sábado, abril 28, 2007

Atrás


La bestia está ahí, atrás y pide que la alimente y no puedo. Lo pide a gritos. Se arremolina. Se me repega. Condenada bestia, es fuerte a pesar de no comer.
Sabe que tiene derecho. Está en su derecho, pero todo lo que desea está demasiado lejos de aquí.
La bestia, ¡la bestia! No distingue, no sabe de los desgarros que aún se están curando. Es un manojo de ceguera, no vislumbra razones y sólo desea comer.

FOTOGRAFÍA: "Atrás". El problema de lo que está ahí detrás, es que justamente está ahí. Y está detrás y no quiero volver a verlo, aunque el otro día vino y me abrazó mientras lloraba y sentí su pecho y su piel contra mi mejilla y al tiempo que un mar de lágrimas rodaban piel abajo, desperté de un sueño demasiado vívido.

jueves, abril 26, 2007

Cielo arrebatado

Yo estaba en el cielo de las dependientas del centro comercial, con mi sillita negra en donde me podía arrellanar mientras pasaban las horas de días como hoy, que es fin de mes y que la plata en los bolsillos escasea para los lujos innecesarios. Pero el maleficio cayó sobre las dependientas de la tienda de cinturones y el jefe decidió que gozabamos de un beneficio inmerecido, se llevó la silla y ahora temo por las varices futuras, por la hinchazón de mis pies en cuanto nos caiga el verano encima.
Yo estaba en ese cielo anhelado por toda dependienta de centro comercial y va a ser que no habrá más de eso por estos lares.
Y de eso me enteré hoy. Esta mañana llegué y había un mensaje en la pantalla del ordenador desde el que escribo, con una nota de Lidia, mi compañera de trabajo, explicando la catástrofe. Yo sólo pude pensar "si, claro, como si paradas se fueran a incrementar las ventas". Pero como no soy estadista, menos aún comerciante experta, debo acatar las normas y no me queda, entonces, más nada que maldecir. Para socegar mi alma, he acudido puntual por el café matutino. Era un café sólo, hasta que decidí malcriarme más y elegí un panecito, el más feo del escaparate del Ben&Jerry's, porque el que se ve bonito, la napolitana de chocolate, el otro día me decepcionó: su sabor no era proporcional con su brillante y encantador aspecto. Así que me decanté por el más feo y ¡va a ser que sí! Me dio 3 orgasmos de placer. El panecito feo, resultó ser una delicia sin igual, sin precedentes a pesar de sólo ser un vil bizcocho de chocolate con relleno sabor nutella.
Quedé extasiada y eso me hizo olvidar la ausencia de la silla y la tragedia de ayer, porque sí, vivo con una mujer que hoy cumplió 29 años, pero que parece de 5 y me está colmando el plato. Y hoy en su aniversario, me tenían que quitar la puta silla, ¡cooooooño!
Más lecciones: no juzgues al libro por la portada o, lo que es igual, los tíos feos pueden darte sorpresas. Ja.

miércoles, abril 25, 2007

Genau!

TRAILER: Der Fischer und seine Frau, la más reciente película de la alemana Doris Dorrie. Altamente recomendable. Yo soy fans.

martes, abril 24, 2007

Isla


Mejor que un nombre, podría tatuarme una isla que duerme bajo el arrullo de la naturaleza que contiene. Tocada por los brazos de la milésima ola, pero no conquistada por ninguna. Inerte, pero tan viva. Con un volcán a cuestas, en el corazón de su territorio.
Por denominación no soy una, aunque eso parezca. Soy muchas. Y quién no.

FOTOGRAFÍA: “Retrato al óleo #5”. Por Micronesia, Nueva Zelanda, Tahiti y Guam. Por ser una isla que incógnita permanece aún.

El festejo por la vida

Un babyshower es básicamente una fiesta para recabar ropita y accesorios que usará el bebé por nacer. Generalmente el acceso está restringido a los hombres, pero en esta ocasión Lulú y Fabio cambiaron las reglas del juego y se montaron un comidón de aquellos para celebrar la venida al mundo de Chiara, que esperamos acá como dentro de un mes o así. La verdad es que Lulú lució estupenda, el embarazo le sienta muy bien. Yo disfruté mucho esta comida paso a paso, desde que tuve que ir a comprar el regalo, pasando por la elección de mi atuendo, jaja, tenía que ser vieja, hasta el reencuentro con banda que hace tiempo no veía y que me he topado por aquí. Justo haber asistido a la reunión, me hizo ver cómo la tribu se ensancha, es parte de la sobrevivencia de alguien lejos de casa, aunque yo quiero creer que mi casa soy yo misma.
El año pasado la llegada y el proceso de adaptación a mi nueva vida repercutió en mi relación con Lulú; creo que fue una etapa difícil, dura, un tanto hostil para las dos y como parte de las consecuencias sacamos unas chispas espectáculares, pero, como sucede cuando hay cariño, hemos limado asperezas. Así lo siento ahora, verdad de dios.
Y precisamente como dios manda, la comida terminó en tomida. Eso de brindar por Chiara me trajo hoy un dolorón de cabeza bárbaro, porque claro, sacaron el tequila y descorcharon cava y la cerveza corrió y corrió. Mala mezcla y mucha, mucha diversión. Je.


