martes, mayo 26, 2015

Días de cristal


¿Cuál es tu forma de mirar hacia abajo y no sentir vértigo? Como cuando te topas gente que conoces, pero no le hablas, porque no te interesan. Gente de tu misma ciudad, que te cruzaste en otro continente,  quizá, y que alguna vez pasó por tu viejo departamento de adolescente y despotricó contra esa que ahora carga a una niña pequeña, esa que va acompañada por él y otros dos a comer carnitas cocinadas por un gringo. Gente hijaputa que te saluda como si fuera amiga tuya, de toda la vida, como si le diera gusto verte, pero nada más quiere joder, chingar. ¿Qué harías exactamente para evitar esa sudoración de más, esa mueca desencajada en tu cara que en silencio dice "vayan y chinguen a su reputísima madre"? ¿Cómo saldrías al paso? ¿Cómo saltarías este charco? La respuesta es mucha Vitamina B para lidiar con la mandíbula batiente. Mucha. 

HIEDRA: Ser correspondida en el amor y que lo que parece muerto pueda resucitar, dos incongruencias escuchadas en una letra de una canción de La Habitación Roja, mi soundtrack de los últimos tiempos. Porque #YOLO y porque ando claramente de Loopita.

viernes, mayo 22, 2015

Días de exes voladores

El pasado, a veces, se hace presente de distintas formas. En mi caso, cabe destacar, me pone de los nervios sólo por la falta de costumbre. Al fin y al cabo el pasado está ahí, lejos, en otra época, en otros tiempos. Pero hablo de un pasado muy pasado que, de tan pasado, necesitas verlo, porque la verdadera relación es ahora con un recuerdo añejo, inexistente, intocable, irreal, si eso.

Así que es así: el pasado importa. Lo recordamos, quizá, más de lo necesario. Algunas veces volvemos a él. Lo buscamos. Otras, lo observamos de lejos, lidiamos con él, nos acompaña, pero es inofensivo. Muchas cosas es para cada uno de nosotros el pasado. Muchas.

Sé que el mío me pone de los nervios. Muy probablemente porque lo extraño. Si no como la forma que tuvo, sí como una sola parte: un día perdí a mi mejor amigo y no lo recuperé jamas. Y no saben cómo extraño a ese amigo, porque creo que éramos mejores amigos que amantes. Aunque lo amé con locura, lo dejé como eso, pero lo extraño como un importante pilar, como fortaleza, como aliento. Y da igual que chille todo lo que quiera, porque nunca estará. Y vaya buen amigo.

Como sea, rememoro porque hubo un acercamiento con la carne de su carne. Gracioso que estuviera tan cerca, aunque la madre se empeñara en llevársela lejos. Lo normal, supongo. Lo que tiene vivir en la Narvarte y tener lugares tan guays, como dirían. Lo que tiene esa parte de tenerse que encontrar con el pasado.

Este pasado es un pasado. Porque hay otro pasado, el reciente, también está muy lejos. Pero creería que hay quien no quiere enterarse. Y lo sufre y le duele. Yo, amablemente, le recomendaría dejar de sufrir y disfrutar su vida en pleno: yo estoy muy lejos de esa parte y la vida es demasiado corta como para sufrir en el camino mi existencia. Si yo ni estoy ahí.




MIRROW: Como espejitos, nos vamos reflejando. Malo cuando encontramos a alguien que nos re caga la madre por naca, fea, ridícula, mojigata y mosca muerta. Es aquí cuando recuerdo el "moscamuertismo" y me vomito casi encima de ello. Lo malo, lo tengo en el trabajo. Demasiado cerca para mi gusto. Pero hay de todo en la puñetera viña del señor, ¿no?

martes, mayo 19, 2015

Los dolores del cuerpo


En alguna parte están un montón de trazos y disparos. De letras y bordados. En alguna parte.

1) Charlaba, hace no mucho, conmigo misma de cómo es que hay montones de personas que no nos hacen falta –a mí y a todas las Marianas que habitan este cuerpo–; gente de la cual podemos prescindir por el puro gusto de no tener por qué perder el valioso tiempo con alguien anodino o molesto o idiota o insoportable. Y no tienes ni que informárselos. Ni ellos lo saben ni yo tengo que pasar por un lugar incómodo. Seguramente, a más de la mitad de esa masa, no le importa ni un pepino lo que yo pienso.

2) El sábado me fui de fiesta. Hice una fiesta profunda. Me olvidé de las partes del cuerpo que me duelen porque tengo que estar 9 horas de lunes a jueves, y cinco los viernes, en una oficina. Alguna vez, hace no mucho tiempo, pensé que lavar muertos sería mucho más llevadero que tener que permanecer todo ese tiempo en el mismo lugar, por tan poca plata. Pero mi contacto nunca me contestó al teléfono.

CALLE: De la Narvarte Oriente y en un punto en el que se está hipsterizando lo más. Oh, mi coloña, oh, se volverá otro de los corazones hipsters de la ciudad. Le doy 5 años para tumbarle a la Roma todos los créditos.  

martes, mayo 12, 2015

La levedad no tiene nombre


Supongo, y debo suponer bien, que a nadie le encanta mojarse con la lluvia. Por lo menos a mí no. Pon tú que sea porque llevo gafas y, en mí entender, aquel que use gafas no va a encontrar divertido que su campo de visión se vea nublado por gotitas o gotones. No. Me caga. Pero como sólo era lluvia a la que me encontré al salir de la oficina, decidí caminarla y llevarme así a casa. La ropa no se iba a dañar, los zapatos gracias a dios eran unos Melissa de plástico puro, al bolso lo podía meter en la bolsa que de emergencia llevo para la compra. No había una pérdida evidente, más que de mi tiempo si me quedaba a guarecerme de la tormenta en la recepción de mi trabajo.

