miércoles, marzo 28, 2007

El look de los recuerdos

Seguramente Philip K. Dick se sorprendería al ver que la novela que publicara hace 30 años, 5 antes de su muerte, se convirtió en una película animada e incluso en objeto de apariencia, puesto que A Scanner Darkly es el título de la novela en que se basa el filme homónimo protagonizado por Keanu Reeves y Winona Ryder, dirigido por Richard Linklater -quien se ocupó de los actores de carne y hueso-, y cuya animación corrió a cargo de Bob Sabiston, quien trabajara anteriormente con Linklater en Waking Life, también animada.
No he podido ver ninguna de las dos películas, pero en busca de información de la más reciente encontré un tutorial de Illustrator para adaptar cualquier fotografía al look animado de Reeves y Ryder. La idea me encantó y, aunque confieso que me tomó dos largas jornadas de trabajo (¡cuánto trabajo yo!) representa mi debút en esto de la photoshopeada.
Debo confesar que ir coloreando la fotografía me recordó mis clases de pintura, particularmente cuando pintaba al óleo. Vamos, que debes de dejar de ver la foto en su totalidad para acercarte a los detalles: las sombras, los tonos, las variaciones de color. Es ir de lo particular a lo general. Pero también me recordó mucho a Soto, quizá porque acababa de revisar su blog, Sensacional D, cuyas iniciales son las mismas que las de Scanner Darkly que coinciden también con las de la Substance D, la droga que forma parte de la trama de la historia de Dick.
Los saltos de mi memoria apuntaron hacia la noche en que terminé con Soto en La Ballena, lugar al que sólo me gustaba ir cuando mi realidad simplemente apestaba, así que ver algo más feo me reconfortaba y entre vaivén y vaivén de las gordas, que hacían como que bailaban, me dolor se vía mitigado y yo era un poco feliz. Al cabo de unos tragos, de una buena platicada en la que supongo sólo hablé de mi ex, volvimos por Lulú al Mónica's, porque ella no quizo acompañarnos, sino bailotear en otra parte, nos trasladamos al depa de Beto, si es que así se llama, un tío que Lulú conoció esa noche y que nos invitó a seguirla a su casa, muy bonita por cierto, súper bien decorada, que estaba frente a El Rincón de la Doña, otro fino lugar de sana convivencia, y ahí nos empinamos uno o dos Cinzanos derechos. Soto condujo un Peugeot de color negro o azul marino (dijo que era de su hermana) a toda velocidad. Pero de verdad, iba a madres. Yo reboté como cascabel de sonaja cada vez que daba vuelta. Me dio mucho miedo este muchacho, vamos, que no le conocía de mucho, sabía que era buena onda y que manejaba en putiza al tiempo que sonreía feliz de la vida. Ciertamente llegué sana y salva al piso que habité con Lourdes en Avenida Niños Héroes, en donde hay aún más recuerdos, muchos, pero que justo ahora no voy a rememorar, porque tengo hambre, je.
Y así es como unas cosas siempre llevan a otras y de una de las piedras angulares de la ciencia ficción, llegué a José Soto. ¡Pardiez!


IMAGEN: "My scanner darkly look", para acompañar a los recuerdos, como me acompaña Calamaro.

martes, marzo 27, 2007

Cuestión de tiempos




Si fuera una niña, no me costaría tanto adaptarme al cambio de horario. No sería plenamente consciente de los ajustes obligatorios en la hora mundial. Si fuera una niña creo que no me importarían esas minucias temporales y me echaría a correr por todas partes, desordenaría todo, jugaría con lo que me viniera en gana y comería un montón de golosinas.
No soy ninguna niña, pero hoy sonreí como una en plena calle y sin importarme nada más que las buenas noticias recién recibidas y los estrechones de mano. No sé por qué me cuestiono tanto si a veces sí que soy una niña. Y no sé por qué me molesta tanto que algunas de mis amigas también lo sean, si incluso a veces me puedo comportar como toda una adolescente. Eso de ser niño es cuestión de tiempo: todos aparentamos cierta adultez, pero los surcos en la piel y la información que arroja la credencial del IFE o el NIE, son mera coincidencia, en un dos por tres volvemos a nuestra propia prehistoria. Lo de adelantar o atrasar horarios también aplica en el tiempo personal y pasa con más frecuencia de lo que pensamos.
Total, que vivir una hora adelante me resulta una putada de vez en cuando.

