lunes, diciembre 15, 2014

Pequeñas delicias

"Creo que en el fondo de mi corazón considero de muy mal gusto que alguien le vaya al América. Ya si encima le va al Real Madrid, califica como naco, ¿no?", asestó el hombre y su acompañante gacela se quedó pensando en por qué su respectivo en turno se sentiría tan distante de las pasiones que viven los americanistas o madridistas, en su caso. Mientras la perorata proseguía, se imaginó que el valedor debió haber vivido en Barcelona, por ejemplo, o en alguna provincia de Cataluña, como para haber desarrollado una predilección particular por en Barça. "Podría ser, ¿por qué no?", pensaba para sus adentros. "O, ¿por qué tanto desprecio? Como ahí, ¿qué?", se cuestionaba así de pronto.

Y él casi que no se detenía en el cuasi monólogo que ya se había montado y ella que aprovechaba rauda y voraz para deglutir el delicioso postre, "porque en Maximo Bistrot siempre tiene buenos postres", se decía a sí misma relamiendo la cucharilla.

"Los nacos siempre me han dado un repelús", pegó de golpe el hombre como remate a todo lo argumentado. Ella entonces lo supo: vivió en alguna parte de España, que eso sólo lo mientan por allá. "¿Repelús? Aquí nadie tiene repelús, pero sí asco", masculló al tiempo que soltaba la cucharilla sobre la mesa y le pegaba un buen sorbo a su café.



POSTRE: El que me quiero comer. Porque no será secreto eso de que amo comer y la comida. Y ahora, con tanta restricción de delicias. De todo tipo, delicias.

jueves, diciembre 11, 2014

Propósitos a mí

Pensaba que con motivo del Año Nuevo, próximo a llegar, no estaría mal ir enumerando los pocos objetivos que tengo. A ver si, al darles cabida en este mundo al enunciarlos (y anunciarlos), cobran realidad.

El primero, porque es el más importante, es vivienda digna: necesito más espacio; donde vivo, ya no quepo. Tener un ego tan grande pesa a veces. El segundo es un perro: quiero, merezco y necesito compañía fiel y sin condiciones, salvo las que impliquen pasearlo, mimarlo y quererlo un montón. El tercero será montar un streaptease al decidido valiente que me alcanzará, porque querrá hacerlo con todas las ganas. Así iría la cosa más o menos, sin poesía ni miramientos:


TENGO_LO_QUE_TÚ_QUIERES: Un se va y corre bonito, épico y de antología. Digo, habrá más, pero eso, como ingrediente principal.

martes, diciembre 09, 2014

Martes de terapia: la gran conclusión

Si cuando vale verga, vale madre.

No hay de ostra.




POR_ESO: No es que no te quiera, es que te necesito lejos, reza otra canción.

lunes, diciembre 08, 2014

My own private FIL


Hubo quien no tuvo que decir mi nombre para indicar con su mirada que, ¡ups!, sin conocerme, me conocían. Así es Guadalajara. La Guadalajara durante FIL. Volví a ese magno evento luego de 11 años de desconexión total y absoluta, consecuencia del hartazgo que me causó haber sido reportera de cultura y tener que chutármela a base de mucha exigencia, pero ya las volví a dar y sí, amo poquito a la FIL. 

Supongo que todos viven su propia feria, que ha cambiado y crecido y mutado mucho en la última década. Reencuentros, sorpresas, chascos, felicidad. O pasos, nada más.

Al margen, creo que voy a hibernar. Que se me nubló la brújula. Que no sé qué es lo que sigue ahora. Salvo mi independencia total, mi monarquía magnánima, o el deseo de vivienda y perro, el resto lo desconozco: no siento ningún cosquilleo en la punta de los dedos. La bruja se fugó.

AMICS: Vivitas y coleando, reinas de la noche, reinas del día, las amigas siempre están.

martes, noviembre 25, 2014

Martes de terapia: un sueño

"El camino era fácil, hasta encontrar su habitación fue fácil", aseguré, pero he de confesar que desconozco los entresijos de eso que sucede en mis sueños. "Luego abrí la puerta segura de que iba a encontrarlo con otra mujer", continué. "Y sí había una mujer, pero era su hija. Ella saltaba y cantaba alrededor nuestro. Nos escuchaba sin dejarnos a nosotros escucharnos, aunque ya sabía qué me iba a contar". Todo en medio de una gran convención, así que más claro, ni el agua. Mientras tanto, en tierra firme me corroía una ansiedad asquerosa, como las mentiras que decimos todos. "Lo malo", le dije casi al final de la sesión a mi terapeuta, "lo malo es que últimamente la que miente no soy yo. Y lo más feo es darse cuenta".


