lunes, octubre 30, 2006

No todos los gatos son lo que parecen

Estaba terminando de disfrutar la última cucharada de mi Sojade, delicia 100 por ciento proveniente de agricultura vegetal, con 0 por ciento de lactosa, bifidus y aderezada con un sútil toque de ciruela, cuando se apareció ante mi un gato moderno. Lo miré incrédula y expectante mientras me contaba de las maravillas de la playa de Blanes. Supondo, le dije, que iré a Blanes en algún momento de mi vida, porque así como fui a Cadaqués para constatar el pasó de Dalí por tan bello pueblecito ensartado en la Costa Brava, tendré que tocar con mis propios dedos la arena que pisó algún día Roberto Bolaño. Tan lejos y tan cerca, me dijo el gato moderno. Sí, así son las cosas mi querido amigo, aparentemente tan cercanas, pero alejadas lo suficiente para que vivamos de la ilusión de tenerlas algún día, de hacerlas propias en una versión personal, de estrujarlas en la memoria y masticarlas para alimentar nuestra miserable vida. El gato se despidió y desapareció por el pasillo rumbo a quién sabe dónde mientras yo terminaba de revolver con la cucharilla los restos de mi sano alimento. De tan sana me doy miedo. Espero que el gato me visite otra vez.

domingo, octubre 29, 2006

Odio tu gato


Lo voy a decir sólo una vez: ODIO A LOS PINCHES GATOS. No sólo porque son territoriales y caprichosos, sino porque acabo de descubrir que soy alérgica a Nil, el gatito con el que comparto también piso. Antes viví con Liliput (re bautizada por mí como Liliputa) y nada, pura sana convivencia, o sea, de una patada la podía sacar de mi habitación.
Nil, que es mucho más respetuoso cuando no lo pelas nada, me causa una picazón en los ojos que te cagas. Yo me cago en él.



FOTOGRAFÍA: "Gato pinche". Porque si, salen bien lindos en las fotos, pero qué latita dan con sus cagamentas y orines con recalcitrante olor a amoniaco del demonio. No lo siento ni tantito, los odio.

jueves, octubre 26, 2006

Dicen de Rosebud


Supongo que el misterio de Rosebud fue lo que más me atrajo. Sé que es un lugar común comenzar un relato hablando justamente del misterio que emana una persona, pero el principal motivo es que Rosebud no tenía mucho chiste. Era una chica rubia y flacucha, de ojos azules, drogadicta, perezosa, alcohólica e inestable y nada más. Nos conocimos en casa de un amigo y creo que por mi culpa el buey que la acompañaba se encabronó y se fue dejándola sólo para mí. Me lo volví a encontrar años más tarde en casa de mi actual novia y no es que nos hiciéramos muy compas, pero chupamos y hablamos de un montón de pendejadas sin rencor alguno, hasta que por culpa de unas películas prestadas se nombró al demonio y la paz se rompió: al cabrón le cambió el rostro, se le desencajaron totalmente los rasgos y vomitó una serie de improperios hacia Rosebud que me bastaron para comprender que lo había dejado herido de gravedad luego de que ella se revolcara con su mejor amigo sin haber roto relaciones con él. Que Rosebud hermanara amigos a estas alturas no me extraña nada, vamos, es una chica talentosa. De art dealer saltó a la organización de conciertos. Mi novia dice que le va bien el cambio, porque es una perra y generalmente a las más perras las ponen en la entrada de los grandes eventos para que sirvan de barricada contra las fuerzas malignas del glam y eviten colados a la fiesta.
Hace poco me la encontré en esas movidas. Hacía de abanderada del movimiento indie. No la reconocí porque cambió de look y se rizó el pelo. Una más de cambios drásticos similar a su transformación con un par de tragos.
Creo que lo mejor de Rosebud es su hermoso tatuaje en la espalda. Me encantaba penetrarla por detrás porque así podía verlo en movimiento y con gemidos añadidos. A pesar de todo lo que se diga de Rosebud, es muy bella, lo tengo que admitir. Pero su belleza no le hace justicia y eso se hacía patente cuando salíamos de fiesta, bebíamos y ella sacaba toda la rabia y la ira que ha podido acumular con el paso del tiempo porque su padre dejó a su madre, las abandonó a ella y a su hermana y ella no pudo más que sacar la prepa e ir dando tumbos por la vida hasta que aprendió que era bonita y le sacó algo de provecho.

