sábado, agosto 02, 2008

Por instrumentos



La culpa es mía por haber aceptado la primera chela. O todas o ninguna, alguien me dijo una vez con mucha razón. El bar se parecía bastante al Calavera, por la atmósfera aterciopelada y obscurita o quizá por la distribución, pero la verdad es que todo eran figuraciones mías. Chelita y chelita y para rematar dos caipiriñas. No sé cómo se me ocurrió pistear ron, con lo apestoso que es la siguiente mañana. Eso sí, lo pasé bien, cómo no, pero auch, necesito dormir más. Estoy muerta.

Estoy trabajando lo que no trabajé en todo el año y al principio me portaba bien y toda la cosa, nada de desveladas pendejas, y no es que ahora me desvele a lo pendejo, pero estoy durmiendo demasiado poco y empinando demás el codo.

Saldo de la noche del jueves (que hasta ahora ha sido la más gruesa): menos 15 euros y amanecer en el sillón de la casa de Lulú, además del tape borradote. ¿Cuándo voy a aprender? Tengo 31 años y todavía me pasa. Pero eso no fue lo peor. Como pude, me levanté por ahí de las 9 y cachito, me despedí de Lulú, iba hiper jetona. Me trepo al bus pensando que si no pasaba pronto tomaba un taxi, en putiza llego a casa, me cambió el mini short que me atreví a ponerme la noche anterior, me lavo la cara, los dientes, echo algo para desayunar al bolso y me trepo en chinga a la bici. Había tráfico por Torrent de l'Olla, así que llegué 10:04 a Casa Asia a disque chambear, porque de inmediato me percaté del crudonón que traía, así que me retiré por unos 40 minutos o más a dormitar en un cuartito desde donde alcanzaba a escuchar los pasos de las personas que entraban a la sala de exposición, pero con el jesús en la boca porque si alguien entraba al cuartito me vería ahí tirada en el suelo toda cruda. Lo anterior, gracias a dios no pasó, pero a las 12:30 del día no dudé en llamar al coordinador de los becarios para excusarme de mis labores argumentando un fuerte cólico. Creía que lo mejor era, sobre todo, mantener la decencia y aunque me hubiera podido sincerar, preferí cuidar mi imagen y reputación, la poca que me queda junto a la borrita del ombligo.

Y así las cosas. Llevo ya varios días yendo a trabajar por instrumentos, literalmente.
¿Qué pedo conmigo? Nunca voy a aprender.

FOTOGRAFLURRYS: De la serie "Puño rosa" en recuerdo de tan lamentable película, porque el guión, pos nomás no, pero a mí la neta sí me gustó. Me gusta cuando Cecilia Suárez sale hablando así bien chistosa onda naca.


1 comentario:

El Lobo Carmesì dijo...

como escribes siento que me platica una amiga...o lo que recuerdo que era una amiga... en esta celda he olvidado todo eso...entra