miércoles, marzo 21, 2007

Catalucas a mí


Me quedo en casa sola. Prema parte a comprar algo y se dejó puesto un cd recopilatorio de Coldplay. Como está nublado, la atmósfera se torna nostálgica bajo los sonidos de esta agrupación inglesa. Termino de comer, macarrones con atún, tomate y algo de cebolla, por supuesto. Se me antoja un vino tinto. Me lo sirvo, sólo para ser transportada a las partes más queridas y odiadas de los últimos tiempos. El cesto de fresas me está llamando. Cojo un par y van a mi boca con un trozo de chocolate amargo. Postre cortesía de Laura y María. Me pongo otro tanto de vino. Me encantaría vivir sola, sola y mi alma como estoy ahora mismo, pero aún falta mucho para que eso suceda. Cuestión de pragmatismo: aquí los alquileres son carísimos, más para una sola persona. Así que, en Barcelona no será, de manera que habrá que compartir piso con hombres o mujeres, con egoístas o desordenados, con catalanes o quien sea.
He vuelto a experimentar rechazo hacia los locales. Es difícil quererlos cuando te los topas y son tan, pero tan egocéntricos. Justo anoche llegué a cenar, muy cansada por trabajar de tarde, veo a María hablando con Prema en catalán, me siento a cenar, sigue María con su perorata en catalán, yo como si nada, comiendo mi caldo con fideos y verduras que me apetecía bastante: afuera soplaba un viento de la chingada y un hacía un frío de la verga. Va a ser que la primavera nos trajo un poco de invierno. Total, que me siento, y la otra sigue con su monólogo, Prema interectúa, le contesta en español, y ahí va la otra necia, descortes y grosera, a seguir con su perorata en catalán, para luego voltear y decir: "estamos hablando del futuro de la Prema", alzando las cejitas y poniendo cara de aleccionamiento, y yo "ah, si, está bien". Y ella: "¿comprendes algo?", y yo, por joder, "no, es que mira, vengo cansada y la verdad es que me desconecto y no pelo", traducción: ¡que me da absolutamente igual lo que digas tía! La verdad es que comprendía todo lo que decían, pero me caga, me ultra-re-caga que los pinches catalanes se monten en su estúpido macho pendejo y no se bajen de él ni por cortesía (porque cuando se trata de cogerse un mexicano, ¿qué tal que nos sale el español, eh?). La otra verdad es que últimamente no lo llevamos tan bien María y yo. Sus cuernos de aries y los míos de capricornio se han enzarzado la mayor parte de estas últimas dos semanas, creando una aparentemente imperceptible tensión cuando estamos juntas; es muy difícil cohabitar con alguien que apenas se entera que vive con 3 tías más, que necesita tanta, pero tanta atención que deja de ver más allá de sus narices, que manipula y chantajea y, al final, que no cede un ápice. La maceta no le da pa' más.
Así que de momento, no parlo catalán, aunque lo comprenda y pueda responder a quienes se dirigen a mí en tan noble lengua. Son más mis ganas de joder, porque me joden, que mi condescendencia. Amén.

FOTOGRAFÍA: "Barco de nombre extraño" que me topé hoy cuando salí de trabajar. Díganme, ¿quién con estas vistas quisiera estar en alguna otra parte? Yo no, sólo me gustaría tener una varita mágica para bajarles lo mamón a los locales. No toooooodos son así, pero con los que son así, a mí me basta. Yo respeto su lengua, su cultura, pero no sus ganas de marginar, me da por el culo.

*NOTA: Catalucas es un terminajo que me inventé harta de toparme con ellos, los que no parlan catellano ni a mentadas de madre. Supongo que es equivalente a sudacas. O sea, un despectivo. Je.

4 comentarios:

DaViD CaNo dijo...

Son los pormenores de venir de tan noble estirpe, como la nuestra, esa mezcla de indias chingadas, nopales, Dioses ancestrales y cristos sangrantes. Sí, somos puro corazón, creo que en otro sentido a un pinche gentleman inglés le hubiera valido pito, tienen corazón de piedra y tan buena fama...

Al Carajo con los descorazonados de otros lares, ese es el compromiso del mexicano. Pintar de color los lugares y calarles a los demás, por aquello de que a veces aborresemos lo que nos falta.

Mariana* dijo...

¡Pos sí pues! Yo digo que se les olvida que en México les hicimos canchita antaño, cuando aquí les tupió a punta de represión el Franco, pero bueno, ca' quien.

fruitman dijo...

gràcies per l'enllaç, noieta. t'envio un petonet des de londres. fins aviat! :)

Mariana* dijo...

Tú dices lo que dices así en catalán, ¿pa' que practique mis hábilidades lingüísticas? Jeje, besos Pere.