lunes, octubre 23, 2006

Switch


Haz de cuenta que de repente giraron el switch y la velocidad de mi vida aumentó vertiginosamente y de tirar la hueva bien cabrón, me entregué a las fuerzas malignas del esclavismo de la hostelería.
Fue como correr en una banda a la velocidad más baja, trotando; luego corrí y corrí y corrí y no he parado. Todavía no.

FOTOGRAFÍA: De las mentadas Fiestas de la Merced; nada especial, sólo gente y más gente idiotizada en busca de más evasión. No me gustó nada. Sólo me gustó esta rueda de la fortuna fluorescente, porque, recuérdenlo bien, la vida es una puta tómbola y da vueltitas cual rueda de la fortuna.

domingo, octubre 22, 2006

Hay descensos y descensos




En Guadalajara, urbe más bien plana, con edificaciones de poca altura, jamas hubiera visto esto. Yo estaba como si nada mirando Friends en una asquerosa versión doblada que ofrecen al medio día como único refugio para el buen humor ante tanto telediario mamón y alarmista (qué raro que un informativo sea justamente mamón y alarmista, pero bueno, tenía que calificarlo de alguna forma), cuando la presencia de varios uniformados en un balcón del edificio de en frente llamó mi atención. Algo estaba sucediendo, no sabía a ciencia cierta qué, pero me quedé mirando porque entonces divisé que la calle estaba cerrada y que una grúa se estiraba hasta un quinto piso. Conjeturé que se trataba de un muerto que por alguna razón no podían bajar por la escalera, seguramente estrecha, y que por tal lo harían tocar tierra con la grúa. No estaba tan errada: se trataba de un hombre obeso que exhibía bendajes en los tobillos. Qué espectáculo. Morbosa yo, no pude evitar documentarlo con fotografías. Mi entonces compañero de piso, Vito, me espetó mi atrevimiento papparazziano, lo cual a mí me hizo lo que el viento a Juárez, y seguí apretando el disparador. Creo que Vito dijo algo así como que cómo podía estar tomando fotos como si nada ante tal hecho y yo pensé, mira pendejo, precisamente como no se trata de cualquier cosa o de cosa que se ve todos los días, pues le tomo unas fotos. Creo que ya he mencionado que el tema Vito da para una novela de freaks, pero esa es otra historia por ahora. Ya en tierra firme, el obeso fue subido a una ambulancia que, al partir, permitió la reapertura de la vialidad y en Comte Borrell todo volvió a la normalidad. Qué cosas que se ven a veces.


FOTOGRAFÍAS: "¡Baja gordito, baja!", pa' que vean que sí que le eché porras, porque el vértigo está cabrón.

