lunes, septiembre 04, 2006

Tic, tac

Lo más cagado del universo sería que yo terminará como una señora de esas señoras casadas que son amas de su hogar en toda la extensión de la palabra. ¡Brrrrrrrrrrrrrrr! De sólo pensarlo me da miedo. M-I-E-D-O. Pero la verdad es que mi utópico pensamiento no está tan alejado de la realidad. Tengo todas las cualidades para ser ama y señora del hogar que forme: me obsesiona la limpieza y el orden; no cocino tan mal siguiendo recetas el pie de la letra, y soy una cursi que desde que se acuerda (o desde que se inyectó cuanta película rosa o telenovela en la maceta) pone sonrisa de borrego a medio morir cuando le viene a la mente la imagen del hogar perfecto, la pareja perfecta, los hijitos. Entiéndase ésta como la imagen del marido, la casa, la camioneta y los perros.
Mi tío Arturo me lo escupió varias veces en la cara. Si lo que quieres es la camioneta y los perros, me decía, andas por el camino equivocado. Y sí, la senda que tomé, porque no lo puedo negar, soy una hedonista irredenta, no era la que me conduciría a la camioneta y los perros. Desde que me acuerdo me gusta la fiesta. Desde que me acuerdo mi guardarropa guarda, en su mayoría, ropa para salir de fiesta. Desde que me acuerdo quiero dejar este camino de excesos y perdición. Desde que me acuerdo me lo he recriminado como una tremenda falta, pero he terminado por aceptar que así soy y que no voy a cambiar ni con 3 hijos. Así que pienso: existe una nueva generación de madres que llevan tatuajes, piercings, gustan de ir a conciertos de rock and roll de vez en cuando, trabajan y se montaron una de estudios que incluso las llevaron a pisar otros continentes. ¿Será?
Si sí, mi utópica imagen se unirá a lo que de verdad soy, tarde o temprano.




FOTOGRAFÍA: “Hic”, de algún festejo decembrino, durante la visita de Jimbo el año pasado, en el que salimos Stratos, Gemma, el ya mencionado Jaime y yo a pasear por Plaça Reial y terminamos en un after que tiene nombre de estado norteamericano, de esos que les cuesta pronunciar a los españoles, así que optan por decirlo con todas sus letras, tal como se lee: K-E-N-T-U-C-K-Y.

No hay comentarios.: