jueves, abril 17, 2008

¿Gimnasia? ¿Magnesia?


Hoy, sólo pude olvidarme de aquello que me obnubila corriendo sobre una banda de plástico gracias al "gimnasio", genial invento de los seres humanos para gastar la energía acumulada porque ya no somos cazadores y no ejercitamos los músculos corriendo de aquí para allá en busca del sustento. Estaba lleno de batos posturitas orgullosos por su ancha espalda. Yo sólo corrí. Como siempre, nomás que de mentiras, jajajaja.
Es bueno olvidar.
Olvidarse.
(Es mi mamá. Es alemana.)
Dejarlo.
Liberar.
(Es guapa.)
No tener en cuenta que un día de estos nos encontramos con los fantasmas a la vuelta de la esquina.
Aquí al ladito.
Pero ya no son fantasmas.
(Sí, era muy guapa.)
Son sólo personas en las fotografías de otra gente.
Por eso me puse a descargar.

FOTOGRAFÍA: "Ghost, la sombra del amor". ¡Ajúaaaaa! Jajajajaja. Sombras, nada más.

miércoles, abril 16, 2008

Moscas en la sopa

Hay algo que no extraño para nada de mi hermosa ciudad y es que acá sí que hay, pero gracias a dios es algo que se encuentra casi, casi como artículo de importación únicamente mexicana; de plano, es como buscar agujas en un pajar. Hablo del conocido tópico del "moscamuertismo", artimaña bien arraigada en muchas, pero muchas tapas que logran atraer a su presa haciéndose las de la boca chiquita, pero ¡nel! Bien que saben dar mamadas. Nomás que fingen demencia. En fin, me acordé desempolvando el msn, reestableciendo contacto con mi viejo mundo y escuchando el parte de los últimos acontecimientos (que si fulanita dice, que si menganito airea). Jeje.


Os dejo una imagen, la típica cara de "qué pedo con el moscamuertismo tapatío".




martes, abril 15, 2008

Cosas que pasan

Cuando recién pude mudarme de piso en esta bella ciudad, corría el año del 2006. Era una joven mozuela de 29 tacos, llevaba flequillo y pesaba unos 8 kilos menos que hoy día, ejem, pero eso no importa. El caso, es que fui feliz porque logré emanciparme del que fuera mi primer hogar a la catalana, el cual compartí en últimas fechas con un italiano bastante buena gente, un tanto cochinón, pero buena persona el hombre, y con un emigrante asturiano que padecí porque además de cochinón era ruidoso y muy, pero muy molesto en todo sentido.
Como entonces no me alcanzaba para pagarme la terapia, decidí abrir este blog y desahogarme y tirar mierda y mostrarme tal cual, así como en un impulso de valiente, con el simple afán de escribir y, en aquel entonces, intención bastante fallida, de comunicarme con mi significant other ubicado del otro lado del oceáno. Así pues, escribí esto y como podrán apreciar hace apenas unos días me contestaron, jeje, no sé si el susodicho cochinón o su amigo de la foto. Da igual, son sólo patadas de ahogado.
Y dejando tanta ahogadez, para adentrarme en otras aguas, sólo me queda decir: si toman, no entren al Facebook. Es peligroso y puedes terminarte haciendo amiga de la ex de tu ex (por puro morbo chotuno) o de gente a la que le picaste sin querer. Es todo por hoy, de blasfemias a otro lado.

jueves, abril 03, 2008

Dulce realidad

No suelo ser tan mala leche como yo misma pienso siempre, salvo cuando mi computadora hace caput. El domingo por la noche regresé a casa luego de un fin de semana abducida por la Wii en casa de mi novio, cuando el artefacto se apago.
Que si algún virus -no, que es mac-, que si la batería -puede ser, puede ser-, que si la edad -pero si sólo tiene 7 años-, que si la manga del muerto.
Aunque el mayor de mis sueños de cyborg es tener por lo menos la MacPro más austera, el bolsillo no me da para ello, así que temblé desde ese día. Bueno, temblaba y luego una sonrisilla se asomaba al pensar diabolicamente que aunque tuviera 0 euros podría vender mi alma al diablo y pagar a plazos una maravilla Apple.
Hoy, luego de escuchar el diagnóstico, estoy más tranquila, aunque no me vaya a comprar una puñetera MacPro y sólo tenga que desembolsar 60 euritos por UN PUTO CARGADOR NUEVO. Porque resulta que desde hace 7 años voy por la vida tan campante con un puto cargador de un modelo anterior a mi iBook. O sea, ¡quiero demandar a MicroHall! Jajajaja. Bueno, en realidad da lo mismo, estoy a años luz de distancia de mi compra y de la tienda.
Pero sigo teniendo ordenador, fiuuuuuuuuu. Por un pelito.