CAT: Te pensaré al pensar. Te soñaré al soñar. Y me tocaré #versionados.

jueves, noviembre 20, 2014

Neurocidades

Las hormigas, en mi casa, como vienen se van, las muy cabronas. Las muy putas, mejor decir. Hará cosa de un mes se enfilaron dispuestas a conquistar el universo de mi habitación: iban todas ellas de su agujero, en la pared, hasta un pequeño huequecito en lo que vendría a ser la mesa de madera. Fue durante la tarde. Me consterné tanto pensando en cómo invadirían mi cama y me picarían toda, que comencé a consultar remedios caseros, y no tan caseros, para aliviar la situación, pero me quisieron sorprender ausentándose totalmente del trajinar que pocas horas antes eligieron. Ahora entiendo que algo metieron dentro de la madera: sobre ella está el puto módem, que al ser un aparato eléctrico, desprende calor. Quizá ahora mismo espere hormigas que, las muy putas, al nacer invadirán mi cama y me picarán toda. 


FUTURE_ISLANDS: ¿Saben lo que es esperar el día en que me deshaga? Lo estoy viendo venir. Pero permaneceré férrea, cual jabata.

miércoles, noviembre 19, 2014

Martes de terapia: ese caballero

Tenía que salir el tema del dinero a flote. Si la felicidad de los últimos tiempos la trajo la maravillosa oportunidad de cambiar de trabajo a uno que, ¡por fin!, es un trabajo serio, porque fui contratada por una empresa seria de verdad, que cuida a sus empleados con vales de despensa, fondo de ahorro y seguro de gastos médicos mayores una vez obtenida la planta —que ya obtuve, por cierto—, y todo laburo es fuente "natural" de dinero, pues había que hablar de él. El cambio de ambiente resultó ser mucho más efectivo que cualquier antidepresivo que jamas me hayan medicado. "Tiene que ser el hecho de haber cambiado de chamba", aseguré tajante y sin dudar a mi terapeuta. "Desde hace un mes y medio, o así, estoy contenta sin razón aparente. Y es tan nueva la sensación, que por momentos no sé bien a bien cómo tomarla", confesé.



TOP: Ser feliz en un entorno laboral, puedo creer que casi, casi es como ganarse la lotería. Y se puede estar así cuando no hay personas tóxicas que chantajean, manipulan, explotan y/o pisotean sólo porque tienen ese gramo de poder. En general a las personas tóxicas, para mi gusto, hay que sacarles la vuelta. Ir justo para el otro lado. Los chantajes y las manipulaciones ni de broma. Bajo advertencia, no hay engaño.

miércoles, noviembre 12, 2014

Martes de terapia: intelectual vs no intelectual

En la sesión abordamos la disyuntiva de mi predilección por los hombres con perfil claramente intelectual. "Por los cerebros en la tina, como lo dijera una amiga", le externé a mi terapeuta. "Porque me parecen una delicia y no puedo resistirme a ellos. Son alucinantes", añadí. Y claro, está ahí mi miedo latente a que si no me relaciono con alguien que gusta de las artes, que escribe bien, que sabe expresarse, que sabe hacer el humor y el amor como los dioses, la gente me va a ver mal, me van a tachar de tonta, de vana, de superficial. Y todo para que los cabrones sean manipuladorsillos, evasivos, egoístas, pasivo-agresivos y a veces hasta narcisos y te traten como la chingada. ¡Ay! La bola de traumas. La bola de pendejadas que se me ocurren. Así que, tras exponerlo, me ilumino y veo cómo me autocastigo y no me dejo disfrutar. Y cómo el complejo de Electra me trae agarrada de los huevos, como si yo fuera hombre. 

Vaya mierda tener que pagar tanto para llegar a conclusiones tan obvias. Pero bueno, he de regresar el próximo martes. Puntual.


POC: Estando aquí no estoy, estando aquí no estoy o estoy. Juar.

viernes, noviembre 07, 2014

Llámenme comando

A vuelo de pájaro, el conteo indica que en los últimos 20 años he tenido 14 novios. Altos, flacos y castaños, los más; morenos, corpulentos y poco agraciados, los menos. El tema salió a flote por una pregunta proveniente de un colega del curro.

Esos son los novietes, nada más: flings, aventuras de veranos y escarceos de una sola noche dejé de contarlos. Perdí la cuenta hará 10 años. 