La súper anfitriona con Illa Camilla. Fabio le permitió beber una copita de vino, ajúa, para que la Chiara también brindara y no se sintiera tan sola.

La ciudad vista desde la fabulosa terraza que tiene Lulú. Está, realmente, de no mamar.

El Julián a contraluz.

lunes, abril 23, 2007

Pasito tun tun


Dice mi hermana que estaban bailando bien felices porque se casaron. Que bailaban el Noa Noa y que estaban tan pedos que de plano se quitaron los zapatos. Festejaban su amor. Eran dos chicos festejando su amor.

FOTOGRAFÍA: Cortesía, para variar, de Paula Islas, que accede a colaborar, aunque no con tanta frecuencia como a mí me gustaría, con este humilde blog de blogs. Jajajajajaja.

domingo, abril 22, 2007

Hallazgos

La velada terminó con galletas del Ikea. Sí, en esta tienda nacida en Suecia, venden también galletas y ofertan desayunos por 1€. Nunca lo hubiera imaginado. ¡Estos comerciantes! Son tan lindos como sus muebles; baratos, también. Y con su fina repostería, terminamos casi a las 4, cuando ya los vecinos, en todo su derecho, habían reclamado que dialogáramos en el patio, así que nos trasladamos de nuevo al salón del recién estrenado piso de la Neus.
Lo bueno de la fiesta es que fue sólo a un par de calles de casa. Pero lo mejor, mejor, mejor de todo fue divertirse entre catalucas. Bueno, una belga y varios venezolanos también (nunca falla lo de la diversidad acá). Yo, la verdad, fui pensando que alegaría algún malestar para salir corriendo de ahí, lo cual, jeje, en contra de mis piensos, no tuvo que suceder. Lo pasé bien, a secas aún, pero bien. Y hoy no trabajo, bendito sea dios, y es domingo y creo que me voy a divertir también.



FOTOGRAFÍA: La mejor de una serie de 36, "Kiss me", que nos regala la Laura, ahí, agarrada de una pierna nomás, no se nos fuera a caer. Laura es una de mis compañeras de piso y gracias a ella ahora puedo escuchar a Devendra Barnhart. ¡Qué buen hallazgo! Me gusta la gente que trae música a mi vida.

sábado, abril 21, 2007

Tribu

Pienso en Maruata. Pienso en las veces que jugamos Scrabble y gané porque hice trampa. Y pienso en eso porque esta mañana puse un disco viejo, el soundtrack de esa carretera larga que cruzamos en tu Clío azul.
Ni las pecas en tus ojos no coinciden con las mías, ni dios nos creó como piezas de rompecabezas que se complementan.
Eramos como Cristina y Preston Burke. Aunque me mirabas como mira Derek a Grey, eso es definitivo.
Yo ahora busco una tribu.




FOTOGRAFÍA: "Uno de la tribu", y la neta no sé por qué. Pero eso, quiero encontrar mi tribu. La que tenía está a años luz de aquí.

jueves, abril 19, 2007

Teína profunda


He tenido novios, amantes y parejas de todos sabores y colores. Bueno, ya no. Por irónico que parecezca, cumplí 30 y abandoné el camino, aunque, esté back to the road again, je.
A muchos les rompí el corazón; éstos, generalmente buenos chicos y con buenas intenciones, querían compartir su vida con esta servidora, caminar tomados de la mano conmigo, mirar atardeceres con mi cabeza en su hombro, y, qué sé yo, procrear el fruto de nuestro amor, cosa que jamas llegó a suceder. Otros tantos, me estrellaron mis ilusiones en la cara; éstos, particularmente cabrones y sin más intención que llevarme a la cama, pienso yo. Debo destacar que tengo clarísimo que los tíos, en un impulso de testosterona, no tienen más nada en la cabeza que follar; pero me conforta tener la certeza de que las tías deseamos exactamente lo mismo, sólo que el sistema erigido por el hombre ideó acallar estos deseos y hacer parecer que somos unas frígidas y heladas catacumbas, pero nuuuuuuunca piensen eso: las tías fantaseamos y nos follamos a quien queremos en donde sea y como sea. Sólo que yo me he vuelto re aburrida y ya no cojo ni un resfriado.
Todo esto de los amantes, los novios y anexas era porque nunca pensé que tomar té fuera tan trascendental y fuera a encontrar así la frase más profunda de los últimos tiempos, que digo la frase, la filosofía que me haría desear ser justo así, por lo menos la próxima vez que me encuentre en situación comprometida, es decir, con alguien, no vayan a mal pensar.
En fin, llegó hasta hoy, qué se le va a hacer.