Cabe destacar que todo lo anterior no hubiera sucedido si el viernes por la noche no me hubiera dejado el paraguas en el restaurante a donde fui a cenar –al cual marqué ayer que me percaté del olvido y, ¡por supuesto!, era tan hermoso que nadie me lo iba a devolver–, pero bien lo sabemos: el hubiera no existe y las apariencias engañan (Maria Daniela dixit).

Debo confesar que el trayecto a casa bajo la lluvia fue divertido. En algún momento –sobre Torres Adalid a la altura de Nicolás San Juan, ya en la Narvarte– me quité las gafas y, gracias a las luces de las farolas del alumbrado público, veía a las gotecitas caerme encima. Hasta me sentí como en la playa de frente al mar en medio de un aguacero, salvo por el frío cabrón que, poquito, pero calaba. Y es que, alguna vez, me tocó mojarme por una intempestiva lluvia que me cayó en pleno Veracruz, la cual me maravilló porque era tibia. 

Así las cosas en la viña del señor, donde la gente se encuentra cuando se tiene que encontrar.

CHICA: Quizá no, quizá el amor no nos salve. Sólo uno mismo se salva. De uno y de los otros. Bonita práctica, no la echéis en saco roto, amigues.

lunes, mayo 11, 2015

Desaguisados



"Historia de una niña"

Alguna vez fui una niña caprichosa, berrinchuda, egoísta, manipuladora, insegura: un manojo de hormonas e impulsos. Tenía por ahí de 24 inviernitos. Una pesadilla pura. Y lloraba y lloraba, porque no podía parar, no tenía límites. Caía en mis propios precipicios o bajaba estrepitosa en plena pendiente como bola de boliche a punto de hacer una chuza emocional con quien se le pusiera en frente. Tenía en mi mesa demasiadas cosas que no sabía ni podía acomodar. Y la historia fue así por –por lo menos–, los siguientes 10 años. Por lo menos. 

Tan no sabía cómo remediar mi mal, que crucé un océano: no tenía ni puta idea de cómo arreglar las cosas que fui deshaciendo, pero en el fondo de mi corazón entendía que debía poner una importante distancia con esa maraña gigantesca de sinsentidos y pérdida. Distancia para tomar un poco de perspectiva. Aún así, tardé mucho más tiempo en comprender tantas y tantas cosas. Y entonces me detuve, por algún tiempo, a reflexionar. Y ya no soy del todo esa niña. 

"Bocazas"

Hará algún tiempo, tuve un algo con un alguien muy especial, pero en situación difícil, es decir, cazado. O lo que sigue. Lo de menos en este relato es el qué con ese alguien muy especial, con quien las cosas terminaron por miles de razones y motivos, pero siempre estuve segura de que un alguien bastante poco especial abrió de más la boca y metió presión y ruido donde no era necesario.

Ahora que lo pienso, ese alguien poco especial no era una persona digna de confianza: cuando reanudamos el contacto, él recién había terminado con una chica y estaba francamente ardido. Si bien entraron en crisis porque él puso cuernos, ya que habían terminado y que ella se había puesto con otro, él estaba lo que sigue de celoso, por lo que decidió que lo mejor era enrollarse casi con la primera que se le pusiera enfrente –a mí me echó los tejos, pero yo argumenté tener un algo con un alguien  muy especial–, así que él se puso con una chavita a la que embarazó ni al mes y medio de salir, según recuerdo, con la que se tuvo que casar y, ahora que acaba de hacerla madre, no le puede cumplir como marido en toda regla porque se quedó sin trabajo.

Fue su búsqueda de curro lo que lo llevó a preguntarme si sabía de algo, así que antepuse un intercambio de preguntas para ver si colaboraba en su causa. Y fui directa: "¿por qué le contaste al mejor amigo de un alguien muy especial que yo te dije que salíamos y que me dejó plantada?", a lo que el imbécil me contestó que estaban entrados en tragos y que se le salió, pero que en realidad estaba ardido porque un alguien muy especial lo había borrado del Facebook. Pobre pendejo. Su ego, una vez más, lo llevaba a cagarla grande, y pensó que yo no era lo suficientemente lista como para atar cabos.

Cabe destacar que un alguien muy especial nunca dijo nombres, cuando me preguntó sobre el hecho de que yo aseguraba que salíamos y que me dejó plantada, y que tanto él como ese alguien poco especial coincidieron en la carrera, donde, al parecer, ese alguien poco especial comenzaba a odiarlo, porque a mí me habló malísimo de un alguien muy especial, sapos y culebras salieron de su boca cuando se mencionó su nombre. En fin. Es un rajón de mierda de toda la vida, qué se puede esperar.

Como, hasta eso, respondió satisfactoriamente a mi pregunta, le voy a mandar las vacantes que hay en la PGR o en el Semefo, lugares dignos de él.