Los que saben, porque han vivido, dicen que yo, muy bien. Porque hay que probar para conocer nuevos mundos, ¿no? Los que se ponen malitos de su moral, podrán llamarme puta, entre otros motes, pero deberán morir también de envidia: si bien ha existido lo que denominamos "su momento incómodo" y muchos chascos en este tortuoso camino del revolcón, en general lo he pasado muy, pero que muy bien en la mayoría de los encuentros que he tenido a bien experimentar. Podría armarles una guía completa de "Cómo follar en tiempos modernos. El manual para chicas treintañeras del tercer mundo", por ejemplo. Pero también podría decirles que un buen amante, no es garantía de nada. Por más rico que la muevan, son otras las cuestiones que hacen funcionar a una relación. 

El caso es que llevo 14 intentos de lo mismo: en todos esa maldición llamada complejo de Electra, me ha partido la madre. Así que, si de confesiones vamos, hace un año decidí parar, porque ataques de ansiedad, insomnio y mucho estrés me mostraron que había llegado al límite. 

Me caga, porque amo echarme un buen polvo SIEMPRE, mucho más con alguien con quien la conexión resulta electrizante, pero ha sido sola que he encontrado un clímax personal y emocional de puta madre. La cuestión es: no me encanta coger por coger, pero ocupo aunque sea mi tacita semanal de sexo y, sola, es difícil pillarla. 

Como sea, llevo rato pensando que el 15 va a ser el bueno. Y más que pensarlo, es algo que siento. Desde hace semanas la sensación me repiquetea como una ligera cosquilla en la punta de los dedos. 

Bruja o no, ni tengo prisa ni se me parte el alma. 



PIC: Morada y tarde. Pero quien se toma su tiempo, cabe destacar, disfruta más. Disfrutemos. O algo. 


miércoles, noviembre 05, 2014

El inenarrable estado de las cosas



Tomó casi que el último aliento, antes de pasar página, de decirle "hola" a otra etapa. Luego pasaron algo así como 20 horas para recibir una llamada: allende la frontera seguirían la trayectoria de una pelota. Pensó en velas. No muy grandes velas. Velitas, nomás.

ELLA: Que soy yo. Que mira de ladito. 

martes, noviembre 04, 2014

Una mujer hecha

Apenas son días, meses. Pero es ya bastante decir que son días, meses, cuando hay toda una vida detrás. 

...


Leche derramada en el suelo sólo cinco minutos antes de tener que salir corriendo a la oficina. El típico bus que te deja atrás lejos y que tenías que tomar para llegar a tiempo. Llegar a tu destino que, casualmente es tu casa, sin llaves. Peor aún, haber tomado un taxi para haber llegado a toda prisa ahí, sin las putas llaves. Recibir un cheque con tu paga en viernes de quincena y llegar al banco para montarte en la fila más larga del universo. Todo eso junto y yo sin chistar. Y casi que podría no ser capaz de explicarme por qué no reniego, por qué no me quejo de mi suerte de mierda, pero sí puedo, sí sé por qué estoy tan bien, por qué veo los días tan luminosos y el frío que choca contra mi cara por las mañanas lo siento como toda una delicia.

Me ha costado un gran trabajo reconstruirme. Más, sostenerme yo solita. Mucho más creer en mí. He pasado las de Caín con tal de tenerme paciencia, pero he podido establecer un diálogo directo con todas las Marianas que habitan en mí: queda, insisto, mucho por hacer, pero haber ganado esta estabilidad, esta certeza de que soy yo y luego yo y nadie va a estar más que yo aquí, conmigo, que las únicas ganas que tengo de llorar ahora son de felicidad. 

Soy una mujer hecha que se ha pasado la vida buscando lo que estaba justo aquí dentro. 

Vaya novísima sensación. Vaya tela.

...


Y sí, sabemos, todos sabemos, qué es lo que va a ocurrir.





CLICHÉ: "Con esta cara los leo", acostumbran decir tuiteros y tuiteras del mundo. No es burla, pero me hacen reír. Mucho que me hacen reír.


lunes, noviembre 03, 2014

La lección



Encuentre usted las diferencias.

VENTANA: Hay quienes te avisan que van a dejar de hablarte. Hay quienes te avisan hasta después de que dejaron de hablarte. Y así es la vida.

jueves, octubre 30, 2014

Sabático

Los sobresaltos de los últimos tiempos no me dieron tiempo de destacar el hecho de que recién cumplí un año libre de relaciones tóxicas. Algo así como un sabático para el corazón. Por eso hoy me pasé por aquí para felicitarme y desearme muchos más años así. Muchos, si no es que todos los que me queden.



