domingo, diciembre 31, 2006

Feliz felicidad

Preparando la fiesta sorpresa para el cumpleaños de Tomás, pasé por todos los estados del vértigo que proporciona la emoción de la incertidumbre, en este caso, una incertidumbre que no duele nada.
Haber visto la cara de incredula felicidad ante la reunión de algunos de sus amigos en Tomás hizo que este viaje valiera la pena y llegara a su punto más alto; la siguiente parada será la cena de año nuevo, luego mi cumpleaños.
Ahora que escribo esto caigo en la cuenta de lo feliz que soy en Guadalajara, en lo importante que son esas personas que comparten background conmigo. Es tan fácil vivir aquí, porque lo conozco todo, porque sé cómo funciona. Qué hermosa calma luego de tan atropellado trance transatlántico.
Feliz 2007. Ahora sí que les deseo a todos mucho de esto: salud, dinero y amor. ¡Ámonos a festejar!

FOTOGRAFÍA: "Happines is a warm gun", tomada por mi hermanita, la gran fotógrafa Paula Islas, que, by the way, fue la reina de la fiesta.
^_^

miércoles, diciembre 27, 2006

Palomita, ¡ven a mí!

No veo la hora para seguir comiendo más palomitas. Podría escribir odas a las palomitas y todo porque crecí expuesta a sus delicias. Mi madre las comía compulsivamente, aunque intentara disimular su obsesión alimentándonos con ellas mientras mis hermanos y yo veíamos peliculas antaño en mi niñez.
Las adoro y si pudiera, iría a Cinépolis todos los días sólo por ellas, sin importar el filme que estén dando. Lo único malo es que estén asociadas a las cadenas comerciales y no al cine de autor y eso haya contribuido a mi afición por las comedias románticas. De cualquier forma, son deliciosas. Siempre hay un hueco en mi estómago para ellas.

FOTOGRAFÍA: "Popcorn time it's here!". No podía existir mejor emblema para los comelones de palomitas, ese sútil y divertido manjar.

viernes, diciembre 22, 2006

Breakfast at Tiffany's


Junto al café vino mi mundo de otros tiempos. Luego se cerró la puerta de manera amistosa, una vez más.
Los recuerdos cayeron como instantes congelados, como hojas secas y su irresistible crunch me sedujo y tranquilizó. Por fin hacer las paces y perdonar. Rememorar sin sentir las agujas encajándose en los dedos, sin el sentimiento encabritado, indomable, dañino y perverso.
Aunque la "prudencia" venga de otros tiempos, de esas manos, sé que está también detrás de esa misma puerta que cerré yo misma hace tiempo, así que no violaré los acuerdos de paz. No voy a invitar a nadie más a esta fiesta.



FOTOGRAFÍAS: "Azulejos I y II". De una expo del Colectivo Holga en la Alianza Francesa. Son fotos tomadas con una camarita de plástico acomodadas justamente como si de azulejos se trataran. Capté la idea de su acomodo, me dijo alguien alguna vez.

lunes, diciembre 18, 2006

Girly movies?


Tomás dice que Casino Royale (la primera película de la serie de James Bond que veo en mi vida) es para los hombres lo que Los Amantes del Círculo Polar para las viejas.
Yo digo que hay de categorizaciones a categorizaciones.
La pregunta es, ¿a alguno de ustedes les gusta la película de Medem o es que a todos los hombres les resulta un somnífero total y yo soy una ingenua por creer lo contrario?

jueves, diciembre 14, 2006

Hogar



Resnik se pasa la luz roja, bebe un whisky doble y charla con extraños. Está flaco, demasiado flaco. Si adelgaza un poco más, desaparecerá. Alguna vez yo llegué a pesar 52 kilos. Lucía demasiado bien, según dicen, y mi entonces novio me dijo que si había llegado a pesar eso, podía bajar hasta 50 si yo quería, pero yo no quería estar flaca, yo sólo quería un poco de cariño, no desaparecer de este mundo. Entonces vivía con Lulú que un día apareció un par de tulipanes de color naranja en el depa que luego compartí más a la fuerza que por gusto con Bárbara. ¿Se dirá "vitoreana" o "vitorina"? Es que era de Vitoria. Después viví con mi hermana y ella sigue ahí ahora que han pintado la fachada que antes era gris.
Hogar, dulce hogar. El lugar del fuego que cocina las partes más dulces de la vida. Las partes que hacen que en la vida salga el sol y el frío no se sienta, porque el calor se irradia tanto cuando así se desea.
Ahora Resnik persigue un auto rojo frenéticamente. Yo, voy a dormir.





FOTOGRAFÍAS: "Tulipán I y II". Jugaba con el flash y del tulipán naranja los colores se dispararon. Fue en 2003.

La vida es esto



FOTOGRAFÍA: "La boca de Tomás", el tío más majo y lindo. Llega un poco tarde a recogerme, pero estuvo a tiempo en mi vida, hace 11 años.

miércoles, diciembre 13, 2006

Enseñanzas a mí

¡Aaaaahg! La maleta no llega y me oprime el corazón. Supongo que la vida me está enseñando a ser un poco más desprendida de las cosas materiales, pero, ¿tenía que ser así, a putazos? Por lo pronto iré a casa de mi hermana, de nuevo, a peinarme un poco y luego le robaré algo de su surtido armario, que Liliana me espera. Está bien salir un poquito a tomar el fresco, porque encima de la demora de la maleta está la terrible tos que casi me impide respirar y que me pusó en manos de santa amoxicilina (hubiera preferido cualquier pasta más fuerte), así que nada de brindis hasta la semana que entra. Tengo que estresarme menos, ¿verdad? Ni me lo digan. Quién me manda. Je.






