miércoles, octubre 04, 2006

Lunes redondo

Si (cincho-calimán-cámara-machín)
16:24 hr

Sudaba a raudales presa del nerviosismo que me toma siempre que tengo que explicarme. Dar cuerpo a los deseos no siempre es fácil. Uno dijo quién sabe. Esperaba más nortes de este patético loco al que le giran los ojos por el peso que imprimen sus famosos padres en él (vamos, no es que lo juzgue, él mismo lo ha aceptado y lo sé por diversas fuentes). Otro dijo sí sin chistar confiando en que los números convertidos den más de 2,5 (y vamos, no es por nada, pero sobrepasaré el 3 de acuerdo con Gemma. Digamos que es la conversión de mi promedio final de licenciatura a la gradación española).
Pensé que saldría por segunda ocasión con las manos vacías de certezas y obtuve la clave para hacer algo por mí. La sonrisa idiota me tomó completa; devino el desternille y casi olvido la bicicleta en la universidad. Vendrá de nuevo el tema periódico a mi vida, aunque yo estaré desde afuera todo el tiempo, algún tiempo más.





Vivo (chido, chido, chido)
21:40 hr

Explayarse en cuerdas. Volver a esa playa privada que siempre se guarda en caso de emergencia o al recorrido de una carretera rumbo a la felicidad que toca ya humedades, ya nubes conforme se acerca a su destino final.
La voz vegetal enloquecida, frenético aletear de brazos. Love is in the air, dice. ¿Estará enamorado? ¿Y que tal si en realidad es un fraude y todo lo que dice en su música no son más que composiciones usurpadas?
Un "hola" tímido, frío, pero el calor lo toma conforme avanzan los minutos, lo enardece, hierve en el recuerdo. Qué distintas me suenan sus palabras en este estallido mediato del que sólo me separan unos cuantos, 400 tal vez. Están cargadas ya de un nuevo significado.
Voz vegetal henchida de savia, la savia de esas venas que pulsan la más hermosa guitarra esta noche. Qué alguien me diga que no son reales esos acordes, que esa voz no existe, que no está levantando esta emoción ante los juegos, las improvisaciones que permite el en vivo. Amo el en vivo entonces y me ensancho a cada rasgueo acústico, eléctrico.
Lo imaginé bueno y fue bastante bueno.


FOTOGRAFÍA: "¡Oh! ¡Cerati!", cortesía de la súper mana (jajajaja, me acordé de Desde Gayola), la Chemis, que aceptó de lo lindo ir conmigo a ver a Cerati que la neta, tengo que admitirlo, ¡qué bueno que está!

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