Supongo que dos torturadores natos son suficientes en la vida. Dos torturadores, varios narcisos y muchas buenas personas, sí. Empero, las cuentas no me salen. Y aunque en el fondo de mi corazón me pasaría muchos más años así, ya puedo, si quiero y me da la gana, abrirme esa puerta. Habrá quien crea que no soy cauta del todo, como mi linda terapeuta, por ejemplo, pero ya puedo quedarme quieta mirando un rato, como para saber si esa puerta que estoy por abrir vale la pena. Si bien paciencia no es mi nombre, he aprendido a observar, a dar por cierta la corazonada. Parecerá mentira, pero no está tan difícil eso de echar ojo, otear la situación, examinar a la persona y saber si es real o es otra más de esas hermosas mentiras que amo contarme.

Y, entonces, el sabático terminó.

FELIÇ: En catalán o en cualquier idioma, hoy no soy la cobarde que no quiere quedarse a solas. La última vez lo dije clarito, "no quiero estar así, sola", y entré nomás por pasar el rato, por cotorrear. La de palos que me dieron, porque lo pedí a gritos. Todo para aprender que hay gente muy malita de su Edipo o de su cabeza en sí. Pero, sobre todo, para llegar a donde tenía que llegar.

miércoles, octubre 29, 2014

La luna, gratis

Alcancé a escuchar que lo llaman "El Maestro". Un hombre ya retirado, canoso, barbado, que viste de guayabera y práctica el monociclo. Es mi vecino. Uno de los vecinos de las casas de enfrente a mi edificio. Cada mes, si el cielo lo permite, sé que lo encontraré en la esquina armado con su telescopio, buscando a la luna. Él la mira, la desviste de su lejanía, la trae para todos, porque el señor la comparte e invita a los transeúntes a ver al astro desde acá. "¿Quiere ver la luna? ¡Es gratis!", suele decir su invitación. Me encanta ese señor. Me encanta ver a ese satélite que, como viene, se va.

En su vaivén, la luna me recuerda lo cambiante de la vida. Nada permanece, si hablamos en este tenor, nada se queda quieto o, al menos, eso es lo que esperaría. Si no pudiéramos cambiar, si tuviéramos que permanecer, ¿no seríamos, como especie, los más desdichados del planeta? Yo sí. Así que quiero cambiar, mutar, evolucionar y hasta multiplicarme. 

Hablando de multiplicaciones, tengo otra vecina algo peculiar. Ella sí vive en mi edificio. Y tiene un hijo pequeño, Luciano. No me fío mucho de ella porque no me da buena espina, pero tampoco es que ni mi casero ni la conserje me han dado buenas referencias de ella. "No le hagas caso y manténte alejada de ella", me aseguraron. Y seguí el consejo básicamente porque a él iba pegado mi intuición. Así que pongo distancia. En el fondo de mi corazón sé que si por ella fuera, ya se hubiera metido hasta mi baño. Tal cual un día, chiquillo por delante, me tocó para pedirme que la dejara usar mi baño: a ella le estaban reparando el boiler y no tenía gas, por lo cual llevaba dos días sin tocar gota de agua; además, insistió, yo era de las pocas mujeres del edificio, ni modo que fuera a pedirle a los varones el favor. Con muy poca pena le dije que estaba ocupada cambiando la llave de paso de la taza del baño, de manera que no le iba poder ayudar. Como no soy tan mala persona, le ofrecí una resistencia que tengo por ahí para que pudiera ducharse y asear a su chamaco. La muy perra me dijo que no, gracias. "La muy perra no se baña a jicarazos", pensé, "tons, que con su pan se lo coma". Me dio poquito remordimiento de conciencia, por el niño, pero pos jamas de los jamases la iba dejar entrar siquiera en mi casa.


ATRÁS: A veces toca recular y volver casi, casi al lugar en donde se solía estar. Lo bueno, es que por más que uno regrese, ya no es el mismo. Yo ya no soy la misma. Soy alguien más feliz y pleno. Soy casi, casi lo que siempre quise ser. He de volver.

lunes, octubre 06, 2014

Justo lo contrario

Amo tener tiempo para pintarme las uñas. Y, claro, tiempo para dejarlas secar. Cuando lo hago tarde, con prisa, con la premura del tiempo encima, del sueño, y amanecen todas marcadas por las cobijas, me acuerdo mucho de mi madre. ¿Cómo debió haber hecho para ir con las uñas bien pintadas con tres hijos pequeños a cuestas? Era mucho más joven que yo ahora y ya tenía tres hijos. Cómo lo hacía es algo que nunca lo voy a saber, porque nunca voy a tener tres hijos. Hay días que, con toda sinceridad, podría asegurar que no quiero tener ni un sólo vástago. Hay otros en los que, luego de haberme percatado de un retraso de apenas dos días, sonrío para mis adentros pensando en la emoción de ese gran viaje que es la maternidad. Fantaseo e imagino, que nada mal se me da. Entonces sé el nombre y apellido de mi descendencia, la manera en que la voy a educar, cómo voy a sufrir por mantenerla y darle todo lo que le tenga que dar, desde el pecho hasta la universidad. Y sonrío más para mis adentros, aunque la fantasía incluya noches en vela, preocupaciones y achaques. Porque eso es la vida, ¿no? Tirar pa'lante y hacerse al camino en cualquier gran aventura que toque empezar. Luego viene el sonido ese que hacen los discos rayados y que interrumpen la melodía angelical: me viene el periodo y aterrizo cayendo en la cuenta de lo imprudente que sería tener un hijo ahora, tal y como estoy. Tal y como estamos. Tal y como estaremos a este paso. Y viene el silencio.