FOTOGRAFÍA: Una del archivo que desempolvé. Hope you like it!

domingo, diciembre 10, 2006

Welcome to my world

He viajado un montón de kilómetros sobre un oceáno sin ir cargando mi equipaje gracias a que las aerolíneas se hacen cargo de él, aunque esta vez me ahorraron la pena de cargarlo de tal forma que aún no puedo desempacar maletas. Sin embargo, me siento como si hubiera cargado un planeta de tristeza sobre mis hombros y nada más llegar al día quinto para explotar en el llanto de la inadaptada que soy y seré porque yo ya no vivo aquí, en el lugar que, irónicamente, anida mi núcleo sentimental más fuerte.
Me trasladé entera y dispuesta a dar y recibir amor, pero debe ser que estoy algo oxidada y las cosas me han salido mal y me siento asquerosamente sola, parada ante el bullicio de toda la gente que sí vió la final Chivas-Toluca porque nadie me invitó a disfrutar del partido. Sólo mis padres, pero yo ya no podía ver la pantalla del televisor. Las lágrimas no dejan ver nada, son peor que la miopía o que la dislexia mental.
Nadie nos enseña, cuando amamos, a comunicar ese amor con dulzura y asertividad, porque nadie viene con ese instructivo bajo el brazo. El amor no es sólo un montón de caricias y besos babosos. El puto amor es pura pinche comunicación.
No es la primera vez que lo afirmo. Me duele que no va a ser la última. Me duele también el cuerpo, los morados en el corazón, porque está bien cabrón bajarte de un avión pensando que embonarás como pieza de rompecabezas en tu vieja vida, pero no. No puedes limar las nuevas formas para hacerlas entrar a la fuerza. Lo que sí puedo hacer el seguir llorando cada vez que me venga en gana, que tragué mucho llanto este año o algo así. No puedo parar.

FOTOGRAFÍA: “Una poca de felicidad siempre viene bien”. Por la bienvenida que Tomás y Liliana me organizaron en el Prana. Gracias totales.

jueves, diciembre 07, 2006

Temporalmente fuera de servicio

Por causas ajenas a su conocimiento, este blog permanecerá fuera de servicio por unos días más. Sí, he llegado a Guadalajara sana y salva y sin retrasos considerables, pero mi maleta se quedó en Madrid, lugar donde subí al segundo de tres aviones en un mismo día. Ahora sé que mi equipaje llegará el lunes a mis manos, lo cual es verdaderamente bueno, pero pasé un par de días un tanto triste pensando en aquellas cosas que guardé ahí y que no sabía bien a bien si recuperaría.
La impotencia me embargó casi en su totalidad y sólo pude olvidarla porque encontré la mirada de Tomás y en este sentido soy la mujer más, pero más feliz de la galaxia. Tomás es un hombre excepcional y maravilloso y encantador y podría seguir escribiendo más adjetivos, pero me tengo que dar prisa a ir a casa de mi hermana por algo de ropa linda, que me voy a cenar un pedazo de carne que te cagas a un restaurante argentino con Tomás. Jeje.
Por esto y otras cosas más, Guadalajara es un lugar hermoso. ¡Y eso que aún no veo a mis amigos!

sábado, diciembre 02, 2006

La meva casa

Si bien comencé la introducción a este pedazo de piso en el bello barrio de Gràcia, no llegué a su interior. Incluso anteriormente les di un paseillo por mi anterior vivienda junto al Mercat de Sant Antoni, pero no había tenido la gentileza de mostrarles los espacios que me acompañan día a día y me hacen muy, muy feliz mientras vivo en Barcelona.
Justo a este piso llegué el año pasado recién desembarcada de Guadalajara e invitada a alojarme en él por María, a quien conocí hace unos años estudiando Letras en la universidad. Entonces, yo la invité a vivir a la casa Islas en lugar de la casa de asistencia que le costaba un ojo de la cara.
En junio pasado, la María no dudo en llamarme en cuanto se desocupó la habitación del Piggio, un italiano que cambió a Madrid su residencia, y heme aquí.
¿A qué está chulo? ¡Benvinguts!












FOTOGRAFÍAS: "J'habite á Sors street", je, serie que muestra el escenario en el cual transcurre mi apacible vida (hasta el momento, porque en cuanto llegue a mi Guadalajarita del alma, va a arder Troya con una santa bacanal que no vean, ¡ups!).

jueves, noviembre 30, 2006

Beldades a medias



La belleza de las calles recién lavadas. La belleza del viento frío del amanecer. La belleza que atrapan los ojos de Tomás. La belleza de la felicidad minúscula unos días antes de hacer maletas parte de la nueva vida y retornar. Esas bellezas no están en la cola de 7 horas para pedir una Autorización de Regreso que me exige el gobierno español para volver a la que por ahora es mi casa aunque la espera haya estado amenizada por las mejores voces de mi iPod. Y todo porque mi permiso de estudiante está en trámite y me tengo que ir ya.

*

Un día un amigo me preguntó por el msn en qué creía yo que nos parecíamos a los españoles. No pude, a pesar del corto tiempo de mi estancia aún, sino responderle: en lo pendejos.

*

La belleza de las diversas culturas que poblan el planeta. La belleza de la precariedad en que se funden los pobladores de las culturas más ricas, pero más pobres de esta tierra. Esa belleza que tanto alaba y admira el llamado primer mundo, la quiere, sí, la respeta, sí, pero allá en su casa, allá en su parcela, allá tras lomita, con su mugre y su analfabetismo. Aquí, aunque los que hacemos filas de 7 horas les limpiemos el culo, aquí no somos bellos, ni humanos, ni queridos, ni respetados por el sistema más retrógrado que he conocido. Quién me manda, ya lo sé.






