martes, enero 30, 2007

Fin de temporal

"...las tormentas son para hacer las raíces de los árboles más grandes y profundas."
Natalia (Y no sabes, cuánto me hubiera gustado que en este caso fuera así.)


Hace dos horas apenas apreté el botón de reset de algo que pensé no querría borrar nunca, algo que inició hace 11 años con miradas de flirteo en un bar de la extinta Ruta Vallarta, algo que me tomó años superar y que, cuando por fin vi como la más pura amistad, se empeñó en conquistarme de nueva cuenta. De verdad me conquistó, creí con vehemencia en sus premisas y acciones, me enamoré de su flacura, de sus tatuajes, me enamoré de su pasión, de su sonrisa, de sus manos pequeñas. Lo amé y me sentí correspondida. Creí que se trataba de esas historias para siempre, un amor de raíces fuertes, capaz de sobrepasar el temporal más crudo, el temporal de las ausencias.
El 5 de diciembre pasado percibí que algo se había roto. Vi demasiada tristeza en los ojos de Tomás conforme me fui acercando a él en el aeropuerto. Lo abracé y lo noté ligeramente renuente al gesto, pero lo pasé por alto pensando que era parte de los desajustes que traen el tiempo y la distancia, sólo para constatar más tarde que no eramos tan fuertes y que no fue.
Igual que hace 11 años, a Tomás no le salió la voz para hablar con franqueza y eso me enloqueció demasiado; me culpo un poco por no haber propiciado el terreno apacible y seguro para dialogar con él de nuestras vivencias el último año, pero no puedo culpabilizarme de una manera de ser, la misma que hace 11 años agotó las posibilidades para ser pareja.
Hace 3 años que nos reencontramos, yo estaba hecha pedazos, y él, otro tanto. Nos ayudamos a reagruparnos, pero la magia no duró tanto, era magia pasajera.
Mi madre dice que cuando es, una relación no se tambalea con las diferencias que genera la distancia. Mi tío dice que cuando no es, no es, que un puerto seguro trae mucha calma, pero el que sí es, es a pesar de todísimo. La gente a mi alrededor dijo y dijo y yo descreí y sentí que si yo lo amaba, lo encontraría más tarde. Pero hace dos horas comprendí que se puede ser polite, y se agradece (caballero hasta el final, eso sí), para no herir más de la cuenta, pero que cuando se deja de querer, se acaba la voluntad y no hay pa' dónde hacerse. Y como hace 11 años me quedo con un montón de coraje, comprendiendo que es mejor separarse antes de terminar destrozados, sin dejar de ver que me dejaron libre y no sólo para estar conmigo, sino para intentar encontrar alguien que quiera despertar conmigo cada día, alguien que se meta hasta la cocina siempre, que quiera construir la casa de esa cocina, que disfrute mis triunfos, que me acompañe en mis caídas, pero que me quiera siempre tal como soy ahora: una mujer de 30 que se le cayó un poquito el mundo y, que encima de todo, atravesó un oceáno sólo para constatar algo que venía presintiendo y que no quiso ver. Yo digo que hay que hablar para entender la causa de los problemas, pero también, cuando hay tantos problemas que ni siquiera se quieren ver, ni hablar, es que no es, no era.
Todas las mujeres estamos locas, dices, pero tú no te quieres quedar con esta loquita. Y yo, yo no quiero volver a sentir esa incomprensión que desata un temporal así en mis mares, porque eso que no dijiste yo lo vi en tus ojos, vi el pabilo corto, la flama casi extinta y rabié porque no supe bien a bien qué estaba pasando y fui una idiota, sí, y tú también.





FOTOGRAFÍA: "Rota". La moto que se me arrancó, tú me la vendiste. Saber qué pasa que nadie se avienta el tiro completo. Saber qué fue de la seguridad que me diste cuando sí querías meterte hasta la cocina. Saber a dónde se fue el amor, la comprensión. Eso debió haber sido la emulsión para lubricar el engranaje.

viernes, enero 26, 2007

No soy Sylvia Plath


Dirigida por Christine Jeffs, Sylvia es una película que cuenta la linda historia de la poeta Sylvia Plath (1932-1963), quien se suicida aspirando gas en la cocina de su casa, porque su marido, el también poeta Ted Hughes, le puso el cuernazo luego de que ella diera muestras de inseguridad y desconfianza, es decir, que le armara sendas escenas de celos crónicas. De acuerdo con el filme rodado casi totalmente en Nueva Zelanda, la mujer se pone loca, loca nomás con ver a su amado platicando con las wanna be poetas, y de plano se desquicia cuando nota cierta amabilidad de éste con Assia Wevill, con quien finalmente termina amarrándose al procrear un hijo. Justo la noche del día en que Hughes le anuncia a Sylvia el embarazo, ella encierra a sus dos pequeños hijos en su recamara, sella bien la entrada, se encierra ella en la cocina y abre el gas que le permitiría descansar por fin de este mundo.
No les voy a negar que me sentí un tanto identificada con la manera de actuar de Sylvia. De hecho, he leído artículos sobre los celos en los que se maneja la posibilidad de que los celos son manifestaciones claras de homosexualidad, lo cual, voy a ser sincera, no me asusta, pero no me cuadra del todo y ahora que vi Sylvia, tengo mi propia teoría.
Si bien Plath es bipolar, estado que propicia en ella los desgarradores ataques de inseguridad, llámense "celos", hay mujeres que en algún momento de su vida manifiestan ataques parecidos, cuya primordial característica es que no existe ninguna prueba tangible de que la pareja esté consumando un engaño, pero vamos, les da por hacerla de pedo al más mínimo movimiento ocular del macho tras un par de tetas o nalgas voladoras que deambulen por ahí.
En la película, se observa que inmediatamente después de que Hughes desposa a Plath, la mujer se sume en una etapa improductiva y mientras su marido escribe sus mejores poemas, ella no consigue hilar ni dos versos. En esos momentos se pone a hornear pasteles como loca porque tiene una clara tendencia obsesiva debido a su bipolaridad.
Mi conclusión es que hay mujeres que manifiestan celos en algún momento de su vida en la que no se encuentran realizadas. Generalmente una mujer no realizada resulta poco atractiva para un hombre (y para ella misma. Se da de topes contra ella y contra todo consumada por la angustia de ser alguien y estar aún en el camino. Son procesos, pero bueno), así que esta sensación produce inseguridad y se suma al cúmulo de inseguridades bien cabronas que nos ponen bien pendejas y entonces abrimos la boca, salen los demonios y la regamos.
Pero no, no quiero ser Sylvia Plath, aunque a veces, admitámoslo, pasa. ¡Y qué miedo! Y tampoco quiero dejar de mencionar, que qué chingona poeta fue. De sus oscuridades sacó la médula de sus palabras.


FOTOGRAFÍA: "Ni horizontal, ni vertical, sino todo lo contrario" la sombra de una bebida refrescante 0 calorías en su botella de plástico reflejada en mi mano. En honor a la verticalidad plathiana. El sol tapatío, qué cosas hace.

jueves, enero 25, 2007

En busca de la pasión perdida

El señor hablaba de Legorreta. Yo me dí cuenta de que hace ya tiempo dejé de hablar. Recorrimos todas las salas de exhibición. Alrededor de 12. El señor insistía en cómo Legorreta hermanó el arte de varios artistas plásticos, como Mathias Goeritz, a su arquitectura, además de adaptar sus proyectos a la naturaleza del lugar en donde se planea la construcción. Yo pensé en lo difícil que es adaptarse a la naturaleza de los lugares, de las personas. Al final del recorrido, con una amable sonrisa, el señor estrechó mi mano. La suya estaba algo fría. Ayer en la madrugada una ligera lluvia cayó en Guadalajara y esta mañana hacía frío. Yo me dí cuenta de cuánto extraño entrevistar a alguien, fijarme en las palabras que estructuran su discurso y utilizar las mejores frases para redactar una nota que al otro día saldría publicada. Me dí cuenta que dejé de hacer lo que más amo en la vida porque tenía que salir del lugar en donde me encontraba. "Estaba harta de todo, iba a trabajar enojada, estaba molesta con todo el mundo y no me gustó, no quería seguir así", argumentaba.
La pasión con la que hablaba el señor me quitó el aliento y me dejó más helada que los 19 grados de la temperatura. Extraño estar cerca de esa pasión y emocionarme porque cuando la encontraba en los ojos de alguien me tocaba, me encendía, me hacía sentir muy viva. El último año lo pasé sobreviviendo a un medio ambiente un poco rudo. Bien dicen que lo que no te mata, te hace más fuerte. Yo digo que lo que no te mata, te hace vivir algo para contar y aprender. Pero no me hace sentir tan viva como el contacto con las pasiones que tanto me gustaba. Era feliz encontrando esas vidas y hablaba con ellas. Hace mucho tiempo que dejé de hablar.
A veces pensamos que lo que tenemos no es en realidad lo que queremos, que lo que en verdad queremos está allá, lejos, del otro lado del mundo, quizá, pero no aquí en donde estamos ni en lo que hacemos. Hoy supe que siempre estuve donde quise estar y estuve haciendo lo que amo hacer: escribir, contar un fragmento de vida de una persona llena de pasión. A veces creemos que salir corriendo de aquí es la solución y, a lo mejor, sí que ayuda a tomar perspectiva de las cosas el tomar cierta distancia, pero no vale la pena mantenerla si te aleja de tus ideales.
Yo ya quiero estar aquí de nuevo, pero mientras llega ese día, voy a seguir escribiendo aquí.