Termino por convencerme de que lo mejor es justo lo contrario.

LEJOS: Si bien la foto no es mía, me gustó tanto, que decidí traerla hasta aquí, aunque venga de un lugar que está muy, muy lejos. Por ahora. 


lunes, septiembre 29, 2014

La tragicomedia nuestra de cada día




Tanto que contar y tan poco tiempo para pasarme por aquí. 

La cosa es que a pesar de ser, muchas más de lo que me gustaría, una tragicomedia andante, las cosas me están yendo fenomenal. Tampoco es que me voy a dormir en mis laurelitos, tan hermosos ellos. Una, porque los que me conocen, saben ese dejo que tengo de Santa Tomasita, y pues hasta no ver, no creer; dos, porque me choca dármelas de muy chingona, vamos, que las cosas en su punto medio y todos muy en paz. Siempre que las cosas me van tan bien, que saboreo esa paz mental, ese equilibrio emocional, me espero lo peor. Pero es porque ya tengo el alma contaminada. Así que no me hagan mucho caso.

Voy a decirlo hoy por aquí, porque me siento tranquila, bien y feliz. Lo mejor, cosa que ya he venido pensando de un tiempo a esta parte, es que esa felicidad no proviene de nadie más que de mí: no hay amante por ahora, no hay historia de amor avasalladora, no hay promesas ni mano salvadora. Soy yo y me sabe muy bien.

Llegaré todavía más contenta a enero, cuando toque las puertas de los 38 y se abran. Entonces habré cumplido dos metas de oro que proyecté para este año –que ya sé que todavía no acaba, ya lo sé– y que fueron cambiar de curro, para alcanzar tranquilidad mental y emocional y, más que estar sola, no irme a enredar con personas tóxicas, pese a esa gran debilidad que tengo. Nunca antes practiqué tan bien eso de "más vale sola". 

Pero yo deseo y quiero. Sé a quien deseo, a quien quiero. Eso que ni qué.

FLICKS: De una tarde de otoño en esta gran ciudad. Esta chica de invierno se despidió del verano. Y se sonrió como nunca antes.

lunes, septiembre 22, 2014

Monosílabos



Me gustaría ser la mujer que es más feliz cuando la dejas. Que entonces, a tu partida, sonríe gigantezca, aunque te quiera sólo con la mitad de su corazón. Ser la que te folla entera, con todo lo que es, en cada uno de los encuentros.

Pero no es así. No.

Y no tendría empacho en acomodarme a tu situación, es sólo que no se trata de ti o de él o del otro.

Ya no es así. No.

VIENTO: El plural da origen al monosílabo y viceversa. Me pierdo en el viento de la espera. Prometo escribir la lista de las 10 cosas que más odio en el mundo. Paciencia no es mi nombre aún.

martes, septiembre 09, 2014

Mucha muchacha



Los hechos se estampan en mi cara con esa contundente verdad: nada es para siempre. Si yo ya lo sé. Lo sé bien. Lo he sabido todo el tiempo. El tic-tac nos acompaña. Nos rompe o nos recarga de energía. Pero es así: empezar tiene su fin. Ahí nomás la vida y su constante cambio.

Y eso porque me enteré que un ex jefe mío tuvo que dejar su chamba. Nada confirmado aún, pero me lo dan por cierto, así que...

Yo me compré unas botas de agua para llegar a todas partes. Sobre todo a la terapia. La semana pasada me estuve empapando día sí, día no, y como que no tengo la lava-secadora de mis sueños aún, es un palo secar toda la ropa en el minúsculo espacio que es el baño de mi gran mansión. Aunque en realidad, no me da la gana echar a perder zapatos, como que no se dan en mata.

Unas botas nuevas para andar DF, mientras se nos muere Cerati de verdad o la Joan Rivers, o son otros quienes añoran estar en este lugar y uno sólo desea volver a vivir en ese otro. Así la vida y sus hechos sempiternos que nos recuerdan que es sólo por hoy que estamos aquí.

