miércoles, julio 30, 2008

Micrografía del corazón avui



Necesito producción, meaning, un nuevo corte de pelo. Me vendría fenomenal.
Hoy lo peinaba y no sabía ya ni para dónde darle al cepillo: está largo, seco y maltratado, sin forma porque hace casi 7 meses que no me lo cortan, o sea, un desastre. Una más de las consecuencias de ser pobre, ¡pero mañana seré rica! Bueno, por lo menos tendré lo suficiente para llenar la nevera y tener para ir al cine alguna vez. Pero me urge un poquito de producción. Y una lipoescultura ya de pasadita.


Excelentes noticias: Paula llega el próximo 27 de agosto a Barcelona. Lo pasaremos, simplemente fenomenal. Además de ser mi hermana, Paula es mi amiga y una de las personas que más admiro a nivel profesional. Lo vamos a pasar bomba yendo a la playa, saliendo de copas, a bailar, platicando de todo, visitando la ciudad, los museos y todos esos lugares turísticos que yo aún no conozco. Viene por pocos días. No se puede tener todo en la vida.


De ley le voy a encargar el nuevo disco de Café Tacvba que acá no se consigue, para rolarlo a la banda, una cajeta quemada, Faros enlatados, paletas Tutsi Pop y ya. La neta chiles y frijoles acá se consiguen y es una mamada hacer a la banda cargar las pinches latas. He dicho.



FOTO: "Mordida" y "Mona rota", de la serie "Monas de chocolate" que me obsequió Andrés en las Pascuas. Anoche me preparé una alberca de Cacaolat y me acordé mucho de él. Lo extraño, pero aún las fuerzas no me dan como para volver a una relación. No puedo.

martes, julio 29, 2008

Qué Pachuca por Toluca

Ando bien hambrienta y aburrida. Hoy chambeé en el hostal. Ahora estoy en Casa Asia. Súper comí una ensalada de lentejas con atún y tomate, aliñada con aceite de oliva; palitos de pescado (3), y unas verduras que recién descubrí: no saben tan mal para ser precocinadas y se calientan en el micro, con lo cual, me ahorran mucho tiempo en la cocina, porque cuando estoy como estoy, como dirían en mi pueblo, tirando en bofe (no me pregunten exactamente qué significa, porque del bofe sólo sé que sirve como alimento de gatos o perros), no me da la maceta para tener ni pizca de candor culinario. Es decir, me súperultradesvelé el viernes y vengo arrastrando la trasnochada desde entonces. Encima de eso, hoy trabajo en mis dos trabajos, pos no, está cabrón. Y peor: ando posteando chingaderas bien aburridas como la anterior, que nomás tenía ganas de poner por la foto, que dicho sea de paso, es el recibidor de un edificio en la calle Cameliés, cerquita de mi casa. Venía de regreso de casa de Lulú un día de la semana pasada que creo que fue el lunes, pasé por un edificio sin puerta y dije, pos voy a entrar a ver qué chingados, y entré y vi los silloncitos bien cucos y se me antojó tomarles una foto. Ya me acordé, ese día los Forlani nos invitaron a su casa para degustar un menú bien mexicano: chicharrón con huevo y frijolitos charros, para entrarle al taco.

El viernes nos reunimos entorno a Gemma que se me va. No quiero ni pensar en lo que representa esto, pero agradezco a la vida haber venido para conocerla, entre muchas otras personas excepcionales que he encontrado por acá.

Así que con esas nuevas: Gemma se va, yo me quedó, ando bien sensible porque me vino el periódo, hoy les robaron a unos pinches guiris en el hostal y me estaban montando el pollo a mí, que como estoy menstruando ando entre sensible, histérica e intolerante, y como en el fondo voy dopada de flouxetina, pues sentí gacho saberlos despojados, pero no me solidaricé con ellos y la perdida que estuvo más o menos así: desaparecieron 700 euros de un locker que no fue forzado, tons el hostal no se responsabiliza. Ahí me tienen mirando a los brasileños encabritados con cara de a quién se le ocurré dejar tanto varo fuera del banco, para algo se inventaron las pinchis tarjetas de crédito y débito, mirada que respondieron con furia: eso es todo lo que me vas a decir, que el hostal no se responsabiliza, y yo, pos es que el locker no fue forzado, tú tienes la única copia de la llave, y ellos, pero tiene que haber una copia más, y yo, o sea, que anoche el chico que trabaja aquí en ese turno fue a tu habitación y sustrajo el dinero, y ellos, no, no estamos acusando a nadie, pero entiende nuestra posición, y yo, sí, a todos nos han robado alguna vez en la vida y se siente horrible...podríamos seguir así hasta la inmundicia, el punto es que les robaron y no había mucho qué hacer.

