miércoles, diciembre 27, 2006

Palomita, ¡ven a mí!

No veo la hora para seguir comiendo más palomitas. Podría escribir odas a las palomitas y todo porque crecí expuesta a sus delicias. Mi madre las comía compulsivamente, aunque intentara disimular su obsesión alimentándonos con ellas mientras mis hermanos y yo veíamos peliculas antaño en mi niñez.
Las adoro y si pudiera, iría a Cinépolis todos los días sólo por ellas, sin importar el filme que estén dando. Lo único malo es que estén asociadas a las cadenas comerciales y no al cine de autor y eso haya contribuido a mi afición por las comedias románticas. De cualquier forma, son deliciosas. Siempre hay un hueco en mi estómago para ellas.

FOTOGRAFÍA: "Popcorn time it's here!". No podía existir mejor emblema para los comelones de palomitas, ese sútil y divertido manjar.

1 comentario:

tona dijo...

Pues yo siempre que como tan devertido alimento mi querida Mariana, invariablemente me acuerdo de ti porque sé de tu afición a las palomitas.
Un abrazo,
Nata