lunes, septiembre 11, 2006

El chiste del día


Hace 5 años yo era una reportera ilusa, embobada por su novio, un troglodita de Tepic, que no veía más allá de sus narices (estaba ciega de amor literalmente ¿Cómo pude estar al lado de alguien que parecía Keiko disfrazado de judicial? ¡Dios! ¡Qué verguenza!). La mañana del 11 se septiembre de 2001 miraba las pantallas de televisión del periódico embobada como muchos. CNN repetía con cierto morbo el desplome de las Torres Gemelas. El 11 de septiembre en Cataluña se conmemora el día en que se perdió la lucha por la independencia de este terruño que muchos consideran un país. Qué mala suerte para los catalanes más catalanistas que el mismo día se perpetró el ataque terrorista más televisado (qué raro, yo sigo pensando que fue toda una casualidad que hubiera camarógrafos dispuestos justo en lugares donde se podía apreciar a las mil maravillas los edificios derribados) de la historia y que les robe un poquito de cámara. Pero bueno, aún siguen felices saliendo a las calles con antorchas y sus banderas rojas con rayas amarillas o amarillas con rayas rojas a manifestarse por la independencia de su “país”. Están en todo su derecho, ¿no? Al igual que yo estoy en mi derecho de cagarme de risa, porque hoy en el restaurante donde yo trabajo, como es día festivo, se les ocurrió ir a TODOS LOS CATALANES DEL UNIVERSO a comer. Total, que había una mesa en especial que estuvo chingue y chingue y encima hablando todo en catalán. Que sí, que están en su derecho, que es su ciudad y lo que quieran y manden, pero diosito también los colocó en un país donde se habla español o castellano o como quieran llamarle, el cual es considerado la “otra” lengua oficial, y si sus neuronas les hacen click, pues pueden pedir las cosas en castellano. Pues total, que fueron a la caja a finiquitar su cuenta con una servidora y que piden la hoja de reclamaciones, todo en catalán, y pues que les digo que el encargado me tiene que decir dónde están porque yo no sé, y que llega el encargado, y que le pregunta que por qué la queja y, sigue en catalán, le dice el chico que lo que pasa es que los putos menús no están en catalán, que qué pedo, y el encargado les dice que lo que pasa es que sí que los tiene, pero que están guardados porque los precios no están correctos, y que le contesta el chico, en catalán otra vez, que si regresa en 15 días ¿los tendrá puestos? Yo estaba hasta el tope de cuentas por cobrar, ayudando a poner cafés y refresquitos en la barra para la bola de catalanes que asistieron como comensales al lugar y pues el chistecito este me hizo el día. ¿Si vuelves en 15 días estarán los putos menús en catalán? Tío, vete mejor a un lugar donde sirvan comida catalana y te atienda tu catalán favorito, en este sitio dí que se habla castellano, porque si tomas en cuenta la mayoría de trabajadores son filipinos, italianos, mexicanos y un moro, ya estás de ganancia con tener la información en cristiano.
Estos pinches catalanes, se las gastan buenas.

FOTOGRAFÍA: “En algún lugar de un gran país”, total, hay que darles chance, que me están acogiendo y su ciudad está bien linda. Jajajajajaja.

2 comentarios:

fruitman dijo...

ja fa un any que ets aquí i encara no pots escriure en català? ho trobo vergonyós :)

Mariana* dijo...

¡Ay! ¡No! Me cago en el catalán 3 veces, si no 4. Además, ¿quién dijo que para qué aprenderlo si es una lengua que sólo resulta útil en un único punto en el planeta?