FOTOGRAFÍA: "Bright tea". ¿Cómo no me hice afecta al té antes? Jajajajajaja.

miércoles, abril 18, 2007

Chida tu falda

¿Cómo les explico? Lo vi hace como un mes pasar por aquí mismo, paseándose bien quitado de la pena por el mall donde trabajo. La del puesto de junto me dio un codazo para mirar al de la falda. Yo, ingenua, una qué vergas va a saber, pensé que se trataba de un turista inglés, puede ser, que pensó que en Barcelona hacía la mar de calor y se vino con su minifalda escocésa, muy ad hoc para la ocasión. ¡Y tómala! Pues no. Que ayer el mismo tío con la misma minifalda se paseó de nuevo por aquí. Así que yo no tuve de otra que sacar la cámara y tomar la fotito del recuerdo, total, segurito que le encanta andar de exhibicionista (¡nooooo, tú!).
No es el primer loquito que me topo estando acá, vamos, entre viejitos y homeless hay toda una galería de freaks. El primer mundo: poblado por primermundialistas muy, pero muy solitos.


FOTOGRAFÍA: "El de la minifalda azul". ¡Árre! ¿Qué tal la faldita? Aquí charlando con una de las estudiantes que se reunieron ayer en Maremagnum para comer helado gratis, del que regalaban en Ben&Jerrys (yo también le entré a la tragadera, jeje), la cual, digo yo, pretendía venderle la moto al loquito y hacerlo posar para algunas fotos, como si fuera mono de feria. Lo que hay que ver. Jajajaja.

martes, abril 17, 2007

Sin mi iPod

Quizá tenga razón quien quiera que lo haya dicho y quizá sea verdad que así se cierran ciclos. Ayer me di cuenta de que mi iPod, mi pinche iPod Shuffle no estaba en mi bolso, el bolsillo en el que solía depositarlo estaba vacío. Snif. Era una pinche iPod Shuffle, porque hace mucho que fue superada por nuevos modelos y por un símil en versión clip, pero era mi pinche iPod Shuffle, la que me regaló Tomás al regreso de su viaje a San Francisco por trabajo hace casi 2 años. Así que, si es verdad que cuando pierdes algo así, tan valioso para ti, proveniente de alguien a quien quisiste tanto, pues igual sí que se cerró el ciclo. Pero va a ser que en mi cabeza no entra eso. Que sigo recordando y pensando y lamentando la pérdida, que todavía no puedo ver como un gane el estar solita y tranquila (que igual él lo estará, pero eso yo no lo sé), que no puedo dejar de mirar al futuro con esperanza, con falsas ilusiones de volverlo a encontrar.
Sé, por experiencia, que la vida da mil vueltas y que te puede sorprender y dejarte con el ojo cuadrado bien cabrón, pero no puedo vivir colgada de esa historia. La realidad es que no está y punto. Como ya no está la iPod Shuffle y punto. Ahora sí que me voy a tener que comprar una Nano, jeje, ni pedo (jajaja, uy, si). Qué se le va a hacer.





FOTOGRAFÍAS: De la serie "Échadme una firmita" ubicadas en el pasillo rumbo a los baños de Maremagnum, mi recinto laboral, en los que no sé por qué se convirtió en tradición rayonear las paredes; total, la necesidad de la banda por inmortalizar su presencia en este espacio edificado en pro del consumismo.

lunes, abril 16, 2007

Maten al peatón

Nada más pisar la calle pareció que todo el mundo tenía que cumplir la misión de "hay que estorbarle a Mariana". Sucedió durante todo el camino, los 25 minutos enteros de mi andar en biciclatja (palabra que me he inventado para denominar bicicleta en catalán), calle tras calle, era un deambular de peatones idiotas caminando en pleno asfalto sin miramiento alguno, sin precaución, sin aparente temor a protagonizar la probable colisión que anunciaba su paso equivoco por los viaductos. Ríos de gente ingenua, "es que Grácia era un pueblo", me dijo María al escucharme quejar cualquier otro día por lo mismo, ante lo cual no pude evitar cavilar pues será un pueblo, pero la gente no es de hule, o ¿si? Quizá los viejos del barrio a no teman la muerte por choque, quizá la esperan ya. Yo qué sé. El caso es que jóvenes o viejos, los transeúntes son el peor enemigo del ciclista, representan un obstáculo peligroso, sobre todo los distraidos, los de paso confiado, los que no miran a ambos lados de la calle que están a punto de cruzar, los que andan paseando al puto perrito con las correas que se estiran.
Yo, que he sido defensora hasta la inmundicia de mi calidad y derecho a ser peatón, hoy los maldigo por no fijarse y estar a punto de causar un accidente cada 5 minutos, por atravesar bien quitados de la pena la ciclovía sin percatarse de que se trata de la ciclovía, ¡coño! Los maldigo, si, por babosos. Mi desazón sólo fue curada por el salado olor a mar que me inundó cuando llegué a mi trabajo. Para mí no existió vacación alguna en las pasadas semanas, ni descanso total por falta de personal, pero me compensa presentir el calor que por fin iluminará los días que por ahora transcurren raros, muy raros, demasiado raros, con su olor a nostalgia que me recuerda cuando mi madre nos llevaba a mis hermanos y a mí a la secundaria en camión. Allá iba arreando a sus 3 becerritos en el 258 desde La Calma hasta el Pierre Faure. Raros días de adolescencia y despertar. Raros como estos días de la adultez que se me empalma.
FOTOGRAFÍA: "Y con ustedes...¡la chica migraña!", que se padece a ella misma hoy, que no fue su día. Je.