GRADUACIÓN: A los 18, un ramillete de caprichos. Los caprichos de la caprichornio, dirían. Como sea, me pareció graciosa la fotico. Vaya tiempos. Fuimos chavos. Y gracias a un clavado en el baúl de los recuerdos, salió esta foto que me tomó mi papá.

jueves, mayo 07, 2015

El viaje

"El viaje, el viaje está donde tú quieras. Yo, a veces, quiero ser viaje", publiqué en Twitter. "¿El viaje de quién?", pensé. Como si hubiera el quién, los deseos del quién.

Me gusta saber que una de las características que tendría el quien, si hubiera, es que se procure y asista a terapia.

Porque si bien no hay un afrodisiaco más sutil y despiadado como lo es el intelecto, eso, justamente el intelecto, no representaría el subidón que representa si no fuera porque va acompañado de un cuidado y tratado emocional. Que, como dicen, ahí están en pie de guerra todos esos traumas de la infancia traicionándonos.

Fue cosa de recorrer 400 kilómetros y pico lejos de casa: así que fui y acomodé. Quizá a base de repeticiones que a nadie le interesan, pero acomodé, cerré el círculo y dejé el vicio de empezar de nuevo.

VIATGE: Que nunca pare. Que nunca cese. Que no se acabe la capacidad de sorprenderse tanto y demasiado como lo necesitaba tu alma medio muerta. Ser "Godi" mata el alma y la envenena, es lo nuevo de cierto. Así que la fuga, es la paz.















miércoles, abril 29, 2015

Nini_a



Cuando niña soñaba despierta conmigo misma, pero en el futuro: invertí una gran cantidad de tiempo pensando cómo sería a los 23 y esa era la edad más lejana en mi vida que vislumbraba para mí a los 3 o 4 años. Sé que tenía alrededor de esta edad porque vivíamos aún en la Ciudad de México y eso era antes de 1981, fecha en la que mis padres decidieron que debíamos volar al ranchito amado –que constituye mi lugar de nacimiento–. Por las vueltas de la vida, si no es que un mal cálculo, mis padres fueron a pasar las navidades de 1976 a la casa de mis abuelos paternos, que si bien nacieron y crecieron en DF, emigraron para los adentros de la república un par de años antes. Cuando mi madre quiso regresar a su casa, no la dejaron tomar el automotor que la llevaría de regreso a México, Distrito Federal; entonces, por un error geográfico, me tocó ser tapatía. Siempre me sentí la menos tapatía de todas, cabe destacar, y me daba un poco de envidia que mis hermanos más chicos sí hubieran tenido la suerte de nacer defeños. Ahora mismo, de los tres, soy la que menos años ha vivido en Guadalajara y la que más tiempo ha acumulado residiendo en DF. Cosas de la vida.

El caso es que desde niña sueño despierta con infinidad de cosas. Ahora lo hago con cumplir 40 y seguir siendo mi propia mujer, mi propio hombre y esas locuras que provoca la terapia.

POC: La ninia Mariana sonriendo a la cámara que sostenía su padre. Me pregunto si el paisaje de atrás era el Ajusco o el Bosque de Tlalpan, pero yo creo que va a ser Colomos. La foto de la foto la tomó mi madre con su iPad. Benditos los tiempos que vivimos. Qué delicia haber sido esa niña-bala. Y yo que todavía no quiero engendrar a quien me hará ver mi suerte. Juar.

martes, abril 21, 2015

Bonito de primavera


La tarde tenía olor de atardecer bonito. Bonito de primavera. Con sus colores y sus vientos. O contoneos y alientos, que bien podrían ser lo mismo. Creo que es la primera de este tipo que me toca vivir desde hacía tres, cuando apenas llegué aquí. O, de nuevo y como es ya una costumbre de los últimos tiempos, ¿me parece que es todo bonito, bonito de primavera, porque estoy en otra parte muy distinta a donde estuve las primeras tres? Bien podría ser.

Para otra ocasión: narración pormenorizada y completa de los días de ayer en la pocilga en la que me tocó currar alguna vez no muy lejana. Pero luego, que nomás me acuerdo y me entra una pereza que te cagas.

PIC: Los invito a perderse en ella. Si desenfoco un poco la mirada alcanzo a ver a un french poodle y a un luchador de sumo al fondo. Piérdanse.

lunes, abril 13, 2015

La bendición de la ignorancia



Hace dos años, o más, que no revisaba esa bandeja oculta que guarda Facebook. Así que no me enteré de muchas, muchísimas cosas. Presta, respondí a los mensajes de la gente que sí me interesaba y me sigue interesando todavía. Hubo algunos mensajes que leí, pero no entendí, así que sólo pude agradecer a Mark Zuckerberg haberme protegido de esa forma, con la bendición de la ignorancia. Hubo otros más a los que entré, por decirlo de alguna forma, pero ya estaban borrados. 

Fin del comunicado.

ERASED: O no. Pero en este tono de lo que se va, lo que ni siquiera llega y, por ende, no existe, en este tono les voy a contar que a veces, en foto, me gusto más borrosa.




martes, marzo 24, 2015

Cambios



¿Nos gustan los cambios? No. Yo digo que no. Tú, ¿qué dices? ¿Te gusta que te cambien de lugar el mueble? Y estoy hablando de un simple mueble. Imagínate cambiar de trabajo o perder a un marido o tener una panza enorme de embarazo o romperte una pierna. ¡Imagínatelo! ¿Me escuchas? ¿Me sigues? ¿Estás todavía ahí? Yo ya no te veo. Seguro ya te cambiaste de lugar y nunca me di cuenta. Quizá la llamada de la semana pasada que no contesté era para informarme puntual de esos últimos cambios. Pero no contesté. Porque estaba en el baño. Bebo demasiada agua durante el día, me la paso yendo al baño. Y no contesté. Si era realmente importante intentarías más tarde. Y no ocurrió. Entonces no era importante. Era más importante ir al baño. Me gustan los cambios. Estos de ahora. Está emoción como de adolescente. De adolescente que planea mal todo. Porque la estrategia es la clave. Y un adolescente actúa con las tripas. Como caballo desbocado. O un manojo de hormonas. Impulsivos. Yo digo, ¿no crees? ¿Crees o no crees? ¿Ves? Te sigo escuchando por ahí, nomás que no te veo.

