domingo, septiembre 28, 2008

Síndrome de abstinencia

Hoy no me quiero enamorar, la última vez me sentó fatal. Pasé noches enteras sin dormir, bebiendo, fumando y sin parar de reirme de mis miserias. Entonces: ¿por qué deseo tener un cabrón a mi lado?

La historia de mi pinche vida ha sido estar colgada de un cabrón y luego de otro. Todo comenzó hace no sé cuántos años y la verdad es muy aburrida esa historia. Ni yo misma la soporto, ni soporto ahora a mujeres heridas, porque su respectivo en turno no les da lo que necesitan que, básicamente, es una buena cogida. No hay truco: las cosas simplemente fluyen cuando les toca ser. Ya puedes patalear, berrear y chillar y nada va a devolverte a la persona amada. No existen polvitos mágicos para hacer que te amen nomás porque tú lo quieres así.

Y a pesar de comprender que no se puede ser un pinche dictador en lo que a amores se refiere, me encantaría ordenarle a la pinche vida que me mande a algún cabrón, algún valiente, eso sí, que no me conozca nada para que se aviente al ruedo, para así dejar de soñar con Chandler Bing, que fajoteamos en un planetario, bajo un cielo estrellado fake, que nos damos besitos, que me da cariñito (eso es todo y no mamadas). No mamar, soñé con Chandler Bing, házme el pinche favor.

La verdad acerca de toda esta historia es que necesito a un cabrón para camuflar mis enormes defectos, por lo menos los que yo considero grandes y enormes defectos, que son muchos ante mis achinados ojos. Así que el tortuoso camino hacia el amor verdadero, representa también el tortuoso camino hacia una saludable autoestima.

Y al momento en que engullo un Twix que compré en el Spar junto con unos bizcochitos de chocolate, concluyo: tengo síndrome de abstinencia, pero no me quiero enamorar.





10 comentarios:

Anónimo dijo...

A lo mejor tienes justamente lo que se merece una chica de tu clase (que es muy poca). Aunqué yo creo que mereces todavía algo mucho peor. Y te llegará...

Mariana M* dijo...

¡ANDRÉS! Deja ya de meterte al blog, ¿no ves que te hace daño? Y si entras, por lo menos firma, ¿no ves que tengo el pinche Statcounter y te tengo registrado?

Haz ejercicios de fuerza de voluntad: NO VOY A ENTRAR AL BLOG DE MI EX QUE ES UNA PERRA HIJA DE LA CHINGADA, SIN CLASE, QUE ME LÁSTIMA CON SUS POST DE MIERDA.

Repítelo varias veces a ver si te la crees tantito y te ahorras un par de enojos.

Saludos a la familia.

Anónimo dijo...

Vaya inmadurez pero ufss.. abunda la inmadurez por aca. Cierra circulos ex-novio y sigue luchando Mariana.

L dijo...

Jajajaja... no cabe duda... núnca me equivoqué al decirte que este muchachito era muy poca cosa para tí mijita... como dice Chary: "se le dijo"... jeje

besos besos para una super chica!!!

Anónimo dijo...

No soy Andrés. No os tireis todos el rollito filósofico. Os viene enormemente grande.

Mariana M* dijo...

Mmmmmh...no se trata de filosofía, Andrés. Simplemente se trata de intuición pura y barata. Que el filósofo eres tú, ¿que no?

Hasta eso los mexicanos no somos tan azotados, ni tan claveles como vuestra merced. ¡Arre!

Anónimo dijo...

Te repito que no soy andrés.

Anónimo dijo...

y por cierto, yo solo hablaba de ti y de tus dos amiguitos anonimos (igual ellos también son el tal Andrés) . No de todos los mejicanos. De hecho, no sabia que erais mejicanos, ni me importa. No te creas tan representativa...

Mariana M* dijo...

Andrés, o al menos, el que tiene el mismo número de ordenador que Andrés, qué obstinado eres, me cae. ¿O será necio? ¿O aburrido?

Anónimo dijo...

MEXICOO!! MEXICO!! va con X no con jota, chinches gachupinez .

la anonima