domingo, noviembre 19, 2006

Olvido






















Lo había olvidado. El miedo dificulta mis movimientos.

[Es injusto sentir que no puedo abandonarlo. Es injusto llamar para pedir ayuda habiendo tantos kilómetros de por medio, porque las palabras no son las adecuadas para vestir el nudo en la garganta. Pensé que me iría a dormir tranquila, feliz al sentir la voz, sus texturas, su risa. Perdí fuerza, brío. Estoy de vuelta en mi limbo personal y floto, si, incierta, cansada de tanto hablar y ser magníficamente patética en mis aleteos verbales. No tengo ese asidero. No sé lo que quiero y entonces lo pierdo todo. Con las migajas apostaré otra vez.]

El miedo se me había olvidado.

2 comentarios:

Lexéemia dijo...

Uy... me asustas!! Qué pasa en tu cabecita?

Mariana* dijo...

Niente...tan sólo de visita por un basurero, jaja. ¡Abrazo!