FOTOGRAFÍAS: "Citadino I y II". Lo único realmente hermoso de haberme levantado onda 7.30 am de la cama ese día, fueron estas hermosas tomas de las torres de La Sagrada Familia de Gaudí, vistas desde la azotea de mi piso. Tenía que tender la ropa al sol.

martes, noviembre 28, 2006

Mirror friend



FOTOGRAFÍA: "En los espejos de un café" (je, je, je) o "Gemma en la pared" o como quieran y manden vuestras mercedes.

domingo, noviembre 26, 2006

In the city that never sleeps...


Viviendo en la ciudad que nunca duerme esta noche yo misma no consigo pegar ojo. No cuando dormí durante 15 horas este domingo, de 7 am a 10 pm.
Supongo que mis neuronas se repusieron de todo el estrés del universo vivido durante una semana de trámites e incertidumbre y yo logré sobreponerme al robo de uno de los accesorios de mi bicicleta, lo cual, me dolió bastante. El robo, aunque minúsculo, me hizo sentir ultrajada.
Ahora sólo me resta finiquitar algunos pendientes y por fin subiré al avión. Por fin. Aunque no sé con qué Guadalajara vaya a encontrarme y esa reunión la sé difícil, premonición que no puedo evitar sentir, aunque me tiene sin cuidado, me preocupa más el hambre que me acaba de dar ahora que en realidad debería estar durmiendo.


FOROGRAFÍA: "Threesome". Torres en Avinguda Paral.lel.

viernes, noviembre 24, 2006

Ser bien amado


"En mi mundo chatarra lo más importante es el amor", escribí en mi adolescencia en un arranque visceral de sinceridad y autocomplascencia. En cierto sentido, no estaba tan errada. ¿A quién le disgusta ser amado, pero bien amado? Sólo algún tonto o primate se decantará por una negativa rotunda, creo yo. E igualmente los tontos y los primates buscan el seno cálido que les resguarde con mimos y atenciones.
Lo más doloroso del caso “quiero ser bien amado”, cuando se establece una relación, es que en la realidad se puede convertir en lo que no debiera ser: una ríspida cuestión de desasosiego existencial en algunas ocasiones basado en la carencia de un verdadero diálogo entre los implicados. En cuanto una de las partes se reusa a prestar atención, en el instante en que cancela la presteza de los sentidos que le habilitan la recepción, aprehensión y comprensión del mensaje que se le intenta entregar, desde el extremo en que se encuentre, así esté en frente de su interlocutor, no se efectuará la reciprocidad que, vinculada a los afectos, cumplirá el ciclo supuestamente natural de la comunicación, de manera que la relación se resquebraja un poco y otro poco cada vez que esto sucede.
Mi mundo chatarra ha cambiado sin duda desde mi abigarrada adolescencia y ciertamente entonces no estaba consciente de la parte relacionada a la comunicación y de que resulta vital para que realmente exista eso de poder “ser bien amado”.
Lo más irónico de las sociedades en que vivimos actualmente, integradas por individuos que persiguen el estatus de “bien amado”, es que si bien perpetuan día a día el consumo de aparatos electrónicos habilitando con éstos los supuestos medios necesarios para la comunicación, es que el acto que se busca consumar a través de ellos no llega, ni tantito, a realizarse de manera efectiva.
Las precupaciones surgidas desde mi mundo chatarra no difieren mucho de las de otros habitantes de otros mundos y, creánme, cómo me gustaria que fuera de otra forma.


FOTOGRAFÍA: “If I were Clementine, would I be happy?”, una poética alusión.


jueves, noviembre 23, 2006

Reflejante



FOTOGRAFÍA: "Skyscraperless", porque hoy me sentí carente de algo y seguramente fue porque yo misma no lo dí. Sin altura, ¿se pierden de vista cosas importantes? Qué pareja: ciega como polilla pegada al foco, evadido como avestruz sumergido en la tierra.

martes, noviembre 21, 2006

Ésta cyborg que soy


Estoy un poco triste porque mis extensiones tecnológicas no me dan para ser la cyborg que siempre he querido ser. La iBook que compré en el 2001 como herramienta indispensable de la vida académica que postergué cuatro años, no tiene la memoria ni la capacidad para cumplir mis sueños de naciente blogger y mi Canon G2 balbucea unas cuantas imágenes con la poca batería que le queda.
Creo que no es justo. Apenas estaba convirtiéndome en la mujer que siempre había soñado ser cuando mis limitaciones tecnológicas cuartan ahora la posibilidad de ser esa linda cyborg que aspira llegar a ser toda habitante de esta aldea global, cuasi vegetariana por compañerismo, recicladora practicante, pedaleadora incansable y amante de la soja, el te verde y de un mono rojo que abrazo cada noche para dormir como yo.
Criticamos las dependencias emocionales, pero, ¿qué tal con las tecnológicas? Supongo que como con las emocionales, habrá que asumirlas y aceptar que se es “sanamente dependiente”.
*_*


FOTOGRAFÍA: “Zá, zá, zá”, por como se pronuncia la palabra cyborg, no vayan ustedes a mal pensar. Jajaja.

domingo, noviembre 19, 2006

Olvido






















Lo había olvidado. El miedo dificulta mis movimientos.

[Es injusto sentir que no puedo abandonarlo. Es injusto llamar para pedir ayuda habiendo tantos kilómetros de por medio, porque las palabras no son las adecuadas para vestir el nudo en la garganta. Pensé que me iría a dormir tranquila, feliz al sentir la voz, sus texturas, su risa. Perdí fuerza, brío. Estoy de vuelta en mi limbo personal y floto, si, incierta, cansada de tanto hablar y ser magníficamente patética en mis aleteos verbales. No tengo ese asidero. No sé lo que quiero y entonces lo pierdo todo. Con las migajas apostaré otra vez.]

El miedo se me había olvidado.

viernes, noviembre 17, 2006

Metáforas gastronómicas

- ¿En que se parece una relación a la comida china?