DOPPEL: Como en The one I love, una joyita de esas perdidas y maravillosas, de un tal Charlie McDowell; algo muy parecido me ocurrió con Frank, algo así como una inquietante cosa divina. Ambas, ampliamente recomendables. Y, bueno, a seguir barriendo la casa.

lunes, marzo 23, 2015

Sorpresas



Una de las pocas certezas de los últimos tiempos es que, básicamente, amo estar sola. Quizá suene raro o los lleve a pensar que soy una soltera empedernida, que me cuesta trabajo relacionarme y rehuyo al compromiso, todo al mismo tiempo o ninguna de todas las opciones dadas. 

Me gusta pensar, como bien me dijo hace no mucho un amigo, que soy de esas personas que saben estar solas y que no tienen empacho en pasar días enteros por su cuenta y sólo con el placer de estar con uno mismo, pero regresan gustosos al disfrute del contacto con los demás. Y, en realidad, para mí desde hace mucho tiempo es así. Después de la ruptura con un cierto alguien, hará por ahí del 2007, la cual definitivamente me marcó, las cosas fueron así y comencé a estar muy sola. Primero sí que fue muy sola de soledad. La más fría soledad: estaba rodeada de gente, de nuevos vínculos, de vínculos pasajeros, pero yo sólo quería que las cosas fueran como antes, como cuando era novia de ese cierto alguien que, por cierto, se llama Tomás. Luego, bueno, no tan luego, todo se volvió a acomodar. Mejor dicho, todo se volvió a iluminar y no sólo de esa luz que siempre he llevado dentro, sino de otras luces que me han dejado ver cosas que me han permitido ir más ligera, con mucha paz.

Y, para deber lo que debo, voy muy tranquila gracias a esa paz.

Quizá sea fácil entrever que esto va unido en gran medida a mi cansona perorata en torno a que en mi vida, ni de broma, doy cabida al chantaje y manipulación de otros sobre mí; o quizá no, pero que sepan que van más que juntas con pegadas. 

El chantaje y la manipulación son dos de las cosas que más me ha costado aprender a identificar en esta puta vida, pero ya no se los aseguro, se los juro por la virgen que los veo, huelo y descifro bastante bien. Y ya desde hace tiempo veto a las personas que me lo han aplicado y/o lo intentaron con o sin conciencia de que lo estuvieran haciendo. Punto pelota. Esto va unido a los maltratadores psicológicos, esos que le hacen al acoso moral en la vida cotidiana y/o laboral. Siento mucho si esto los ofende.

Y como en mi vida mando yo...

PIN: Eso es lo que te da la vida a veces. Te sale con la novedad de que al otro no le parece que la gente, más que andar sola, sea independiente y no necesariamente necesite de y a los otros para vivir. Yo sí que los quiero y los extraño, pero puedo vivir sin ustedes sin ningún problema, que ya me encargo yo de mí. Gracias.

martes, marzo 10, 2015

Críptico



Entré a la sucursal. Me senté en una de las tres sillas que, en medio del local, hacían de sala de espera para los clientes. Fue en la de en medio, entre una señora gorda de mediana edad y una señora gorda que bordeaba los 60. Frente a mí el ejecutivo de cuenta y el director de ese pedazo del Banco Santander en el Distrito Federal. Odié un poco a este último: daba clics, tecleaba, respondía a su celular. Todo eso mientras el cliente en turno navegaba en su propio aparato de telefonía móvil. Tuve a bien preguntar a las dos gordas con quién iban. Gracias a dios no era con mi hombre: el idiota director de la sucursal. Y digo idiota porque en una experiencia anterior, el tipo me mandó a usar la línea de ayuda Santander antes que atenderme. "Tengo que hacer un trabajo que me pidieron para hoy, así que no la puedo ayudar", me había dicho en nuestro anterior encuentro. Rogaba para mis adentros porque esta nueva reunión fuera mucho más amable que la última. "Y yo sin ganas de estar aquí", pensaba. "Pero prefiero estar aquí que en la oficina", añadí a la retahíla de pensamientos que pasaban por mi cabeza a mil por hora. Hecho el balance, dejé de fruncir el ceño. Relajaba el gesto al tiempo que reparaba más en el trajinar de la gente en el exterior, que en el hombrecillo imberbe que estaba por atenderme.

Y ya eso lo dice todo. Todo.

RELLANO: De mi corazón. Voy a extrañar mucho este portal el día que me vaya. Que la verdad es que le tengo mucho aprecio. Hoy, a pesar de todo, me tracé con un arte la línea del delineador. Lo sellé a la perfección con el polvo de arroz. Estoy tan contenta por eso. Juar.


martes, marzo 03, 2015

Persona


Una persona medianamente contenta. Que ama ir al cine sola. Y comer toneladas de palomitas. Que a veces cree en el karma. Pero que busca entenderlo todo desde el raciocinio. Que entiende de proteínas, hidratos de carbono e insulina y acto seguido engulle de golpe 6 dulces árabes. Que cree sólo si toca la herida fresca. Y a veces sueña con el pasado.