domingo, abril 15, 2007

Peticiones



Con las manos lentas, con la rabia contenida. ¿Te vas a estar quieto de una vez por todas? Te hiciste un piercing en la lengua dos milímetros hacia la derecha y besarte no fue lo mismo, porque ya nunca jamas sería lo mismo, en esta realidad o en sueño. Tierra y tierra no son.
La línea no se altera. El primer pensamiento del día es "todo está bien" y me encantaría estremecerme y alterarme y volverme loca y rabiar y excitarme con algún pensamiento poco pudoroso y no sólo fantasear con la chica de la bicicleta negra que cierra los ojos cuando toma el sol y ser como era antes sin ser lo que era antes.
Tú no deberías quedarte quieto, pero tú no estás aquí.

FOTOGRAFÍA: "Iluminaciones", lámpara que alumbra el Marsella, catedral de la absenta y de malas pasadas sin tomaste antes un tequila shot con cerveza o, lo que es lo mismo, un perro con cadena (lo supe por Armenta).

jueves, abril 12, 2007

Favor con favor se paga


Por lo general, compartimos con la gente que queremos lo que nos viene en gana, es decir, si compramos un paquete de Pingüinos, le ofrecemos a nuestro mejor camarada el segundo para manifestarle nuestro cariño y dejarle claro que estamos parejos, le damos la oportunidad de un orgasmo de sabor y de engordar lo mismo que uno. ¿Estamos? Bien. Sin embargo, lo más chingón de compartir -lo del Pingüino es cualquier cosa, puede ser el labial con la amiga, la ropa con la hermana, unas chelas después del trabajo, por ejemplo, cómo no, o la información candente del momento, que por otra parte dota de poder a los que tienen acceso a ella, pero ese es otro tema, lo de los novios ni nombrarlo, esos son como el cepillo de dientes, único, indivisible, sustituibles, pero de una y nada más-, es que lo compartimos porque nos da la gana, porque queremos, porque nos brota del alma, nos nace de nuestros adentros y nadie, ni nada nos obliga a dar lo que ofrendamos por gusto y sin beneficio alguno. ¿Verdad? Bueno, pues tengan mucho cuidado cuando pidan favores, sobre todo a discapacitados emocionales que tuvieron una infancia traumática, por no decir culera, de esos que tienden al chantaje a la primera de cambios. Este tipo de personas les van a cobrar todo a doble, lo deben saber.
Hoy pagué o, debería decir, comencé a pagar el tener mi maleta de vuelta (temo pavorosamente que "tenga que" seguir pagándola). No había ni siquiera sentádome a cenar, venía muerta de hambre luego de trabajar de 4 a 10 pm, triste porque la tele se descompuso y no pude mirar Grey's Anatomy, cuando María irrumpió en la cocina para ver si tenía fuerzas (en realidad quería decir ganas) de ir a la farmacia por un medicamento para su dolor de riñones a causa de una infección de vejiga. Estaba al borde del llanto. Le dije que sí, pero que tenía imperiosamente que comer algo. Poco después, cuando María se echó a llorar en su habitación. Me enteré que ya se lo había pedido a Prema justo cuando ésta daba el primer bocado a su cena. Susurrábamos en la cocina mientra la otra loca chillaba a pierna suelta. No daba crédito y no lo doy y la tía vive en una negación total y me dan ganas de comenzar a buscar habitación, porque es que así no se puede vivir.
A María la conocí hace 8 años cuando ella realizaba un intercambió universitario y cayó por tal en mi salón en la Facultad de Letras. Vivió en mi casa, por invitación mía, porque me pareció una putada que le cobrarán como 2 mil pesos al mes por compartir cuarto con puras fresas de la Autónoma en una casota de señora rica, pero nunca, lo juro por Madonna, nunca lo hice para que ella me tuviera que delver el favor, aunque lo que hizo por mí acá se lo agradezco sobremanera. Es sólo que mientras la fui reconociendo, me encontré con una persona muy demandante, que te puede contar que no lleva buena relación con su madre porque es una persona que piensa que las cosas tienen que ser como ella dice...y entonces te das cuenta que algo ya está mal ahí, porque de tal palo, ya nos chingamos todos. O por lo menos yo.

FOTOGRAFÍA: "Wanna be artist", tomada por Paulita Bombel, o sea, mi carnala. Se nos presentó la imagen en un recorrido turístico por Zapotlanejo, Jalisco, ¿ok? Y pues nada, que la tomó mientras decía algo así como "esta parece la típica foto que toman los wanna be artist cool del momento". Yo digo que es como la típica foto que armarían los mismos que integran las filas del arte contemporáneo y hacen mandalas con jabón Zote y exponen eso en el Ex Teresa. En fin, yo se las comparto con todo, pero todo mi corazón. ¡Ajúa!

miércoles, abril 11, 2007

Good news for a pretty good girl



Todavía no me libero de todos mis fantasmas, pero lo intento día a día igual que persigo sacar la mancha de chocolate de los pantalones de mezclilla. Sólo hace falta un poco de tezón en cada cosa que haces y así, poco a poco, siempre conseguirás aquello que deseas. ¿Optimista? Para nada. Si soy tan sólo una chica buena que intenta hacer las cosas bien, que de vez en cuando odia a la humanidad con todo su corazón y que uno que otro día desea partirle la cara a la gente lenta que no mueve su culo rápido y se atraviesa en su camino. Pero ante todo, soy una chica buena. No es visible, pero llevo una aureola encima de mí. A veces, de tan buena que soy, me pesa un poco. Nadie dijo que fuera fácil ser buena.
De cuando en cuando me salen las cosas bien, tan bien, que hasta yo misma me sorprendo. Como cuando me contrataron en Mural para ser reportera de la sección de Cultura. No mamar, me habían contratado para ser lo que siempre había soñado o, para ser más precisa, más que haberlo soñado, como que lo llevaba en la carga genética, o sea, soy chismosa por naturaleza y me encantaba escribir historias. Así que, ¿mejor? ¡Imposible! Bien me acuerdo que cuando era pequeña (jajajaja) e iba a la universidad, como entraba hasta las cuatro de la tarde, me daba unos desayunos de diplomático en los que además de zamparme el café con leche, pan con cajeta, papaya, yogurt con granola y jugo de naranja, me leía casi entero el Siglo 21 y devoraba integramente la sección cultural. Eran los tiempos en que Miriam Vidriales era reportera y Angélica Jurado fotógrafa, o sea, años ya de eso. A vuelta de página mis ojitos brillaban y pensaba lo genial que seria tener una chamba de esas.
Y hoy, cuando ya pasaron casi 3 años de haber dejado las filas de periodismo cultural tapatío por salud mental, porque quedé hasta la madre y lo que sigue de Mural (pero que conste, lo odio tanto como le agradezco haber sido mi escuela para aprender a reportear y afilar las uñas, es decir, infinitamente), me han publicado mi primera nota en Tribuna Latina y me siento como niña con jueguete nuevo, con nuevos bríos, con sonrisa boba de recién enamorada y re orgullosa de poder escribir y publicar y meter las narices en lo que no me importa, lo cual me encanta. Le debo una más a Gemma que me dio el pitazo. Por eso es la súper mana (¡Ay! Otra vez soné a Desde Gayola).
Y yo, soy tan feliz que para festejar me compré un par de tonitos de barniz de uñas, para ponerles color, mientras las sigo afilando desde este lado del océano. Jajajaja.


FOTOGRAFÍA: "El color de la vanidad", así de cerquita y bien iluminados, los tonos del momento: Las Vegas, rojazo de primera; e Igloo, ese tono sobrio color carne para ambiertarme en esta primavera. Por sólo 5.40 € cada uno en El Corte Inglés. Yo sé quién va a querer que le consiga un par. ¿Quién dijo yo?

lunes, abril 09, 2007

Malas temporadas


A esta hora dan el CSI. Primero 3 capítulos del original, creo, localizado en Las Vegas; luego pasan al de Nueva York, que casi nunca he mirado. Eso me hace saber que el lunes y que habrá que lidiar con María para que no se ofenda porque lo quiero ver y es un programa cargado de sangre y cosas "feas", dice ella. Ya le he sugerido que aborde en Diafreu (si es que así se escribe el nombre de la terapia a la que asiste para borrar de las partes de su cuerpo el dolor que le han impreso vivencias desafurtunadas) el tema éste de no tolerar imágenes grotescas por contener ríos de sangre, pero dice que no, que para qué quiere ella aprender a ver algo que no le gusta. A mí me da hueva la gente que no puede ver sangre o escenas violentas en una película o serie, vamos, que no es que sea fan del gore, pero me parece que con peores cosas habrá que lidiar en la vida, así que hay que hacer tripa para todo. Además, su intolerancia ha causado mella en el ambiente del piso y de un tiempo para acá da hueva tener que ver el CSI empezado y cabe destacar que ahora que soy fan de Anatomía de Grey (doblado y todo, porque ¡con una mierda! ¿Qué tendría que mirar entonces ésta viciosa de la televisión entonces una noche de jueves y sin tener cable?), me ha dado remordimiento de consciencia apoltronarme a ver la tele desplazando a la susodicha del salón. Al final pueden más mis ganas de ver la serie, pero que quede claro, no soy de hule.


Sin embargo, a María le tengo que agradecer que la maleta que nunca llegó a México esté de vuelta y que tenga, por fin, mis prendas de vestir favoritas, entre muchas cosas más. En mi camino a recogerla en la central de autobuses la noche del domingo, mientras esperaba mi conexión en Urquinaona, ni ganas tenía de recuperar el motivo de tanto desazón cuando llegué a Guadalajara sintiéndome derrotada por la vida, porque en la maleta llevaba un montón de regalos que me daba mucha ilusión entregar a mis seres queridos, incluyendo a la madre, hermana y sobrina de Tomás, en cuyos presentes me gasté el último dinero que me quedaba por aquel entonces. Sí, eran una bolsas que traen escrito por todas partes la palabra Barcelona, o sea, cualquier cosa, pero me costaron mi trabajo y ahora pienso ¿qué vergas haré con estas bolsas? Todavía no decido si darlas a alguien en otra ocasión o guardarlas hasta que un barco a Guadalajara zarpe y me hagan favor de entregarselas a ellas, incluyendo también los obsequios que llevaba para mi entonces amado, los cuales tardé hooooooras eligiendo, si no es que llevaba ya días y días mirándolos en algún aparador o pasando a comparar precios y calidad. Sí, una mierda, tan calculados presentes nunca fueron entregados y aún no tengo claro qué haré con ellos.