- En que comienzas con un rollito primavera y terminas con un cerdo agridulce.

jueves, noviembre 16, 2006

Otro cielo


















FOTOGRAFÍA: "Cielito madrileño". Allá en la memoria, donde reside la felicidad. Allá en pasos de chancla veraniega. Casi puedo tocar con los dedos la efímera sustancia de tranquilidad de esos días en otra ciudad.

martes, noviembre 14, 2006

Chez moi, chez vous


J'habite dans un rue très tranquille à Barcelona. Il'est à Gràcia, une belle zone dans une belle ville.

Si vous montez au troisième étage, vous me trouverez dans le numéro quattre.


J'aime bien les visites. Vous êtes bienvenues. La porte est ouverte.


lunes, noviembre 13, 2006

The Modern Cat as it is


There’s no such a thing as a modern cat, dijo Thom. I’m telling you, for real, the fucking cat appears only when I’m alone and it speaks about things I can barely understand, but that has something to do with my life.
No importó qué argumentara, Thom descreyó totalmente lo que le dije y pensó que era el chiste del mes o algo así. Y como el gato, se dio la media vuelta y se fue. Claro, pensé yo, a estas alturas montarme una historia de gatos que se aparecen ante mí como fantasmas y entonces pensé en Leandro Fresco y la maravillosa mezcla que hizo de una rola de Cerati. Eureka, sólo debía llegar a casa, quitarme los zapatos y esperar a ver si hoy tocaba.
Había dos cosas que disfrutaba enormidades hacer con Thom: beber te con galletitas e ir él al cine, lo cual, resultaba bastante estimulante, sobre todo si la película tenía algo qué ver con Inglaterra y en este caso fue el turno de la monarquía en aquel fatídico capítulo de la muerte de Lady Di. Recordé el instante en que yo me enteré del deceso de la ex princesa de Gales. Fue un día después de que asistiera al último concierto que Soda Stereo ofreció en el Palacio de los Deportes en el D.F. Thom rió bastante durante la película, se mofó una y otra vez de las muecas de la actriz protagonista.
Me desprendí de chaqueta, bufanda y botas. Fui por un vaso de agua y a punto estaba de tumbarme frente al televisor para mirar cualquier bobada cuando un silvido que entonaba una canción de Cri-Cri me obligó a fruncir el seño. ¡Gato cabrón! Si, sí, gato cabrón, pero este gato te va a salvar la vida. Mi cara de incredulidad no cambió durante los siguientes 10 minutos. Que si Pollock, que si Chillida. A mí no me interesa el arte por ahora, yo estoy en otras cosas. ¡Mecachímdena! Ni la realeza o ver Operación Triunfo te van a salvar la vida, tendrías que haber comprendido ya que la vida está en otra parte y que las cremas no disminuirán las arrugas que el tiempo tanto ha tardado en labrar en tu delicado rostro, así que pon algo de atención que no por nada me llaman el Gato Moderno desde hace medio siglo ya. Cerveza en mano, porque sí, el gato bebe cerveza, aseguró que teníamos poco tiempo. Y absorta, me rendí ante su lavia.

FOTOGRAFÍA: “Gato de ojos grandes”, de Liliputa, algo manipulada para el realce natural de su belleza.

domingo, noviembre 12, 2006

Fauna laboral

Pensaba que la fauna que me había topado en todos mis anteriores trabajos era insuperable en cuanto a las peculiaridades propias de las subespecies confinadas al trabajo de oficina: siempre hay una tonta con suerte; un huevón con suerte; una víbora que ansía todo el poder del universo, cual Golum, y un reinado eterno; el lambiscón insoportable, pero con suerte al fin; un farol que exhibe en su escritorio todas la Letras Libres posibles como “señal” de inteligencia y, al final, tiene suerte; la mosca muerta que ya se cogió a toda la redacción y que siempre va por más, porque tiene suerte; el que aprieta la palanca del spray para ladrones que justamente dice “no utilizar en espacios cerrados” y que jode a la hipersensible y delicada fresa cool de al lado; el totem intelectual al que todos acuden para obtener una respuesta insuperable o que simplemente es alabado incuestionablemente por el resto de simples mortales; la esquizofrénica que come frenéticamente mientras escribe las 5 notas del día; el cerdo que mira tetas y culos sin discriminar; el que golpea el escritorio cuando su equipo de fútbol va perdiendo; el gay de closet con ínfulas de algo; la que quiere renunciar desde el primer día que fue contratada, por mencionar algunos ejemplos en una larga e interminable cadena de especímenes oficinezcos.
Pasé por una redacción, por la docencia, por una estación de radio, por una agencia de publicidad, y nunca, nunca pensé entrar a un submundo tan bizarro y por momentos incomprensible como lo es el mundo de la hostelería, pero el hambre está cabrona y me ví obligada a aceptar la oferta del trabajo en un restaurante.
Si bien el episodio terminó, por ahora, quedaron en mí secuelas post traumáticas de las que estoy intentando sanar. Nada que el tiempo no cure.

FOTOGRAFÍA: “Y todos tan felices, tendremos que trabajar sin volvernos locos”. Buenos tiempos con mis extraños compañeros de jornadas laborales que llegaron a parecer interminables, extensas, largas y tediosas cual sermón dominical que te obligan a escuchar cuando tienes 11 años.
De derecha a izquierda: amable servidora, llegando al aventón; Víctor Ramón Camisa Botón, alias "El Johan"; Señorito Matteo o simplemente Mati, poniéndo cuernitos; Edu, primo de Johan y amante del cortado special; Paolo Tanadini o Taradini a secas, y Arnel Sotero, adicto a las trufas, su único mal.

viernes, noviembre 10, 2006

Oh! L'amour!