viernes, octubre 20, 2006

El nacimiento de Rosebud

La chica, que podría llamarse Rosebud, come Donettes bañados de chocolate que se derrite en sus dedos. Los chupa y da vuelta a la página de la revista mientras la voz anuncia desde los altavoces “pròxima estació: Verdaguer. Enllaç amb linea cinc”. Su mirada repasa veloz las propuestas en tweed para el otoño-invierno, pero ella en realidad piensa qué se sentirá estar embarazada como su amiga, que podría llamarse, por ejemplo, Lontananza, que vio apenas hace unos días encarnada en su nombre: distante y nada parecida a lo que alguna vez tanto le gusto haber encontrado en una amiga.
En el vagón hace calor y en el ambiente está impregnado un penetrante olor proveniente de los sobacos de los pasajeros ajenos a la existencia de los desodorantes; un olor rancio que no escapa de la atención de Rosebud. Sus ojos azules se pasean de un hombre a otro como intentando decifrar quién putas es el puerco que no le hace un favor a sus semejantes usando un poco de desodorante. Recuerda en ese momento la sensación de estar en un lugar con gente a la que ya no se quiere nada. Estos eran desconocidos totales, le dan lo mismo, no los quiere nada, su corazón no sufre, ninguno de los ahí presentes ha quebrantado con sus actos su confianza, nadie ahí ha actuado como adolescente imberbe lastimándola. No los conoce y poco le importaría hacerlo.
Rechupa en su dedo índice los últimos restos de chocolate. Da vuelta a la página. Realmente quiere dar vuelta a la página, dejar atrás a toda esa gente que ya no quiere nada, que no puede querer a pesar de todos sus intentos. Le han dicho que las amistades no terminan como una relación de pareja, pero está segura que si una amistad causa tantos dolores de cabeza como cualquier hijo de la chingada que se empeña en joderle la vida a alguien, no tiene por qué seguir. “Pròxima estació: Joanic”. Sale del vagón. Apura el paso entre la gente. Odia a la gente lenta, a los viejos de lento andar, a los que le estorban y le choca, además, caminar despacio, no lo soporta ni tantito. Enreda sus dedos en un mechón de pelo. Intenta comprender por qué la gente actua como actua cuando tiene miedo. Tiene claro que sentir miedo no representa necesariamente herir, pero sabe que los mecanismos de defensa suelen cumplir su cometido y persiguen la supervivencia sin importar los decesos que ocasionen. Rosebud tiene miedo. En el último mes ha sentido por momentos cómo la frecuencia de su respiración disminuye, se hace lenta, muy lenta cada vez que llega el miedo. Los ataques regulan sus inhalaciones y bien se podría olvidar de respirar. Tira pa’lante. Rosebud, si es que se llamara así, quiere llegar a casa a tirarse un rato antes de volver a trabajar.







FOTOGRAFÍAS: “Ins metro gehen”. El precio es caro y caer no es una opción, aunque de ir tan rápido, lo pude haber hecho cientos de veces. ¡Dios! ¿Qué estoy diciendo? ¡Bah! Sólo unas fotitos del metro para no dejar al texto tan pelón.

miércoles, octubre 18, 2006

Nueva sangre



Igualita a su padre, Leonora Islas cumplió hoy su primer año de vida. Lo celebro desde acá.


FOTOGRAFÍA: Cortesía de Paulita Bombel, quien se ha encargado de documentar el crecimiento de la flor más bella del ejido, jajajaja.

martes, octubre 17, 2006

Un día como hoy

...Pero del 2005 dejé territorio mexicano para adentrarme en la aventura europea. Cuasi europea, porque a decir verdad, no he traspasado los confines españoles y siendo más que sincera, sólo me he movido por Barcelona y sus alrededores, además de haber pasado dos días en Madrid. Tuve un billete de avión para regresar al terruño amado, el cual se fijó finalmente para el 13 de octubre pasado y, pensándolo bien, qué bueno que lo perdí porque caía en viernes.
Mañana cumple un año Leonora, mi sobrina, a quien no pude conocer, porque se le ocurrió nacer justo un día después de que yo me largara de Guadalajara.
¡Ah! Guadalajara querida, paraíso de las calandrías, tierra gobernada por una panda de imbéciles panistas, poblada por adorables criaturas del señor.

Allá voy, está más que dicho.

jueves, octubre 12, 2006

El cielo de mi casa...



