No, no sólo me caigo de las escaleras de un bar estando borracha. No. También lo hago en plena sobriedad, por ejecutar un descenso veloz y torpe en el hostal. Así que no, no es mi costumbre sólo caer de las escaleras en pleno estado de ebriedad.

Lo anterior por la noche del jueves, cuando, después de beber sendas copas de vino (estoy en una etapa vinosa) cortesía del Ajuntament de Barcelona que, con motivo de la premiación de Jorge Herralde como gran editor, sirvieron un catering bondadoso, gracias al cual tuve a bien probar un canapé de trufa, esa seta prodigiosa de sabor inigualable.

Acto seguido, los incipientes estragos del alcohol nos condujeron a un muy tradicional bar en el Gótico, donde, además de descender por demás rápida las escaleras, vi como mi cerveza fue derramada en el vestido de una de las damicelas con quien departíamos.

Entre otras cosas, tengo miedo de entrar a revisar mi correo. El motivo es el siguiente: el lunes pasado, luego de una frenética búsqueda que realicé el domingo por la tarde, tuve dos citas para conocer dos habitaciones en renta. Digamos que coqueteé con la idea de iniciar una nueva etapa en Barcelona en un nuevo piso. El resultado fue conocer una habitación súper linda en un piso recién reformado, todo a estrenar, sólo había un pequeño detalle: el que rentaba era el dueño del piso, quien también viviría en el piso. La verdad es que me pareció que sería muy, pero muy raro vivir con un señor, aunque valdría la pena, porque además de que el lugar está situado en pleno Grácia, todo olía a nuevo ahí (menos el dueño, claro). La siguiente opción me atraía bastante por el precio y porque estaba cerca del gimnasia al que estoy afiliada, aunque todavía no voy ¡desde hace meses!, y porque está cerca de casa de Lulú, pero me llevé una verdadera decepción: el piso lucía realmente sucio, polvito por aquí, polvito por allá, la cocina llena de cochambre y, para rematar, la mascota del piso era "Omarcito", una tortuga. ¿Así o más feo? Entonces me dejé de tontería y pensé, ya tengo piso, el precio es bastante asequible, las mevas companyas son la onda, no me puedo quejar, lo único malo es que el piso está un tanto desvencijado y hay un horrible pollo de mural en el salón principal, lo cual no es nada bonito, da la impresión de estar en un kinder. En fin, tengo piso y es lo que cuenta. Y otra, se vale soñar. Lo freak del asunto fue que el dueño del piso bonito respondió a mi negativa que la verdad le hubiera gustado que yo me quedara con la habitación, que si le hubiera dicho que era un poco caro, hubieramos hablado del precio y que si tenía algún problema con aquello de encontrar piso, tenía un sofá cama en la sala. O sea, what???? No quiero ni pensar mal, me quedó con su amable ofrecimiento. Todo en interrogantes, obviamente. Como siempre, quién me manda.

SOUNTRACK: Es que a falta de fotos, ¡pos música maestro! Una de Karl Blau. Porque somos indies. Tampoco tengo que estar peda para repetir eso.

miércoles, octubre 08, 2008

Un flaco discurrir




Recientemente y gracias al blog de No tiene que ver con el amor reencontré a Fiona Apple, a quien le había perdido la pista dutante muchos años, pero a quien bien recordaba por su albúm debut, Tidal, que casi podía asegurar compré junto con mi hermana.

Un golpe en mi memoria me hizo recordar aquel discurso suyo por el que fue altamente criticada, el cual aludía a ser uno mismo, a dejarse llevar por lo que uno cree y no por modelos autoimpuestos, todo esto adornado con un hermoso bullshit en plena transmisión en vivo de los MTV Awards por allá del 97. Luego, luego se dejaron venir las reacciones y la comediant Jeaneane Garofalo la parodió, porque la que no se deja llevar por modelos autoimpuestos se exhibía flaquísima en sus videos, por los cuales era justamente premiada, y pos como que estaba cabrón que mostrara tanto hueso, exhibiera tanto desorden alimenticio, y proclamara otra cosa. Más tarde Apple aceptaría que su flacura era pura anorexia y supongo que se curó con el tiempo. Ahora es sólo vegana.

Total, que como la pinche Fiona no me deja postear sus vídeos, pos postearé su discurso. Tan bonita ella. Que, por cierto, fue violada a los 11 años, motivo por el cual fue al psiquiátra desde entonces, aunque también porque por aquellos tiempos comentó a una compañerita de clases que iba a matar a su hermana y luego se mataría ella. De lo que se entera una en Wikipedia.

Barcelona de mentiras



Anoche fui a ver Vicky Cristina Barcelona para recuperar así el viejo ritual de ir al cine sola. Como están en Europa, los protagonistas se la pasan bebiendo, en sendas copas, vino durante casi toda la movie, así que por consiguiente se me antojó salvajemente una copa de vino tinto y pensé en ir por una en cuanto saliera, pero, la verdad, sola, me dio huevita.