Dice Natalia que estabamos afuera de la Mutualista. La verdad no me acuerdo con exactitud, pero puede ser, puede ser.
Al mirar esta imagen, me remití a diferentes momentos que he pasado en su grata compañía: la fiesta que hicieron ella y Tona en su depa atrás del Fiestamericana; algún jueves de Calavera; una carne asada en la casa de Miguel Blanco, e inevitablemente la fatídica cena de Año Nuevo de 2003, que estuvo como a pedir de boca para cerrar tan lindo año, digo, tomando en cuenta que vi a mi ex novio posar con una naciente playmate tapatía, que luego llamaría al periódico donde laboré varios años, para amenazar con una demanda que porque yo la mandé entrevistar, lo cual no fue cierto, pero bueno, ver al tipo con el que estás enrollada en una secuencia de fotos como la que yo vi, no se lo deseo a nadie, ni a mi peor enemigo.
Dice Natalia que está muy contenta viviendo en Vallarta con Tona. Me imagino, además de vivir con su pareja, cumplió un sueño, vamos, todos queremos vivir en la playa y qué mejor que con nuestra media naranja.
Yo definitivamente celebro parejas tan lindas como esta. Además, en la foto parece como si justamente estuviera haciendo eso, pero no, sepa dios qué andaba tramando.


FOTOGRAFÍA: "L'amour", tomada por alguien, ja, pero rolada por Natalia, tan linda ella y dueña de la cámara con que se tomó.

jueves, noviembre 09, 2006

Cuckoo for pan amb tomaquet!

No sé a qué huevón se le ocurrió que la frescura del jitomate no sólo iba bien en rebanadas, sino que cuando de bocadillos se trata, embarrarlo en el pan es tan bueno como llevarlo en medio. Por influencia gabacha, en México lo que solemos embarrar en el pan de un emparedado es la mostaza y la mayonesa que, hay que reconocerlo, ha sido una excelente contribución yankee al mundo.
En España, no sé por qué chingados, se degluten bocadillos secos. Si no tienes un trago cerca, puedes morir ahogado. Pero son así, bien pinches secos: pan, un pedazo de fiambre al gusto, ya sea jamón del país, jamón dulce, o sea, jamón york, chorizo, salami, atún o queso sin más que otro pedazo de pan del otro lado y ¡a hincarle el diente!
Qué triste es comer así, cuesta mucho acostumbrarse. Hasta que un día, no sé cómo ni por qué di con el pan con tomate y resulta que por lo menos el pinche pan del bocadillo ya no es tan pinche como antes.
Celebro al huevón ése que dio en el clavo (por lo menos alguien dio con uno).






Receta para tapatíos

Ingredientes:

-Pan en rebanadas. Si es integral es mejor, aunque si estás intentando prepararte uno ahora que regresas de haberte tomado media docena de cervezas, pues lo que sea es válido. Agarra ese birote del desayuno y pártelo a la mitad, como si de un lonche se tratara; mejor aún, toma esa vieja baguette que sobró del fin de semana pasado, como la vas a tostar, no importa que esté dura y rancia. Es más, hasta el pan bimbo jala.

-Jitomate saladet, de ese ovalado, los redondos grandotes que te sirves en rodajas para la hamburguesa o el sandwich son demasiado, es material fuera de control tomando en cuenta tu estado.

-Aceite de oliva.

-Queso, tu favorito, el que haya en el refri; o jamón o cualquier cosa que se te antoje que vaya sobre el pan, el atún o sardinas también aplican, es al gusto. El Philadelphia untable es una buena opción, sobre todo si le esparces pimienta negra molida encima y le pones unos trocitos de aguacate. ¡Para chuparse los dedos!

-Un barrilito de Corona si es que te sobró alguno de la fiesta, jejeje.

Instrucciones:

1. Toma la rebanada de pan y, literalmente, exprime el jitomate como si de un limón se tratara, con la única diferencia de que no hará mucho jugo, sólo el suficiente para aderezar con su esencia el pan. Luego de exprimir, úntalo en la rebanada, el chiste es embarrarlo de jitomate.

2. Pon unas gotas de aceite de oliva. Procura hacer todo sobre un plato, en tus condiciones, seguro harás reguero y medio y tu mamá no lo va a apreciar mañana por la mañana.

3. Agrega el queso o lo que hayas encontrado, más que elegir, en el refrigerador.

4. Si lo que quieres es un bocadillo estilo baguette, pues repite la operación en otra rebanada de pan y colócalo sobre la anterior. ¡Mmmmmmh! ¿A qué está bueno? En realidad es lo único bueno que he podido probar de la comida catalana.

¡Buen provecho! Y no, no le agregues picante, no va con el sabor del típico pan amb tomaquet.


FOTOGRAFÍA: “¡Panecillo ven a mí!”, porque sí, estoy loca por el pan con tomate. ¡Mola!

martes, noviembre 07, 2006

Código: camper


Debo tener un ácaro instalado en mi garganta y en mi nariz, y otro seguramente en mi cerebro. Otro más en la brújula que guía mi camino, porque voy errada enterándome de las oportunidades justo cuando ya no puedo tomarlas.
Ese ácaro maldito me está causando una alergia gilipollas que he logrado controlar a ratos, pero ¡en mi vida había sido alérgica a otra cosa que no fuera la estupidez!, talento que me saca incluso ronchas del tamaño de una moneda de 10 pesos.
¡Ácaro de mierda, sal de mí! Y no sale, seguro está enchinchado de tal forma que ya hasta tumor se hizo y crece, crece como el grito del que tiene una bola de boliche por corazón, por alma. No he de hablar mucho más por hoy de los boludos éstos, los que destilan ese aroma petulante del que quiere, pero no puede, del arribista que ni esposándose con la realeza llegue a lamentar el guisante bajo el colchón porque, básicamente, no tiene esencia.
Pasé el tiempo suficiente sintiendo su aliento chocar contra mi cara, demasiado incluso y ni mi paso errante o necesitado de una piedra en donde asirme me llevará ahí, al lugar donde tantas ronchas rasqué.