BLURB: Yendo o viniendo, aquí estamos. Que no dar señales de vida a veces es más por dar espacio que porque no estamos pensando, reviviendo o saboreando eso que somos en conjunto a veces. ¿Eh?

lunes, septiembre 08, 2014

Poc a poc

Cargué una garrafa de agua algo así como cuadra y media. La meneaba para un lado, para el otro, para resistir el peso de los 10 litros. Y entonces apareció el pensamiento: ¿cuántas mujeres al verme cargar tremendo bulto no pensarán "mira, qué pendeja, en lugar de hacerse de un hombre para eso"? Me fui debatiendo, yo solita, entre eso de tener un hombre que me cargue las cosas, cuando yo soy el hombre y mujer de mi vida, si eso. Yo surto de agua para beber, cambio los focos que se funden, reparo los enchufes que se averían. Me coso los botones, me hago la cama y me llevo la ropa a la lavandería. Me cocino, si es el caso, o me llevo al restaurante para cumplir mis antojos. Me llevo la agenda. Soy mi hombre y mi mujer.

Tiene sus ventajas, digo yo, porque luego te cargan el agua, los bultos, pero te quieren gobernar la vida. Y vuelvo a los piensos sobre la jaula de oro, sobre mi mujer dormida, y pues no: a mí me falta hacer muchas cosas por mí o conmigo, como para meterme ahí. Sigo pensando en una vida compartida, pero no en en el salto al vacío, en dejar las armas, en abandonarlo todo por las anclas de un castillo. Va a ser que no.

Eso pensaba.


POC: De a poco se consiguen cosas buenas. No sólo en una, adentro, sino afuera, con el resto. Paso a pasito logro encontrarme más encanchada. Mujer tranquila y segura, vale por dos. Y dos Marianas como yo, pues qué alegría y qué miedo. Pero alegría, sin duda. Juar.

martes, agosto 26, 2014

Fondo



Buscar el escondrijo del castigo, la segunda tarea. La primera era algo así como descifrar el bloqueo. Pero el bloqueo lleva años. Así que, tarea no resuelta. No quedará sino picar piedrita a piedrita hasta llegar al fondo del asunto. 

TRUCO: Es que esconderme hasta de mí misma me sale tan bien. ¿Dónde encontrar a Mariana y no morir en el intento?

lunes, agosto 25, 2014

Test de seguridad para señoritas

1) En medio de la noche, todo oscuridad, escuchas un golpeteo, un ruido raro. ¿Piensas que alguien se metió en tu casa y te hará daño o te das vuelta en la cama convencida que se trata de algún bicho merodeando por ahí?
A) Pienso que alguien está a punto de asesinarme. B) Seguro es una Ascalapha odorata de los cojones que no me quiere dejar dormir. C) Ni A) ni B): debe ser mi noviete haciendo su acto de aparición perdido de borracho.

2) Es sábado, está todo soleado, paseas por el barrio y te apetece beber algo. ¿Entras, sin empacho, al bar más cercano y te pides un whisky derecho con dos hielos o te pasas por el Vip's apenadísima, porque encima de todo vas tu sola?
A) No bebo ni gota de alcohol y no voy a entrar a un bar por un refresco. B) No bebo alcohol, pero entro con tal de tener un subidón de algo un sábado cualquiera. C) Entro, me pido el whisky. El primero de muchos. Ya entrada la noche, me los hago a todos amigos.

3) Uno de tus amigos varones te recomendó asistir al Pata Negra a ligar. Vas y te ligas al más perdedor de los perdedores: traumas de la infancia, Edipo a flor de piel, recién separado de la novia de los tres años, medio que besa bien, aunque en realidad ya estás borracha perdida como para que te importe si babea de más o no sabe besar. ¿Te lo haces tu respectivo en turno?
A) Ni loca. Estaré borracha, pero no pendeja. B) Nada más salir de ahí, es que voy y le reclamo a mi amigo por pasado de lanza. C) Le damos chance: en una de esas practica un sexo oral que ni en sueños imaginé.

4)  Tus amigos te presumen el Tinder, la novedad del momento. ¿Te apuntas y ligas despiadadamente –mínimo es tirarse uno por semana– o te mantienes escéptica e intentas seguir ligando de la manera que encuentres como la más habitual?
A) Probar cosas nuevas es lo mío: me apunto ya mismo, ¡voy como un año tarde con Tinder! B) Te apuntas, ves el menú y te das cuenta que no es sólo escoger el platillo: si el platillo no te elige de regreso, ¡es que no te vas a comer ni una liebre! Vaya putada. C) Por mí que Tinder vaya  a tomar por culo. Tinder y el match.com, adoptaunchico.com.mx y todas esas mamarrachadas. A ligar como dios manda, o ¿qué?