La cuestión en revolver en viejos personajes es que están ligados en algunos sentidos a la posible explicación de por qué también es una persona que no sabe por qué huye. Todavía.


CNVRS: Sus favoritos. Y no han sido estos los que cruzaron un océano hace casi 10 años. Sin embargo se piensa que la definen. Desde entonces se piensa eso. Se cree que los seguirá vistiendo por mucho, mucho tiempo más. Todo el tiempo, que van muy bien con sus tatuajes.

miércoles, febrero 25, 2015

La posterapeútica levedad del ser



No es que me quite el sueño si la gente practica o no la conjugación de volver en el plural del presente de indicativo. Yo ya me compré una chamarra nueva, yo sigo cargando conmigo. 

Fueron dos hombres, ¡no!, tres, ¿quizá cuatro? Todos al mismo tiempo, consecutivos, aislados. Se me hace que fueron hasta cinco. Y no importa. Ya en sueño, vía telefónica, en otro pasillo. No importa. Todos tenían, tienen, bocas que alimentar. Bocas, labios. 

La adultez no es complicada, no. Pero estamos locos. No decimos la verdad y estamos locos. Y el monstruo aparece.

TREN: Iba con mi padre y alguien más volviendo de Figueres. Era casi la misma, pero como si el vagón se hubiera desbocado, me rompí, me disloqué, quedé hecha pedazos. La rehabilitación me trajo entera a esta otra parte de la vida. Neurosis recuperadas y todo. Juar.

domingo, febrero 22, 2015

Todavía

No tengo empacho en aceptar que, muy de vez en cuando, puedo ser una hipócrita de mierda: voy por ahí quejándome hasta la inmundicia del puto DF. Que si su clima, que si su gente, que si las banquetas, que si el metro, que si está caro, que todo está lejos. Pero, bajita la mano, lo voy disfrutando. Y mucho. Sin problema alguno tomo un taxi y llego a Xochimilco si es necesario, o me subo al Metrobus en hora pico para llegar al centro, uno atestado de gente, y me paseo por ahí. Es entonces cuando toca hablar del clima: qué ricura, qué delicia este fresco que cae por las noches, porque me hace muy feliz. Aunque nunca le atine, aunque siempre ande cargando abrigo de más, está rico el clima. Así que ahí voy haciendo vida en DF. Muy a mi pesar. A veces sí quiero que me deje ir. Otras, me veo hecha una viejuna y todavía aquí. Como sea, una rica ciudad. Una en la que no hemos llorado demasiado. Todavía.



DOS: Y no porque no haya sucedido es que espero que pase. Lo que quiero es bailar. Voy a encontrar la manera de bailar.

martes, febrero 10, 2015

Martes de terapia: un hombre

"Pero el hombre no es sino sombra", vislumbré. Creo que hasta vi la luz al final del túnel y, por supuesto, nada más pensarlo, me cagué de risa de mí misma. "Permitió desvanecerse hasta casi desaparecer. Es, en muchos sentidos, sobre todo en aquellos del deseo, la pasión, la lujuria. Dejó de ser en sendas como lo real, lo tangible. Se me escurría de las manos, hasta... Pues justo hasta desvanecerse y desaparecer", añadí. "Tengo una especial predilección por los hombres evasivos, ausentes. Me pongo muy malita de mi Electra", confesé. "Pues concéntrate en lo tuyo. El reto aquí es que te vuelques en ti misma, en esa sensación y la entiendas, ¿cuándo surge? ¿Por qué esa sensación en este momento? ¿Entendido?", colgó mi terapeuta del gancho de pendientes que me hace llevar a casa. Y ahí sí que me fui cargando esa última línea a casa. 


POKER_FACE: Mujer y solitaria que busca una espuma limpiadora, para "chainear" su vida, para que no se le pegue tanto polvo. Es que luego le causa estática.

lunes, febrero 09, 2015

La mentira, la verdad no dicha


Miento. Tanto o más que el resto de las personas. Miento aquí, miento allá. Pongo dientes a la dentadura más imperfecta, esa donde hasta sólo hace unos segundos no había sino unas rosadas encías algo hinchadas sin más. Camino el mundo, cuando en realidad estuve sentada en una oficina haciéndome vieja. Pinto bosques y recojo sus frutos para la cena. Y ahí se me iría la vida enumerando las mentiras o verdades no dichas. 

Dicen que en promedio cualquier ser humano miente hasta 5 y 10 veces en una conversación cualquiera. Y supongo que con muchas mentiras o verdades no dichas es que construimos relaciones, trayectorias, mitos. Pero a mí me dan igual las relaciones de los demás, sus trayectorias y sus mitos. 

Por regla propia, por creencia personal, no mentiría tanto cuando quiero construir un vínculo. No tanto. Sólo lo indispensable. En este tipo de casos, en lugar de mentir prefiero no decir la verdad, a menos que sea cuestión de vida o muerte. 

Así que, como verán, no soy fan de las mentiras, de los engaños, la injusticia o la crueldad. Pero bien sé que somos los más felices cuando no es de nuestro conocimiento algo que nos lastimaría muchísimo. 