FOTOGRAFÍA: "Get a life, if you can", grafitti ubicado en el costado derecho del Mercat de la Boquería hecho por una tía que justo ahora, por pendeja, no me acuerdo del nombre y como me da por nombrar cada una de mis fotos. La víbora mordiendo su propia cola. ¿Será posible tal cosa? Nomás ver...

sábado, noviembre 04, 2006

Relaciones

"Están las que te abren hacia algo nuevo y exótico, aquellas que son viejas y familiares, las que te traen montones de preguntas, las que te llevan a algún lugar inesperado, las que te alejan del punto en donde empezaste y las que te traen de regreso. Pero la más excitante, retadora e importante de las relaciones es la que tienes contigo mismo. Y si encuentras a alguien que ame al tú que tú amas, bueno, eso es simplemente fabuloso". Carrie Bradshaw



Dos años y muchos meses después de la emisión del último capítulo de Sex & the city, una de mis series súper favoritas, he podido ver por mí misma el episodio final y pude llorar con mis chicas favoritas por celebrar el amor por el puro gusto de celebrarlo en sus vidas.
Debería agradecer en realidad a los guionistas o a Candace Bushnell por crear a Carrie, ya que las últimas palabras que dice ésta son simplemente geniales y comulgo con la idea por sobre todas las cosas: encontrar a alguien que ame el tú que tú amas, lo que en verdad eres sin todos esos velos y máscaras que llevamos por la vida debajo del brazo para protegernos del medio ambiente, eso es lo mejor que te puede suceder en la vida. Eso y nada más. Por eso cuando lo encontré me tuve que hacer tiempo para reparar mis caídas alas académicas. Por eso cuando lo encontré me tuve que dar cuenta de que nada de lo que viví antes era amor, sino una serie de dependencias emocionales mal interpretadas y mal llevadas, en las que mis múltiples personalidades se disputaban el corazón de seres que por inalcanzables, parecían ideales.
Lo único maravilloso de aquellas vanas experiencias fue conocer lo peor de mí en diferentes situaciones (¡auch! Sí, ¡auch!).
Lloré con Carry. Sé quedó con su "grandote", se dejó de patrañas y siguió con su vida adelante. Me encanta esta serie, aunque la he recorrido completa, nunca dejará de sorprenderme. Sirve como el pequeño manual de toda chica moderna. Jajajajajajaja.

Yo, insegura


Reconocer la existencia de los celos en la carne cuesta menos aún que reconocer la inseguridad propia. Grande como las torres que Gaudí edificó para la Sagrada Familia, como la Torre Agbar de Jean Nouvel o como el miembro de Ewan McGregor, la inseguridad nos hace sombra y ensombrece con su talento muchas de nuestras actividades cotidianas.
Realmente son poquísimas las personas que hacen algo al respecto y acuden a un gimnasio para esculpir un cuerpo más sano, por ende, más atractivo; más pocas son las que levantan su voz a todo lo alto vestida por las palabras: si, soy inseguro, pero quiero cambiar.
Promover un cambio, no obstante, es menos probable aún, sobre todo tratándose de personas que han trascendido a una supuesta adultez en años, pero que siguen siendo los adolescentes imberbes que adoraban excitarse con el escote de su maestra de secundaria. Por eso es más fácil aceptar los defectos de las personas como una realidad que o se ama o se deja, porque nunca va a poderse evitar.
Hay estudios que aseguran que de tanto repudiar nuestra imagen proyectada en un espejo, forjamos la inseguridad que tanto rechazamos. Somos nuestro peor enemigo, somos nuestro más duro juez.
Luego de poco más de un año de vivir alejada de mi típico cotidiano, lejos del ser amado, he olvidado muchos de los bordes propios de las relaciones. Por irónico que parezca, estaré como pez en el agua, pero de vuelta a ser vulnerable al entorno, a ser presa de mis propias inseguridades. El mentado anónimato del que he hablado me libera de tal forma que puedo salir sin más arreglo que recoger mi cabello y coger la primera chaqueta que encuentre a mi paso para andar en la calle y sentirme así segura, tranquila, hermosa y feliz. ¿Saben ustedes cuándo la voraz sociedad tapatía me va a permitir eso? Nunca, aunque salga con unas super gafas Prada, de esas que tapan la mitad de la cara; las vibraciones emitidas por cada juicio se transmiten vía terrestre provocando cosquillitas a flor de piel, la tremenda cosquilla maligna que te obliga verte bien para ser juzgado bien que además sólo sentimos los pendejos, los inseguros.

Somos la tierra en la que nacimos, el color del cielo. Somos la mierda que abona esa tierra que nos parió, el color del barro. Somos la belleza y la bondad de los índigenas ultrajados. Somos caquices y asesinos como los cabrones que nos conquistaron. Y somos en cada acto esta inseguridad de la verga.

















FOTOGRAFÍA: "Moi, l'insécurité en marche". Y digo, tampoco está tan de la verga, no soy un manojo de inseguridades, pero llevo unas cuantas a cuestas, es sólo que aparento muy bien, como todo el mundo, ¿no?

viernes, noviembre 03, 2006

Come kitty, come!