...es particular. Como el patio aquel de la canción de infancia. Se abre y la lluvia que cae me obliga a ponerme el impermeable naranja y me siento como un Kenny en bicicleta. Pero cubierta al fin, protegida en mis 20 minutos de ciclista temeraria que se siente conocedora de la ruta. Quisiera conocer todas las rutas. No hay modo. Aún para volver hay nuevos caminos. No es tán fácil como ir hacia atrás intentando hacer coincidir los nuevos pasos con las viejas pisadas trazadas de venida. Volver es cosa dura. Incluso cuando las puertas de la casa estén abiertas y me asusta tanto como me encanta. Temo lo normal: volver a las viejas rutinas y hábitos. Tras el destierro voluntario llegué a la conclusión de que el escenario importa y aunque seas tú con tus problemas en cualquiera de ellos, influye en tu actuación. He de volver, pues, a compartir créditos con viejos conocidos de la escena tapatía. He de volver. Lo más hermoso que me ha dado Barcelona es una especie de anónimato relajante y paliativo. Lo necesitaba como agua de mayo. Estaba enferma de mi misma en ese mundillo descalabrado de starlets y wanna bes en el que estaba inmersa por puro gusto. El ego es traicionero y te arrastra a eso que tanto odias. Corre por tus venas, no te escapas, pero este año me permitió hacer las paces con las partes buenas y ahí voy. La puerta se abre y voy detrás del aroma más bonito que en mi vida pudo entrar.
Temo lo normal, pero ya no estoy para titubeos, no después de tantos golpes.



FOTOGRAFÍA: "Ensayo de cielo para otoño". Cargado de lluvia, cargado de novedades. Fresh new start for the fresh new seasson.

lunes, octubre 09, 2006

Selfish self


Cuando de ser egoista se trata, ¿qué tan egoista se puede ser? Poner la peor música que nos regaló la década de los 90 (si alguien tiene algo qué decir a favor de Deesree, podría aceptar que estoy equivocada) a todo volumen, en el peor equipo de sonido, con los peores altavoces del universo; más que pedir, ordenar que alguien más saque la basura porque tú no tienes tiempo; planear el regalo perfecto para tu compañera de piso y decidir al mismo tiempo que alguien más vaya a comprarlo, ya que tus actividades diarias no te dejan tiempo para semejante empresa, además de fijarlo en únicamente 20 euros (you do the maths) entre 3 personas, o repudiar, más que criticar, los fiambres que comen los demás sólo porque tú eres vegetariana ortodoxa son ejemplos que podrían servir de algo, pero la verdad es que todos, pero todos, tenemos algo de egoistas en nuestro ser y actuar diario. Supongo que personalmente olvidé mis malos viejos hábitos, pero ¡dios!, vaya que soy una perra egoista. Es sólo que vivir con una que es el doble de perra egoista que yo, me ha dejado con los ojos cuadrados.
Al parecer, María no se entera que es el ejemplo de egoismo, incluso puede criticar a su madre porque le gusta imponer su santa voluntad, pero no es capaz de ver que en ella está sembrada la semilla o aún más, ha germinado, crecido y dado sendos frutos que sus compañeras de piso y amigas “disfrutamos” al estar cerca de ella y al parecer, he tenido que viajar kilómetros sobre un oceáno para enterarme que ser una perra egoista no es lindo, aunque se sienta bien a veces.
Así que, ¿qué tan válido es ser egoista cuando todos los somos aunque sea un puntillo? ¿Qué tan válido es manipular a tus amigos a tu antojo y cuando se dejan (porque el egoista nace cuando hay manipulables a su alrededor)? ¿Por qué si uno es tan inteligente como para tomarle la medida a los demás, no se es lo suficientemente agudo como para darse cuenta de cuan páteticos somos manipulando gente (de carne y hueso y, supuestamente, con neuronas que hacen click)?
El egoismo inconsciente es el peor egoismo del mundo y lo digo yo, que amo mi espacio, mi soledad a solas y mi paz, pero que tengo que convivir con el resto del universo y lidiar con un montón de idiotas, crétinos y cobardes que piensan que son personas porque pagan con mastercard. Y si lo digo yo, es la ley. Jajajajajajajajajaja.



FOTOGRAFÍA: “Lentes”. Qué hermosos y necesarios. Lo único que los hace imperfectos es que restringen el desplazamiento de mis hermosas y largas y naturales pestañas.

viernes, octubre 06, 2006

Esta señorita...