Y hoy, de este lado del mundo, la cuestión es: no evites decir la verdad si luego, porque es inevitable a veces, va a ir a golpear a esa persona que intentabas proteger (¿de qué? No sé), y el golpe, deja tú que la hunda en lo más profundo de sus cavernas, la herida sólo hará que corra de ti para salvar su vida y agradezca entonces que te quedas muy atrás.

FINITO: Porque infinito, no. Hace no mucho perdí uno de mis aretes favoritos de los últimos tiempos. Y no lo voy a tomar como augurio, no. Pero, ¡ah, jijo!, sí que duele.

miércoles, enero 28, 2015

Galleta de la suerte


La última vez que emprendí el regreso de Guadalajara rumbo a DF, sentí una nostalgia abrumadora. Algo parecido a un vacío mezclado con un dejo de tristeza cuasi enorme. Mis muchas expectativas rotas por las casualidades del destino me cayeron encima justo en el momento en que el bus se puso en marcha. Todo fuera como dejar los anhelos y las ilusiones por ahí perdidas, huérfanas de toda intensión, abandonadas por mi nombre.

Y, luego, un día cualquiera como hoy, basta leer lo más parecido a una galleta de la suerte para imaginar que para dos nacidos bajo el mismo signo suena la delicia. O algo. Todo se ilumina con volver al ranchito amado así, de repente.

ATARDE: Si lo único que necesito seguir haciendo es respirar, mucho, desde bien adentro hasta bien afuera. Como si no hubiera un mañana, solían decir.

martes, enero 27, 2015

Flash informativo

A veces me traiciono y no, no sé cómo ni cuándo aprendí a hacer eso. 



ATARDECERE: Como muchos, quizá, arrastré la cobija los últimos días. Fue un rudo enero, un difícil enero. Un enero peculiar. Todavía no equilibramos el barco y lo llevamos recto allá a donde va. 

martes, enero 20, 2015

Martes de terapia: el desasosiego

"El blue monday no se fue. Se hizo un blue tuesday total", confesé. "Y temo que se quede aquí algún tiempo más". Unas 25 oraciones después, se me increpó sobre Guadalajara. "Bien, dije. Cuando hace contacto es bonito, pero no es constante. Simplemente está ocupado. Aplico el 'hechos, no palabras'", tuve que decir. Sólo para seguir pareciendo esa niña buena que intenta con todo su corazón hacer casi todo bien para que la acepten y quieran como ella sueña. Contenida y a punto de explotar, como siempre, porque qué van a pensar por dios si dice lo que tiene que decir con todas sus letras. ¿Qué?

Mucha mierda por aquí.


BLUR: El borroso no alcanzó a toda la imagen, por una parte. Por otra, ¿será que la cuestión es abrazar a Guadalajara con o sin abrazos de vuelta? Abrazarla sola, será. Por otra más, seguir teniendo muy en cuenta que hay artes que no todos dominan. Hacer como que hacemos, no cualquiera muchachos. Si yo sólo quiero una noche loca, por dios.  

miércoles, enero 14, 2015

Hola 2015


Recién decidí probar mi suerte Android, así que por no pagarle a Telcel un iPhone 5 pa'rriba, acepté un Samsung Grand Prime y no estoy contenta. El más grande de los defectos que le encontré a este sistema es la sincronización que hace de tus fotos, casi, casi que sin preguntarte, con el maldito Google+ de los cojones, de esa maldita empresa que ancla todos sus productos y te mete a la de "a huevo" un perfil que nadie quiere porque ya todos tienen Facebook, pero bueno, el caso es que sincroniza las fotos y sólo pude pensar en qué coños hacen mis fotos en la red cuando no quiero tenerlas así en la red, quiero bajarlas a mi computador y hacer un filtro, digo, no me avisan y ni tiempo de echarle tantita saliva. En fin. Que si soy de las que de vez en cuando sextea, ¿por qué me voy a querer encontrar esas fotos de sexting en la mierda de computador, digo, sobre todo para aquellos que permanecemos infinidad de horas en la oficina y queremos checar nuestro mail, donde clarito marca que hay notificaciones, así que clicas y, ¡tómala!, te encuentras con tus pinches tetas ahí, por todo lo alto, en la computadora del trabajo, frente a todos tus compañeros. Qué oso. Pero bueno, todo eso pensé.

Mucho gusto me dio saber que no soy la única que podría estar molesta con cacharros tipo Android. Por ahí del viernes de la semana pasada, cuando no pude sino sucumbir ante un tamalito verde, me hice hacia el puesto indicado a hacer fila. Ya ahí, me engancho sin chistar a la plática de las dos mujeres que llegaron justo detrás de mí: una le contaba a la otra como estaba muy feliz el otro día en su computadora haciendo cualquier cosa, cuando el perfil de Google+ de su marido le marca una notificación, va, se asoma y, ¡tómala barbón!, se la aparece de frente el marido con una otra mujer de su trabajo. Así que agarra, le marca a su lugar y le dicen que con la pena, pero que el susodicho ya se había ido hacía rato. La mujer aseguró que eso le dolió "hasta el apellido", pero que "no le aventaba las maletas a la calle" por su hijita que casi cumple los 18, así que se va a esperar. Yo, es que no hago un "sacrificio" de esos ni cagando leches ni en pedo ni drogas, pero cada quien. 

Voy a vender ese aparato.