FOTOGRAFÍA: "Yo, la de ese tiempo", luciendo una sonrisa, de ese tiempo, cuando la pasión enmarcaba mi vida como mi pared roja esta fotografía de aquellos tiempos. Yo, en la habitación de mi primer departamento en los inicios de mi vida de mujer independiente. ¡Dios! Sólo quiero eso. Tengo que traer lo mejor de ese tiempo a éste.

miércoles, enero 17, 2007

Justificciones

"Cuando Mariana no tiene la información", dijo la mujer, "Mariana se vuelve loca". "¿Entonces Mariana no está mal de su cabeza?", dijo la otra mujer. "No, no está loca, simplemente no funciona con la mitad de la información. Su sistema necesita saber más de quien sí le importa, si no, se vuelve loca".

***

Cuando llego tarde a trabajar, no me gusta justificarme. Llegué tarde y ya y puedo decir lo siento. Me parece estúpido y sobrado argumentar que el metro se detuvo minutos de más en Urquinaona, que sentí toda la impotencia del universo al permanecer sentada los minutos en que ya debía estar aproximándome a mi trabajo, que vi toda mi vida pasar al ritmo de la taquicardía que golpeteaba mi pecho, aunque sea cierto.
Acepto que me reprendan porque sé que cometí un error y no preví salir más temprano de casa para no llegar tarde ni porque el metro funcionó mal.
Odio justificarme, no soy una justificación.

***

cristojesus@hotmail.com le ha agregado a su lista de contactos.
Quiere:
Que cristojesus@hotmail.com lo vea e intercambie información con usted.
No permitir el acceso a cristojesus@hotmail.com y no intercambiar información.

?

Quiero que podamos vernos pronto. De veras quiero.

martes, enero 16, 2007

Mal à la tête

Son las 13:40 horas. Aproximadamente hace 1 hora y media alguien murió víctima de 3 balazos en una casa ubicada en la misma calle donde vivo ahora con mis padres. Sucedió alrededor de las 12:30 horas. Mi madre me había dejado a cargo de la casa unos minutos antes. Mi hermana estaba a punto de llegar unos después. La casa en donde ocurrió el suceso está ahora acordonada con esa cinta amarilla que impide el paso a cualquier persona ajena al hecho. La escena se puede apreciar desde las ventanas de mi casa. Todavía están ahí los policías rondando la avenida. Policía Federal Preventiva, Policía de Zapopan, peritos, una ambulancia, reporteros gráficos, prensa escrita, radio, televisión, éstos últimos encargados de difundir más tarde a la ciudadanía que se trató de un señor de 70 años, ingeniero de profesión, quien, luego de abrir la puerta de su domicilio, recibió dos impactos de bala en el rostro.
Este crimen incluyó un arma y podría ser calificado hasta cierto punto como un crimen cotidiano y aunque en todas partes ocurren crímenes como éstos, hay otro tipo de agresiones que no incluyen armas y se perpetran cotidianamente como consecuencia de la desatención a las enfermedades y patologías mentales de la gente. Una baja calidad de vida y la mala educación de miles de personas que habitan la ciudad en donde crecí como consecuencia de una escala errónea de valores (generalmente dar mayor importancia a los objetos materiales, al estátus social, a las apariencias por encima de una ética más humana), propiciada en parte por la desatención de políticos y gobernantes a esas cosas de la vida que son tan importantes como un buen trato humano (porque sólo están interesados en cosas como el dinero), hacen mella en la sociedad, nos llevan a una crisis que abarca rubros como el trabajo, pero también afectan las relaciones interpersonales.
Yo, como muchas personas que tenemos una apariencia inofensiva, no cargo un arma, pero he herido a muchas personas a las que quiero y confieso que no sé bien a bien cómo parar, pero lo más importante es que quiero parar, ya que la agresión no sólo va hacia fuera, esa ira que siento en mi pecho y me hace explotar sólo para herir a quien esté junto de mí, me lastima a mí primero. La sensación es devastadora, fulminante. El mal éste tiene que estar vinculado a las emociones, las dependencias emocionales y a la autoestima de cada persona. No cuento con un diagnóstico exacto, porque hace mucho tiempo que dejé de ir con especialistas. Sentía que no estaba arreglando nada. Ahora estoy segura que no quería arreglar nada; simplemente no pude reconocer entonces que estaba enferma, ni tampoco pude ver que una vez reconocido el mal lo podía tratar.
Se requieren agallas para aceptar que se está enfermo (ahora sí puedo decir que estoy mal de mi cabeza sin chistar, ja), y se requiere más fuerza para adentrarse en uno mismo, detectar lo maltrecho y corregirlo a conciencia y a diferencia del crimen que ocurrió este medio día a unos pasos de mi casa, confío en que todavía pueda reparar los daños y que no haya herido de muerte a lo más lindo que me ha ocurrido en mi vida (también debo trabajar en mi tendencia a exagerar las cosas y magnificar todo a niveles estratosféricos, je). Extraño a mi agapornis.