A la triste historia de los regalos, porque sí, para mí fue demasiado triste, patética y crucial, hay que destacar el hecho de que soy vieja y las viejas que se quedan sin ropa, sin sus prendas de vestir FAVORITAS, es como mandar al soldado sin fúsil a la guerra, así que a mi patético estado de ánimo se sumó mi ENORME inseguridad. Hice de tripas corazón, lo juró; intenté por todos los medios subsanar la pérdida y ahí están mi hermana, mi madre, Lolis y Liliana que me vistieron amablemente y siempre, pero siempre se los agradeceré. Pero si dios lo sabe...sí, me sentía de la verga sin mis mejores garras, sin la blusita roja que aún ni estreno y que con otro pantaloncito pesquero completaba mi ajuar para las navidades. Yo sé que es totalmente banal para algunos. No obstante me salva el hecho de que los problemas de cada persona son subjetivos y a la mierda con lo demás. (Al chistecito se suma que en la maleta llevaba un encarguito de un buen amigo: nada más y nada menos que un par de zapatos Camper, muy codiciados por allá, porque no los encuentras. El encargo me costó 110 euros y los pagué de mi lana para evitar el cobro de comisiones. Así que, sin el encargo, ¿cómo vergas iba a cobrar? Ya sé, yo ahí de buena onda o de pendeja, da igual.)
Últimamente, cuando conozco gente nueva y me comienzan a preguntar cosas de mi vida, me dan ganas de decir de sopetón que la mía es una historia triste y arrancarme así a contar desde que me vine para acá por mis huevos, dejando allá a mi ahora ex novio, teniendo que buscar trabajo, lugar para vivir, sin olvidar que me convertí en estudiante y que con todo eso tuve que adaptarme a una nueva ciudad, es decir, a una nueva vida lejos de casa. Suena muy tirado al drama. Habrá que vivirlo y entonces valorar. Pero no, no me arranco a contar mi vida con esa frase y ni siquiera menciono las recientes rupturas, ni que perdí una maleta o, por lo menos, no se lo cuento a la misma persona de sopetón, para que no me miren con carita triste. Me caga la compasión de banda que ni te conoce, que no sabe ni cómo te las arreglas o que la pasa tan bien que piensan que tú debes estar de la verga cuando, como sea, vas tirando. Todos tenemos malas temporadas y como una buena, también terminan.

*Malas temporadas también alude a una película con el mismo nombre que me chuté anoche y que está bastante hard core en cuanto a lo que sufrir, por parte de los personajes, respecta. Yo y mis excelentes elecciones en el video club para subir los ánimos. En fin, me gustó.


FOTOGRAFÍAS: "ID", "Welcome home" y "Radiografía" de la maleta puñetera que encima ni mía era y que de todas maneras tendré que reponer a Gemma, porque a ésta le jodieron las rueditas con tanto trajín. Tengo, por fin, en mis manos cosas tan entrañables y valiosas, como los cables de mi cámara, como mis guantes de crin de The Body Shop, una maravilla para tallarse durante el baño y quitarse de encima estrés y células muertas de la piel. Malditos placeres bizarros.

domingo, abril 08, 2007

Anoche



"Tendrías que venir a conocer Oviedo", me dijo Marco. "Si, si hombre, claro que me encantaría ir", dije. "Pero, ¿tú cuánto tiempo te quedas más aquí (en España)?", agregué. "Pues hasta el 2010". Además de la cara, se me cayó mi ilusa creencia de que el tiempo no pasa. Me juego el dedo en la boca al no quererme dar cuenta de que estoy a un paso de esa fecha, de que cuando me preguntan sigo mintiendo al decir que me voy el año que entra, que ya será 2008, pero que en realidad no me importaría quedarme un poquito más y quizá entonces sí tendría ganas de volver. 2010. El año de la Odisea en el Espacio de Kubrick. Un año que no me imaginé vivir y está a tres pasos sólo.