CUATRO: Como dos libras no son nada, mejor cuatro. Amigos, amigas, me he hecho mayor. Ya tengo 38 años. Y vaya tela, como dicen.

lunes, diciembre 15, 2014

Pequeñas delicias

"Creo que en el fondo de mi corazón considero de muy mal gusto que alguien le vaya al América. Ya si encima le va al Real Madrid, califica como naco, ¿no?", asestó el hombre y su acompañante gacela se quedó pensando en por qué su respectivo en turno se sentiría tan distante de las pasiones que viven los americanistas o madridistas, en su caso. Mientras la perorata proseguía, se imaginó que el valedor debió haber vivido en Barcelona, por ejemplo, o en alguna provincia de Cataluña, como para haber desarrollado una predilección particular por en Barça. "Podría ser, ¿por qué no?", pensaba para sus adentros. "O, ¿por qué tanto desprecio? Como ahí, ¿qué?", se cuestionaba así de pronto.

Y él casi que no se detenía en el cuasi monólogo que ya se había montado y ella que aprovechaba rauda y voraz para deglutir el delicioso postre, "porque en Maximo Bistrot siempre tiene buenos postres", se decía a sí misma relamiendo la cucharilla.

"Los nacos siempre me han dado un repelús", pegó de golpe el hombre como remate a todo lo argumentado. Ella entonces lo supo: vivió en alguna parte de España, que eso sólo lo mientan por allá. "¿Repelús? Aquí nadie tiene repelús, pero sí asco", masculló al tiempo que soltaba la cucharilla sobre la mesa y le pegaba un buen sorbo a su café.



POSTRE: El que me quiero comer. Porque no será secreto eso de que amo comer y la comida. Y ahora, con tanta restricción de delicias. De todo tipo, delicias.

jueves, diciembre 11, 2014

Propósitos a mí

Pensaba que con motivo del Año Nuevo, próximo a llegar, no estaría mal ir enumerando los pocos objetivos que tengo. A ver si, al darles cabida en este mundo al enunciarlos (y anunciarlos), cobran realidad.

El primero, porque es el más importante, es vivienda digna: necesito más espacio; donde vivo, ya no quepo. Tener un ego tan grande pesa a veces. El segundo es un perro: quiero, merezco y necesito compañía fiel y sin condiciones, salvo las que impliquen pasearlo, mimarlo y quererlo un montón. El tercero será montar un streaptease al decidido valiente que me alcanzará, porque querrá hacerlo con todas las ganas. Así iría la cosa más o menos, sin poesía ni miramientos:


TENGO_LO_QUE_TÚ_QUIERES: Un se va y corre bonito, épico y de antología. Digo, habrá más, pero eso, como ingrediente principal.

martes, diciembre 09, 2014

Martes de terapia: la gran conclusión

Si cuando vale verga, vale madre.

No hay de ostra.




POR_ESO: No es que no te quiera, es que te necesito lejos, reza otra canción.

lunes, diciembre 08, 2014

My own private FIL


Hubo quien no tuvo que decir mi nombre para indicar con su mirada que, ¡ups!, sin conocerme, me conocían. Así es Guadalajara. La Guadalajara durante FIL. Volví a ese magno evento luego de 11 años de desconexión total y absoluta, consecuencia del hartazgo que me causó haber sido reportera de cultura y tener que chutármela a base de mucha exigencia, pero ya las volví a dar y sí, amo poquito a la FIL. 

Supongo que todos viven su propia feria, que ha cambiado y crecido y mutado mucho en la última década. Reencuentros, sorpresas, chascos, felicidad. O pasos, nada más.

Al margen, creo que voy a hibernar. Que se me nubló la brújula. Que no sé qué es lo que sigue ahora. Salvo mi independencia total, mi monarquía magnánima, o el deseo de vivienda y perro, el resto lo desconozco: no siento ningún cosquilleo en la punta de los dedos. La bruja se fugó.

AMICS: Vivitas y coleando, reinas de la noche, reinas del día, las amigas siempre están.

martes, noviembre 25, 2014

Martes de terapia: un sueño

"El camino era fácil, hasta encontrar su habitación fue fácil", aseguré, pero he de confesar que desconozco los entresijos de eso que sucede en mis sueños. "Luego abrí la puerta segura de que iba a encontrarlo con otra mujer", continué. "Y sí había una mujer, pero era su hija. Ella saltaba y cantaba alrededor nuestro. Nos escuchaba sin dejarnos a nosotros escucharnos, aunque ya sabía qué me iba a contar". Todo en medio de una gran convención, así que más claro, ni el agua. Mientras tanto, en tierra firme me corroía una ansiedad asquerosa, como las mentiras que decimos todos. "Lo malo", le dije casi al final de la sesión a mi terapeuta, "lo malo es que últimamente la que miente no soy yo. Y lo más feo es darse cuenta".


CAT: Te pensaré al pensar. Te soñaré al soñar. Y me tocaré #versionados.

jueves, noviembre 20, 2014

Neurocidades

Las hormigas, en mi casa, como vienen se van, las muy cabronas. Las muy putas, mejor decir. Hará cosa de un mes se enfilaron dispuestas a conquistar el universo de mi habitación: iban todas ellas de su agujero, en la pared, hasta un pequeño huequecito en lo que vendría a ser la mesa de madera. Fue durante la tarde. Me consterné tanto pensando en cómo invadirían mi cama y me picarían toda, que comencé a consultar remedios caseros, y no tan caseros, para aliviar la situación, pero me quisieron sorprender ausentándose totalmente del trajinar que pocas horas antes eligieron. Ahora entiendo que algo metieron dentro de la madera: sobre ella está el puto módem, que al ser un aparato eléctrico, desprende calor. Quizá ahora mismo espere hormigas que, las muy putas, al nacer invadirán mi cama y me picarán toda. 