FOTOGRAFÍA: Y para terminar de exagerar, “Saliendo a la luz”, jajajaja, que lo mejor que puede hacer uno cuando se descubre todo un codependiente emocional, es burlarse del hecho y poner las pilas pa’ arreglar el problema.

lunes, enero 15, 2007

La ociosidad mató al gato

El pinche gato ya estaba parado atrás de mí mucho antes de que me percatara de su presencia. "Pinche gato, qué susto me has dado". Me recordó que él siempre se aparecería a su antojo y sin pedirme nunca permiso de nada. México le gusta. Guadalajara le gusta. Lo único que no le gusta es que esta ciudad crece y en últimos tiempos está creciendo para arriba, pero, subrayó particularmente este punto, los drenajes que sirvieron antes para casas habitación de una o dos plantas, no darán cabida a todos los deshechos humanos que arrojen las viviendas construidas en un edificio de más de 10 plantas, como muchos de los que ahora se están construyendo sin tón, ni son, desde que las leyes permiten a las costructoras ir para arriba. El gato hizo su trabajo, parecía bastante bien informado sobre la historia de la ciudad y sus problemas actuales. Charlamos largo rato sobre la ineptitud de quienes gobiernan, de quienes "llevan las riendas" y nos reímos mucho. Inmediatamente después de dar carpetazo al tema, me dijo, sin que yo le preguntara nada en absoluto, que estar de vacaciones es una bendición a veces, pero a veces, resulta un tormento para personas que suelen dar más vueltas en la cabeza a cosas que en realidad no merecen la pena, porque entonces se forman tormentas en vacitos de agua, que aunque ficticias e inexistentes, suelen darle en la madre a las cosas lindas de la vida.
"Déjate de mojar en ese vaso, sal de tu tedia, siéntete viva, disfrútate. Ve más tu ahogo en esa pinche tormenta como un baño renovador y date sólo un poquito de importancia. Déjate de hacer pendeja, pues".
Me sonrojé y baje la mirada sólo para que el gato desapareciera. Ese gato cabrón es como mi conciencia. Ese gato cabrón es buena onda, hasta eso. Y por lo menos, no soy alérgica a él.


FOTOGRAFÍA: "Gato muerto", que apesta doble si lo dejamos en la habitación. Estoy a punto de sacarlo, junto con toda esta mierda que suelo almacenar, sólo para morirme de vez en cuando. Pero se puede renacer de las cenizas.

sábado, enero 13, 2007

Gravedad


Voy a rezar porque la atracción surta efecto. No en los cuerpos, pero en las almas. Lo que una vez se unió, que no sea separado por las inconvenientes circunstancias. No soy ingenua, implique el trabajo que implique, todavía estoy aquí para arreglarlo. Puedo frenar los caballos de la incomprensión, puedo girarlos y revocar la gravedad y devolvernos algo de paz, algo de estabilidad.
Voy a rezar porque creo en tí y en mí juntos. Por ti voy a rezar siempre.