FLOR: Alguna vez jugué algo que iba de preguntas osadas y respuestas inesperadas. Las preguntas venían escritas en las cartas. Yo las inventaba. Los comensales abrían los ojos de plato sorprendidos. Dejara de ser Mariana. 

sábado, agosto 16, 2014

Aquí nos tocó vivir


Vivo en una colonia bastante noble. Aunque a veces considero que le hacen falta buenos lugares para echar una copichuela a cualquier hora, la Narvarte no deja de sorprenderme. Inserta en la zona centro sur de la Ciudad de México, ha sido mi hogar desde hace casi tres años. Y la sigo encontrando fabulosa. Es céntrica y cuenta con todos los servicios. De un tiempo a esta parte, se dejan ver muchos más hipsters que en un principio. Se rumora que es porque la Roma y la Condesa son, cada vez más, demasiado caras. Yo, agradezco el trajinar de los tatuados por la zona: nada como un taquito de ojo aquí o allá.

LECHO: No me duermo, porque me lleva la corriente, pero sí descanso, que han sido tiempos de intensidad, de adaptación, de novedad. 

miércoles, agosto 13, 2014

Real y realidad

Me acordé de todas sus sonrisas. Afloró la adversidad. En el mismo renglón, gozo y dolor. ¡Que duela nada!, gritó.

PUM: Como cuando tienes la palabra en la punta de la lengua, como cuando en los dedos algo conocido consquillea. La bruja que soy a veces vislumbra en su bola de cristal un algo que está a punto de pasar.

martes, agosto 12, 2014

Como los grandes

Todo puede tener cara de regocijo o desasosiego, pero ya no importa cómo sea la fachada de eso que esté en frente, porque soy yo la que elige si construye o no entorno al ello y varias son las opciones.

Vamos a ponerlo así: construir castillos en el aire es algo que voy a dejar en la década pasada.

Pongámoslo de otra forma: hay que hacer valer cada surco que pobla mi cara, cada cana que crece entre mis cabellos.

O, como dice mi hermana, vámonos de esta fiesta como los grandes. Y así va a ser. Qué raro será hacer las cosas como los adultos que se procuran, van a terapia, a yoga y buscan alcanzar su felicidad por cuenta propia. Como aquellos que, quizá, aún no se toman por completo en sus propias manos y se aman enteros, pero lo intentan con todas sus fuerzas.

***

Siempre he querido volver al Bellini's, el restaurante giratorio que está en lo alto del World Trade Center. Hace catorce años, mi tío me llevó para festejar su cumpleaños. 

Hoy pensé que no tengo por qué esperar a que me invite un alguien especial, como he venido fantaseando desde hace algún tiempo: me voy a invitar a cenar y voy a tener una velada íntima conmigo misma, si ya me lo paso tan bien conmigo. Vaya tela. Y no, no sé por qué se los estoy contando. Recién hoy se me ocurrió.

BLA: Ayer me moría de miedo de perder, de no encontrar, de estar sola. Hoy sólo sucumbí ante los encantos de la libertad y del poder de decidir cómo quieres que sean las cosas. Y yo no quiero pasármela chillando por pendejadas adolescentes por las que ya chillé enemil veces. ¡Oh! Va a ser que no. ¡Toma eso, vida! Si lloro, acaso, que sea de pura felicidad. Y vaya que hay muchita por acá, ahora.

miércoles, julio 30, 2014

Datos inservibles

De un tiempo a esta parte he canalizado a la madre de mis obsesiones el lavado de manos: cuento, algunas veces, e imagino, otras, que he pasado al menos 20 segundos enjabonando mis manecitas santas. 

Y a nadie le sirve eso. Ni siquiera a mí, ya que basta abrir la boca en la calle para terminar con un sin fin de mierda inimaginable entrando a mis lindos interiores, por ejemplo.

QUIERO: Con lo mucho que he avanzado en la terapia, hoy vuelvo a constatar que estoy atravesando una luminosa etapa. A la suerte la sé, pero a esta claridad, a este aprendizaje de los últimos tiempos, estoy aprendiendo a saberlo, a sentirlo. La vida es buena.

miércoles, julio 23, 2014

Vida de oficina

La vida de oficina puede matar a cualquiera. Digo, a cualquiera como yo, un alma rebelde y voluntariosa, como algunos han tenido a bien señalar. Y es que la vida de un Godínez cualquiera se rige por los horarios y las entregas, pero también por la procrastinación y la ingesta de calorías que, combinadas con la hora nalga –en el caso de que así sea–, ofrecen un redondo resultado, nada deseado y muy real al mismo tiempo.