Me pusieron de mal humor, le llamé a la disque jefa en cargo del momento (mi jefe, jefe de verdad está de vacaciones), y la muy puta me trato como niñata de mierda que no sabe manejar la situación. Dos cosas: sí, es verdad, no tenía a ciencia cierta idea de qué hacer, por eso le pregunté, porque ciertamente no se roban cosas así todos los días; dos, si se cree Doña Perfectina, tiene que dar el ancho y ponerse a la altura de la situación. Ella es simplemente la persona que está ahora ahí para responder ante esto, es la hermana de uno de los socios. Pero no, la muy mala puta me dijo que no les diera bola, que le preguntaran a ella mañana si tenían dudas, pero que no iba a dejar de hacer lo que estaba haciendo para tratar el asunto, que claramente quedaba fuera de sus horas de trabajo. Eso sí, me cagoteó porque no tengo activado el buzón de voz y porque no le contesto a sus llamadas un lunes a las 9 am. Si esa mala puta supiera que los lunes es mi único pinche día de descanso, ni hablaba. Pero en definitiva, esa mala puta está más mal cogida que la directora de la primaria a la que fui.

Frutas selectas


¿Con melón o con sandía? Ni uno, ni lo otro. Después de todo el desmadre, nada de eso quedó. Podría decir que fueron tiempos divertidos, revueltos, ardiendo en la premura por saberme poseedora de lo que quería, que al final no fue ninguno de los dos. Sin embargo, en ese tiempo lo creía y me debatía por tomar una decisión, un camino, aunque en realidad lo quería todo. Era conveniente y, ahora que lo pienso, lo que no encontraba en uno, lo encontré en el otro, pero el punto no es comparar. Siempre serán cosas muy diferentes. Debo confesarlo: fui una mala mujer que no tuvo corazón para jugar ping pong con los dos. Uno, intentando tenerme, pero a su modo, queriéndome cambiar o que fuera algo que entonces ya no era, algo que alguna vez fui; otro, esperando a ver qué hora me decidía para iniciar con él algo sólido o al menos eso fue que me hicieron creer mucho tiempo. A ninguno de los dos quise, en el sentido de un amor bonito, basado en la confianza y el respeto. Qué triste. Pero más vale reconocerlo. Por uno sentí una pasión derbordada de esa que hierve la sangre y que encabrita al alma. Me traía loquita. Por el otro, terminé sintiendo que era lo que debía hacer y que estaba bien, porque me quería bien. Qué aburrido. A los dos les pudieron haber cantado la de "El Venado", lo cual me convierte, una vez más, en puta, pero que eso me lo diga el que esté libre de culpa, no tendré empacho en recibir el pedradón, total, a lo hecho, pecho.
No sé quién me trató peor, pero da igual, yo lo permití. Lo único que son ahora es algo así como un recuerdo de lo viva que me sentía yendo de un lado al otro, jugándome el todo por el todo entre una avenida y la otra que cruzaba a ciegas en pleno tránsito. Me hicieron, alguna vez, feliz. Past tense.

SNAPSHOT: "Ni melón, ni sandía", sino todo lo contrario, gracias a dios y a todos los santos.

sábado, julio 19, 2008

Happy hostel morning

Casi, casi me la paso hablando en inglés en el hostal, así que a veces, cuando cruzo la calle a comprar algo en el Spar, lo que vendría a ser como un Oxxo, pregunto las cosas en inglés. O sea.

Haciendo mis rondas por los dormitorios para apagar el aire acondicionado, lograr que todos mueran de calor y se vayan a la verga de aquí, por un rato, claro, pude ver a pesar de la oscuridad de la habitación a un tío dormido en calzoncillos con la mano en la polla. Si tuviera cámara, le haría una foto, ja, ja, ja. Desde que estoy aquí me pregunto: ¿cómo le hacen los batos que duermen en habitaciones mixtas con la temible erección matinal? Sobre todo si están en sus dulces veintitantos, ¿qué hacen si amanecen palote? En fin, yo y mis dudas, je.