FOTOGRAFÍA: "La niña que sí es niña", o sea, mi sobrina hace un par de meses en la Casa Islas. Ni amenazada por Archi se asusta. Está en todo su derecho de hacer y deshacer, no como una...bueno, nomás a veces, jajajaja.

jueves, marzo 22, 2007

Smells like spring spirit



Dejémos que las flores hablen mientras agitan sus pétalos al viento y mientan un poco alegando que ya es primavera en su reloj. Vamos, un poco de honestidad, que las primaveras ya no son como antes, el planeta ya no es como antes, las personas y sus relaciones ya no son como antes. Ahora las chicas visten como vestían las chicas en los 80, pero se comportan de otra forma. ¿Ves? Nada es como antes, aunque vistan ceñidos reverberados en fiucsa como Grace Jones o Cyndi Lauper, son distintas, son más ellas, menos de ellos.
Prefieren la luz apagada, así todo parece menos peligroso, pero pueden con la iluminación. Es como Kings of Convenience, suenan a Simon & Garfunkel, pero no son como era la música antes, hablan de otras cosas y me recuerdan mucho al Güero. Nada es igual. O todo es lo mismo, pero diferente.




FOTOGRAMAS: "Flor" y "Florcita". De un árbol perdido entre puros pelones por Passeig de Sant Joan, donde comienza a oler a primavera.

miércoles, marzo 21, 2007

Catalucas a mí


Me quedo en casa sola. Prema parte a comprar algo y se dejó puesto un cd recopilatorio de Coldplay. Como está nublado, la atmósfera se torna nostálgica bajo los sonidos de esta agrupación inglesa. Termino de comer, macarrones con atún, tomate y algo de cebolla, por supuesto. Se me antoja un vino tinto. Me lo sirvo, sólo para ser transportada a las partes más queridas y odiadas de los últimos tiempos. El cesto de fresas me está llamando. Cojo un par y van a mi boca con un trozo de chocolate amargo. Postre cortesía de Laura y María. Me pongo otro tanto de vino. Me encantaría vivir sola, sola y mi alma como estoy ahora mismo, pero aún falta mucho para que eso suceda. Cuestión de pragmatismo: aquí los alquileres son carísimos, más para una sola persona. Así que, en Barcelona no será, de manera que habrá que compartir piso con hombres o mujeres, con egoístas o desordenados, con catalanes o quien sea.
He vuelto a experimentar rechazo hacia los locales. Es difícil quererlos cuando te los topas y son tan, pero tan egocéntricos. Justo anoche llegué a cenar, muy cansada por trabajar de tarde, veo a María hablando con Prema en catalán, me siento a cenar, sigue María con su perorata en catalán, yo como si nada, comiendo mi caldo con fideos y verduras que me apetecía bastante: afuera soplaba un viento de la chingada y un hacía un frío de la verga. Va a ser que la primavera nos trajo un poco de invierno. Total, que me siento, y la otra sigue con su monólogo, Prema interectúa, le contesta en español, y ahí va la otra necia, descortes y grosera, a seguir con su perorata en catalán, para luego voltear y decir: "estamos hablando del futuro de la Prema", alzando las cejitas y poniendo cara de aleccionamiento, y yo "ah, si, está bien". Y ella: "¿comprendes algo?", y yo, por joder, "no, es que mira, vengo cansada y la verdad es que me desconecto y no pelo", traducción: ¡que me da absolutamente igual lo que digas tía! La verdad es que comprendía todo lo que decían, pero me caga, me ultra-re-caga que los pinches catalanes se monten en su estúpido macho pendejo y no se bajen de él ni por cortesía (porque cuando se trata de cogerse un mexicano, ¿qué tal que nos sale el español, eh?). La otra verdad es que últimamente no lo llevamos tan bien María y yo. Sus cuernos de aries y los míos de capricornio se han enzarzado la mayor parte de estas últimas dos semanas, creando una aparentemente imperceptible tensión cuando estamos juntas; es muy difícil cohabitar con alguien que apenas se entera que vive con 3 tías más, que necesita tanta, pero tanta atención que deja de ver más allá de sus narices, que manipula y chantajea y, al final, que no cede un ápice. La maceta no le da pa' más.
Así que de momento, no parlo catalán, aunque lo comprenda y pueda responder a quienes se dirigen a mí en tan noble lengua. Son más mis ganas de joder, porque me joden, que mi condescendencia. Amén.