Siempre he pensado que ser oficinista es lo más triste que le puede suceder a una persona. Habla mi alma de artista o princesa sin castillo, sí; pero también habla la lógica pura y dura: ¿a quién coño le va a gustar permanecer en un mismo espacio durante poco más de 8 horas, tiempo en el que permanecerás sentado el 95% del tiempo frente a un computador? A mí, está claro, no. Sin embargo, lo sobrellevo como el perro sobrelleva perseguir una salchicha: por la puta necesidad de comer y hacerme cargo de mí misma.

Eso sí: hay de empresas a empresas y, por lo menos la que me acoge ahora, me ofreció una serie de condiciones que me permiten sobrevivir a esas horas de encierro y labor. Una de ellas es que los viernes mi piro a las 14:00 horas y no hay dios que me haga quejar de tan bello acontecimiento. La otra es que, como justicia divina, este laburo me quitó el látigo de la Internet –esa hermosura que requiere de tu disponibilidad casi, casi que 24/7– y me permitirá descansar de ella como para quererla un poquito otra vez.

¡Ah! ¡La vida de oficina! Vaya cosa. 


TENCHA: La realidad, aunque maldiga la vida Godínez, es que aunque me está costando un huevo y medio permanecer tantas horas en el mismo lugar, de lunes a jueves, me ha caído como agua de mayo este cambio laboral y sus novísimos retos. Lo necesitaba desde hacía mucho tiempo. Renovarse o morir.

martes, julio 22, 2014

La guía definitiva para ser (un poco más) feliz



Busque la playa más cercana. Búsquela en compañía de su amante: lo necesitará desesperadamente. Fume un porro o dos, aunque quizá baste con un par de caladas. Vista poca ropa o casi nada, que está en la playa, coño. Y, sobre todo, déjese de pendejadas: ni el decorado más bello ni la más hermosa de las compañías le saldrá a cuenta si se sigue flagelando. Así que, deje de hacerse pendejo en la terapia –si es que por cojones ya se animo a tomarla–, déjese llevar de una puñetera vez. No tenemos las instrucciones para explicarle que es bien sabroso dejarse llevar, pero inténtelo, nada se pierde. Nada. 

Suelte. Déjese de tonterías: no busque grilletes gratuitos y mentales, porque todo, todo eso que ve sólo está en su imaginación.

PAR: No son ases, pero proveen de un bello #winwin que te cagas. Me encanta esos momentos en los que ni yo ni ellas les tememos a nada y sentimos el mundo gobernar. O algo.

jueves, julio 17, 2014

Empezar, que le dicen



Al principio de todos los principios, siempre soy tímida. Hay quienes dirán que no es así, que en todo caso sería temida. Pero no, me toma tiempo confiarme como para dejarme llevar y ser yo en toda la extensión de la palabra.

Eso me está pasando en mi nueva experiencia laboral. Un poco, sí, pero será cosa de unos días, quizá meses, no más.

En otras experiencias de mi vida, por llamarlo de alguna forma, ya no me pasa tanto. Es gracioso como ni con la edad deja de suceder lo que típicamente pasa en el principio de todos los principios. 

PINI: ¿Volver o no volver al flequillo? Si no me sintiera tan cómoda peinándome tan poco, volvería. 

viernes, julio 11, 2014

La cantidad de movimiento



Sólo quiero saber ésa, la hora en la que vuelves a pensar en mí. Y cuando vuelves a entrar en mí y me abres, te abres y todo se junta.

Cuando volveré a cruzarte, atravesarte entero.

Quiero, sin querer, entenderte y no perderme de tus recovecos, sino en ellos.

Desde el fondo lo deseaba. Te deseaba sin conocerte.

DULCES: Algo muy extraño sucede, no lo voy a negar. Algo que quizá nunca me había pasado.

miércoles, julio 09, 2014

De nuevo y diferente, la feliz felicidad

La visión: vestida de aves nada más. Y luego la realidad: oficina de 9 am a 7 pm, de lunes a viernes, más trabajo freelance.

La verdad: hoy me sentí en el cielo "godín", flotando entre nubes de colores y qué y qué. 

El hecho: tenía casi un año y algo así como seis meses que no era yo. Medio existía. Medio estaba. Incómoda transcurría como tiempo muerto. Y ahí estoy yo ahora transmitiéndome calma o sosiego. Puedo hacer eso por mí y más. 

La confesión: y también está ese alguien que me da una cierta paz, aunque luego venga como un loco a revolver en mis cabellos y carnes. 


TACHÚM: Que canten las aves. Hazlas cantar.