La pinche gente no agarra la onda de que es un puto hostal de mierda, no el Four Seassons, así que la gente de limpieza no puede estar esperando a ver a qué puñetera hora se les da la gana salir de la habitación y permitir que ésta se limpie. Acabo de subir a avisarles que en breve sería el mentado cleaning time y una pinche vieja al fondo de la habitación diciendo: you can not even stay in the room, I hate this hostel, I hate it. Y yo: pues mi reinita, si no te gusta, you are very welcome to go and leave me just fucking alone, con el resto de bestias peludas, claro está. En fin, yo y mis ocultos deseos de paz.

Hace rato me habló mi jefecito del alma para comentarme que mi contrato ya está listísimo para que yo lo firme y pensé: esto hay que celebrarlo, porque es la primera vez en toda mi vida catalana que tengo un contrato laboral, ja, ja, ja. Ya soy persona otra vez, no un pinche animal de carga perteneciente al ghetto trabajador de inmigrantes. ¡Yupi!

De verdad, creo que en toda mi vida catalana no había podido decirlo, pero hoy si: ¡qué feliz soy! En serio, a pesar de haber trabajado como burro ayer, de hoy haber madrugado luego de sólo dormir 6 horas porque llegué anoche a casa y me quedé chafardeando con Nat, de venir medio dormida a trabajar y medio crudita (si, la chafardeada incluyó chelas y tortilla de patatas con pimiento verde, ¡mmmmh!), a pesar de todo ello me siento completamente feliz y no me siento culpable. Me gusta mi vida catalana, así que habrá que extenderla un poco más, sólo lo necesario para ser más feliz aún.

*Nota: Soy feliz, pero pueden irse directo al infierno estos putos guiris de mierda, he dicho.

viernes, julio 18, 2008

Tú vacilas, yo vacilo


Hay hombres barbones que huelen a húmedad, lo cual es bastante desgradable. Yo misma, si siento que huelo a húmedad, me siento fatal. Es una de las extrañas cosas de Barcelona, que por lo demás puede resultar encantadora. Y si me topo con gente que no acostumbra a usar desodorante ni en verano, que no se baña perpetuando así la húmedad por todo su cuerpo, es porque estoy aquí, sentada en el balcón de la tercera planta de Casa Asia, vigilando una chafísima exposición de los próximos Juegos Olímpicos, obvio, y la gente se me acerca a preguntarme cosas estúpidas, pero en fin, este es mi segundo trabajo. Voy a trabajar como negra este verano, así que no podré ir tanto a la playa como quisiera, pero ya me las ingeniaré. ¡Resistiré como una jabata! Y como jabata me ganaré un extra sueldito para saldar todas mis deudas. Cubriré la vacante de una chica que se va a vacacionar (ella sí puede) y me dará parte de su paga en éste, mi despacho modernista catalán, je. La verdad es que no lo voy a negar: el trabajo, dignifica. Y eso se aprende a veces a madrazos. No es fácil levantar un día la cabeza y entender por qué el ser humano tiene que trabajar y no pasársela rascándose las bolas. Hace tiempo ya me había dado cuenta que uno no vino a gozar aquí en la tierra, sino a partirse el lomo y ganarse así el pan nuestro de cada día. De hecho, me gusta que sea así y me gusta paladear mis guisos y sentirme por lo menos para mí misma una buena cocinera. No es que esté segura de que lo que cocino saldrá bueno, pero me sorprendí esta misma tarde mientras comía en los Jardins Salvador Espriu, en una banca ahí entre Avinguda Diagonal y Gran de Grácia, antes de venir aquí a arreglar lo de los horarios y encontrarme con Álvaro y conocer las nuevas no tan buenas de allegados nuestros. Y estando aquí, se me antoja salvajemente un cigarro, una cerveza bien fría. Y estando allá pensaba en por qué he de reunirme de nuevo con aquel viejo amigo que ahora me ofrece vernos y volver a ver alguna peli en Montjuic. Por qué. Todavía no se me olvida que me etiquetó como una chica que gusta calentar a sus lectores. ¿Es o no es machista? Me recordó tanto a Tapatilandia, donde vestir un escote o falda corta o ser de tal o cual forma te convierten en puta por todo lo alto. ¡Ahgggg! Lo odio, detesto esa actitud. Quizá para él fue una simple, muy inocente broma o manera sútil de llamarme. Pero no puedo, no puedo verlo de otra manera. Quizá estaba celoso. Quizá. Lo cual tampoco lo exime del agravio. Lo siento, pero de momento no habrá reunión.