FOTOGRAFÍA: "Unión". Aunque frágiles los lazos, unen a las dos partes, pero yo te suelto ahora. Ve, respira...regresa.

viernes, enero 12, 2007

Noticia de última hora

Se tira "reina" al drama
Por Jesús del Huerto

La reina del drama, Mariana Islas, protagonizó el día de ayer una fatídica jornada, en la cual se tiró al drama puro y duro luego de pensarse una fracasada total.
“No soy nada, me quiero moriiiiiiiiiir”, alegó al borde de las lágrimas.
Aunque el conflicto de la Islas estuvo a punto de ser opacado por el fallecimiento de Don Danny, el de los tacos, la socialité se determinó a ensalzarlo con gimoteos y peroratas hacia su bien amado, Tomás “El Villalobos” Valles, conocido ente virtual que en últimos hizo gala de habilidades y brilló por su ausencia.
Diversas fuentes que pidieron mantener su anonimato aseguraron que el prometido de la mencionada reinis logró escabullirse durante éste y otros días, en cuanto fue de su conocimiento que “alguien” se estaba tirando al drama.
“Cuando no quiero fiesta, yo prefiero no tomar ni una cerveza…¿Qué? ¿A qué no estabamos hablando de eso?”, comentó el susodicho, quien francamente se mostró apático a la situación.
Luciendo unos jeans color azul marino y una torerita café, la amante de las películas chick flick afirmó sentirse insegura, pues no sabe aún cuándo partirá a Barcelona, en donde realiza estudios de posgrado que, confesó, de momento le importan un pepino.
En exclusiva desde su domicilio ubicado en Chapalita Kingdom, Islas, que se definió como una chava abierta, buena onda, de amplio criterio, reveló que se sentía realmente morir y con ganas de seguirse tirando al drama un ratito nomás, ya que cree que tocar fondo sirve para salir adelante.
“Mañana (hoy) será otro día y confío en que este oscuro capítulo de mi vida quedará en el olvido. Cuento con personas que me quieren y desean que siga adelante”, sentenció.





FOTOGRAFÍA: La "endramada" captada recientemente en uno de sus exitosos convivios en La Fuente, acompañada por una amiga.

jueves, enero 11, 2007

Pastelito a mí, pastelito a mí...


Lo trajo mi padre a casa y comí feliz una buena rebanada. Qué lindo, ¿no? Y bueno, en la foto hago un gesto igualito a mi papá, jejeje. Dejara de ser Islas.

lunes, enero 08, 2007

30

Hoy cumplo 30 y lo único que me gustaría hacer sería comer un buen pedazo de pastel de fresas, para volver quizá a algún periódo de mi infancia, cuando mi padre y mi padrino peleaban por regalarme pasteles de fresas que tanto me encantaban. Las cosas eran más sencillas para mí entonces y no ahora cuando cumplo 30 sólo para enterarme que cumplir la treintena no te hacen ni más inteligente, ni más maduro, ni mejor, ni nada por el estilo. Sigo siendo la misma idiota que hace escenas de celos a su novio y no tiene claro por qué, ni razones para hacerlo. ¿Habrá sido porque mencionó el episodio de los chiles jalapeños que tuvo que comer a fuerza en casa de Nicole en Uruguay? ¿Fue acaso la molesta espera por la que tuve que pasar pensando "a Tomás ya se le fue el pedo, qué pedo, ahora qué hago"? ¿Fue porque nada más tomamos unas cuantas cervecitas, vino rosado y también algo de blanco? Lo que sea que haya sido, le armé un pancho a mi novio y tronó la bomba, se derrumbó todo el resto del fin de semana, se cayeron los planes de lo que sea: se paró el mundo en el capítulo del dolor.
Tengo ya 30 y sigo siendo el manojo de inseguridades que fui a los 15. Tengo 30 y no me he convertido en lo que siempre pensé que sería a los 30. De hecho, no pensaba en ser nada a los 30, porque simplemente no pensé que cumpliría 30. 30 es una putada y a la vez me da un gusto enorme, es un sentimiento encontrado: es verdad, temo envejecer y no hacerlo dignamente. Por lo pronto he dejado en su sitio a las 3 canas que ya tengo entre mis cabellos castaños y no pienso arrancarlas aunque crezcan todas tiesas cuales canas y den un nuevo brillo a mi cabeza.
Volviendo a lo de los celos estúpidos e irracionales: nunca ni por un momento sentí de verdad celos por ninguna de las féminas con quienes estaba Tomás tragando rosca, pero me volvió loca que estuviera ahí como si nada departiendo, mientras yo lo esperaba como pendeja y yo hacía esperar a mi vez a Tona, Natalia y Alma que ya querían montar su casita de campaña y dormir.
Merezco lo que viví ayer: me cargó la verga por lo menos unas 30 veces en el día por pendeja, porque no sé lidiar con mis impulsos. Me cargó la verga con todos los silencios y desprecios de Tomás hacia mí. Entonces me dio miedo y ahora sí que no supe ni qué vergas hice. Pobre pendeja de 30 años que sigue igual de pendeja que a los 15. Ja. Sólo por eso deberían cantarme la canción ésa de "...y mueve la caderita, olvidate del estréss..." que ponían en un programa mamonsisímo de Televisa.
Crecer duele, pero más duele quedarte en la pendeja y no aprender. Cómo duele aprender, chingado.