El gato no daba señales de vida. Me asomé por los rincones, desordené los cojines segura de que lo encontraría debajo de alguno, abrí gavetas, ventanas y puertas que cerré al tiempo que me convencía de que no volvería jamás, aunque resulte un atrevimiento nulificar hechos que no dependen de uno mismo, pero pequé de soberbia y aseguré haberle perdido.
Pero este gato cabrón, además de moderno, se paró detrás mío y de una carcajada irrumpió en el salón, me sacó un susto tremendo y dio inicio a su aleccionamiento del día: si buscas no encontrarás nada en la nevera, vacía como tu vida a veces, fría como el invierno en ciernes, enorme como tus errores. Simple mortal, me dijo, no acabas de entender que debes ser paciente y aprender a esperar las bondades que la vida te tiene preparadas, que, mi estimada humana, la vida te pone las cosas en frente, que tú no quieras verlas es otro cuento, como el que te voy a contar.
El relato del gato moderno me dejó fría como la nevera descrita. El gato es generoso y se inserta entre Sherman y Ono, aunque prefiere a Duchamp. ¡Qué gato éste!

lunes, octubre 30, 2006

No todos los gatos son lo que parecen

Estaba terminando de disfrutar la última cucharada de mi Sojade, delicia 100 por ciento proveniente de agricultura vegetal, con 0 por ciento de lactosa, bifidus y aderezada con un sútil toque de ciruela, cuando se apareció ante mi un gato moderno. Lo miré incrédula y expectante mientras me contaba de las maravillas de la playa de Blanes. Supondo, le dije, que iré a Blanes en algún momento de mi vida, porque así como fui a Cadaqués para constatar el pasó de Dalí por tan bello pueblecito ensartado en la Costa Brava, tendré que tocar con mis propios dedos la arena que pisó algún día Roberto Bolaño. Tan lejos y tan cerca, me dijo el gato moderno. Sí, así son las cosas mi querido amigo, aparentemente tan cercanas, pero alejadas lo suficiente para que vivamos de la ilusión de tenerlas algún día, de hacerlas propias en una versión personal, de estrujarlas en la memoria y masticarlas para alimentar nuestra miserable vida. El gato se despidió y desapareció por el pasillo rumbo a quién sabe dónde mientras yo terminaba de revolver con la cucharilla los restos de mi sano alimento. De tan sana me doy miedo. Espero que el gato me visite otra vez.

domingo, octubre 29, 2006

Odio tu gato


Lo voy a decir sólo una vez: ODIO A LOS PINCHES GATOS. No sólo porque son territoriales y caprichosos, sino porque acabo de descubrir que soy alérgica a Nil, el gatito con el que comparto también piso. Antes viví con Liliput (re bautizada por mí como Liliputa) y nada, pura sana convivencia, o sea, de una patada la podía sacar de mi habitación.
Nil, que es mucho más respetuoso cuando no lo pelas nada, me causa una picazón en los ojos que te cagas. Yo me cago en él.



FOTOGRAFÍA: "Gato pinche". Porque si, salen bien lindos en las fotos, pero qué latita dan con sus cagamentas y orines con recalcitrante olor a amoniaco del demonio. No lo siento ni tantito, los odio.

jueves, octubre 26, 2006

Dicen de Rosebud


Supongo que el misterio de Rosebud fue lo que más me atrajo. Sé que es un lugar común comenzar un relato hablando justamente del misterio que emana una persona, pero el principal motivo es que Rosebud no tenía mucho chiste. Era una chica rubia y flacucha, de ojos azules, drogadicta, perezosa, alcohólica e inestable y nada más. Nos conocimos en casa de un amigo y creo que por mi culpa el buey que la acompañaba se encabronó y se fue dejándola sólo para mí. Me lo volví a encontrar años más tarde en casa de mi actual novia y no es que nos hiciéramos muy compas, pero chupamos y hablamos de un montón de pendejadas sin rencor alguno, hasta que por culpa de unas películas prestadas se nombró al demonio y la paz se rompió: al cabrón le cambió el rostro, se le desencajaron totalmente los rasgos y vomitó una serie de improperios hacia Rosebud que me bastaron para comprender que lo había dejado herido de gravedad luego de que ella se revolcara con su mejor amigo sin haber roto relaciones con él. Que Rosebud hermanara amigos a estas alturas no me extraña nada, vamos, es una chica talentosa. De art dealer saltó a la organización de conciertos. Mi novia dice que le va bien el cambio, porque es una perra y generalmente a las más perras las ponen en la entrada de los grandes eventos para que sirvan de barricada contra las fuerzas malignas del glam y eviten colados a la fiesta.
Hace poco me la encontré en esas movidas. Hacía de abanderada del movimiento indie. No la reconocí porque cambió de look y se rizó el pelo. Una más de cambios drásticos similar a su transformación con un par de tragos.
Creo que lo mejor de Rosebud es su hermoso tatuaje en la espalda. Me encantaba penetrarla por detrás porque así podía verlo en movimiento y con gemidos añadidos. A pesar de todo lo que se diga de Rosebud, es muy bella, lo tengo que admitir. Pero su belleza no le hace justicia y eso se hacía patente cuando salíamos de fiesta, bebíamos y ella sacaba toda la rabia y la ira que ha podido acumular con el paso del tiempo porque su padre dejó a su madre, las abandonó a ella y a su hermana y ella no pudo más que sacar la prepa e ir dando tumbos por la vida hasta que aprendió que era bonita y le sacó algo de provecho.

lunes, octubre 23, 2006

Switch


Haz de cuenta que de repente giraron el switch y la velocidad de mi vida aumentó vertiginosamente y de tirar la hueva bien cabrón, me entregué a las fuerzas malignas del esclavismo de la hostelería.
Fue como correr en una banda a la velocidad más baja, trotando; luego corrí y corrí y corrí y no he parado. Todavía no.