FOTOCRUZ: "Who's that girl?", de una serie de "Boring Pictures" que pronto taeré por aquí. Por cierto, hoy fui a la Autònoma y me informaron que este año no pago nada de matrícula. Ya era justo que después de 2 mil 500 euros me dieran tregua. Sale caro estudiar, tanto como hacerse cargo de uno mismo.

domingo, julio 13, 2008

Perra en su lugar

La perra que todas llevamos dentro, esa que se asoma cuándo los estribos quedan quién sabe dónde, ésa que nadie quiere, tiene que salir cuando chambeo en el motel, ¡perdón!, hostal, que trabajo en un hostal, ¡coño! Ja, ja, ja.

Ora sí que nadie se me ha puesto flamenco, pero en una de esas, voy a tener que tener cuidado. Mientras, adoro tener que corrérlos a la verga de aquí para allá porque estorban o puntualizarles lo que deben y no deben hacer en según qué sitios. ¡Adoro este trabajo! Además, el otro día descubrí que me van a pagar mucho más de lo que yo esperaba y mi jefe chuleó mi desempeño laboral. Casi lloro de la emoción. Neta, nunca había tenido un jefe tan, cómo decirlo, que sin tapujos te dijera "mira la neta es que estamos bien a gusto de que trabajes aquí". A veces, damos tan por sentadas las cosas, que no se nos ocurre decir "oye, gracias, lo que haces está bien chingón" o cualquier cumplido que suba la autoestima. He tenido jefes chidos anteriormente, pero no recuerdo esas palmaditas en la espalda que, cabe destacar, se sienten muy bien. No es que me crea mucho con mi paletón, simplemente, que luego de un cuadro de baja autoestima crónica, se agredece enormemente que alguien crea en mí en lo que al terreno laboral respecta.

No es que se me hayan subido los humos, cada día aprendo a hacer mejor mi trabajo, pero por lo que a mi desempeño respecta, puedo decirlo out loud y sin empacho: ¡soy una buenaza en mi trabajo! Aunque no estudiara nunca para ello. ¡Ahhhh! Se siente bonito hacer por lo menos algo bien. Algo es algo.

Mientras, yo aquí blogueando impunemente en mi espacio laboral, je, je, je. ¡Lo adoro!





FOTOSNAP: Algún concierto perdido. La verdad es que como está chiquita la foto no puedo adivinar dónde fue. Creo que el fotógrafo es mi estimado Orva, pero bueno, no puedo estar 100 por 100 segura. Quizá sea uno de Babasónicos, por como voy vestida, pero bueno, ora sí que quién sabe. Eso sí, que conste qué jóvenes y bellas seguimos siendo, jo, jo.

sábado, julio 12, 2008

Nimiedades de mujer








Las mujeres somos de lo peor. Basta con que nos reunamos, que charlemos, que se hable de alguien, que resulte conocido y que por confesiones de amigas cercanas se llegue a la siguiente conclusión grupal: ja, ja, ese güey la tiene chiquita y, a veces, no se le para.


Así es, el tamaño importa y también la calidad de la actuación. No hay cosa más fea que lo que se tiene entre manos y se está a punto de engullir se desinfle tristemente. En fin, cosas que pasan cuando mujeres se reúnen y hablan abiertamente de las cosas.

Algo que me pone ultra feliz, a pesar de realizar comidas de tupperware, es dejarlos totalmente vacíos. Digo, ya es bien pinche de por sí comer de tupper, al menos se agradece comer rico, wich means, no me cocino nada mal. Por cierto, hoy probé la Pepsi Light nomás para comparar el sabor y me gustó bastante. Es mucho más barata que la Coca Cola Zero. Si, yo soy de las viejas que aman los refrescos de cola light.

El otro día leyendo el comentario del muro de facebook de un amigo, recordé al maravilloso Asenlix. Se trata de una cápsula que se suele recetar para adelgazar, pero que si se mezcla con alcohol, uuuuuuuuy, resulta ser fenomenales. Son recomendables para pasar un buen rato de sana diversión. La chingadera me la vendió una amiga del Sujeto T que como yo, es de las fáminas que gustan de probar cosas nuevas. Un día, después de que nos invitara una raya, le agradecí su amabilidad con un beso en la mejilla. El Sujeto T se cagó de risa, porque en ese momento ya no, pero la vieja me cagó la madre un poquito, para variar y no perder la costumbre en mi relación con las amigas de mis respectivos en turno.