[¡Ay! ¡Ojitos! Ya perdóname lo pendeja, ¿si? Que ya aprendí la lección.]








FOTOGRAFÍAS: "Beautiful Sayulita", que aunque se tornó triste, las imágenes sólo documentan la parte feliz. Y qué feliz que fui. Nunca te voy a terminar de agradecer Tomás, toda la dicha que me has dado y sí, me merezco un puntapié con tu desprecio.

viernes, enero 05, 2007

Ganancia

Continentes

Trazos rupestres

Mitosis


FOTOGRAFÍAS: "On a f*cking sh*t plane", serie que capturé durante el accidentado vuelo Madrid-Toluca por Air Madrid. Por mí, esta aerolínea se puede ir al carajo. ¡Upsss! De hecho ya se fue, a la mierda incluso. Pero de lo malo, siempre se saca algo bueno, es decir, siempre se gana algo cuando se cree perder.
*_*

jueves, enero 04, 2007

Y por cierto...

Esta es la mejor fiesta de Año Nuevo que he tenido en años...A - ñ - o - s.

La mala racha en cuanto fiestas de Año Nuevo terminó.

miércoles, enero 03, 2007

Paula's Weekend



Esta es mi foto favorita del Paula's Weekend, un bonito fin de semana que comenzó el 29 de diciembre, con el festejo del cumpleaños de Tomás, y culminó el 1 de enero muy temprano, luego de una fiesta algo continuada para celebrar el Año Nuevo. Obviamente lo protagonizó mi hermana. ¡Traía un pegue!
Esta es la historia:
Cenamos en el Tinto & Blanco, lugar que elegimos entre Tomás, Paula y yo durante una larga comida en El Negro (cabe destacar que todo en Guadalajara se trata de comer y comer y comer más y más de la rica mexican food), el sábado 30, el mero día que nació mi noviecito del alma. La cena, como dice Tomás, estuvo de 3 yemas: sopa de queso brie con nuez y uvas servida en hogaza de pan, vino tinto, después los chicos comieron filete con puding de espinacas, mientras Paula y yo elegimos el cordero. ¡Errooooooor! Debimos decantarnos por el filetito, al cordero le faltaron las tortillas y el limón, de acuerdo con Jamal: de plano parecía barbacoa. Más vino tinto. En fin, que de ahí a casa de Maldonado, pintor tapatío, luego a por Payó a casa de Nubia, funcionaria tapatía, más tardecito al ePub, antro tapatío, y pos a la tome y tome chela, bien a gusto, departiendo con nuestras finas amistades, hasta que nos cantó el gallo y nos fuimos a dormir.
Como buena fiesta tapatiuca, hubo de todo, desde el que se le arrancó la moto, como dice Paulita a los que se les están a punto de ir las cabras al monte, hasta la que te está enfade y enfade, pero siempre, entre puro artista, jajajaja.
Aquí unas imágenes.

Con Payó (que sabe qué me estaba diciendo al oído de no sé quién); Toñito, famoso por El Lima, que no existe más; Jorge, novio de Toñito, que dice Paula que es cirujano plástico, pero Tomás asegura que Jorge dijo que nomás es médico estético y su mejor obra es Toño (sic.); y Ricardo Neri, autor del cortometraje Close to Saskia.

Trío de....mmmmhh...¿les digo o no les digo? ¡Trío de gracia!

Lilianita y segura servidora a ritmo de Para Amacener Bailando.

La súper colada de la noche y de otras noches ya: Montse. Monste, te queremos, ojalá ya pronto salgas del armario. ¡Upsssssss!


Y bueno, qué decir de esta, nomás mirar a mi hermanita rodeada de puro galán.


FOTOGRAFÍAS: "Happy, happy New Year!", varios autores. El punto es que hay más, pero la verdad que estas son las más representativas. Yo, feliz de la vida, que brindé bajo el muérdago. ¡Yujúuuu!