miércoles, agosto 20, 2008

El gendarme que todos llevamos dentro

Me niego, no quiero, no me gusta ser así. Pero lo soy y me chingo. Y se chinga la mitad de la humanidad conmigo, simplemente porque en los genes está escrito (bueno, además de en los genes, es una conducta aprendida, dicho sea de paso). Es una mezcla de verdugo y gendarme batidos en coctelera y a punto de turrón. Si, lo confieso (una confesión más, qué raro): en más de una ocasión y con más de una persona, soy un pinche gendarme mandón y despota bastante despreciable.

La mejor manera de abrir la puerta a esta parte de mi personalidad es darme confiancita. Después es cosa de ir midiendo a la banda (tal y como hacen los niños con sus padres) y ver qué tanto dan de sí. Repetido tema en mi terapia, donde he sido calificada de maltratadora, es aún un misterio para mí. He de redondear la confesión diciendo que me causa sumo placer maltratar y colocarme en una posición superior a la de la persona con la que entable este tipo de relación. Lucho, muchas veces, contra la salida del mounstro, pero una vez fuera, es imbatible, inapelable, atroz y, cual tsunami, es capaz de destruir todo lo que encuentre a su paso.

Es gracioso, pero está peculiaridad en mí no salen según con quien. Muchas personas ni conocen esta faceta, gracias a dios, pero quienes si, me deben tener miedo o lástima, por ser así a veces. En muchas ocasiones, cuando me descubro in fraganti maltratando, me recuerdo a un ex novio mío que me trataba así. Entonces, me doy mucha tristeza, porque justamente considero este tipo de actuación como una total incapacidad de comunicar los verdaderos sentimientos, de manera que al no hallar salida provocan una exploción tal que salpica a los que están alrededor.

No sé cómo pasé de ser maltratada a ser una maltratadora en potencia, pero mientras lo averiguo, prefiero estar sola e intentar en la medida de lo posible no hacer tanto daño. No me gusta ser así, pero supongo que las bestias en mi interior están aún muy agitadas por no encontrar respuestas y, sobre todo, paz.

Suena gracioso eso del gendarme, empero, no es gracioso ser así. De momento, sigo soltera y en terapia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=oQ585vRMZHk