FOTOGRAFÍA: Composición homónima al título del post. Me hubiera quedado, pero ya de por si dormí 4 horas. Hay que currar. La verdad, los amigos de Gemma son bien divertidos.

jueves, abril 05, 2007

Escapada

Se llama Gemma (en la foto con esta servidora) y se ha convertido en una gran amiga mía. Es de las mejores cosas que he encontrado en Barcelona. De hecho, estoy convencida de que si ella parte a México antes que yo, mi vida en esta ciudad no será la misma, es decir, mi percepción de mi estancia acá cambiará de manera definitiva. Lo sé y punto.
Anoche, para variar, esacapamos a la cuenta que ascendería, en el caso en que la hubieramos esperado, a unos 20 euros y salimos echas la mocha para no pagar. Sí, ya sé, está mal, pero me pareció una reverenda mamada tener que pagar tanto por comida semi microscópica que no nos satisfizo en lo más mínimo. Ésta pinche comida fusión, que le llaman, que no llena más que a las escualidas modelos que seguramente la ordenan en los restaurantes de moda para estar totalmente in. En lo que sí gastamos saliendo del lugar enclavado en el corazón del Raval, fue en una paqui beer de 1 euro y en un pita falafel de 2 con 25 céntimos. O sea, noche en el Raval de fiesta: 0 euros; paseo por la Rambla Cataluña con tu mejor amiga: 3 con 25. Jajajaja. Esto de salir sin pagar es una práctica que comenzó hace cosa de 12 años. Lo tengo clarito en la memoria. De hecho, por nuestra culpa se comenzó a pedir el pase de salida en La Cripta, un barecito que quedaba justo en Niño Obrero y Av. Tepeyac, donde antes hubo un Pizza Piaza o algo así, changarro con maquinitas y juegos para niños que cuando muy pequeña frecuentaba. La Cripta era la onda, porque quedaba a 5 cuadras de mi casa y hasta caminando podíamos ir.
Anoche mismo, antes de cometer semejante fechoría, fui a cubrir una presentación del libro CursiAgridulce de Fernando Llanos para la Tribuna Latina. Todavía no lo puedo creer, pero fue más que divertido de lo que pensé volver a las filas de periodismo cultural, je.


FOTOGRAFÍA: "No señor, se lo juro que yo no fui". Mientras estuvimos en el mencionado bar, tuvimos la desfachatez de impostar gestos por si nos cachaban, jajajaja. ¡Dios! Somos de lo peorsssss.

miércoles, abril 04, 2007

¡Chin!

Me estoy chingando un cafecito, pensando otra vez en las vaquitas, mientras un señor con voz de Farinelli me pregunta por enésima vez: disculpe, ¿dónde está el acuario?. Chale, tenía voz de pito y cuerpo de ballenita. Chale.
¡Aaaaaah! Las vaquitas. Y como si un efecto intrínseco a la ingesta de leche el recordar fuera, me remonto a aquellos años de mis mocedades cuando tuve a bien probar esas delicias alucinógenas que aparecen, tras la lluvia, en los montículos de mierda que dejan los bovinos al pastar. ¡Aaaaaaah! Los San Isidro.
Por aquellos tiempos mi hermana y yo -que siempre hemos sido muy unidas- frecuentábamos un numeroso grupo de amigos, que era algo así como el típico grupo en los que destaca uno por ser el guía, otro por ser el guapo (o disque guapo, pero siempre terminaba gustándole a Metztli), otro por ser el chistoso...y así. Total, que eran una bola de vagos que se movían bastante por Bugambilias, porque los gemelos y otro güey, el Toño, vivían allí. Un sábado, la reunión fue en las villas de ese fraccionamiento, área que aún no estaba poblada; únicamente estaba debidamente pavimentada y acondicionada con bellos y verdes céspedes bien podaditos. Uno de los batos que, obvio, no me acuerdo cómo se llama, nos ofreció en cuanto llegamos probar hongos. Los tenían sumergidos en miel. Supongo que preguntamos que qué pedo y mi hermana y yo debimos voltearnos a ver para saber si estabamos de acuerdo con el hecho. Acto seguido nos zampamos unos cuantos honguitos que la neta sabían como a hot cakes por la miel maple de la conserva. A continuación una infinita gama de sensaciones mágicas y musicales se hicieron carne en mí. Por algún rato, Louis me acompañó cuidando de que mi viaje fuera lo más placentero posible, porque es sabido que tus más profundos miedos pueden aflorar en cuanto las sustancias activas -que deben ser la psilocibina y la psilocina- estallan en tu organismo. Yo sólo sé que sentía las caricias de la tierra en mis manos, léase: me embarré de lodo; y que un grupo de nubecitas blancas y regordetas con gorritos guinda practicaban clavados en todo lo alto. Como ni las pachequeadas más poca madre son de color de rosa, Metztli me encontró para decirme que Alina estaba mal viajando mal pedo a mi hermana, así que como pude, que se tiene que entender como un literal "como pude", me hice camino entre las verdes colinas que ya para entonces eran rojas, rosas, amarillas o naranjas, encontré a mi hermana chillando con Alina; la arranqué de este mal viajado ser, y me la llevé a otra parte, bueno, me las llevé. A Alina -mi gran amiga de la secundaria, pero una total mujer soltera busca (ya explicaré algún día el término en algún post)- se le olvidó el pedo que traía en cuanto vio a Louis que, cabe destacar, me gustaba y yo le gustaba a él, pero bueno. El alucín terminó y para entonces todo era diferente.
Mi percepción de las cosas estaba, por decirlo así, muy fina: las paredes de mi casa eran más blancas, los espacios más grandes, y me sentía acogida por una ligereza que incluso podría haber sido insoportable, pues al otro día yo preparaba una exposición para Biología del sistema digestivo y pues yo estaba de lo más feliz armando la presentación con dibujitos y toda la cosa.
De tan bella anecdóta, tengo que expresar mi indignación a quien haya sido el que le chismeó a mis padres que su hija estaba tragando hongos en La Primavera. No sé a la fecha quién fue (y de esto hace como 13 años ya), ni con qué intención lo hizo. A mí me castigaron un mes por el hecho que, erronéamente, fue ubicado en La Primavera, pero bueno; ahí no tragamos hongos, nomás los recolectamos y también fuimos a buscarlos a Nextipac, donde también comimos unos cuantos. De hecho súper comimos en mi propia casa porque mis padres se fueron al DF a recoger un premio que le dieron a mi papá y pues armamos unas fiestotas que tuvimos que pedirle a Doña Vi, la señora que ayudaba en la casa con el aseo, que no le dijera a mi mamá, porque como es testigo de Jehová y no dicen la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, pues había que asegurarnos, no fuera a ser.
A veces me daban ganas de comerme unos honguitos, pero mi ex decía que aguas, que había que tenerles respeto, que no eran pa' comer diario. No los quería para eso, pero bueno, quién sabe por qué les tenía tanto miedo (cuál respeto); capaz que alguna vez se lo llevaron de paseo por su más profundo ser y eso le dio frío. Uno no debería tener tanto miedo a lo que llevamos dentro, pero bueno, no a todos les va bien en la feria.
A mí ya se me acabó el café.