FOTOGRAFÍA: "Barco de nombre extraño" que me topé hoy cuando salí de trabajar. Díganme, ¿quién con estas vistas quisiera estar en alguna otra parte? Yo no, sólo me gustaría tener una varita mágica para bajarles lo mamón a los locales. No toooooodos son así, pero con los que son así, a mí me basta. Yo respeto su lengua, su cultura, pero no sus ganas de marginar, me da por el culo.

*NOTA: Catalucas es un terminajo que me inventé harta de toparme con ellos, los que no parlan catellano ni a mentadas de madre. Supongo que es equivalente a sudacas. O sea, un despectivo. Je.

lunes, marzo 19, 2007

Coma emocional



Un hombre se vuelve a enamorar de su mujer. Se dio la oportunidad. Cayó de nuevo y lloró mucho cuando ella no estuvo más a su lado. Cayó en un coma emocional, dice el narrador de la historia que Isabel Coixet produjo para el multidirigido filme Paris, je t'aime (2006). En general, las metáforas sobre el amor creadas por los distintos directores para esta peli son hermosas. Los diversos significados del amor están siempre ahí, pero a veces no me doy cuenta. Y son hermosos, es hermoso verlos desfilando frente a tí porque son todo lo que es el amor. El amor duele, pero sólo se hace sufrimiento si uno quiere. El amor es ironía, pero bien se puede disfrutar. Y es también un sobresalto, un acontecimiento imprevisto.
Simplemente, las
imágenes de esta película son muy hermosas. Hermoso dopaje para esta comatosa emocional que vende cinturones, escribe en un blog y va al cine para desconectarse por 120 minutos de su cotidiano.

FOTOGRAFÍAS: "Brillante sobre el vidrio", instántanea de los reflejos en el escaparate de los falsos brillos.

viernes, marzo 16, 2007

Tres por una




Cuando miré los restos de tostada embarrada con Tahini biológico, esa deliciosa crema de sesamo molido con piedra, sin sal añadida, revolverse al fondo de mi taza, lo tuve claro. Conforme pasa el tiempo, tras el correr de los años, se nos encarna, como el filo del chisme más filoso, una imperiosa necesidad por descubrirnos ante cosas nuevas: sabores, que por desconocidos, resulten destellantes; olores que nos vuelvan a aturdir por la locura que encierran dentro; visuales encabronados por sorprendentes; texturas apabullantes, capaces de erizar la piel, y ritmos de encantadoras melodías.

El último trago de mi taza me supo delicioso y es que el te llevaba un chorrito de leche de soja (novedades alimenticias y nutricionales a las que llegué porque en mi piso casi, casi reina la onda veggie), que le da un punto de exotiquez total a mi bebida matutina, punto de nouveauté bastante complaciente, revitalizante incluso. A esta impune confesión debo añadir otra: desayuné escuchando a Kevin Johansen.

Si, ya sé, ¿qué tiene de malo? Nada más que, la neta, yo pensaba que se trataba de un argentino ñoño, teto, mamón y cursi, motivos lo suficientemente válidos a mi persona para desdeñar esta opción musical, hasta que llegó a mis manos la actualización semanal de un podcast (bastante recomendable, aunque con recomendaciones medias nacas, reggeaton y anexas, ya saben, que hay que pasar por alto) que frecuento bastante desde hace año y medio y pos va a ser que incluía mi canción favorita del momento, Cumbiera Intelectual.

