lunes, agosto 25, 2008

Principio y fin


Comienzo de semana: fin de los Juegos Olímpicos. No dudo que esté poca madre evocar a los antiguos griegos y competir deportivamente hablando, pero la neta, las coberturas de según qué países estan de hueva. Cuando Atlanta '96 me tocó estar en Estados Unidos visitando a mi abuela, tías y demás parentela que viven en una ciudad aledaña a San Francisco, Californa, de manera que mi hermana y yo nos chutabamos lo que los gringos transmitían y la verdad estuvo de no mamar: para los gringos, sólo existían los gringos. Así que nos la pelamos al querer ver alguna competición de mexicanos o por lo menos al desear tener información parcial. Fue repugnante.

Ahora, lejos de México y recordando poco de las coberturas que allá se hacen, pero con la seguridad de que por lo menos José Ra y Ponchito eran bastante amenos, viví la experiencia española y puedo decir que no estuvo taaaaaan mal, pero la neta, cada vez que perdía un español, las palabras decepción y tristeza se apoderaban de los narradores de la competición en turno. Eso y que todavía no le bajan de huevos a su "la plata que nos supo a oro" por los resultados del enfrentamiento entre los ibéricos y los gringos en baloncesto, les quitan puntos.

Tengo que decir que desconocía el por qué de la ausencia de Ana Gabriela Guevara, que considero su decisión admirable y que me parece una burla lo que dijo el idiota al que estuvo denunciando por robar. A ver hasta cuándo los gobernantes van a entender que la educación es lo más importante para un pueblo, que hay que educar a la banda, para luego no anden con mamadas, pero bueno, me pongo verde del coraje al enterarme de cosas como esa.

Tengo que decir también que actuaciones como la de Phelps pueden resultar enceguecedoras, pero la actitud del muchacho no me encantó, ni que se le diera el gané a él en lugar de a otro nadador que llegó antes que él (se veía clarito en las imágenes aéreas), por lo cual es obvio que los Juegos están bien vendidos. Ni qué decir de que las niñitas gimnastas chinas ganaban todo y que no parecían mayores de 16 años. En fin.

Entre otras cosas, hoy limpié y re limpié el piso para recibir a mi hermanita este miércoles por la tarde. Yo trabajo el jueves en la mañana, así que no podremos festejar mucho, pero bueno, seguro que algo haremos. Estoy tan contenta y nerviosilla. Cuando se reciben visitas de esta magnitud, retiemblan los suelos. No hay como la buena compañía, como anoche con Lulux y Álvaro que nos juntamos a tomar cafecito y galletas, ajá, es decir, chelitas y papas. Cómo los quiero a mis amiguitos.

FOTOGRAMA: Como para que se harten de mi cara, jajajaja, una del recuerdo, de cuando recién llegué a Barcelona.

2 comentarios:

Adrián Santuario dijo...

pues como que yo no me harto.....

Mariana M* dijo...

Mira nomás...je.