lunes, enero 15, 2007

La ociosidad mató al gato

El pinche gato ya estaba parado atrás de mí mucho antes de que me percatara de su presencia. "Pinche gato, qué susto me has dado". Me recordó que él siempre se aparecería a su antojo y sin pedirme nunca permiso de nada. México le gusta. Guadalajara le gusta. Lo único que no le gusta es que esta ciudad crece y en últimos tiempos está creciendo para arriba, pero, subrayó particularmente este punto, los drenajes que sirvieron antes para casas habitación de una o dos plantas, no darán cabida a todos los deshechos humanos que arrojen las viviendas construidas en un edificio de más de 10 plantas, como muchos de los que ahora se están construyendo sin tón, ni son, desde que las leyes permiten a las costructoras ir para arriba. El gato hizo su trabajo, parecía bastante bien informado sobre la historia de la ciudad y sus problemas actuales. Charlamos largo rato sobre la ineptitud de quienes gobiernan, de quienes "llevan las riendas" y nos reímos mucho. Inmediatamente después de dar carpetazo al tema, me dijo, sin que yo le preguntara nada en absoluto, que estar de vacaciones es una bendición a veces, pero a veces, resulta un tormento para personas que suelen dar más vueltas en la cabeza a cosas que en realidad no merecen la pena, porque entonces se forman tormentas en vacitos de agua, que aunque ficticias e inexistentes, suelen darle en la madre a las cosas lindas de la vida.
"Déjate de mojar en ese vaso, sal de tu tedia, siéntete viva, disfrútate. Ve más tu ahogo en esa pinche tormenta como un baño renovador y date sólo un poquito de importancia. Déjate de hacer pendeja, pues".
Me sonrojé y baje la mirada sólo para que el gato desapareciera. Ese gato cabrón es como mi conciencia. Ese gato cabrón es buena onda, hasta eso. Y por lo menos, no soy alérgica a él.


FOTOGRAFÍA: "Gato muerto", que apesta doble si lo dejamos en la habitación. Estoy a punto de sacarlo, junto con toda esta mierda que suelo almacenar, sólo para morirme de vez en cuando. Pero se puede renacer de las cenizas.

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