FOTOGRAFÍA: De las mentadas Fiestas de la Merced; nada especial, sólo gente y más gente idiotizada en busca de más evasión. No me gustó nada. Sólo me gustó esta rueda de la fortuna fluorescente, porque, recuérdenlo bien, la vida es una puta tómbola y da vueltitas cual rueda de la fortuna.

domingo, octubre 22, 2006

Hay descensos y descensos




En Guadalajara, urbe más bien plana, con edificaciones de poca altura, jamas hubiera visto esto. Yo estaba como si nada mirando Friends en una asquerosa versión doblada que ofrecen al medio día como único refugio para el buen humor ante tanto telediario mamón y alarmista (qué raro que un informativo sea justamente mamón y alarmista, pero bueno, tenía que calificarlo de alguna forma), cuando la presencia de varios uniformados en un balcón del edificio de en frente llamó mi atención. Algo estaba sucediendo, no sabía a ciencia cierta qué, pero me quedé mirando porque entonces divisé que la calle estaba cerrada y que una grúa se estiraba hasta un quinto piso. Conjeturé que se trataba de un muerto que por alguna razón no podían bajar por la escalera, seguramente estrecha, y que por tal lo harían tocar tierra con la grúa. No estaba tan errada: se trataba de un hombre obeso que exhibía bendajes en los tobillos. Qué espectáculo. Morbosa yo, no pude evitar documentarlo con fotografías. Mi entonces compañero de piso, Vito, me espetó mi atrevimiento papparazziano, lo cual a mí me hizo lo que el viento a Juárez, y seguí apretando el disparador. Creo que Vito dijo algo así como que cómo podía estar tomando fotos como si nada ante tal hecho y yo pensé, mira pendejo, precisamente como no se trata de cualquier cosa o de cosa que se ve todos los días, pues le tomo unas fotos. Creo que ya he mencionado que el tema Vito da para una novela de freaks, pero esa es otra historia por ahora. Ya en tierra firme, el obeso fue subido a una ambulancia que, al partir, permitió la reapertura de la vialidad y en Comte Borrell todo volvió a la normalidad. Qué cosas que se ven a veces.


FOTOGRAFÍAS: "¡Baja gordito, baja!", pa' que vean que sí que le eché porras, porque el vértigo está cabrón.

viernes, octubre 20, 2006

El nacimiento de Rosebud

La chica, que podría llamarse Rosebud, come Donettes bañados de chocolate que se derrite en sus dedos. Los chupa y da vuelta a la página de la revista mientras la voz anuncia desde los altavoces “pròxima estació: Verdaguer. Enllaç amb linea cinc”. Su mirada repasa veloz las propuestas en tweed para el otoño-invierno, pero ella en realidad piensa qué se sentirá estar embarazada como su amiga, que podría llamarse, por ejemplo, Lontananza, que vio apenas hace unos días encarnada en su nombre: distante y nada parecida a lo que alguna vez tanto le gusto haber encontrado en una amiga.
En el vagón hace calor y en el ambiente está impregnado un penetrante olor proveniente de los sobacos de los pasajeros ajenos a la existencia de los desodorantes; un olor rancio que no escapa de la atención de Rosebud. Sus ojos azules se pasean de un hombre a otro como intentando decifrar quién putas es el puerco que no le hace un favor a sus semejantes usando un poco de desodorante. Recuerda en ese momento la sensación de estar en un lugar con gente a la que ya no se quiere nada. Estos eran desconocidos totales, le dan lo mismo, no los quiere nada, su corazón no sufre, ninguno de los ahí presentes ha quebrantado con sus actos su confianza, nadie ahí ha actuado como adolescente imberbe lastimándola. No los conoce y poco le importaría hacerlo.
Rechupa en su dedo índice los últimos restos de chocolate. Da vuelta a la página. Realmente quiere dar vuelta a la página, dejar atrás a toda esa gente que ya no quiere nada, que no puede querer a pesar de todos sus intentos. Le han dicho que las amistades no terminan como una relación de pareja, pero está segura que si una amistad causa tantos dolores de cabeza como cualquier hijo de la chingada que se empeña en joderle la vida a alguien, no tiene por qué seguir. “Pròxima estació: Joanic”. Sale del vagón. Apura el paso entre la gente. Odia a la gente lenta, a los viejos de lento andar, a los que le estorban y le choca, además, caminar despacio, no lo soporta ni tantito. Enreda sus dedos en un mechón de pelo. Intenta comprender por qué la gente actua como actua cuando tiene miedo. Tiene claro que sentir miedo no representa necesariamente herir, pero sabe que los mecanismos de defensa suelen cumplir su cometido y persiguen la supervivencia sin importar los decesos que ocasionen. Rosebud tiene miedo. En el último mes ha sentido por momentos cómo la frecuencia de su respiración disminuye, se hace lenta, muy lenta cada vez que llega el miedo. Los ataques regulan sus inhalaciones y bien se podría olvidar de respirar. Tira pa’lante. Rosebud, si es que se llamara así, quiere llegar a casa a tirarse un rato antes de volver a trabajar.







FOTOGRAFÍAS: “Ins metro gehen”. El precio es caro y caer no es una opción, aunque de ir tan rápido, lo pude haber hecho cientos de veces. ¡Dios! ¿Qué estoy diciendo? ¡Bah! Sólo unas fotitos del metro para no dejar al texto tan pelón.

miércoles, octubre 18, 2006

Nueva sangre



Igualita a su padre, Leonora Islas cumplió hoy su primer año de vida. Lo celebro desde acá.


FOTOGRAFÍA: Cortesía de Paulita Bombel, quien se ha encargado de documentar el crecimiento de la flor más bella del ejido, jajajaja.

martes, octubre 17, 2006

Un día como hoy

...Pero del 2005 dejé territorio mexicano para adentrarme en la aventura europea. Cuasi europea, porque a decir verdad, no he traspasado los confines españoles y siendo más que sincera, sólo me he movido por Barcelona y sus alrededores, además de haber pasado dos días en Madrid. Tuve un billete de avión para regresar al terruño amado, el cual se fijó finalmente para el 13 de octubre pasado y, pensándolo bien, qué bueno que lo perdí porque caía en viernes.
Mañana cumple un año Leonora, mi sobrina, a quien no pude conocer, porque se le ocurrió nacer justo un día después de que yo me largara de Guadalajara.
¡Ah! Guadalajara querida, paraíso de las calandrías, tierra gobernada por una panda de imbéciles panistas, poblada por adorables criaturas del señor.

Allá voy, está más que dicho.