FOTOFRIENDS: De la serie "Texturidad" en el campo de la construcción.

miércoles, julio 09, 2008

Sabe qué modo






Anoche no pegué ojo hasta por ahí de las 2 am. Como lo vi venir, de plano me levanté y vi un trozo de Betty y otro tanto de Cinco Hermanos.
El desasosiego pone a mi estómago patas pa'rriba.
Estoy sintiendo demasiadas cosas, pero aún es pronto para hablar de ellas.

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No cabe duda, los mexicanos fuera de su hábitat son unos plastas totales. No importa que vivan por el Atlas Colomos, son unos nacos vestidos todos nice.

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Pronto, una hoguera para saldar las cuentas. Ni tanto que queme al santo, ni tanto que lo ilumine (si es que así reza el dicho).

FOTOBALAS: "Sabe qué modo". ¿Hay algo más qué decir del actual estado de las cosas?

lunes, julio 07, 2008

Mariana ya no está en una relación

No sé a ciencia cierta con qué sensación voy a despertar mañana. Intuyo que rara, triste. Hice señales de aterrizaje forzoso, pero no pude detener el vuelo hasta el tercer intento. Exactamente hoy, al medio día. Bifurcación del camino.

El cuerpo me pide estar a solas. El cuerpo, la mente. Pero el corazón, el tonto corazón lloró, porque a nadie le gusta terminar y separarse cuando se siente lindo que te abracen. Seguí los dictados del interior, no del tonto corazón.

A ver qué pasa. Hay que aprender a caminar por cuenta propia una vez más.


FOTOPIC: "Solo de banca". Cuesta estar solo, pero toca hacer reformas.

domingo, julio 06, 2008

Números


La calma vino después de la tormenta. Me desperté hoy poco antes de las 6am luego de 7 horas de sueño. Planche la blusa. Llegué puntual al trabajo.
Vuelvo a trabajar en domingo (qué chinga) y creo que el simple hecho de trabajar en domingo es inhumano. Hoy me sacaron 10 mil veces de mis casillas. Vale, ayer trabajé 12 horas. Cuestión de cálculos. Además, el viernes sólo dormí 5 horas, estaba nerviosa por la doble jornada.
Así será de aquí hasta finales de octubre. Valdrá la pena. Valdrá.
Eso sí, pinches guiris hijos de su pinche madre, que los aguante su abuela. Además, hoy comprobé que los mexicanos fuera de su habitat, pueden ser unos pinches guiris hijos de la chingada también. ¿Que no entienden que no están en su pinche casa? ¿Que no entiendo yo que me contrataron para ser como de mamá? ¡Bah!

FOTOCOOL: "Arbres", y nada más que voy por unos tragos. Para mi hoy es week-end, je, je.

martes, julio 01, 2008

Hoy en el hostal

Eran ingleses. De unos 20 añitos. Todos tiernos, olorosos, dormilones e ignorantes como el que más. El de las gafotas frente al mapa preguntándome que dónde está la catedral que en el techo tiene a Miguel Ángel dibujado. Yo, dudando de mi inglés, con cara de what, le digo, en Barcelona hay dos catedrales: la de Gaudí, llamada Sagrada Familia, y la Catedral de Barcelona, que está en el Barrio Gótico. Que no y que no. La catedral con los dibujos de Miguel Ángel, donde están dos monos tocándose los dedos. Yo, que nunca he ido a pinche Roma, le digo que se equivoco un poquito de sitio, porque lo que quiere ver se llama Capilla Sixtina y está en Italia. Saaaaaabe.

Salí corriendo del lugar rondando las 3 pm, porque a esa misma hora entraba en mi otra chamba. Y se me olvidaron mis deliciosas galletas, una cosa parecidísima a las Piruetas, que me encantan. Son como mis Bavarian Sugar Cookies, es decir, un apapacho para el paladar y el estómago.

Y mañana cumplimos 2 años por aquí. Apenas me di cuenta unos minutos atrás. ¡Qué fuerte!


FOTOGRAMA: "Rojos y empañados", los olímpicos de este año, con tanto revuelo y conflicto.