...Cumplió años hoy y yo no pude estar ahí para festejar su entrada a la mejor etapa que una mujer puede vivir, porque es cierto aquello de que conforme se ganan años (bien llevaditos, claro), se acumula más experiencia, saber y belleza, no sé, sucede aquello que reza "gallina vieja, hace mejor caldo", jajajaja, frase que me salió hace años, si mal no recuerdo, en una galleta de la suerte en un restaurante chino en San Francisco, cenando con mi abuela y hermana.
Lili, te llevo constante en mi pensamiento. Y te advierto algo: pronto, muy pronto festejaremos juntas tu cumpleaños, el mío y todo lo que sea necesario. Aimeé, ahí te la encargo, no la dejes caer (en todos los sentidos). Jeje.

miércoles, octubre 04, 2006

Lunes redondo

Si (cincho-calimán-cámara-machín)
16:24 hr

Sudaba a raudales presa del nerviosismo que me toma siempre que tengo que explicarme. Dar cuerpo a los deseos no siempre es fácil. Uno dijo quién sabe. Esperaba más nortes de este patético loco al que le giran los ojos por el peso que imprimen sus famosos padres en él (vamos, no es que lo juzgue, él mismo lo ha aceptado y lo sé por diversas fuentes). Otro dijo sí sin chistar confiando en que los números convertidos den más de 2,5 (y vamos, no es por nada, pero sobrepasaré el 3 de acuerdo con Gemma. Digamos que es la conversión de mi promedio final de licenciatura a la gradación española).
Pensé que saldría por segunda ocasión con las manos vacías de certezas y obtuve la clave para hacer algo por mí. La sonrisa idiota me tomó completa; devino el desternille y casi olvido la bicicleta en la universidad. Vendrá de nuevo el tema periódico a mi vida, aunque yo estaré desde afuera todo el tiempo, algún tiempo más.





Vivo (chido, chido, chido)
21:40 hr

Explayarse en cuerdas. Volver a esa playa privada que siempre se guarda en caso de emergencia o al recorrido de una carretera rumbo a la felicidad que toca ya humedades, ya nubes conforme se acerca a su destino final.
La voz vegetal enloquecida, frenético aletear de brazos. Love is in the air, dice. ¿Estará enamorado? ¿Y que tal si en realidad es un fraude y todo lo que dice en su música no son más que composiciones usurpadas?
Un "hola" tímido, frío, pero el calor lo toma conforme avanzan los minutos, lo enardece, hierve en el recuerdo. Qué distintas me suenan sus palabras en este estallido mediato del que sólo me separan unos cuantos, 400 tal vez. Están cargadas ya de un nuevo significado.
Voz vegetal henchida de savia, la savia de esas venas que pulsan la más hermosa guitarra esta noche. Qué alguien me diga que no son reales esos acordes, que esa voz no existe, que no está levantando esta emoción ante los juegos, las improvisaciones que permite el en vivo. Amo el en vivo entonces y me ensancho a cada rasgueo acústico, eléctrico.
Lo imaginé bueno y fue bastante bueno.


FOTOGRAFÍA: "¡Oh! ¡Cerati!", cortesía de la súper mana (jajajaja, me acordé de Desde Gayola), la Chemis, que aceptó de lo lindo ir conmigo a ver a Cerati que la neta, tengo que admitirlo, ¡qué bueno que está!

domingo, octubre 01, 2006

Crack

Dos veces pisados mientras me acostumbré al colchón al ras del suelo, algo rayados por el paso del tiempo, mis lentes me acompañaron por espacio de 4 años. Casi mil 500 días conmigo y hoy se han roto.





FOTOGRAFÍA: "Escindidos". Ante un rompimiento tal, sólo me queda acudir a la óptica más cercana e ir esta noche con Gemma al concierto que dará Cerati en la Sala Bikini. Requiescat in pace.