martes, abril 03, 2007

Vacas calientes

Las vaquitas hacen muuu, nos dan, mmmmh, leche, y mientras hacen la digestión emiten metano y óxido nitroso, gases mucho más dañinos que el CO2. Ellas, como si nada, mientras que el planeta percibe gases de efecto invernadero proveniente de ¡su estiércol y flatulencias!
Yo de lo más quitada de la pena desayunando mi te con leche, leyendo apenas el periódico del ¡domingo! y enterándome de la peligrosa contribución del ganado al calentamiento global. Está de risa y lo más llamativo es que la información no proviene de ningún grupo ecologista de corte verdecerá, veggie vibe, organic is orgasmic, I save the world with your money, etc, etc.
Parece lo más inocente comer un dogo con rebanada de panela, beber un café con leche para sopear la concha, lo cual es incluso es recomendado por los médicos -por aquello del calcio-, o degustar un rib eye de 3 yemas (dirían algunos), pero por increíble que parezca una vaquita lechera emite en un día los mismos gases que un coche en unos 50 o 60 kilómetros, apunta Andrea Rizzi en El País.

lunes, abril 02, 2007

Otros abriles



Este escualido trasero era mío. Durmió en mi cama y era sólo mío, pero como todo en la vida, nada es para siempre o, como me ha enseñado particularmente a mí, nunca es para siempre. Hoy caí en cuenta de que esta foto es de exactamente hace un año, cuando vinieron a darme la visita de doctor, para luego ir a Londres y luego a Nueva York. Hace rato me preguntaba un colega que si no sabía nada de nada y se me ocurrió contestar que no, que a la verga, que ya qué. Los puñales ya están clavados, por más que no lo pedí; los años maravillosos quedaron muy lejos y quizá algún día querré volver a esos abriles de antaño, regresar a sus huesos lastimándome, a la complicidad, a los buenos tiempos en los que con tequila dejamos atrás dos almas rotas. Esta noche más me valdría arrancar abril entero del calendario y colocarme en un destiempo afortunado. El sábado otra colega me decía que le contaron que lo vieron medio bajoneadon. Yo sé que estará así hasta que se encuentre a otra Mariana que le borre de la memoria el sabor de la Ruth en que me convirtió. Such it's life in the tropics, he used to say. Ajá. Una nunca sabe para quién trabaja porque, aunque te moleste que lo piense, ¿no es así acaso?

FOTOGRAFÍA: Si, ya sé que parece la nueva campaña publicitaria de Desigual, pero no, es sólo una imagen algo fetichista y voyerista (se tomó mientras dormía) titulada "Puñales en la espalda". Qué soundtrack que traigo con Calamaro, que para nada le gusta tirarse al drama de ardido. Sólo sé que de Honestidad Brutal siempre hay una o dos que dedicar y más con esta noche de aguacero tan inusual en Barcelona.

domingo, abril 01, 2007

Un domingo cualquiera


La verdadera pesadilla catalana son las hordas de turistas que plagan la ciudad. Molestan, sobre todo los italianos que siguen pensando que su ilustre lengua es la única que se habla en el planeta (salvo sus honrosas y escasas excepciones). A mí es que si me preguntan una vez más dónde está el baño en pinche Maremagnum (el honorable recinto en donde se encuentra mi curro), me vomito en ellos. Sin embargo, la ciudadanía, incluyéndome a mí, se alimenta de las visitas del turista.


Zig.


Zag.


Zig.


Zag.


Siempre una foto qué tomar.


Siempre aire qué respirar que ya es abril y por increíble, a veces se me va el aliento.


FOTOGRAFÍAS: De "Domingo cualquiera", serie surgida algún domingo de marzo, en el que sí salió el sol, porque esta primavera, como mi corazón, está bastante aguada. Enjoy the views!