FUTURE_ISLANDS: ¿Saben lo que es esperar el día en que me deshaga? Lo estoy viendo venir. Pero permaneceré férrea, cual jabata.

miércoles, noviembre 19, 2014

Martes de terapia: ese caballero

Tenía que salir el tema del dinero a flote. Si la felicidad de los últimos tiempos la trajo la maravillosa oportunidad de cambiar de trabajo a uno que, ¡por fin!, es un trabajo serio, porque fui contratada por una empresa seria de verdad, que cuida a sus empleados con vales de despensa, fondo de ahorro y seguro de gastos médicos mayores una vez obtenida la planta —que ya obtuve, por cierto—, y todo laburo es fuente "natural" de dinero, pues había que hablar de él. El cambio de ambiente resultó ser mucho más efectivo que cualquier antidepresivo que jamas me hayan medicado. "Tiene que ser el hecho de haber cambiado de chamba", aseguré tajante y sin dudar a mi terapeuta. "Desde hace un mes y medio, o así, estoy contenta sin razón aparente. Y es tan nueva la sensación, que por momentos no sé bien a bien cómo tomarla", confesé.



TOP: Ser feliz en un entorno laboral, puedo creer que casi, casi es como ganarse la lotería. Y se puede estar así cuando no hay personas tóxicas que chantajean, manipulan, explotan y/o pisotean sólo porque tienen ese gramo de poder. En general a las personas tóxicas, para mi gusto, hay que sacarles la vuelta. Ir justo para el otro lado. Los chantajes y las manipulaciones ni de broma. Bajo advertencia, no hay engaño.

miércoles, noviembre 12, 2014

Martes de terapia: intelectual vs no intelectual

En la sesión abordamos la disyuntiva de mi predilección por los hombres con perfil claramente intelectual. "Por los cerebros en la tina, como lo dijera una amiga", le externé a mi terapeuta. "Porque me parecen una delicia y no puedo resistirme a ellos. Son alucinantes", añadí. Y claro, está ahí mi miedo latente a que si no me relaciono con alguien que gusta de las artes, que escribe bien, que sabe expresarse, que sabe hacer el humor y el amor como los dioses, la gente me va a ver mal, me van a tachar de tonta, de vana, de superficial. Y todo para que los cabrones sean manipuladorsillos, evasivos, egoístas, pasivo-agresivos y a veces hasta narcisos y te traten como la chingada. ¡Ay! La bola de traumas. La bola de pendejadas que se me ocurren. Así que, tras exponerlo, me ilumino y veo cómo me autocastigo y no me dejo disfrutar. Y cómo el complejo de Electra me trae agarrada de los huevos, como si yo fuera hombre. 

Vaya mierda tener que pagar tanto para llegar a conclusiones tan obvias. Pero bueno, he de regresar el próximo martes. Puntual.


POC: Estando aquí no estoy, estando aquí no estoy o estoy. Juar.

viernes, noviembre 07, 2014

Llámenme comando

A vuelo de pájaro, el conteo indica que en los últimos 20 años he tenido 14 novios. Altos, flacos y castaños, los más; morenos, corpulentos y poco agraciados, los menos. El tema salió a flote por una pregunta proveniente de un colega del curro.

Esos son los novietes, nada más: flings, aventuras de veranos y escarceos de una sola noche dejé de contarlos. Perdí la cuenta hará 10 años. 

Los que saben, porque han vivido, dicen que yo, muy bien. Porque hay que probar para conocer nuevos mundos, ¿no? Los que se ponen malitos de su moral, podrán llamarme puta, entre otros motes, pero deberán morir también de envidia: si bien ha existido lo que denominamos "su momento incómodo" y muchos chascos en este tortuoso camino del revolcón, en general lo he pasado muy, pero que muy bien en la mayoría de los encuentros que he tenido a bien experimentar. Podría armarles una guía completa de "Cómo follar en tiempos modernos. El manual para chicas treintañeras del tercer mundo", por ejemplo. Pero también podría decirles que un buen amante, no es garantía de nada. Por más rico que la muevan, son otras las cuestiones que hacen funcionar a una relación. 

El caso es que llevo 14 intentos de lo mismo: en todos esa maldición llamada complejo de Electra, me ha partido la madre. Así que, si de confesiones vamos, hace un año decidí parar, porque ataques de ansiedad, insomnio y mucho estrés me mostraron que había llegado al límite. 

Me caga, porque amo echarme un buen polvo SIEMPRE, mucho más con alguien con quien la conexión resulta electrizante, pero ha sido sola que he encontrado un clímax personal y emocional de puta madre. La cuestión es: no me encanta coger por coger, pero ocupo aunque sea mi tacita semanal de sexo y, sola, es difícil pillarla. 

Como sea, llevo rato pensando que el 15 va a ser el bueno. Y más que pensarlo, es algo que siento. Desde hace semanas la sensación me repiquetea como una ligera cosquilla en la punta de los dedos. 

Bruja o no, ni tengo prisa ni se me parte el alma. 



PIC: Morada y tarde. Pero quien se toma su tiempo, cabe destacar, disfruta más. Disfrutemos. O algo.