Lección número uno: no juzgarás al libro por la portada. Lección número dos: sí, la novedad le pone emoción a la vida. Lección número tres: ya estoy ruca, porque neta, neta, neta, que me guste Kevin Johansen no tiene nada de malo, lo malo es que ya me guste música perteneciente a lo que yo misma he calificado como "buenaondez juvenil", onda pachamama, cool, medejolasrastashastalasnalgas, nomebañoentresdías, florecitas, arcoiris y, por si fuera poco, lavidaesbella. Justo esa onda que te gusta cuando eres un mocoso imberbe y vas todo ilusionadote a tu primer concierto de Los Fabulosos Cadillacs al Auditorio Benito Juárez y bailas y cantas pensando que es LA ONDA DEL PLANETA, y hasta guardas el resguardo de tu boleto de entrada pal baúl de los recuerdos. Eso es lo culero del asunto. ¡Upsssssss!





FOTOGRAFÍAS: "Texturas", de par en par y para amenizar el inexorable paso del tiempo. Je.

miércoles, marzo 14, 2007

Metáfora vial


Como a eso de las 9:42. Me hizo mucho mal encontrarlo. O bien, ya ni sé. Pensé en todos los sigas que me han tocado en la vida. Muchos. Hartos. Los suficientes para haber pensado que la vida es bella. Vivía, según yo, en un perpetuo siga. Siga y todo fluir.



Y el ámbar. Todos pensamos que es amarillo y nos lo pasamos como Pedro por su casa, como uno siempre se lo pasa, porque piensa que la libra, que qué tanto es tantito, que al cabo ahí está el cabrón ése para aguantar vara. Eran las 9:43. No estoy segura cuántos de éstos me han aguantado.



Y va a ser que no. No y no. De aquí no pasas mamacita, se te acabó el veinte. Eran las 9:44 y me topé con la única señalización vial sincronizada con mi actual estado.



FOTOGRAFÍAS: "Y va a ser que no", serie que permitieron captar los amables artistas efímeros de la ciudad. He visto varios, pero éste en partícular, me quedó mero en frente luego de cruzar Plaça Tetuan. Qué miedo. Me queda como anillo al dedo, ja.

sábado, marzo 10, 2007

Beautiful kunst



Sabe a Monet, Renoir, Sisley, pero está en pleno Passeig Picasso. Parece un sueño, más bien, un espejismo, una de esas sorpresas que me dio la ciudad cuando volví a ella. Está en el camino a mi nuevo trabajo, que es el mismo camino a mi viejo trabajo y durante muchos meses era un obstáculo: estaba bardeado y tenía que rodearlo y siempre pensaba qué vergas están haciendo aquí. Voilá!



Tendré que averiguar de quién es, porque no vi ninguna plaquita, pero en mis despistes no estuvo el pasar desapercibida esta instalación, que de cerca es mucho más interesante de lo que parece. Maravillas del agua contra el vidrio. Y maravillas de las autoridades de cultura locales a las que sí les hacen click los tornillitos de su cabeza y en lugar de andar venerando al puto Yunque, realmente le hacen la vida más agradable a los que viven en esta parte del planeta. Digo, tendrán sus fallas, pero esto se agradece bastante.



FOTOGRAFÍAS: De la serie "Urban Impressionism". Compuerta urbana a Cézanne, Renoir, Manet, Degas. Hermoso. Quedé asombrada. Y es que Barcelona es tan bonita a veces. Je.
(Y la neta, lo más chingón de este post son las fotos, ¡qué chingonas me quedaron! Jajajaja.)

miércoles, marzo 07, 2007

Feliz día de la mujer mundial


Por la carne compartida. La que se toma por el puro gusto de probar de qué se trata. La que con babas y escarceos se encadena y muta y se transforma y se reinventa de cama en cama como pesadilla de muchos, deleite de otros. Por la carne que es develada. Por la carne que somos. Por la mujer que mundial hacen muchos hombres. Por los hombres mundiales que se esconden tras el rebozo de sus tapujos. El rebozo que les prestamos las mujeres sin tapujos. Porque todo es relativo...

FOTOGRAFÍA: "Sin título", de Paula Islas. ¡Ah! Qué buena fotógrafa que es mi sisterna. Ja. ¡Y que viva el blog!

Frío

"Chicas, tienen que saber cuándo es momento de dar vuelta a la página:
cuando sólo estén húmedas por culpa de la lluvia".
Northern lad, Tori Amos




Humeda humedad. Y el frío. El frío que también se canta en primavera adelantada. La gota fría deslizándose piel adentro. El corazón que no se puede cambiar como la chaqueta empapada. Hay que sufrir primero. Más frío. La cuesta a casa. Gotas duras. Duelen en la cara. Pero es un dolor temporal y así no son todas las cosas que duelen. El viento que se confunde en mis piernas con un calor que quema. Son los músculos hinchados de velocidad. Quiero llegar a casa. La bicicleta pesa. Hace frío. El calor sólo es un estado corporal.

FOTOGRAFÍA: Una lluvia pasajera de agosto. Sin relámpagos. Sin sobresaltos. Y también, lo único que me hubiera mojado de haber andado sin paraguas. Ya veremos si es verdad que el 2007 es karmático y corrige los niveles de humedad.

martes, marzo 06, 2007

Diálogos en confianza



-Mujer nefasteada de Barcelona.- O sea, es lo mismo que con los hombres, son iguales aquí y en China. Creen que porque estás en Europa te vas a europeizar o algo así, como si estar acá fuera la quinta maravilla y no saben que en realidad esto no es mejor que el Tercer Mundo, hay gente igual de jodida que allá, hay un chingo de desempleo igual que allá, la banda mamona, y lo más culero es que eres un inmigrante más. Allá por lo menos tienes derechos por ser mexicano. Pinche ciudad.

-Mujer igualmente nefasteada de Barcelona.- Por lo menos el decorado está bonito.

Se ponen los abrigos. Pagan 2 cafés con leche. Salen del Sol Soler y se pierden caminando hacia Gran de Gràcia.





FOTOGRAFÍAS: "Guarda" y "Reflex", del fatídico viaje de Jimbo, con quien fui a conocer el Museo Nacional de Arte de Cataluña, que no me gustó demasiado, pero de donde logramos estás instantáneas de la ciudad de la que tanto hablamos. Por cierto, Jimbo juró no volver nunca jamas. Lo lamento, sólo porque yo juré no volver a Guadalajara en muuuuuucho tiempo y no lo veré nowhere soon.

sábado, marzo 03, 2007

I'm so back

Sólo faltaba que me llamara dios y dijera que por ser una buena chica me he ganado acceso directo al cielo, todo pagado y sin rendir cuentas, o sea, una pasada, ¿no? Pues no. Después de que se me ocurrió contar la triste historia de mi vida (recordad: tengo 30, mi novio me mandó a la verga, no me saqué la beca y ya tengo trabajo, jajaja), tuve un encuentro cercano con un delicioso helado sabor Strawberry Cheesecake, de manera que, sí, he vuelto a las andadas y tuve un orgasmo de sabor con quien he experimentado una intermitente pero segura y confiable relación, es decir, con un helado. Luego de babear hasta la inmundicia, alcancé a escuchar el móvil. Pensé que por enésima vez no lo iba a alcanzar a contestar, pero va a ser que sí y pensando que sería Lulú, que veo en el identificador el nombre de Milos. ¡Joder! Era Milos, el eslovaco que una semana antes intercambió su número conmigo me estaba invitando a ver el eclipse de luna (tenía que ser biólogo para saber estas cosas) a la playa. Como ni el helado me había sacado al chamuco de adentro, tuve que decir a Milos que no podía, que luego le llamaba. Y así caí en cuenta de la más cruda realidad: tengo 30, mi apetito sexual está 20 metros bajo tierra y justo hoy me sentí fea y vieja. Menos mal que sé que mi estado de ánimo se encuentra un pelín acentuado por el síndrome premenstrual de mierda por el que atravieso. Menos mal que lo sé.
Los pocos segundos que dude el haberme equivocado garrafalmente por declinar la invitación de Milos, hicieron de antesala a un sentimiento que es en realidad el rey de mi planeta de tristeza: la pinche amargura de no poder entender todavía por qué putas el cabrón que tanto decía quererme, se rajó o no sé qué vergas, se dio la media vuelta y me dejó hablando sola.
Ya sonreiré otro día, porque sí, ya tengo curro.




FOTOGRAFÍA: "Cara de idiota", de esa serie perpetua de Marianas inconexas, insaboras, incoloras y nada puras. Welcome back babe. Es que yo solita me estaba esperando, je.