Aunque adoro a Woody Allen con todo mi corazón, tengo que decir que Vicky Cristina Barcelona no es de sus mejores películas. En mi muy particular opinión, da la impresión de que la Generalitat de Catalunya lo contactó y le dijo: "Woody, te damos el varote que quieras, pero ven y haz una peli en Barcelona". Y Woody, que por lo general sufre para conseguir productores billetudos, por ser considerado una inversión arriesgada -si, sus películas, la mayoría, aunque brillantes, no recaudan los miles de millones de dólares que las grandes casas productoras desean tanto-, vuelvo a suponer que flipó en colores y dijo: "A huevo, voy pa'llá". Y ahí viene Woody con Soon Yi a filmar con un elenco bastante atractivo, para mi muy humilde gusto, comenzando por el papazote de Javier Bardem, su acá, la Penélope Cruz, y las divinas Scarlett Johansson y Rebecca Hall, porque claro, ya que le soltaron el billetazo, pos que casteara a figurones taquilleros, ¿no?, lo cual no podía sino representar negocio redondo para la Generalitat y, por ende, para Woody.

Plagada de montón de escenas fuera de foco (que a menos que haya sido la pinchurrienta copia que se agenciaron los Cines Verdi), de lugares comúnes pertenecientes al mundillo de la cultura y el arte (aunque aquí se saltan la barda: el personaje de Bardem es un pintor maldito que hasta avionetas pilotea), de escenarios típicos de la burguesía catalana (nada, pero nada qué ver con la Barcelona de verdad, aunque se vayan de copas a la Catedral de la Absenta, el Marsella enclavado en pleno Raval), de autos último modelo y de taxis (o sea, ¿que no los catalucas se las dan de muy motorizados y ciclistas? Digo yo, en eso no le asesoraron bien a Woody), Vicky Cristina Barcelona debió haber sido titulada Barcelona de Mentiras o Capricho Catalán, porque neta, neta, neta, está bien fresa su cotorreo.

Y eso que amo a Woody con todo mi corazón y que soy su seguidora fiel desde que vi Interiores o Zelig o Hanah y sus Hermanas o Husbands & Wives, y que Miranda & Miranda me flechó tanto como Poderosa Afrodita o Match Point, pero puedo admitirlo y seguir viviendo con el hecho de que Vicky Cristina Barcelona, no es lo mejor de su pluma, ni de su gran trabajo como director.

Pero, pos pa' que se hagan una idea, vayan ustedes mismos a verla. Ahí les dejo el trailer.

lunes, octubre 06, 2008

La hermosa tardor



Por fin hoy, después de muchos días de cansancio crónico, me siento fenomenal. Es de esos días en que voy sonriendo por la calle y pienso que la felicidad si existe y que el futuro puede ser fenomenal. Quizá, es que ya me hicieron efecto las vitaminas, que llevan como activos principales ginseng y jalea real. Pura energía. Pero me urge cambiar de aires y estoy convencida de que así lo haré. Será un cambio sutil, pero contundente. Ya os iré contando.

Entre otras cosas, no me he hecho la manicura y no me vendría mal una repadasita. Dormí bastante bien anoche, me levanté temprano para hacer trámites en la Seguridad Social. Mañana quiero ir a la uni por unos papeles que necesito para renovar mi permiso de estudiante y ya es otoño. Desde hace días que es otoño y el clima cambió totalmente. Dejé de usar mis adoradas chanclas Havaianas color marrón, hermoso capricho de plástico puro, y he vuelto a calzar mis Converse. El frescor por las mañana y noches es auténtico. Los nórdicos han vuelto a envolver mi cama. Es la tardor.

De verdad que daría lo que fuera por ser asistente de producción de algún fotógrafo madurito, con el pelo entrecano y ojos color miel, con arruguitas estrátegicamente bien colocadas, de esas que dicen lo mucho que ha vivido alguien, lo bien que se lo ha pasado; él, que sería mi jefe, estaría medio colado por mí, joven y bella, en la flor de la edad, y me retrataría constantemente. Tendríamos pláticas intensas acompañados de un buen vino tinto y, en una de esas, acabaríamos entrepiernados. No sé, siempre he tenido debilidad por los fotógrafos. No exactamente por los maduritos, pero, por qué no, introducirme en este mercado. Pero, en esta vida y en este día, me sobra y basta con ser yo misma e ir sola por las calles de Barcelona buscando nuevos aires que respirar. Algunos, están ya muy enturbiados.

SOUNDTRACK: Dos de otros tiempos. Dos que me gustaron tanto, que me cansé de escucharlas, aunque me siguen encantando.


jueves, octubre 02, 2008

Cacería o cazador cazado




He wants me to stay and I want to go...but I'm not following Jesus, that's for sure.



Francamente, ni aunque me lo hubieran advertido, lo hubiera dado por cierto. Era sólo que estaba tan cansada, tan perdida, tan débil, que no me podía alejar del peligro. Lo vi, lo intuí y fui presa de las circunstancias. Desde el principio supe que la persona que sufriría ahí no sería yo.

Ahora sé lo que se siente mirar la locura de lejos. Estuve ahí. Sé lo que es perder el sueño, el hambre, la dignidad. Sé lo que es arrastarse y surcar todos los territorios que posiblemente la presa ha cabalgado. Me he vuelto loca por no poseer lo imposeible, porque nadie tiene nada más que a uno mismo. Hay que aferrarse a esta regla de oro antes de caer muerto por la bala de nuestro propio fusil.

FOTOBLAH: "Calladita me veo más bonita". O, ¿no? Ya quisiera yo, pero va a ser que no.